Archive for 20/02/07

LXII


Desgarrada la nube; el arco iris

brillando ya en el cielo,

y en un fanal de lluvia

y sol el campo envuelto.

    Desperté. ¿Quién enturbia

los mágicos cristales de mi sueño?

Mi corazón latía

atónito y disperso.

    …¡El limonar florido,

el cipresal del huerto,

el prado verde, el sol, el agua, el iris!

¡el agua en tus cabellos!…

Y todo en la memoria se perdía

como una pompa de jabón al viento.

Antonio Machado


(existe una preciosa versión musical de Hilario Camacho)

Lletanía


Esta canción fue cantada por varios miembros de Els Setze Jutges; sin embargo, por razones obvias, no la llegaron a grabar… Joan Manuel Serrat la rescató para la banda sonora D’un temps, d’un país


Lletanía

((Història ferroviària d’Espanya en unes quantes lliçons i alguns tut-tuus…))

Tot canvia, res canvia,
mira el tren, mira la via.
Si t’ho penses i bé observes,
ja sabràs filosofia.

Mil discursos, pocs recursos,
és el pa de cada dia.
Sols Espanya, qui ho diria,
vol ser sola i no canvia.

Monarquia, oligarquia,
dictadura, cara dura.
Barret frigi sens prestigi
i després vingué el prodigi.

Una guerra que ho esguerra
i un cabdill que adoptà un fill:
un jove de molta empenta
a qui li faltava un grill.

Hi ha feixistes i papistes,
i un grapat de llargues llistes,
rabassaires, mercenaris
i gents que resa rosaris.

Hi ha carlistes i marxistes,
i també alguns optimistes,
policies i espies,
i gent que no té manies.

I "la no intervención"
i "los del Real Perdón".

I segueix la llarga cursa,
que s’allarga i que s’escurça,
de corsaris i falsaris,
i visites a altres barris.

Els que passen la frontera
fent el salt de la pantera,
ben folrada la cartera,
foten "tiros" pel darrera.

Les rates de sagristia,
considerada gent pia,
i, ¡ai vés qui ho diria!,
fins i tots la meva tia.

I segueix la lletania
de l’amor, la mort i els dies.

letra y música:
Miquel Porter, Lluís Serrahima i Jaume Armengol




Todo cambia, nada cambia. Mira el tren, mira la vía. Si lo piensas y bien observas, ya sabrás filosofía.
Mil discursos, pocos recursos, es el pan de cada día. Solo España, quien lo diría, quiere estar sola y no cambia.
Monarquía, oligarquía, dictadura, caradura. Gorro frigio sin prestigio y después venga el prodigio.
Una guerra que lo estropea y un caudillo que adopta un hijo: un joven con mucho empuje al que le faltaba un tornillo.
Hay fascistas y papistas, y un puñado de largas listas, propietarios, mercenarios y gente que reza rosarios.
Hay carlistas y marxistas, y también algunos optimistas, policías y espías, y gente que no tiene manías.
Y la "No intervención", y los del Real Perdón.
Y sigue la larga curva, que se alarga y que se acorta, de corsarios y falsarios, y visitas a otros barrios.
Los que pasan la frontera haciendo el salto de la pantera, bien forrada la cartera, pegan tiros por detrás.
Las ratas de sacristía, considerada gente pía, y, ¡ay, ves quién los diría!, está hasta mi tía.
Y sigue la letanía del amor, la muerte y los días.


Nuestra Andalucía


Dado que se ha sometido a votación el proyecto de nuevo Estatuto Autonomía de Andalucía (y recuerdo a algunos elementos que circulan por este mundo, que un estatuto de autonomía no es una declaración de independencia), yo querría aportar mi granito de arena, pues adivino el por qué de la alta abstención…

Recuerdo que cuando conocí esta canción, yo estaba en enfrentamiento diario con un aprendiz de señorito que suele salir en Tele-Espe…. Y, por otro lado, algunos nacionalistas idiotas deberían de pensar lo que dicen antes de hablar: los andaluces han sufrido y mucho; y encima tuvieron que sufrir un expolio cultural del que son totalmente inocentes, pero que estos bobos les siguen echando en cara.
Por una Andalucía libre y sin señoritos, de Jarcha, todo un himno de rebeldía sureño:


Nuestra Andalucía

Son los olivos verdes de señoritos
que sudan gruesas gotas en los casinos,
mientras que allá en el campo, los labradores
han de regar la tierra con sus sudores.
Éste es el fruto:
sirve p’a darle al amo
todos los gustos.
Y son las verdes viñas de caballero
que en placeres de cama gastan dinero,
y recogen la uva vendimiadores
por las dos gordas que les dan los señores.
Por eso eso el fruto
sigue dándole al amo
todos los gustos.
Tienen los pescadores rotas las redes
de no poder secarlas donde ellos quieren,
porque sobre la arena los rascacielos
cambian a los turistas sol por dinero.
Los constructores
les darán la puntilla
a los pescadores.
Éste es el panorama de nuestra gente,
"que se quejan de vicio",
dice el pudiente (jejeje).
Con la renta per cápita que nos asignan
tenemos para ¡leche!, pan y sardina.
La moraleja:
los lamentos del pobre
siempre son quejas.


Letra y música: Juan José Oña

O aparato


Si bien en el año 78, cuando escribió esta canción, Benedicto pensaba así de la TV, si la escribiera hoy: ¿cómo sería? 


O Aparato 


No meu pobo hai unha rúa
nesa rúa hai unha casa
e na casa pasan cousas
pasan moitas cousas raras.

Disque en lugar preferente
xunto á figura dun santo
coma se unha iglesia fora
hai agora un aparato.

Adornado de puntillas
ben limpiño con plumeiro
seica nos días de festa
zúmbanlle o botafumeiro.

O aparato deste conto
asemella un bicho-caixa:
ten dous cornos, tamén rabo
por diante moita cara.

Ó tocarlle nunha orella
sutilmente preparada
asubía moi finiño
bota a falar e non para.

Debe ter falar moi sabio
ou falar en lingoa estraña
porque cando o bicho empeza
alí todo o mundo cala.

Ten monecos que se moven
sempre dentro da súa caixa
e por moito que lles miren
eles nunca a vista baixan.

Dice que mira por todos
que por todos é mandado
debe ser corto de vista:
do goberno é noticiario.

Trapalladas non lle gostan
as verdades sempre canta
se di que mañán non chove
hai que saca-los paraugas.

Conselleiro da familia
a felicidá sinala:
pode estar na lavadora
na botella ou nunha laca.

Dádo-los tempos que corren
como as cousas van moi caras
el discurre xa por todos
e a cabeza así non gastan.

No meu pobo hai unha rúa
nesa rúa hai unha casa
e na casa pasan cousas
pasan moitas cousas raras.

En mi pueblo hay una calle,/ en esa calle hay una casa,/ y en la casa pasan cosas,/ pasan muchas cosas raras.// Según dicen, en lugar preferente,/ junto a la figura de un santo,/ como si una iglesia fuera,/ hay ahora un aparato.// Adornado de puntillas,/ bien limpito con plumero,/ acaso en los días de fiesta/ le zumban el botafumeiro.// El aparato de este cuento/ se parece a un bicho-caja:/ tiene dos cuernos, también rabo,/ por delante mucha cara.// Al tocarle en una oreja/ sutilmente preparada/ sube muy finito/ a ponerse a hablar y no para.// Debe de tener hablar muy sabio/ o hablar en lengua extraña,/ porque cuando el bicho empieza/ allí todo el mundo calla.// Tiene muñecos que se mueven/ siempre dentro de su caja/ y por muchos que les miren/ ellos nunca la vista bajan.// Dice que mira por todos,/ que por todos es mandado,/ debe ser corto de vista:/ del gobierno es noticiario.// Las mentiras no le gustan,/ las verdades siempre canta;/ si dice que mañana no llueve/ hay que sacar los paraguas.// Consejero de la familia,/ la felicidad señala:/ puede estar en la lavadora,/ en la botella o en una laca.// Dados los tiempos que corren/ como las cosas van muy caras/ el discurre ya por todos/ y la cabeza así no gastan.// En mi pueblo…

Letra e Música: BENEDICTO

Mandad ei comigo


Tengo el inmenso honor de ofreceros una cantiga de amigo del trovador medieval galaico-portugués, Martin Codax. Para mí, y creo que no estoy desencaminado, la música medieval representa el puente entre la música popular y la música culta:

 
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