La tierra de las mil músicas: una crítica, varios errores


El año pasado más o menos, TVE no ofreció el último gran trabajo del fallecido Joaquín Luqui: La Tierra de las Mil Músicas, una serie de documentales que, en la medida en que podía -en una hora-, pretendía ser exhaustiva. La serie es muy buena y contiene gran información, vinculando además cada momento musical a la etapa que le tocó vivir.
Pero, sin querer desprestigiar la profesionalidad del gran Luqui, hay dos episodios en los que comete varios errores graves. Yo quiero manifestarlos aquí a modo de información y no a modo de difamación: así que si ofendo a los seguidores de Luqui (que sé que son muchos) que se tranquilicen, que esa no es mi intención.
Concretamente me refiero a dos de ellos:
El 1º es el titulado “La protesta”, donde repasaba varios momentos de la canción protesta. Pero el reportaje desilusiona poque no ofrece mucha información sobre los cantautores vascos y gallegos más que en una y breve, a la vez que insuficiente, reseña en la que podemos ver a Mikel Laboa, Ordorika y Knörr por un lado, y por otro a Benedicto y a otro que no tenía mucho que ver. Podría haberse ahorrado hablar de los problemas con la censura que tuvo Georgie Dann o los boleros más ñoños que nunca se hayan podido oír.
Errores:
Cuando habla de la Nova Cançó comete varios. Serrat no es el pionero de la canción protesta ni en castellano ni en catalán; cualquier entendido (que no soy yo) dirá que los pioneros fueron, entre otros, Paco Ibáñez, Chicho Sánchez Ferlosio (al que se le puede oír, pero no se le ve en el documental salvo por una foto mal colocada) y Raimon. De hecho, Serrat es reclutado antes de ser conocido, por Espinàs y demás fundadores para el colectivo Setze Jutges casi a la vez que Lluís llach o Quico Pi de la Serra. Por otro lado, María del Mar Bonet, por chocante que resulte, no perteneció a El Grup de Folk, sino a Els Setze Jutges.
Por otro lado, cuando habla de la canción en gallego, podemos disfrutar de un vídeo de Benedicto, al cual no nombra, y oímos a Luqui hablar del colectivo Voces Ceibes muy bien hasta que incluye a un elemento extraño en el sistema cuando dice “el miembro más célebre de Voces Ceibes, Andrés do Barro”: sí, podemos considerarlo cantautor si se ponen así (yo no tengo nada en contra de do Barro, incluso me parece que dentro de lo comercial que había era lo mejor), y es cierto que canta en gallego (lo cual se había puesto de moda), pero es que ni por asomo: Andrés do Barro jamás perteneció a Voces Ceibes, ni siquiera hacía protesta.
Sobre el vídeo titulado “Lo folk” más que errores son exclusiones e inclusiones flagrantes que curiosamente vuelven a tener a do Barro (que creo que lo metía en todos los vídeos que pudo) como protagonista. De nuevo en torno al folk galego, vuelve a excluir a figuras tan importantes como Bibiano, Benedicto y grupos como Fuxan os Ventos , padres del folk galaico para incluir descaradamente a Andrés do Barro, porque tenía una base folklórica (?) en sus canciones, y a Juan Pardo, porque había cantado la Charanga (canto popular). Lo de do Barro se empieza a hacer cuesta abajo: cuesta trabajo enfadarse con él, porque no tiene la culpa si le gustaba cantar en gallego (era su derecho y nos parece muy bien), pero cuando os cuente lo de Pardo vais flipa-la. Cuando en el año 76, ya muerto el señor aquel de las pistolas, los sellos discográficos comienzan a fijarse en los cantautores debido a su éxito, el señor Pardo publicó un disco de canción protesta nacionalista llamado “Galicia: miña nai dos mares” o algo así; dicen que está muy bien, pero siempre te preguntas: ¿es qué no tuvo huevos de hacerlo antes? ¿Era realmente militante gallego anti-franquista o sólo un oportunista? Y años antes había grabado la Charanga seguramente debido al éxito que el folk empezaba a tener: hasta entonces se había disfrazado de beatle y simultaneaba los yeyes con el castellano.
Por supuesto los vídeos tienen cosas buenas, y a pesar de estos errores os animo a verlos: sabiendo ya esto no os decepcionarán y descubriréis cosas muy buenas. Joaquín Luqui patinó un poco, quizás de esto no sabía tanto como de los Beatles o de la Movida.
Es una pena que el sr. Luqui haya muerto, porque podría mejorar el documental. A pesar de esto, gracias señor Luqui y buena suerte.
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