LXII


Desgarrada la nube; el arco iris

brillando ya en el cielo,

y en un fanal de lluvia

y sol el campo envuelto.

    Desperté. ¿Quién enturbia

los mágicos cristales de mi sueño?

Mi corazón latía

atónito y disperso.

    …¡El limonar florido,

el cipresal del huerto,

el prado verde, el sol, el agua, el iris!

¡el agua en tus cabellos!…

Y todo en la memoria se perdía

como una pompa de jabón al viento.

Antonio Machado


(existe una preciosa versión musical de Hilario Camacho)

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