la canción del pueblo: la dificultad del idioma


Y es que es una pena tal como os digo. Para los que amamos la canción de autor (de verdad) y a los poetas españoles de todas las lenguas y residimos en Madrid, nos resulta prácticamente imposible encontrar las grandes grabaciones de Laboa, Lertxundi, Benedicto u Ovidi. Bien es cierto que se pueden conseguir  a precios razonables algunas de las obras remasterizadas, pero ni son todas las que están ni están todas las que son… Y del vinilo ya ni hablemos. Ya  es difícil encontrar las grabaciones en castellano de muchos (grabaciones  históricas y preciosas) como Resines  o Faura, así que de estos ni hablemos.
Así que mientras la SGAE se dedica a defender a los bisbales y bustamantes del coco del e-mule, para muchos de nos, el e-mule es la única solución: y no es que me queje, es un gran programa; pero a todo el mundo le gusta el disco, mirar la portada entre las manos y devorar las letras con los ojos casi eróticamente.
El caso vasco es singularmente penoso, especialmente mientras en este país lo más conocido del euskera sea "Euskadi ta askatasuna" gracias a gente con bien poco cerebro y una estrechez de miras axiomáticas que tiende  al absurdo de confundir lo vasco, Euskadi y el orgullo de la euskalduneidad (euskaltasuna) con el terrorismo: nunca descubrirán  a  un Mirande, un Aresti, un Laboa o una Iriondo, y nunca conseguirán pasar de Pío Baroja (con perdón): lo más vasco a lo que jamás creerán llegar.
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