Pena de muerte


Sadam Hussein ha sido sentenciado a morir ahorcado.
Yo no sé si se lo merece más que nadie, o menos que algunos. No estoy a favor de la pena de muerte, ni siquiera de ésta: pero prefiero que caiga sobre la cabeza de este hombre y sobre los de su calaña a que lo haga sobre la cabeza de los inocentes. Sin embargo, puesto en el dilema de si pena de muerte o vida para él, que incluso podría transformarse en justicia o injusticia para él o para el pueblo, prefiero ni alegrame ni entristecerme: defiendo la vida.
Algún sagaz me podría decir: ¿lo harías si esto mismo le hubiera pasado Hitler, o a Franco? porque precisamente es lo que se me ocurrió: y mi respuesta es invariable: no apoyo la pena de muerte para nadie, pero él se la ha buscado, por asesino del pueblo que gobernaba.
Y a señor Bush habría que decirle que no se marcase un tanto, que no nos dé lecciones de historia ni de moral -entre otras cosas, porque de esto segundo, él carece plenamente-: si la muerte de Hussein sirve para vengar a las víctimas de su régimen, ¿habría que condenarle a él a muerte para vengar a las víctimas -a todas- de su guerra(s)?
"Me sé todos los cuentos"; León Felipe.
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One response to this post.

  1. Posted by nieveazulada on 6 noviembre, 2006 at 19:46

    yo también he pensado en Hitler, Franco, Musolinni… y también he pensado: es sensato "pensar" en estos "seres" como humanos?. Yo no estoy a favor de la pena de muerte pero en estos casos tendría que hacer una reflexión más profunda. Totalmente de acuerdo contigo en lo relativo a Bush. Ya que tanto defiende los derechos humanos…. (leáse con ironía, con sorna)… pq sigue en funcionamiento Guantanamo? o es que piensa que es guantanamera?

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