Archive for 22/03/07

El bandoler


Estaba escuchando esto hace un momento:

EL BANDOLER



Era el segle XIX,
amb el nom d’en Joan Serra
es coneix un bandoler
per tothom en Lapera.

Li agradava la sang,
i el xiprer encara recorda
tots els crits que allà han pregat:
pietat, pietat.

– No em mateu,
que tinc dos fills i una esposa,
us daré tot mon diner,
però no em claveu eixa daga.
No em mateu,
us demano per ma mare!
– Reseu l’últim "Crec en Déu".
– Pietat, pietat.

L’endemà,
davant la Verge del Carme,
de genolls està pregant
i a dos ciris encén la flama.
Però altre cop surt del bosc
un gemec que el vent escampa
i el botxí no escoltarà:
pietat, pietat.

– No em mateu,
que tinc dos fills i una esposa,
us daré tot mon diner,
però no em claveu eixa daga.
No em mateu,
us demano per ma mare!
– Reseu l’últim "Crec en Déu".
– Pietat, pietat.

Però, Joan Serra,
avui t’ha mancat la sort,
dos soldats t’han pres ben fort
i ara estàs entre barrots.
L’endemà de bon matí
veu la forca preparada,
en Lapera dóna un crit,
és l’última pregària.

– Quan jo sigui ben mort
i penjat de l’alta forca
i defalleixi mon cor
i m’aneu a posar a la fossa,
que algú resi una pregària
davant la Verge del Carme
i que dos ciris tinguin flama.

Ningú no ho va fer.


EL BANDOLERO

(EL BANDOLER)

Érase el siglo XIX:
con el nombre de Joan Serra
se conoce un bandolero,
para todos el “La Pera”.

Le gustaba la sangre
y el ciprés aún recuerda
los gritos que allí han pedido
¡piedad, piedad!

“No me matéis:
que tengo dos hijos y esposa.
Os daré todo mi dinero,
pero no me clavéis esa daga.
¡No me matéis,
os lo pido por mi madre!
“Rezad el último Creo en Dios.”
“!Piedad, piedad!”.

Por la mañana siguiente
ante la Virgen del Carmen
de rodillas está orando
y de dos cirios enciende la llama.
Pero otra vez surge del bosque
un gemido que el viento extiende
y el verdugo no escuchará,
“!Piedad, piedad!”.

“No me matéis…”

Mas Joan Serra
hoy te ha fallado la suerte
dos soldados te han prendido
y ahora estás entre barrotes.
Al día siguiente, de madrugada,
ve la horca preparada.
El “La Pera” lanza un grito.
Es la última plegaria.

“Cuando ya esté bien muerto,
colgado de la alta horca,
y desfallezca mi cuerpo
y me pongáis en la fosa
que alguien rece una plegaria
ante la Virgen del Carmen.
Y que dos cirios tengan llama.”
¡Nadie lo hizo!

letra y música: Lluís Llach
Anuncios

Aviso


Descubrí este tremendo poema gracias al grupo Aguaviva hace poquito:

AVISO

LA ciudad es de goma lisa y negra,

pero con boquetes de olor a vaquería,

y almacenes de grano, y a madera mojada,

y a guarnicionería, y a achicoria, y a esparto.

Hay chirridos que muerden, hay ruidos inhumanos,

hay bruscos bocinazos que deshinchan

mi absurdo corazón hipertrofiado.

Yo me alquilo por horas; río y lloro con todos –

pero escribiría un poema perfecto

si no fuera indecente hacerlo en estos tiempos.

Gabriel Celaya

A %d blogueros les gusta esto: