Día de lluvia


¡Cuánto hacía que no llovia en condiciones en Madrid! Parece una eternidad… Los días de lluvia, puede que porque sean grises, suelen traernos a menudo un montón de recuerdos, gratos o ingratos, pero nostálgicos en cualquier caso: un sentimiento plasmado en el alalá gallego, uno de los estilos más melancólicos que existen: "adiós vista dos meus ollos; non sei cuando nos veremos" ¡ai!
Las películas románticas nunca suceden en verano o primavera, sólo en otoño o en invierno; las canciones tristes suelen comenzar con frases que hacen referencia a la noche o a los días nublados y/o lluviosos: "Tot és gris; és el temps o és el meu cor tan indecís" (Nùria Feliu).
Pero también son motivo de alegría estos días. Os voy a contar una anécdota: un día de lluvia, a la salida de la facultad, un hombre bienvestido, norteafricano, me pidió que le indicara la parada del autobús; como yo iba de paso, le dije que me acompañara. El hombre me empezó a contar que la lluvia era buena no sólo para los campos, sino que para todos, que te limpiaba de fuera para dentro (no sé, quizás yo aquel día me encontré con uno de los más reconocidos pensadores o filólogos norteafricanos y sigo sin saberlo): tuve que darle la razón, porque la tiene. Nos despedimos a la parada del autobús: yo soy "mu" temerario y "mu" burro y tiré andando hacia el metro. El hombre se despidió de mí con un "gracias, amigo" que todavía hoy resuena en mi recuerdo.
Lo que quiero decir es que, a fin de cuentas, es mejor pensar como mi "sabio de un día" que no pasarse el día llorando y sollozando por tiempos buenos o malos que ya nunca volverán.

One response to this post.

  1. Posted by nieveazulada on 18 octubre, 2006 at 19:21

    Estoy de acuerdo con lo que te comentó "tu sabyo norteafrycano". La lluvya no solo trae consygo la nostalgya, tambyen el yntymysmo, con todo lo que ello conlleva, por eso lympya de fuera para dentro. Quyzá por eso todas las grandes hystoryas la utylyzan al ygual que la noche… Lluvya y noche: grandes propycyadores de momentos yntymos donde nos despojamos de toda la carga de absurdos dyaryos… En esos momentos somos nosotros, no tenemos modo de escondernos detras de absurdos convencyonalysmos…
    Pero tambyen que grandes alyados de la fyesta, de buenos momentos… Un dya de lluvya puede ser un dya de buenas y abundantes rysas.
    Por cyerto, tengo problemas con el teclado, de ahy que utylyce la "y" ya que la otra no "funcyona".

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