Me queda la palabra: reflexión


La canción de Paco Ibáñez sobre el poema de Otero me fue de gran consuelo en una etapa de mi vida en la que parecía que había perdido todo. Hoy lo digo sin acritud, pero en su día sentía cómo era lo único me quedaba: si no podían haber actos, tendrían que ser palabras.
Hoy incluso, cuando muchas luchas parecen perdidas o me acaricia las olas del mar de la soledad y de la desesperación, la recuerdo e intento escucharla. Me habré acordado de ella tal vez porque los acordes de guitarra de Paco recuerdan las gotas de lluvias.
Si alguna vez, por la razón que sea, os sentís así, solos, desesperados, descorazonados, tristes… recordad que os queda, nos queda, la palabra: la tuya, la mía, la de todos.
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One response to this post.

  1. Posted by nieveazulada on 19 octubre, 2006 at 20:09

    Qué ocurriría si algún día ya ni tan siquiera nos quedara la palabra?

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