Archive for 20/10/06

Memorias de la transición: la censura


Todos sabréis que en era del generalito hubo un invento curioso que incluso hoy persiste: la censura. Cualquier obra, musical, teatral, de difusión, periodística… debía pasar por las temibles y castradoras manos del censor; estos señores no tenían un criterio único, esa es la razón por la que da la impresión de que a algunos se les permitía más que a otros, y dependiendo de la época primaban más unos criterios que otros (nacional-catolicistas, falangistas, populistas o despolitizadores). Lejos de amedrentar a los autores, estos se las ingeniaron para crear un lenguaje que todos pudieran comprender y burlar así al censor.
Funcionamiento: siempre se revisa el texto, la imagen… dependiendo del tipo de obra. En la música la revisión era triple: 1) revisión del texto; 2) revisión de la música: no se puede consentir un fondo que fuera “La Internacional”, “A las barricadas“, o “Cara al sol” (José Ramón Pardo dice que este caso ocurrió: no sé quien fue); y 3) la portada del disco: nada obsceno, blasfemo ni que en general atentara contra los principios del nacional-catolicismo.
Trucos: lejos de amedrentar a los autores, enriqueció toda una época que en el afán de comunicación elaboró todo un sistema de metáforas, símiles y demás simbologías. ¿Cómo si no hubiera podido escribir Celaya “A la calle que ya es hora”? Porque el poema fue arropado por un falso patriotismo, o mejor dicho, por un auténtico patriotismo que fue tomado como el oficial.
Otros trucos eran cambiar una palabra por otra que se le parezca; el público haría el resto. Ejemplos, Bibiano escribió en “O can” “¡Abaixo a dentadura”, el público cantaba “¡Abaixo a dictadura!”; Lluís Llach, en “La gallineta”, tuvo que escribir “¡Visca la revulsió!”, pero el auditorio gritaba “¡Visca la revolució!”. En cualquier caso, durante la transición, estas letras pudieron recuperarse, como aquella de Serrat que decía “guirnaldas rojas, verdes y amarillas” pudo volver a ser “guirnaldas rojas, lilas y amarillas”.
La inteligencia del autor era enorme: a Raimon le censuraron de “Diguem no” un verso que él cambió a “Hemos visto que han hecho callar a muchos hombres llenos de razón”. Sobran los comentarios… Aute, por su parte, tenía otra técnica: mandar muchas canciones, las que no le interesaban eran rechazables de antemano, las enviaba primero para después enviar las que quería grabar: así, al censor no le parecería tan grave.
Hoy la libertad de expresión está garantizada, pero en teoría en muchos casos: ¡cómo si no se explica que despidan a trabajadores de los medios de comunicación por negarse a leer un manifiesto o por diferencias políticas! Ay, bon Jesus! Quina idea!
Anuncios

El silencio


A raíz del poema "Me queda la palabra" hemos comenzado una interesante discusión sobre el silencio que me ha hecho pensar. La cuestión es sobre si el silencio es bueno o es malo.
Yo, en principio me refería a aquel silencio que es impuesto: cuando te ponen la mordaza, cuando te cercenan la garganta, cuando no te dejan hablar en tu idioma… Políticamente, cuando es vulnerado el derecho a la libertad de expresión; pero es más que eso: también cuando intentas hablar y no te escuchan o te malinterpretan, o te ignoran, o te desprecian. También es ese silencio que se entiende como incomunicación, como en la canción de Simon & Garfunkel "The sounds of silence". Ese silencio es una de las peores cosas que pueden acontecer: tener la capacidad de hablar y no poder ejercerla.
Pero, como me dicen, existe esto que mi amiga nieveazulada llama "silencios hablados": si la he entendido bien, es el silencio bueno, aquel que cuando callas y se calla todo el ruido te habla, te cuenta cosas, te enseña. A veces no se aprende hablando o escuchando, sino callando y escuchando lo que el mundo tiene que decirnos.
Agradezco mucho sus comentarios a nieveazulada, que me han hecho pensar en esto. Si estoy equivocado en mi interpretación, corrígeme por favor, no vaya a ser que haya incurrido yo en el mal silencio.

Perquè vull


Otra canción que habla de la lluvia en sentido positivo. Es una declaración de principios gritar: perquè vull!, ¡porque quiero!
Puede encontrarse en el álbum de Ovidi Montllor, “Un entre tants…” 

 

Plovia aquell dia. Perquè vull!
Perquè tinc ganes que plogués! 

Sortia ella de casa. Perquè vull!
Perquè tinc ganes que sortís!

Tenia jo un paraigua. Perquè vull!
Perquè tinc ganes de tenir!

Vaig dir-li de tapar-la. Perquè vull!
Perquè tinc ganes d’ajudar!

Va dir-me: “Encantada”. Perquè vull!
Perquè tinc ganes d’encantar!

Va arrapar-se a mi. Perquè vull!
Perquè tinc ganes d’estimar!

Vam viure un món preciós. Perquè vull!
Perquè tinc ja ganes de viure’l!

Després vàrem parlar. Perquè vull!
Perquè tinc ganes de parlar!

Vam volar pel món. Perquè vull!
Perquè tinc ganes de volar!

Vam volar pel món nou. Perquè vull!
Perquè no m’agrada aquest!

I el vam veure millor. Perquè vull!
Perquè sé que és millor!

Vam menjar el més bo. Perquè vull!
Perquè sé que es pot menjar!

Van viure amb gent preciosa. Perquè vull!
Perquè estic tip de la contrària!

Tot era meravella. Perquè vull!
Perquè estic fart de fàstics!

Tot era de tothom. Perquè vull!
Perquè tot és de tots!

I acabe la cançó. Perquè vull!
Tot comença en un mateix!

(trad.: Llovía aquel día/ porque quiero,/ porque tengo ganas de que llueva./ Salía ella de casa/ ¡porque quiero!/ porque tengo ganas de que salga./ Tenía yo un paraguas/ ¡porque quiero!/ porque tengo ganas de tener./ Le dije de taparla/ ¡porque quiero!/ porque tengo ganas de ayudar./ Me dijo: “Encantada”/ ¡porque quiero!/ porque tengo ganas de encantar./ Se acurrucó a mí/ ¡porque quiero!/ porque tengo ganas de amar./ Vivimos un mundo precioso/ ¡porque quiero!/ ¡porque ya tengo ganas de vivir./ Después hablamos/¡porque quiero!/ porque tengo ganas de hablar./ Volamos por el mundo/ ¡porque quiero!/ porque tengo ganas de volar./ Volamos por el mundo nuevo/ ¡porque quiero!/ ¡porque no me gusta éste!/ Y lo vimos mejor/ ¡porque quiero!/ ¡porque sé que es mejor!/ Comimos lo más bueno/ ¡porque quiero!/ ¡porque sé que se puede comer!/ Nos vimos con gente preciosa/ ¡porque quiero!/ ¡porque estoy harto de la contraria!/ Todo era maravilla/ ¡porque quiero!/ ¡porque estoy harto de ascos!/ Todo era de todo el mundo/ ¡porque quiero!/ ¡Porque todo es de todos!/ Y acabo la canción/ ¡porque quiero!/ ¡Todo comienza otra vez!)

¿Os imagináis que un día cualquiera todo se hiciera según vuestra voluntad?

A cántaros


Debido a la que está cayendo, uno no puede evitar pensar en esta canción: escrita en un tiempo en el que faltaba la lluvia de la esperanza y la sequía de la represión asfixiaba a todo el pueblo, Pablo Guerrero escribió: 

A CANTAROS

(Pablo Guerrero)


Tu y yo muchacha

estamos hechos de nubes

pero ¿quién
nos ata?

Dame la mano

y vamos a sentarnos

bajo cualquier estatua,

que es tiempo de vivir

y de soñar y de creer

que tiene que llover

a cántaros.

Estamos amasados con libertad,

muchacha

pero ¿quién
nos ata?

Ten tu barro dispuesto,

elegido tu sitio,

preparada tu marcha.

Hay que doler de la vida

hasta creer

que tiene que llover

a cántaros.

Ellos seguirán dormidos

en sus cuentas corrientes

de seguridad.

Planearán vender
la vida

y la muerte y la paz,

¿le pongo diez metros,
en

cómodos plazos, de
felicidad?

Pero tu y yo sabemos que
hay

señales que anuncian

que la siesta se acaba

y que una lluvia fuerte

sin bioenzimas, claro,

limpiará nuestra
casa.

Hay que doler de la vida

hasta creer

que tiene que llover

a cántaros. 

…y todavía tiene que llover más…

Es fa llarg


Ésta es una bella canción de Pau Riba, el cantautor que introdujo en Cataluña y en toda España el movimiento hippy. Existe otra versión en el disco conjunto que sacaron Quico Pi de la Serra y María del Mar Bonet: 

ES
FA LLARG ESPERAR

(Pau
Riba)


Oh que llarga es fa sempre
l’espera

quan s’espera que vindrà
el pitjor

i que trista i que llarga
és l’espera

quan s’espera la mort de
l’amor.

Quan s’espera que tot ja
s’acabi

per tot d’una tornar a començar

quan s’espera que el món
tot s’enfonsi

per tornar-lo a edificar,

es fa llarg, es fa llarg
esperar.
 

I es fa trist esperar cada
dia

el cel roig i el sol que
ja se’n va,

i es fa fosc esperar cada
dia

perquè el sol no
se’n vol anar mai

perquè els dies se’n
van sense pressa

i les hores no volen fugir

perquè esperes, i
esperes, i esperes

i vols demà, però
encara és ahir,

es fa trist, es fa trist
esperar!

I es fan lents els matins
i les tardes

quan l’espera et desvetlla
el neguit.

I es fan grises les llargues
lentes tardes

perquè et sens amb
el cor ensopit,

perquè sents que
tens l’ànima morta

i ho veus tot, tot el món
molt confós

perquè et trobes
amb les portes closes

i tancat com un gos rabiós,

es fa fosc, es fa fosc esperar!

I es fan grises les hores
d’espera

quan no plou però
veus el cel plujós.

I es fan llargues les grises
esperes

quan la fi sents a prop
per tots dos

quan fa dies que ni xiules
ni cantes

i fa temps que vas fer l’últim
somrís

quan al cor sents la mort
i t’espantes

al pensar potser és
l’últim avís,

es fa gris, es fa gris esperar!

letra y música: Pau Riba

 

A %d blogueros les gusta esto: