Archive for 1/11/06

M’en vaig a peu


No es por ponerme pesau, pero el otro día me evitaste. Así que, querida amiga -que así quiero llamarte- te dedico esta canción de Serrat a modo de despedida o esperando tu regreso. Hasta la vista: 

Cal oblidar la teulada vermella
i la finestra amb flors.
L’escala fosca i la imatge vella
que s’amagava en un racó.
I el llit de fusta negra i foradada
i els teus llençols tan nets
i l’arribar suau d’una matinada
que et desperta més vell.

Però no vull que els teus ulls plorin:
digue’m adéu.
El camí fa pujada
i me’n vaig a peu.

Cal dir adéu a la porta que es tanca
i no hem volgut tancar.
Cal omplir el pit i cantar una tonada
si el fred de fora et fa tremolar.
Cal no escoltar aquest gos que ara borda
lligat en un pal sec,
i oblidar tot d’una la teva imatge
i aquest petit indret.

Cal carregar la guitarra a l’esquena
i tornar a fer el camí
que un vespre gris remuntant la carena
em va dur fins ací.
Les ones han de d’esborrar les petjades
que deixo en el teu port.
Me’n vaig a peu, el camí fa pujada
i a les vores hi ha flors.

(Hay que olvidar el tejado rojo/ y la ventana con flores./ La escalera
oscura y la imagen vieja/ que se escondía en un rincón./ Y la cama de
madera negra y horadada/ y tus sabanas tan limpias/ y el llegar suave
de una mañana/ que te despierta más viejo./ Pero no quiero que tus ojos
lloren,/ dime adiós./ El camino sube/ y me alejo andando./ Hay que
decir adiós a la puerta que se cierra/ y no hemos querido cerrar,/ hay que llenar el pecho y cantar una tonada/ si el frío de fuera te hace temblar./ No hay que escuchar a este perro que ahora ladra/ atado a un palo seco./ Y olvidar de una vez tu imagen/ y este pequeño lugar./ Hay que echarse la guitarra a la espalda/ y volver a hacer el camino/ que una tarde gris remontando el collado,/ me trajo hacia aquí./ Las olas han de borrar las pisadas/ que dejo en tu puerto./ Me alejo andando, el camino sube/ y en los márgenes hay flores.)

He de hacer una confesión: hasta que no me he puesto a traducirla no me he dado cuenta de cuanto se ajusta a esta situación.
Ya sé que no te hace mucha gracia el catalán, pero, como dice el genial Xerardo: para que una vez, na tua puñeteira vida, escoites algo de música boa. Espero que leas esto alguna vez. No te guardo rencor.

El generalismo visto por los cantantes


¡No podía faltar él! Aunque quisiera cepillarse a media población y, a su avanzada edad, no le temblase el pulso al firmar penas de muerte, se le quería… Lo qué se le quería no lo voy a relevar -soy educado-, pero se le quería…, ¿por qué, si no, habría algunas canciones que hablan sobre él?
Hay un número de canciones lo bastante limitado como para hacer una lista concreta y exhaustiva. En algunas, se habla de él directamente -aunque sea con metáforas-, y en otras como referencia o anécdota.
En las que figura como anécdota, suelen ser una especie de historia cantada: ejemplo, en el disco Manifiesto de Pedro Faura (Bernardo Fuster),  cuya portada lleva su foto (podéis verlo en el álbum de este espacio o al pie de esta entrada), hay una canción satírica dirigida contra Juan Carlos I en la que el joven monarca se esconde despavorido al oír unos gritos que venían de la calle que resultaron provenir de una mona que llevaban unos gitanos para su espectáculo; en la canción, Faura dice: "Juan Carlos en el Pardo/ pregunta al momio Franco". No es muy significativa al tratarse de una anécdota sobre el Borbón. Esta otra, "Las elecciones", es de Patxi Andión: el marco histórico son las primeras elecciones democráticas de este país tras el 39; Patxi, que siempre se ha declarado republicano y hasta anarquista, las ridiculiza utilizando una canción de Jacques Brel (me hubiera venido muy bien hoy para los catalanes; a ver si encuentro la letra); en una de las líneas dice: "y ya he visto a más de uno ir a rezar/ a ver si el Señor en su infinita bondad/ les resucita al general". Sobran las palabras. Pero claro, el primer caso es una canción grabada en Alemania en el 75, el 2º se grabó ya muerto el general.
Más abstractas son las canciones sobre él grabadas mientras estaba vivo: carcelero, verdugo, el asesino… son sólo algunos apelativos con los que halagan a tan insigne señor. En muchas canciones de Gerena, él se refiere a el general como el "perro fiero" (apelativo que también le achaca a Pinochet al reivindicar la figura enorme de Víctor Jara); Bibiano también usará la imagen del perro en su canción "O can": ese perro sin raza viejo al que se le está cayendo la dictadura… ¡perdón! la dentadura. El dúo Vainica Doble, una vez muerto, prefirió retratarle en la fábula del "Oso poderoso": un oso que ya viejo es muerto por su séquito de grajos.
Más concretos se muestran estos otros dos artistas: Víctor Manuel, en "Canción de la esperanza", resume toda la trayectoria de ese hombre, y Joaquín Sabina, en "Adivina, adivinanza" satiriza su pomposo entierro con invitados de excepción como Pemán, don Pelayo, una teta de Agustina de Aragón y del Ku Klux Klan una adhesión. Eso sí, ninguno de ellos llega a decir el nombre del interfecto.
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