Grândola vila morena


Este es, por excelencia, el canto de la fraternidad: 

 

Grândola, Vila Morena

(José Afonso)



Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena

Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade

Terra
da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade

Grândola, villa morena,/ tierra de fraternidad./ El pueblo es quien más ordena./ Dentro de ti la ciudad.// Dentro de ti la ciudad./ El pueblo es quien más ordena./ Tierra de fraternidad./ Grândola, villa morena.// En cada esquina un amigo,/ en cada rostro igualdad,/ Grândola, villa morena,/ tierra de fraternidad.// Tierra de fraternidad,/ Grândola, villa morena./ En cada rostro igualdad,/ en cada esquina un amigo.// A la sombra de una encina/ que ya no conocía edad/ juré tener por compañera,/ Grândola, tu voluntad.// Grândola, tu voluntad/ juré tener por compañera/ a la sombra de una encina/ que ya no sabía edad.

 

2 responses to this post.

  1. Posted by nieveazulada on 19 enero, 2007 at 22:51

    Hola Gus. Te dejo estas poesías-canciones de Rafael Amor:
     
    En esta: CADA MORTAL TIENE UN PRECIO, es de lo que hemos hablado muchas veces:
     
    No busco que me acepten los poderosos, en sus círculos de privilegios y que divertidos y piadosos, digan a coro: cada mortal tiene un precio… No quiero que me aplaudan los culturosos, apoliyados intelectuales, con sus estúpidas barrigas fofas y esas sus barbas místicas y patriarcales. No quiero que me indulten la rebeldía, como si fuera acné juvenil. En vano esperan que me redima, por que esta oveja, no vuelve más al redil. Yo, me creí de verdad, el amor y la paz y la fraternidad, la justicia y la libertad y me cansé de tirar de la noria sin fin, de la farsa social, la mentira y la complicidad. Y no hago más que ser fiel con alma y vida a lo a lo prohibido, lo traicionado, a lo vendido con cobardía por mercaderes del cinismo y desencanto. Ahí van con cárceles y policías y el ojo abierto del desvelado, el ojo bala puesto en la mira que apunta al pecho del ciervo que huye asustado Y por amar la vida sin ofenderla, soy el demonio, el revelado y los que insisten en someterla, inventan leyes y ponen a Dios de su lado. Yo, de mi madre aprendí el legado de luz, el mandato vital del respeto y la honestidad y en la zozobra de hoy, a ese palo mayor yo me aferro a aguantar la marejada del desamor.
    LA GUERRA Entre una niebla, ora verdosa, ora rojiza, veo en la pantalla arder los edificios. Intuyo los arracimados ojos del espanto. Es aséptica la imagen, virtual, (pero la muerte de carne y hueso se adivina), mientras las sirenas ponen un horizonte de aullidos, una ululante sinfonía a la hecatombe. Una noche tras otra, llenas de estallidos… A la mañana, Bagdad amanece entre carritos de naranjas y verduras y niños sonriéndole a las cámaras, jugando a la rayuela sobre minas. Viejos, sentados en los umbrales hablando en voz baja de la sangre a gritos. Las madres, acariciando las frentes aún tibias de los recién sus muertos. No es de extrañar que mientras cae un misil y otro misil el amor copule con un fusil entre las sábanas y el odio salga al día siguiente a poner el pecho sin trincheras. Siento el corazón baleado de mentiras. Una metralla letal de propaganda. Los exterminadores repartiendo comida (y temblando de miedo cuando los capturan, “por que no es lo mismo en la tierra que desde el cielo”.) arrasando mercados donde la vida insiste, donde nadie les teme, “conquistando ciudades” en la que no entraron nunca, como una jauría de perros cimarrones rodeando una osamenta, cegados por el desierto con su amnesia de arena. Negros y latinos, carne de cañón imperialista, Lobos, hasta las orejas de mierda de colores, recién nacionalizados, contentos con sus nuevos collares, masacrando a otros pobres por el derecho a un hueso en la basura del amo. ¡ Están muertos, ellos lo saben, aunque ganen, están muertos! Será una danza de zombis bajo una lluvia de petróleo su victoria. Cada bomba fatal les parte las cabezas. Después de esta guerra vendrá otra y otra… por que no hay fin para esta “gloria”. El asesino que deja de matar no existe Y las víctimas construyen la memoria.
     
    GLOBALIZADO Estoy globalizado… Las tengo como globos… Con tantos ajustes y la recesión, Bajadas de bolsas y devaluación, Fondo monetario y dolarización El banco mundial, paro e inflación Hay días que me piso la globalización… Que a un globalizado se le hinchan peor. Que a un despreocupado globalizador El grupo de los ocho se ha vuelto a encontrar cada vez que lo hacen me pongo a temblar entre comilonas van a conversar sobre las las ventajas del mundo global de la deudocracia que hay que preservar de elegir al pedo ya no aguanto más tengo las urnas llenas… de tanto votar. Dicen por la tele: todo marcha bien Los cara de goma que pone el poder Correctos, sonrientes “democráticman” Aznar, Fujimori, Schirac y Menem, Antiterroristas: Sharon, Putin, Blair, La secta que tiene a Dios de rehén Sroheder y el burro de la U.S.A. Afuera están gritando los inadaptados esos que no ven que el mundo ha cambiado, todas las ventajas que hemos conquistado: Antes que me vengan a globalizar Yo era un pobrecito de un solo lugar ahora que ya estoy bien globalizado, soy pobre como antes, pero en todos lados. Sin duda hemos entrado en otra era Dicen los alcahuetes de la buena nueva que ya no sirven las viejas banderas que hay que cambiar el chip de la sesera que es una realidad que ve cualquiera Estamos en un mundo sin fronteras Donde unos van en yates y otros en pateras Y si esta globalina es la verdad Me cago en las virtudes de la novedad En la Babel del hambre y la mendicidad Y como el lobo elijo la soledad No espero ni justicia ni piedad Y aunque no esté de moda que mas da Voy a seguir gritando, Libertad
     
     
    YO SERÉ TU COMPAÑERO Yo seré tu compañero par la farra y el vino, la guitarra, los caminos, los amores lisonjeros, impuros y libertinos. Pero si se acaba el vino, si te sientes prisionero, si amores verdaderos y no encuentras tu destino entre todos los senderos, yo seré tu compañero. Yo seré tu compañero para el abrazo y la gloria, para perder la memoria con el tiempo y el dinero y palmadas laudatorias. Mas, recuerda si el fracaso, te muestra su rostro fiero, los vencidos siempre fueron despreciados en su ocaso, por los que ayer los quisieron. Yo seré tu compañero. Yo seré tu compañero para el sueño y la poesía, lo que llaman utopía, los que nunca la entendieron por torpeza o cobardía. Y en la realidad mas dura y en el llanto mas sincero, el rebelde desafuero, con toda mi encarnadura, para andar juntos, me quedo. Yo seré tu compañero. Yo seré tu compañero, en razón, paz y verdad, en justicia y libertad, que es todo lo que m as quiero aunque traigan soledad. Para el odio y la traición o la envidia del artero o soplón del carcelero, yo no presto el corazón y aunque me duela no quiero, que me llames, Compañero.

  2. Posted by nieveazulada on 19 enero, 2007 at 22:54

    Hola otra vez. Más de Rafael Amor (vas a cansarte de leer¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡)
     
    DRUGSTORE Fue una de esas madrugadas en las que uno cree que puede descolgarse de los pulmones reventados, el péndulo implacable del bolsillo, cuando uno pretende frenar el reloj de la rutina, cuando en medio de las voces y el humo, uno oye el silencio, uno está ausente, uno cree que olvida. Sacaron a un borracho a empujones, como siempre, se quedó contra un árbol con un rosario de blasfemias. De repente, alguien me dijo – ¡eh, tú, saca la guitarra! – tenia una sonrisa de piano abandonado, justo en el sol le faltaba una tecla, las demás teclas, amarillentas, gastadas, de tiempo, de tabaco. Una larga historia de lucha en las manos, sin mas compensación que la sonrisa aquella. Una boina hacia atrás en la cabeza, el escudo de Aragón en la solapa. Me llamó Sudamericano, ¡cómo no!, algún día habrá un gran país que se llame Sudamérica y me cantó coplas de su tierra con esa voz cascada, como los ríos cuando cantan con las piedras. CANTADO Y me habló de la guerra, de la pena, Que después de las balas fueron todos vencidos, Que la miseria, dejó un crespón prendido en cada puerta. Pan con ajo y aceite y las guitarras muertas. Y me hablaron sus manos, de la era, de su mundo semilla, de la espera y me hablaron sus ojos, de un alma simple y buena, que nombrará tan solo, una cruz de madera. Y me habló de un hermano que se escapó a mi tierra, que se apagó en exilio soñando con la vuelta, Y de la madre aquella que no pudo esperarlo, de los perros del odio arañando las puertas. Yo le hablé de ese sueño que él llamó Sudamérica, de otros vencidos, vivos o muertos por la guerra, de otra paz de rodillas que traerá la miseria Y del vacío tremendo de las guitarras muertas. RECITADO Y le hablé de otras manos como las de él, labriegas que se quedaron quietas, siempre en la misma espera, por un mundo semilla que nombrará tan solo, una cruz de madera y saqué la guitarra, para que viva, para que cantemos juntos yo con mis treinta y él con sus sesenta, un tango, un jota, ¡que se yo!, una pena, una de esas madrugadas, en las que uno cree que olvida.
     
     
     
    CON LA LIBERTAD Amar la libertad, sentirse pájaro, agitar el cielo con las alas. Amar la libertad, sentirse mar, dejar la espuma de la risa en cualquier playa o quebrar el llanto allá en las rocas, donde nadie encuentre nuestras lágrimas. Vivir la libertad, de cara al viento, con el brazo fuerte y la razón alzada, aunque tengamos que morirnos. ¡Libres!, morir en libertad, la voz quebrada, que alguno ha de pasar por el camino y acunará en los brazos nuestra verdad cansada y desde abajo de la tierra, nuestros huesos, irán apuntalando sus pisadas, que cuando grite, en el vigor del puño, habrá de alzarse nuestra sangre renovada. Con la libertad, los trigales nuevos. Con la libertad, pájaros al viento. Es la libertad, ese grito eterno, que sacude el mar, que rompe el silencio, que abate la roca, que desanda el viento, que pone en la boca, el azul del cielo. Con la libertad, campanas a vuelo, lágrimas de paz y los ojos buenos. Banderas de luz, canto a pecho abierto, la sangre que va, creciendo, creciendo, las manos tendidas a horizontes nuevos, dar hasta la vida por sentir su beso. Libres, libres, con la luz y el canto, libres con el llanto, con la tierra arada, rica o desolada, con trigales nuevos, con los ojos buenos, libres hasta ciegos, libres con campanas, libres con mañana, con el horizonte, sin cielo ni nada. Con las manos yertas, aunque la miseria derrumbe las puertas, aunque naufraguemos sin estrella ni puerto, ¡libres! ¡siempre libres! ¡libres hasta muertos!.
     
     
     
    ELEGÍA A UN TIRANO ¿Adónde irás tirano? Adónde irás? ¿tus manos ensangrentadas, donde las esconderás? ¿Adónde irás tirano? ¿Adónde irás? si el pueblo encuentra tu rastro sus plantas has de besar. Te esconderás en las balas, las balas vienen y van, en la cadena que oprime, la rompe la libertad, donde empieza la cadena, donde tiene su final, cual de los dos desde lejos el oprimido será. Te esconderás en los niños, a odiar les enseñarás, no te servirá de nada también a ti te odiarán, te esconderás en las sombras, el sol te delatará y cuando salgas al sol verás sombra y te verán.. ¿Adónde irás tirano? ¿Adónde irás?… En el terror de las hembras tu refugio buscarás, el vientre que parió un hijo puede parir otro más soltarás tus perros flacos sin aflojarle el collar, cuidado del perro hambriento muerde y no quiere largar. Te esconderás en la flor, en el tranquilo trigal, la flor morirá de pena el trigo se agitará, te descubrirán los hombres al gusto amargo del pan, cuando llevarlo a sus hijos les cueste la dignidad. ¿Adónde irás tirano? ¿Adónde irás?… Recitado Querrás escapar de noche, a que horizonte, donde ir que no amanezca, la luz te perseguirá, y con las manos cruzadas las mismas de tu impiedad, ante los pies del maestro, suplicante caerás, y lo sentirás por dentro que te dice, una vez más me has vuelto a crucificar, tienes manchada las manos con sangre de libertad, deshojaste la alegría, torturaste por pensar, sembraste el odio, la guerra y mataste por matar cercenando la belleza que podía emocionar, traicionaste a tus hermanos a la hora de luchar, por una justa manera de vivir, de trabajar, y lentamente Jesús habrá empezado a llorar, entonces llegará el pueblo, como siempre, llegará, tendrías que pagar rosa a rosa, bala a bala, pan a pan, solamente el Galileo te podía cobijar, de la furia de los hombres cansados de soportar, la injusticia, la impotencia, por ser mansos, nada más. Sólo los que se liberan conocen la libertad, los que han vivido negándola siempre esclavos morirán en las calles las sonrisas la flor nueva y el trigal los tres silencios de Cristo gritarán una vez más, Paz, paz, paz, ¿adónde irás?

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