Compañera


Me gusta mucho esta canción descarnada sobre el compromiso, la lealtad, la verdad y la inosbornabilidad del poeta:
Compañera

Duerme sin fin compañera
y no sepas lo que pasa.
Duerme tu hijo en el sueño.
Duerme sin miedo y sin dueño.
Ayer me daban dinero
para comprar mi silencio,
por eso, mientras tu duermes,
escribo hoy estos versos.

Muchos piensan que arrendé
a los que pagan mi canto.
No les daré desencanto,
más les diré lo que di
a los que tienen la plata:
mucho susto y mucha lata.

No me arrienda la ganancia
de mi canto en los salones,
ni tampoco las razones
del que presume pureza.
A mí me infunden tristeza
los que juegan de santones.

Me han pinchado por todas partes
y por todas partes,
me han criticado el grito.
Otros me dan y yo quito,
la importancia a mi guitarra,
que las mentiras desdeña
y a mis verdades se agarra.

Bien señores: se acabó
el tiempo del acomodo,
y les he dicho a mi modo
lo que pasa y he sentido.
No se ofendan, no hay motivo.
Más ninguno se haga el sordo;
que todos antes me oyeron
y hasta algunos aplaudieron
cuando he cantado al amor.

No se olviden: que el dolor
lo callan quienes lo hicieron.

No cantaré compañera
sino a la carne y al hueso,
y dejaré las razones
a los que saben de eso.
No venderé mi guitarra,
no la ganará el silencio,
ni el interés, ni el desprecio;
mi canto…mi canto no tiene precio.

Guarden su oferta señores,
están perdiendo su tiempo.
No me importa que se ofendan,
se equivocaron de tienda,
porque aquí nada está en venta.

letra y música: Patxi Andión

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