Archive for 30 abril 2007

EPÍLOGO


A modo de epílogo de estos días, acuestas con el ciclo de homenajes a la Revolución de los Claveles y a Zeca, solamente diré que la Revolución de Abril fue la más bella que el mundo pueda recordar: una revolución sin derramamiento de sangre, en la que, a pesar de que fueron los militares demócratas los que tuvieron la iniciativa, el pueblo tuvo el indiscutible protagonismo; pues ya lo dijo Zeca en lo que fue el himno de aquel suceso: "O povo é quem mais ordena". Nunca antes se vio, y, desgraciadamente, tardaremos en ver algo similar: pero esperaremos a ese día en el que, como dice Pablo Guerrero, "florezcan claveles y fusiles" por todas partes del mundo, y las gentes se alcen contra los abusos del poder.
Respecto a Zeca, yo sólo hablo de oídas, pues desgraciadamente tampoco he tenido el tiempo ni el dinero ni la capacidad de reunir un material básico decente de su obra, por lo que, de costumbre, os remito a Chiscando un ollo, a la página de la Associação José Afonso (AJA) y el Blog de la AJA. Sin embargo, sólo decir que afirmo mi admiración y mi respeto absoluto a este hombre grande, a la par que humilde, tanto en lo musical, como en lo político y en lo personal.
Finalmente expresar mi gratitud a todos los que habéis seguido este ciclo, a los que vienen y a los que vendrán a leerlo, y, en especial a Benedicto y a Adolfo, grandes artistas y mejores personas, que han colaborado desinteresadamente prestándome sus sentimientos, pensamientos y emociones sobre aquellos días.
Y, sin más preámbulos, qué mejor manera que acabar con esta canción: para su leyenda, do Zeca:

Grândola, Vila Morena
(José Afonso)

Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena

Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade

Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade

VIVA O 25 DE ABRIL!
VIVA ZECA!
E VIVA A LIBERDADE!

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Zeca visto por Benedicto


Ofrezco hoy aquí una serie de artículos que el cantautor gallego Benedicto escribió y publicó en diferentes medios acerca del inolvidable José Afonso. Benedicto conoció muy bien a Zeca, ya que desde que le conoció trabajó con él hasta el año 74, acompañándole en giras y conciertos por Portugal y Galicia, corriendo nuemerosas aventuras de las que con el tiempo te ríes con nostalgia…
Me he tomado la libertad de traducir los textos, por lo que pido disculpas al autor por si la en la traducción se pierden matices importantes; pero he decidido respetar las citas y palabras en portugués que así aparecían en los originales.


José Afonso

JOSÉ AFONSO (Aveiro,
2-VIII-1929; Azeitão, 23-II-87) Cantor, poeta y compositor antifascista portugués que tuvo una notable influencia en la música y canción populares en Galicia a partir de los años 70. Después de una infancia a caballo entre África (Angola y Mozambique) y la metrópilis, se instala en la casa de una tía en Coimbra, donde conoce al guitarrista Antonio Portugal. En 1949 comienza a destacar como cantor de fado de Coimbra, modalidad musical exclusiva de la zona. Contacta allí con nombres importantes de la vida académica y con músicos no profesionales como el guitarrista Flavio Rodrigues (barbero) o Cristina Matos (cantora popular). Viaja en 1952 por primera vez a Galicia como miembro de la Tuna de Coimbra, visita que no le da la oportunidad de contactar con la realidad gallega. Inicia una atribulada carrera de profesor de enseñanza secundaria que lo lleva por varios puntos del país. En 1958 graba su primer disco, Baladas de Coimbra, con temas ajenos, propios del género, y participa en Lagos en el movimiento creado en torno a la candidatura del general Humberto Delgado a las elecciones presidenciales (
el general sin miedo sería asesinado por la PIDE, policía política del régimen de Salazar, en tierras de Badaxoz en febrero de 1963). Zeca, como se le conocía popularmente, grava Balada de Outono, primer disco con temas propios, que puede considerarse el primer hito de la revolución musical que se estaba gestando en Portugal. En 1960 el movimiento democrático estudiantil de Coimbra se agita y las canciones Os vampiros de J. A. y Trova do tempo que passa de Adriano Correia de Oliveira se convierten en auténticos himnos de liberación.
Marcha a Mozambique como profesor de instituto en 1964, y allí colabora con Teatro Experimental de Beira, para el que ilustra la pieza La excepción y la regla de B. Brecht. Desenvuelve una intensa actividad política junto a sus alumnos de los cuarteles del ejército colonial y del Centro Asociativo de Lourenzo Marques. Él mismo diría que su bautismo político comenzó en África:
“Estaba a dous pasos do oprimido”. De regreso a Portugal, se instala en Setúbal. Es el año 1967 y Zeca es expulsado de la enseñanza pública. Esto le obliga a malvivir y a mantener a duras penas los cuatro hijos que tiene con clases particulares y con el pequeño jornal que consigue gracias a grabar regularmente discos. Ese mismo año sale su primer LP, Baladas e canções, y publica el primer libro de poemas, Cantares (Lisboa). Intensifica su actividad política en la Liga de Unidade e Acção Recolucionária (LUAR) y en sectores próximos al Partido Comunista Portugués. Del año 1968 es el disco Cantares do Andarilho, y de 1969 Contos velhos, rumos novos. En 1970 viaja a Cuba, publica el segundo de sus libros, Cantar de novo (Tomar) y graba Traz outro amigo também. En los años 1969, 70 y 71 la Casa da Imprenta de Lisboa le concede el premio al mejor disco del año y en los años 1970, 71, 72 y 73 el de mejor intérprete. Durante el año 1971 es apresado por la PIDE en diversas ocasiones y algunas de sus canciones son prohibidas. Graba en París Cantigas do Maio, en el que se incluye el tema "Grândola vila morena", con arreglos y dirección musical de José Mário Branco. El disco supone una revolución formal y representará un punto de referencia para toda la nueva música popular portuguesa.
Visita Galicia por primera vez invitado para cantar en 1972. Los días 8, 9 y 10 de Mayo canta en Orense, Lugo y Santiago respectivamente. Lo acompaña a la guitarra y a las voces Benedicto, cantor gallego que trabajará con él hasta el año 1974. El recital de Santiago, en el Burgo das Nacións, sede de aquella de la Facultad de CC Económicas, es especialemente importante. Hace la presentación Emilio Pérez Touriño, como delegado de la Facultad. Es la primera vez que canta en un recital individual delante de un público tan numeroso y también la primera en que canta en público Grândola vila morena. Queda impresionado por la receptividad del público gallego y repetirá a lo largo de los años que fue uno de los mejores recitales de su vida. Toma contacto con la literatura gallega y se siente especialmente atraído por Curros Enríquez y Celso Emilio Ferreiro. Canta por primera vez en Asturias en el Centro Cultural de Mieres en la Fiesta de la Cultura de Gijón. Es elegido por votación popular para representar a Portugal en el VII Festival Internacional da Canção Popular con la canción A morte saiu á rúa dedicada al escultor Días Coelho, asesinado por la PIDE. Graba en Madrid Eu vou ser como a toupeira. Vuelve a cantar en Galicia en marzo de 1973, trayendo como invitados a cantar a los también portugueses José Jorge Letría, Manuel Freire y Francisco Fanhais. El recital de Lugo no se puede realizar por prohibición gubernamental, pero Zeca no faltará hasta que las fuerzas se lo permitan a las citas frecuentes con el público gallego, haciéndose acompañar siempre por nuevos músicos y cantantes. Se repite, durante el verano, la actuación en Asturias en la Fiesta de la Cultura de Xixón. A este año corresponde el disco Venham mais cinco. El 29 de marzo de 1974 se celebra en el Coliseu de Lisboa el Encontro da Canção Portuguesa; la censura sólo permite que J. A. cante dos canciones: Milho verde y Grândola vila morena. El público le pide que repita una y otra vez Grândola. Pocos días antes del Golpe dos Capitães canta en Santiago.
El 25 de Abril le coge en Lisboa durmiendo en la casa de un amigo que le diera refugio porque la PIDE quería prenderlo. No da crédito a lo que ve hasta que presencia el asalto a la sede de la misma PIDE. Tampoco es consciente del fenómeno que significa haber usado Grândola como contraseña del golpe hasta que las diversas intentonas involucionistas posteriores hacen que el pueblo use la canción como arma democrática. A partir de ese momento, la actividad de Zeca Afonso se multiplica tanto dentro como fuera del país, ayudando a las incipientes cooperativas agrarias, consolidando las libertades, en un ejercicio lúcido y total de entrega solidaria de su existencia, como hombre y como artista. Al final de ese año crucial graba Coro dos Tribunais. También en ese año impulsa, junto con los compañeros de canción (entre los que estaban J. Mário Branco, Adriano Correia de Oliveira, Vitorino, Júlio Pereira, Fausto y Luís Cilia) el Colectivo de Acção Cultural con la finalidad de luchar colectivamente por las reivindicaciones de los trabajadores y del movimiento democrático popular. En 1975 se publican otros dos libros, distintos pero con mismo título, José Afonso; uno en Lisboa y otro en Madrid (Ed. Júcar). Ambos son de la autoría de J. Viale Moutinho y contienen un importante apartado poético. En 1976 publica el disco Com as minhas tamanquinhas y recibe en Alemania el Premio Internacional de Folclore de la Academia Fonográfica Alemana. Siempre al margen de la militancia partidaria, apoya las candidaturas de Otelo Saraiva de Carvalho para la presidencia de la República en 1976 y en 1980. El disco de 1977 es Enquanto há força, y del año 78 Fura fura. La última actuación de Zeca en Galicia se produce en el verano de 1979, en el Parque de Castrelos de Vigo, acompañado, entre otros, por Júlio Pereira. En 1980 publica el libro de poemas Quadras populares (Lisboa).
Su actividad es continúa e intensísima hasta que en el año 82 los primeros síntomas de la enfermedad le impiden tocar la guitarra, una esclerosis lateral amiotrópica que destruye de una manera lenta y progresiva todo el tejido muscular. Los médicos que visita en Rumanía, Inglaterra o EE.UU no son capaces de parar la enfermedad. Sacando fuerzas del fondo del espíritu, Zeca Afonso publica en 1983 el libro Textos e Canções (Lisboa), que contiene la totalidad de us obra, y dos discos: Ao vivo no Coliseu (grabado en el Coliseo de Lisboa en un espectáculo que representó una espléndida muestra del respeto y admiración popular, política y musical) y Como se fora seu filho. También en ese año, el periodista Viriato Teles publica Zeca Afonso. As voltas de um andarilho, con una amplia entrevista con J. A.,. En el año 1984, y aprovechando también la forma de una larga serie de entrevistas, sale a la calle el libro Livra-te do medo. Estórias e andanças do Zeca Afonso, de José A. Salvador. En 1985 apoya a María Lourdes Pintassilgo como candidata a la Presidencia de la República y graba el último disco, Galinhas do mato, en el que J. A. interpreta sólo dos temas grabados anteriormente.
El 23 de febrero de 1987 muere en Setúbal dejando ciento de canciones por acabar y un pueblo huérfano que lo acompañó hasta el final en una impresionante manifestación popular.

Repercusión de J. A. en Galicia
. El 31 de agosto de 1985 se celebró en el Parque de Castrelos de Vigo un homenaje con el título Galiza a José Afonso, organizada por la Federación de Asociacións e Xuventudes Musicais y patrocinado por el semanario A Nosa Terra, en el que participaron numerosos músicos y cantores, gallegos, portugueses, africanos y de Timor Oriental. Para aquella ocasión el propio Zeca envío una grabación en la que decía:
“… Aproveito esta oportunidade
para unha vez máis afirma-la minha grande amizade pola terra e o pobo galegos,
cos que ó longo dos anos mantiven as mellores relacións, e para manifestar
tamén a miña enteira solidariedade coa loita polo recoñecemento efectivo da
lingua e cultura galegas como unha das máis ricas da península…”

. Del 25 de abril al 23 de mayo de 1987 se celebraron muy diversos actos (conferencias, conciertos, recitales, publicaciones, etc.) en toda Galicia bajo el título genérico Enquanto há força, organizados por un grupo de amigos y amigas de Zeca. Millones de personas asistieron a los actos y millones de niños y niñas gallegos trabajaron en sus colegios una unidad didáctica, José Afonso, preparada para tal efecto.
En el mes de diciembre de 1994 la exposición José Afonso, andarilho, poeta e cantor estuvo presente en el Colexio Fonseca de Santiago. La muestra, organizada por la Associação José Afonso, la Fundación 10 de Marzo y la Universidad de Santiago, contó con numerosísimo público que dejó constancia de sus impresiones en un libro dispuesto para tal fin. Una exposición más reducida y con el mismo título circula desde entonces por los centros de enseñanza de Galicia.
El 8 de mayo de 1997 se celebraron una serie de actos para conmemorar los 25 años de Grândola, vila morena, y se descubrió una placa conmemorativa por el alcalde de Santiago, Xerardo Estévez, en el Auditorio de Galicia, en el lugar donde estuviera el escenario del estreno de la emblemática canción. Además la Banda Municipal de Música volvió a interpretar el tema, junto al público asistente al acto de homenaje que se celebró, y la Facultad de CC Económicas decidió ponerle el nombre de José Afonso a su Aula Magna.
Son innumerables los cantores y músicos gallegos que interpretaron o interpretan directamente temas de Zeca Afonso o que admiten haber bebido de su obra como inspiración directa, en primer lugar el propio Benedicto, acompañante y amigo, Bibiano, Uxía, Candieira, Luar na Lubre, y un largo etcétera.

Repercusión de Galicia en J. A. Nada mejor que sus propias palabras para definir lo que sentía por este país: “Galicia é para min tamén unha
especie de patria espiritual…” “Foi a experiencia máis marabillosa. Algo
especial. Tal vez ninguén me entendeu como en Galicia.”
Bibl.: VV.AA., José Afonso. Unidade didáctica, Santiago, 1987; VV.AA., José
Afonso, andarilho, poeta e cantor
, Santiago, 1994; José A. Salvador José Afonso, o rosto da utopía, Lisboa,
1999.
(B.G.V.)

Benedicto García
Villar


GRAN ENCICLOPEDIA GALLEGA – T.34 –
Apéndice 2000

(se puede leer este artículo en gallego en Fado de Coimbra)


Este home é un grande amigo

BENEDICTO GARCÍA VILLAR
Cuando se encuentra con un hombre curtido por los años y las batallas, que llora silenciosamente escuchando un canto minero en boca de un trabajador silicótico en 5ºgrado, no puede por menos que pensar que está delante de alguien con la sensibilidad muy por encima de lo normal. Y cuando se tiene la suerte de convivir muy estrechamente con esa persona por espacio de dos intensos años, resulta muy difícil intentar ordenar las ideas para poder transmitir, aunque sólo sea parcialmente, las emociones que a su lado se pueden sentir.
Mi primera aproximación a Zeca Afonso, a su vez, fue en Madrid, en Diciembre del 71. En un desván, desván del Madrid de los Austrias, un amigo me hizo escuchar un disco esencial: "Traz outro amigo também". Yo era, desde pequeño, profundo admirador de todo lo que se refiriese a la utilización de la voz, del canto. Pero aquello que escuchaba era algo más que una técnica depurada. Era, por un lado, una voz al mismo tiempo desgarradora y arrolladora, masculina y femenina, aguda y grave, suma de una gama extensa de vibraciones y harmónicos; y, por otra parte, aquello le ponía los pelos de gallina a cualquiera, o, por lo menos, a mí me lo parecía. Detrás de aquella voz había un mundo inmenso de sentimientos.
Desde aquel día tuve una idea fija: "a este tipo tengo que conocerlo como sea".
Y fue de la manera más fácil: ir hasta su casa de Setúbal y sentarme en la sala a hablar con él. Durante cuatro horas estuvimos hablando de un modo algo ambiguo e inconcreto. Estaba como extrañado cada vez que hablábamos de Galicia —"mas voçés são mesmo galegos da Galiza? E ven-hem
de lá para falar comigo?".
Después de las cuatro horas y de hacer sus composiciones de lugar, confesó que estuvo desconfiando todo ese tiempo de que fuéramos PIDES (agentes de la policía política de Salazar-Caetano). Era su primer contacto con gallegos de carne y hueso, aunque no con la cultura gallega -ya conocía, por lo menos, a Rosalía…
A partir del mes de Mayo del 72 hasta Marzo del 74 recorreríamos muchos kilómetros de unos cuantos países dando recitales, animando, grabando discos, juntando personas…
Creo que fue en el año 73, es lo de menos. Se acercaba la pantomima de unas elecciones generales que, para dar credibilidad (?) se celebraban cada cinco años. Las elecciones, aunque eran un puro fraude, ofrecían la oportunidad de tener, durante un mes y veinte días, un cierto respiro que era aprovechado por las fuerzas democráticas para la más elemental y obligada agitación. Después del día de las elecciones, el personal era debidamente recluido en la "grelha". Pero no había censo. El estado no se responsabilizaba de ese trámite, siendo por tanto los particulares los que, de tener interés por votar, debían preocuparse en hacerlo.
¿Cuántas horas pasamos delante de las puertas de las fábricas intentando censar a los trabajadores que salían del tajo? Y la furgoneta de la GNR siempre a la vera, sin intervenir directamente, pero claramente coaccionando a los menos decididos para que no se acercasen a la mesa plegable con los papeles del censo y así no poder ni siquiera participar en aquella mascarada…
Es increíble ver a este hombre, siempre denostado políticamente, hoy por un grupo, mañana por otro, pero siempre respetado en su compromiso cívico y artístico, marchar erguido dejando atrás, por abandono o traición, a algunos, demasiados, de aquellos que habían caminado a su lado. Recuerdo tres casos muy elocuentes.
Un militar, comandante de aviación en el 73, trotskista, lector y melómano empedernido. Para mí, que venía de este país, algo inusitado. Participa en el 25 de Abril y cuando las cosas se ponen feas, traiciona. Era su amigo. Le dedica una canción: "Como se faz um canalha".
Un dirigente negro de Mozambique. Lo conocí con Zeca en el hospital de la prisión de Caxias. Vendíamos su libro, el libro de su proclama y su testimonio en los recitales, reuniones, etc… Cuando fue liberado, abandona. Era su amigo.
Un líder de un grupo popular con quien comparte militania durante un tiempo. Hombre importante en los últimos años del fascismo. Sufrió prisión en muchas ocasiones y era un hombre ciertamente carismático. Se pasó, tras unas pequeñas vacilaciones, al PSP apoltronado en el poder. Era su amigo.
Y estos abandonos y traiciones, en lo político, pueden provocar el cabreo o el desengaño, pero en el hombre producen dolor y amargura. Y más cuando se trata de un hombre que es capaz, entre recital y recital, de tirar "diñeiros" para comprar un tractor para tal o cual cooperativa de Alentejo, pararse en un camino a ver una puerta, un balcón de una casa que le llama la atención por algo que tiene de creativo, original, popular, no bastardo, no contaminado. Ojos y orejas que no paran de estar atentos para transformar cada pulso en canto de vida, tarareando nerviosamente por la habiatación con su dedo pulgar "a cousa máis feia que tenho, como dizía a minha tía" se rasca entre los rizos de su enorme testa medio-cana.
Este hombre es un gran amigo.

A NOSA TERRA 25/abril/85



J. A. E GALICIA

La frialdad de una reseña enciclopédica no puede, por mucho que quiera, representar todo lo que significó el encuentro mutuo y recíproco de un país (Galicia) y una figura de la magnitud humana, política y artísitca de Zeca. Y yo tuve la fortuna de asistir y participar desde muy cerca en este encuentro.
Cuando en la primavera del año 72 me presenté en su casa de Setúbal, no podía ni remotamente imaginar lo que vendría después. Aquel hombre, tan vigilado por la PIDE, era todo preguntas para saber algo del lugar del que procedíamos. En aquel momento, Galicia era un mundo geográficamente distante y culturalmente desconocido para las personas más informadas al Sur del Miño. A pesar de esto, J. A. tenía en su biblioteca un libro de poemas de Rosalía de Castro, Aires da miña terra, que me mostró aquel día. Pero no pasaba de ahí su conocimiento de nuestro país. De modo que no fue difícil convencer a un hombre curioso como él de lo bueno que sería organizar alguna actuación suya en Galicia.
El 8 de Mayo canta en Orense, el 9 en Lugo y el 10 en Santiago. Yo, que por indicación suya tenía ensayados algunos temas (voces y guitarras) me veo atrapado pues los títulos que decide a última hora no son los mismos y tenemos que ensayar rápidamente. En Santiago, en la Facultad de CC Económicas, de la que sería su primer recital individual delante de un público tan numeroso (más de 3.000 personas) y canta por primera vez en público Grândola, vila morena quedando impresionado por la receptividad del público gallego y repetirá a lo largo de los años que fue uno de los mejores recitales de su vida. Toma contacto con la literatura gallega y se siente atraído por Curros Enríquez y Celso Emilio Ferreiro. A partir de entonces no faltará a la cita anual con Galicia. En Marzo del 73 trayendo consigo a J. J. Letría, Manuel Freire y Francisco Fanhais, y en vísperas del 25 de Abril canta en Santiago, ajeno a lo que se avecinaba.
Pero mientras, su actividad, que comparte conmigo durante dos años, es constante: actuaciones en toda la "margem sul" (Barreiro, Almada, Moita, Alhos Vedros, Zarilhos, Baixa da Banheira, son nombres que se entremezclan en mi memoria) y por otrasa partes del país (Setúbal, Porto, Coimbra, Mafra, Caldas da Raínha, etc.) y de fuera (Asturias en varias ocasiones, París y Madrid, donde graba el disco Eu vou ser como a toupeira en Diciembre del 72). En todos los recitales que hacíamos en Portugal (en los que nos acompañábamos mutuamente) siempre hacía "pasar a gorra" pero nunca fue un tostão para él; siempre decía que el salario de Arnaldo Trindade (su discográfica) con ser miserable, era constante y por lo tanto tenía que ser yo quien cobrara. A parte de la actividad musical, estaba la otra, la de apoyo y ánimo a todo lo que se moviera en contra de la incívica dictadura: hoy podía ser el censo para las elecciones (sumamente peligroso si se tiene en cuenta que había que hacerlo delante de las "carrinhas" de la PSP o de la GNR) en las puertas de las fábricas de Setúbal; mañana, visita a algún preso político en Caxías; otro día, aprovechar un viaje a París o Londres y llevar "canetas" grabadas con textos de auxilio para Amnistía Internacional.
Y su cabeza siempre activa, componiendo. En un viaje entre Santiago y París fue O que faz falta –E, pá,
para, pega na viola. ¿Onde está o
gravador?. Assim, com ese acorde”
. Al llegar a París, la canción ya existía. Y otra vez para Portugal; o para Galicia, haciéndose siempre acompañar por músicos nuevos y distintos, abriendo puertas y ventanas. Hasta el verano del 79 que hace su última actuación por tierras gallegas, en el Parque de Castrelos de Vigo. Venía con Júlio Pereira.
Repercusión de J. A. en Galicia. El 31 de Agosto de 1985 se celebró en ese mismo escenario un homenaje con el título de Galiza a José Afonso, organizada por la Federación de Asociacións Culturais e Xuventudes Musicais y patrocinado por el semanario A Nosa Terra, en el que participaron numerosos músicos y cantores, gallegos, portugueses, africanos y de Timor Oriental. Para aquella ocasión el propio Zeca envió una grabación que decía: "…Aprovecho esta ocasión para una vez más afirmar mi gran amistad por la tierra y el pueblo gallegos, con los que a lo largo de los años mantuve las mejores relaciones, y para manifestar también mi entera solidaridad con la lucha por el reconocimiento efectivo de la lengua y cultura gallegas como una de las más ricas de la Península…"
Del 25 de abril al 23 de mayo de 1987 se celebraron muy diversos actos
(conferencias, conciertos, recitales, publicaciones, etc.) en toda
Galicia bajo el título genérico Enquanto há força,
organizados por un grupo de amigos y amigas de Zeca. Millones de
personas asistieron a los actos y millones de niños y niñas gallegos
trabajaron en sus colegios una unidad didáctica, José Afonso, preparada para tal efecto.
En el mes de diciembre de 1994 la exposición José Afonso, andarilho, poeta e cantor estuvo presente en el Colexio Fonseca de Santiago. La muestra, organizada por la Associação José Afonso,
la Fundación 10 de Marzo y la Universidad de Santiago, contó con
numerosísimo público que dejó constancia de sus impresiones en un libro
dispuesto para tal fin. Una exposición más reducida y con el mismo
título circula desde entonces por los centros de enseñanza de Galicia.
El 8 de mayo de 1997 se celebraron una serie de actos para conmemorar los 25 años de Grândola, vila morena,
y se descubrió una placa conmemorativa por el alcalde de Santiago,
Xerardo Estévez, en el Auditorio de Galicia, en el lugar donde
estuviera el escenario del estreno de la emblemática canción. Además la
Banda Municipal de Música volvió a interpretar el tema, junto al
público asistente al acto de homenaje que se celebró, y la Facultad de
CC Económicas decidió ponerle el nombre de José Afonso a su Aula Magna.
Son innumerables los cantores y músicos gallegos que interpretaron o
interpretan directamente temas de Zeca Afonso o que admiten haber
bebido de su obra como inspiración directa, además de mí, como Bibiano, Uxía, los grupos Candieira, Luar na
Lubre, y un largo etcétera.
Repercusión de Galicia en J. A. Nada mejor que sus propias palabras para definir lo que sentía por este país: “Galicia es para mí también una especie de patria espiritual…" "Fue la experiencia más maravillosa. Algo especial. Tal vez nadie me entendió como en Galicia…"

¿Por qué existe en Portugal ese silencio espeso, ese desconocimiento casi total sobre esta página tan importante de una historia que ya es la de todos nosotros?

Benedicto García Villar

se puede leer este artículo en Associação José Afonso: José Afonso e a Galícia


Textos originales cortesía de Benedicto García Villar
Traducción gallego-castellano Gustavo Sierra Fernández
Foto de a pie de página: José
Afonso acompañado por Benedicto no
Círculo Mercantil de Santiago o 13 de marzo de 1983

Sobre la figura de Zeca


Hay veces que uno empieza sus amores (sus intereses, pasiones o gustos) por algo muy concreto, una sola cosa que no constituiría en principio una razón necesaria para determinar una admiración: a veces es una foto, otras un simple nombre; otras, además del nombre, su trabajo o pertenencia a algo; otras una sola canción (que fue lo que me pasó con "L’estaca" de Llach, por ejemplo)… Pero en el caso de José Afonso fue algo distinto…
Es casi imposible transitar por el mundo de los cantautores que florecieron durante el tardo-franquismo y la transición sin encontrar referencias a este hombre, pues, si no todos, sí la mayoría de nuestros cantantes reconocían en él al "cantautor total" por así decirlo, y no fue por el hecho de que, por aquella alegre ocurrencia de los miembros del MFA portugués, su "Grândola vila morena" alcanzara lo que muchos de ellos buscaban siempre: vincular la canción a un pueblo y a un sentimiento; no, no fue sólo por esto: muchos de ellos aprendieron a cantar y a escribir bajo los acordes de sus canciones, y no sólo porque, al igual que muchos de ellos, Zeca estuviera perseguido y prohibido hasta la saciedad por el "Estado Novo" de Salazar (la dictadura fascista más longeva de Europa), no: Zeca, ante todo esto, era un poeta y un músico de calidad excepcional. Después, los que le conocieron, como Benedicto, Bibiano, Luis Pastor, Patxi Andión, Quico… descubrieron que ante todo y sobre todo, sobre la política e incluso sobre la música y la poesía, Zeca era un ser humano excepcional, orgulloso de ser ser humano. Él había enseñado a los nuestros, como hicieran Seeger y Guthrie en Norteamérica o Violeta y Atahualpa en Latinoamérica, que la música popular o tradicional podía ser un arma eficaz y poderosa para despertar conciencias, alimentar esperanzas y unir corazones en el esfuerzo y en el amor y la solidaridad: esa fue la razón que empujó a muchos de los antiguos miembros de Voces Ceibes, de Setze Jutges y de Canción del Pueblo entre otros ha redescubrir las canciones populares de su tierra, de las que algunos o se habían alejado o las habían despreciado, o simplemente no las habían apreciado en toda su potencialidad. Zeca fue todo eso y más para ellos.
En definitiva, la figura de Zeca era ya gigantesca antes del 25 de Abril, sobre todo artísticamente. Muchos de nuestros cantautores, a lo largo de su carrera, versionaron alguna canción suya: Imanol cantó aquel "Tú gitana", que también versionaron Luar na Lubre, gran grupo folk gallego; María Manoela "Bairro negro"; Luis Pastor "Coro de la primavera" y "Achégate a min Maruxa" (texto tradicional gallego arreglado por Zeca)… De todos nuestros cantautores, hay uno en especial, pues trabajó con él y le conoció muy bien, descubriendo, como ya he dicho, que detrás del cantante y del poeta y del revolucionario se escondía un gran hombre bueno, generoso y humilde, cosa que es muy importante: ¿alguien que movió tanta conciencias, que era escuchado en medio mundo y reconocido como figura importante en la lucha contra la dictadura podía ser tan enormemente humilde? Zeca demostró que sí, y aquello le hacía aún más grande… Benedicto trabajó junto a Zeca en aquellos conciertos, acompañándole a la guitarra y en las voces por Portugal y Galicia: aquél debió ser un trabajo fructífero, en el cuál ambos aprenderían el uno del otro, y creo que esto se puede ver en el trabajo de ambos. Fue justo en el año 74 cuando Benedicto regresa a Galicia, manteniendo la amistad y la cordialidad con su amigo-mentor; le sustituyó durante un tiempo su amigo y camarada Bibiano.
Entonces ocurrió aquel bendito 25 de abril, en el que parecía que la Primavera de los Pueblos de la que hablara Maiakovski se hiciera realidad cuando los militares salieron a la calle al son de "Grândola vila morena" y el pueblo con ellos, colocando claveles en sus fusiles: una revolución sin derramamiento de sangre, que, pienso, es lo más importante de todo. Fueron los militares quienes escogieron tal canción -ya antes se había intentado llevar también a Eurovisión-, y tal vez no fuera por azar, sino porque esta canción habla sobre todo de fraternidad, de solidaridad y de democracia: "O povo é quem máis ordena", dice uno de sus versos. Otro cualquiera se hubiera hinchado de orgullo y hubiera proclamado a los cuatro vientos "yo fui el autor del himno de la Revolución de los Claveles"… Pero Zeca no… Así nos lo cuenta Benedicto:

"El primero que siempre ponía en duda el mito era Zeca Afonso. No se sentía
tal, era la antítesis del vanidoso. La canción fué escogida como señal sin
que él lo supiera. Otelo Saraiva de Carvalho nos contó cómo el día que lo
decidieron fué en un café de Lisboa en el que estaba Zeca y no le dijeron
nada; no podían poner en peligro la operación…"

Y bien es cierto, si miramos ahora estas declaraciones del propio José Afonso:

"Vivi el 25 de Abril una especie de deslumbramiento. Fui hacia el
Carmen, anduve por ahí… Estaba entusiasmado de tal modo con el
fenómeno político que no me fijé bien, o no le dí importancia, a lo de
Gràndola. Sólo más tarde, cuando se produjeron los ataques fascistas
del 28 de septiembre o los del 11 de marzo y Grândola era cantada en
los momentos de más grave peligro o de mayor entusiasmo, me dí cuenta
de todo lo que significaba y, naturalmente, tuve una cierta satisfacción."

Zeca había conseguido aquello a lo que todo cantautor, o cantante de poesías, aspira: que aunque sólo fuera una canción tuya, esa canción se convierta en himno de un pueblo, en aliento y en manifestación del espíritu de algo. Y aquí, hay que decir que la historia o el destino o lo que sea, exista o no, fue totalmente justo con José Afonso: después de tanta persecución, de tanto silencio impuesto (pero también inútil, como inútil fue aquí ese intento de silenciar la palabra), su obra se convertía en el himno del suceso histórico: Zeca había entrado en la historia por la puerta grande, aunque a él, de darse cuenta, seguramente poco le importaría.

Yo reconozco que mi interés por la obra de Zeca vino, como en muchos otros, marcado por este hecho: pero luego descubres más, y te enamora su historia y su actitud… El hecho de "Grândola" fue importante, sin duda, pero Zeca fue mucho más que eso incluso, y eso no es decir poco… Claro que, como siempre digo, yo hablo de oídas.

Hubiera sido bonito algo parecido aquí: nos sobraban himnos, y podríamos enumerar infinitud de ellos, en cualquiera de los idiomas y dialectos: "L’estaca", "Cal que neixin flors a cada instant" de Lluís Llach; "Al vent" o "Diguem no" de Raimon; "A la voz de un pueblo" de Adolfo Celdrán, o "Una canción" de Jesús López Pacheco, musicada por Celdrán; o cualquiera de los poemas musicados por Paco Ibáñez: "España en marcha" de Celaya, o "A galopar" de Alberti… La lista sería grandísima y cualquiera, por pequeña que fuera, podría haber sido nuestra "Grândola vila morena"… Pero nuestra historia no iba por ahí…

El impacto de la Revolución de los Claveles en España


Deseo dedicar esta entrada a todos aquellos que lucharon contra el franquismo y que aún hoy no se han vendido, pero de manera más especial y ferviente a dos personas que me han cedido gratuita y desinteresadamente sus sentimientos y opiniones:
Adolfo Celdrán y Benedicto García Villar

Ésta es mi manera de agradeceros vuestra generosidad, además de muchas otras cosas: ¡va por vosotros, muchachos!


Companys, si sabeu on dorm la lluna blanca,
digueu-li que la vull
però no puc anar a estimar-la,
que encara hi ha combat.

Companys, si coneixeu el cau de la sirena,
allà enmig de la mar,
jo l’aniria a veure,
però encara hi ha combat.

I si un trist atzar m’atura i caic a terra,
porteu tots els meus cants
i un ram de flors vermelles
a qui tant he estimat,
si guanyem el combat.

Companys, si enyoreu les primaveres lliures,
amb vosaltres vull anar,
que per poder-les viure
jo me n’he fet soldat.

I si un trist atzar m’atura i caic a terra,
porteu tots els meus cants
i un ram de flors vermelles
a qui tant he estimat,
quan guanyem el combat.

(Compañeros, si sabéis donde duerme la luna blanca/ decidle que la quiero/ pero que no puedo acercarme a amarla/ porque aún hay combate.// Compañeros, si conocéis el canto de la sirena/ allá en medio del mar,/ yo me acercaría a buscarla/ pero aún hay combate.// Y si un triste azar me detiene y doy en tierra/ llevad todos mis cantos/ y un ramo de flores rojas/ a quien tanto he amado.// Compañeros, si buscáis las primaveras libres/ con vosotros quiero ir/ que para poder vivirlas/ me hice soldado.//Y si un triste azar me detiene y doy en tierra/ llevad todos mis cantos/ y un ramo de flores rojas/ a quien tanto he amado./ Cuando ganemos el combate.)
"Abril 74", Lluí Llach

Podríamos empezar por aquí, por esta bella canción de Lluís Llach, para ilustrar un tema tan bonito. Como ya indiqué, esta canción, debido a la censura, no es tan explícita como pudiera parecer: lo único que nos hace pensar en qué tema habla son las figuras que utiliza: "flores rojas" (ni siquiera "claveles"), "soldado", "primavera libre", etc. En esta canción, Lluís acaba expresando su deseo de unirse a ello, cuando dice "si buscáis las primaveras libres con vosotros quiero ir,/ que para poder vivirlas/ me hice soldado", pero en dos direcciones: una, su completa solidaridad con el movimiento portugués, además de su admiración, por supuesto; pero, por otra parte, el deseo de que algo así se produjera en España, y que, de ser así, él se uniría. Pero hacia el año 74, desgraciadamente, en eso se quedaba todo, en deseo y en esperanza. Retomemos la historia:

Como todo el mundo ya sabe, la Revolución de los Claveles se produce cuando las fuerzas armadas portuguesas deciden, mediante un golpe de estado, quitarle el poder al heredero de Oliveira Salazar e instaurar una auténtica democracia: los civiles se unen a ellos y colocan claveles en sus fusiles. El hecho provoca sorpresa y admiración, pero también miedo en algunos, en todo el mundo, especialmente en los países que sufrían dictaduras de uno u otro signo: España, Grecia, Checoslovaquia (cuya revolución se vio ahogada también), Polonia, Chile (aunque tal vez fuera menos, debido a que el país estaba convaleciente de su herida sangrante y poca esperanza cabía), etc. Quizás fuera el hecho: desde el siglo XIX no se veía que un alzamiento militar tuviera como objetivo la instauración del poder popular, es decir, de la democracia; y, por otro lado, aquel detalle de los claveles parecía el sueño de los hippies y de los pacifistas hecho realidad: no hacía mucho, los estudiantes estadounidenses habían decorado el cañón de los soldados, que estaban allí para reprimirlos, con flores. Simplemente, en mi opinión, a muchos le debió de parecer el principio de la Era de Acuario… Pero bueno, estoy divagando… Centrémonos en España, en donde la situación no daba para muchos sueños místicos…

En España, la dictadura del general Franco intentaba vender la falsa idea de que reinaba la paz gracias a la presencia del caudillo, garante de paz, justicia y unidad, según ellos; nada más lejos de la realidad, los partidos de la oposición cada día se acercaban más y más entre ellos, y cada vez que un obrero tenía que irse a Alemania, Francia o Suiza se rompía aquella mentira nacional-folklórica de que se vivía bien y en la abundancia. El régimen era consciente de ello, aunque cara al público lo ocultara, aunque no pudiera tapar del todo las huelgas obreras y estudiantiles, los atentados de bandas armadas como GRAPO, ETA o Terra Lliure, ni, por supuesto, lo que se manifestaba en la cultura: en las artes de todo tipo. También era consciente de que dentro del ejército comenzaban a moverse elementos disconformes con la dictadura militar que intentaban condensarse en sindicatos y formaciones (un año después lo conseguirían en la forma de la UMD: Unión Militar Democrática, inspirada por el MFA -Movimento das Forças Armadas- portugués), y dentro del clero: tal y como le ocurría a la dictadura salazarista, la dictadura de Franco se estaba quedando tan obsoleta que empezaba a perder incluso sus apoyos tradicionales. Tras la Revolución portuguesa, el régimen tomó medidas contra la UMD, deteniendo en el verano del 75 a sus responsables. Por estas razones, la Revolución de los Claveles fue un toque de atención para el régimen, que volvió a endurecerse en su dinámica de represión.

En cambio, en aquellos que llevaban años luchando contra el régimen desde cualquier posición, aquel hecho levantó una suerte de admiración y respeto, a la vez que la esperanza y el deseo de que aquí se pudiera producir lo mismo. Tal como dice Benedicto:
"Lo viví con una enorme y creo que sana envidia, con incredulidad y con muchas ganas de estar allí. Era la culminación de tantos esfuerzos, de tantos padecimientos… Parecía imposible que, allí al lado, en la margen sur del Miño se respirara, se saboreara, la libertad, esa que tardaría todavía un tiempo en llegar aquí. También había el sentimiento de pensar que aquello nos pertenecía también, aunque fuera un poco."
Todo ese entusiasmo, Benedicto lo plasmó en una simple estrofa de su canción "Nosa Señora da Guía":

Hai un caravel bermello
no fusil do militar.

(popular-Benedicto)

Muchas fueron las canciones que nuestros cantautores escribieron y cantaron sobre el tema, siempre cuidándose de la censura, como hemos visto en el caso de Lluís (una apreciación: la canción de Benedicto se publicó en el año 77, mientras que la de Lluís es del año 75).
En ningún caso podemos calificar este júbilo de superficial, pero mientras en Portugal el espíritu era de total entusiasmo, en España, a pesar de la alegría, el espíritu era de espera y de resignación:

Porque amamos el fuego
y creemos en días semejantes a nubes,
días en que florezcan fusiles y claveles
sobre el viejo país de los dientes afilados.
Vamos viviendo amigo,
vamos así viviendo,
porque guardamos como un rincón de sol en la cabeza.
Porque sabemos en qué labios
las palabras más bellas son como pájaros
muertos,
y en qué labios son ríos bien llenos de esperanzas,
son un río de sueños que deben ser posibles.
Vamos viviendo amigo,
vamos así viviendo,
porque guardamos como un rincón de sol en la cabeza.

"Un rincón de sol en la cabeza", Pablo Guerrero

Pero acompañando esa espera venía también la sensación de que algo estaba cambiando. Así nos lo cuenta Adolfo Celdrán:

"La revolución de los Claveles fue para mí el aldabonazo que nos indicaba que el régimen franquista tenía los días contados. Las canciones compuestas en ese momento se sienten llenas de esa alegría y de esa esperanza. Y algunas lo dicen explícitamente. Por ejemplo, Espera, contenida en mi Álbum “4.444 veces, por ejemplo”, (fonomusic, 1975), y en la que hago mención a los fusiles con las ánimas ocupadas por claveles que portaban los soldados que hicieron posible la Revolución democrática portuguesa contra el fascismo.

Espera


Cada vez que me miro
contemplo mi pregunta.

Esperando está el trigo
la mano que lo afirme.

El viento huele a espera
y, hasta a veces, responde.

Cuando siento tu mano
siento todas: me siento.

Y hasta el aire que muerdo
– el aire que mastico –
tiene sabor a fruta
y es amigo.

Apenas me contengo
de preguntar si es hora a los soldados

Y abono sus fusiles
con miradas

Para que broten flores
en sus ánimas.

Desde hace apenas días
mi impaciencia es alegre.

O esa “Canción Pequeña” perteneciente al mismo disco, que explicaba en los recitales porque tiene un origen complicado: Leí una noticia de un trabajador portugués, repetidamente encarcelado, al que llamaban para testificar en contra de los terribles “pides” (policías políticos portugueses del régimen de Salazar): Ellos intentaban escapar, y cuando los cogían lo negaban todo: No sabían nada, no estaban allí, no eran ellos. Entonces venía él y ante la evidencia de sus recuerdos no tenían mas remedio que reconocer sus turbios trabajos contra los luchadores demócratas. En una entrevista, él decía que se le estaba acumulando el trabajo de tantos “pides” que había que “reconocer”, y que no iba a tener más remedio que pedir permisos repetidos en el trabajo para poder ir a todas las ruedas de reconocimiento a las que lo llamaban. Yo asocié la anécdota con las canciones infantiles que escuchaba de pequeño, y burla burlando, compuse esta “Canción pequeña”:

Canción Pequeña

Ronda, ronda,
el que no se haya escondido
que se esconda.

Las cosas dan mil vueltas, ya lo has visto.
Estaban al contrario
y ahora están en su sitio.

Chocolate, panecillo,
corre, corre,
que te pillo.

Sigue y sigue buscando
que quedan miles.
Si se acaba el permiso
en el trabajo, pides.

Quien caza a un cazador
tiene cien años de perdón.

No te den pena
que has probado sus dientes
y tu lo cuentas.

Chocolate, panecillo,
corre, corre,
que te pillo.

Junto a estos textos, hay otros poemas y otras canciones en los que el hecho está latente aunque sólo se aprecia en el estado de ánimo que transmite: De ahí la alegría de una gran parte de los esperanzados poemas de mi libro “Todas las Caras de su Ausencia” (edit Helios, 1976), que es de esa época, o de la canción “A Pablo Neruda, Ferroviario”, o de mi Homenaje a Miguel Hernández, aparecido en mi álbum al que da nombre: “Al borde del Principio” (fonomusic, 1976), o de la canción titulada sencillamente “Tu”, en la que la búsqueda del amor y de la libertad confluyen en una sola cosa. Y no es una metáfora: Entonces vivíamos así. La frase de "Espera" lo resume muy bien:
Cuando siento tu mano

Siento todas: Me siento."

Adolfo Celdrán

Bien lo explica ya Adolfo como para poder decir nada más. A fin de cuentas es justo lo que él dice: que se quedara sólo en espera, en esperanza, no era poco: aquel suceso alimentó la esperanza en la libertad, y nuestros cantores esperanzados escribieron canciones que a su vez la reavivaran en los corazones de otros. Y, por otro lado, la solidaridad; bien lo dice Benedicto: aquello, aunque fuera mínimamente, nos pertenecía también, era la culimanción de aquellos esfuerzos, y muchos se vieron reflejados en el pueblo portugués, alegrándose por ellos y apoyándoles, como ellos nos apoyaban a su vez. Aquel 25 de Abril de 1974 fue la primavera de los Pueblos que dijera el poeta Maiakovski; aquel 25 de Abril de 1974 todos los pueblos del mundo eran Portugal. La primavera había llegado:

Com un ocell posat
a dalt de tot d’un arbre,
Abril vigila el seu temps
alerta, que tot canvia.

L’herba més petita de les plantes
verdeja mentides de bon temps,
i el cel, ara gris, ara bon dia.
Entre el polsim daurat
que fan els plàtans
passa la gent indiferent,
entre espurnes vives i ferides
canta i ajuda el vent.

Un abril em va portar
per l’aire una cançó,
el meu amic la cantava,
també la vull cantar jo.

Ai, abril, mes amorós,
aire de llum,
vol de llavors!

Què ens durà el riu d’abril
dins el corrent:
aigua neta, aigua bruta,
bones hores o mal temps?

Seran de mort o de vida
aquestes flors?
Jo vull la del meu amic,
clavell de bones olors.

Estimat, no estiguis trist
si et costa alenar;
si no ens ha canviat el març
un bon abril ho farà.

(Como un pájaro posado/ en todo lo alto de un árbol,/ Abril vigila su tiempo/ alerta, que todo cambia.// La hierba más pequeña de las plantas/ verdea mentiras de buen tiempo/ y el cielo, ahora gris, ahora buen día./ Entre el polvillo dorado/ que hacen los plátanos/ pasa la gente indiferente/ entre chispas vivas y heridas/ canta y ayuda el viento.// Un Abril me trajo/ por el aire una canción,/ mi amigo la cantaba,/ también la quiero cantar yo.// ¡Ay! Abril más amoroso,/ aire de luz,/ vuelo de semillas.// ¿Qué nos traerá el río de Abril/ dentro de la corriente:/ agua limpia, agua sucia,/ buenas horas o mal tiempo?// ¿Serán de muerte o de vida/ estas flores?/ Yo quiero la de mi amigo,/ clavel de buenos olores.// Amado, no estés triste/ si te cuesta respirar,/ si no nos ha cambiado marzo,/ un buen Abril lo hará.)

"Abril", María del Mar Bonet

También, también era indecisión por lo que iba a pasar. ¿Qué nos pasaría al amparo de aquello? ¿La vida o la muerte? ¿La libertad o la represión? Viniera lo que viniera, como dice María del Mar, "Yo quiero la de mi amigo,/ clavel de buenos olores".

A modo de epílogo, sólo decir que la Revolución de los Claveles es uno de los grandes momentos de los episodios de la historia, y una imagen que recordar, junto a la de aquel estudiante chino enfrentándose a un tanque: un momento en que el valor y la dignidad se apodera de la voluntad humana, que demuestra que es posible hacer grandes cosas sin violencia, que todo un pueblo puede enfrentarse al poder y vencer.

Cúbrete canalla
con la mortaja
el rey desnudo va.
Los viejos tiranos
hace mil años
mueren como tú.
Cava una trinchera
compañera
pon tu cuerpo a tierra.
Siempre en tu frente
viste gente
de otra condición.
LEVÁNTATE, ¡OH! SOL DE VERANO
SOMOS NOSOTROS TUS CANTORES,
DE LA CANCIÓN DE MAÑANA
SE OYEN YA LOS RUMORES
SE OYEN YA LOS CLAMORES
SE OYEN YA LOS TAMBORES.
Líbrate del miedo
que temprano
el sol ha de quemar.
Y tú, camarada,
ponte en guardia
que te matarán.
Vengan labradoras
mondadoras
de este campo en flor.
Vengan enlazadas
manos juntas
a sembrar el amor.
LEVÁNTATE…
Venga la marea
con una idea
nos empujará.
Sólo un pensamiento
en un momento
nos despertará.
Pronto ya tu brazo
y otro brazo
nos conduce, hermano.
Siempre nuestra hambre
nos consume,
dame ya tu mano.
LEVÁNTATE…

"Coro de la primavera", original de José Afonso, adaptación al castellano: Luis Pastor


Declaraciones de Benedicto cortesía de Benedicto García Villar

Declaraciones, letras y enlaces de Adolfo Celdrán cortesía de Adolfo Celdrán Mallol

Link a canciones de A. Celdrán en la Biblioteca Cervantes:

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/celdran/audios.shtml

Link a Poemas de A. Celdrán en la Biblioteca Cervantes:

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/celdran/textos.shtml

Links para oír temas específicos comentados en este escrito:


A Pablo Neruda, ferroviario: http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/audio_poesia.formato?
titulo=A+Pablo+Neruda%2C+Ferroviario&autor=Adolfo+Celdr%E1n&archivo=Adolfo_Celdran_Enrique/
10&ref=13662&foto=/portal/poesia/celdran/apablo.gif&ref2=13661&enlace=celdran

Al borde del Principio (homenaje a Miguel Hernández)

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/audio_poesia.formato?titulo=Al+borde+del+principio&autor=Adolfo+Celdr
%E1n&archivo=Adolfo_Celdran_Enrique/11&ref=13662&foto=/portal/poesia/celdran/alborde.gif&ref2=13661&enlace=celdran

Tu

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/audio_poesia.formato?titulo=T%FA&autor=
Adolfo+Celdr%E1n&archivo=Adolfo_Celdran_Enrique/09&ref=13662&enlace=celdran

Link a Nosa Señora da Guía

Nosa Señora da Guía

Link a Abril, de María del Mar Bonet

http://www.youtube.com/watch?v=pBUUz35MCm8

El 70 aniversario del bombardeo de Guernica


Para ser justos, no fue la primera vez que se atacaba una población civil con bombas, como se ha dicho, o al menos no mundialmente: ya lo había hecho el ejército español sobre el norte de África durante las guerras coloniales, aunque entonces las bombas eran bien diferentes a las que se usaron en Guernica (o Gernika, en vasco). Sin embargo, el hecho no quita importancia al salvaje bombardeo que tuvo lugar sobre la villa vizcvaína y que presagiaba las atrocidades que acontecerían en la siguiente guerra mundial contra la población civil.
¿Qué interés podía tener la Luz Waffle (o como se escriba) en la pequeña población de Guernica? No se entiende si no partimos del hecho de que obedecían órdenes de Franco o de Mola: es en Guernica en donde arraiga el Árbol de Guernica (Gernikako Arbola), símbolo antiguo de los fueros medievales de los vascos y símbolo moderno de las libertades de los vascos; es decir, buscaban atacar el símbolo del nacionalismo vasco, lo que para los franquistas significaba separatismo vasco.
Aquel hecho -ya hemos dicho que no el primero, pero sí de los primeros bombardeos contra la población civil- movió tantas o más voluntades de protesta que el asesinato de Lorca: escritores, poetas, pensadores, políticos, pintores (Picasso) condenaron el hecho como lo que era: una aberración condenable y un abuso contra la población civil. En aquellos días, la política exterior de casi todos los países, y de todos los países de Europa occidental, giraba en torno a dos grandes cuestiones: Hitler y la guerra civil española. La derecha europea de Francia y Reino Unido fueron moviéndose hacia posiciones más radicales, de manera que la posición política de cualquiera entonces era pro-/contra-Rusia o pro-/contra-Alemania. Después de los hechos de Guernica, las embajadas nazis y los ministros de exteriores se empeñaban en negar que aquel suceso hubiera tenido lugar, y, más aún: negar totalmente la presencia de tropas alemanas entre las filas del ejército nacionalista español, apuntando a una manipulación de los periodistas pro-República (cosa que no era difícil, pues la prensa extranjera de aquellos días, en ambos bandos, era muy dada a la exageración, a la manipulación e, incluso, a la mentira). Pero, aun así, que le dijeran a aquellas gentes que sus muertes, la pérdida de sus familiares, amigos y hogares era una manipulación de la prensa roja… ¿Qué hubieran respondido, sea en vasco sea en castellano?
A Guernica, en la lista de bombardeos, le seguirá Madrid, también Barcelona y Valencia: casi siempre eran pilotos alemanes, mientras que la Sociedad de Naciones obligaba a la República a despedir a los voluntarios extranjeros obedeciendo a una denuncia de Alemania e Italia; para los ministros de la República era obvio lo que pasaba: Europa estaba cagada de miedo y se bajaba los pantalones ante Hitler, que jugaba con ellos como un gato juega con los ratones antes de comérselos.
Hoy sólo los muy ignorantes o los muy extremistas (términos que no se contradicen, sino que se complementan) se atreven a negar que aquello sucedió, y nadie en su sano juicio deja de condenar aquel suceso (repito: NADIE EN SU SANO JUICIO). Y hoy se le entrega el meritorio título de ciudad de la paz, y se condena todo acto similar. Eso deberíamos repetirlo, porque parece que da igual que la ciudad se llame Guernica, Madrid, París, Berlín, Mogadiscio, Bagdad, Grozhni…, da lo mismo, siempre son los mismos, los que aparecen en el cuadro de Picasso, la gente de a pie, la gente trabajadora, los que mueren bajo las bombas en las guerras.

(NOTA: la foto de abajo de la mujer llorando no pertenece al bombardeo de Guernica, sino al de Lérida: no hace falta mucha imaginación para entender qué hace aquí)

Cuando el espanto se hace arte…


Tú que hiciste aquella obra y le pusiste un título.
Ése y no otro. Siempre,
desde el primer llanto del mundo,
las guerras fueron conocidas,
las batallas tuvieron cada una su nombre.
Tú habías vivido una:
la primera más terrible de todas.
Y, sin embargo, mientras
a tu mejor amigo, Apollinaire,
un casco de metralla le tocaba las sienes,
tu desvelada mano,
y no a muchos kilómetros de lo que sucedía,
continuaba inventando la nueva realidad maravillosa
tan llena de futuro.
Pero cuando después,
a casi veinte años de distancia,
fue tocado aquel toro,
el mismo que arremete por tus venas,
bajaste sin que nadie lo ordenara
a la mitad del ruedo,
al centro ensangrentado de la arena de España.
Y embebiste con furia,
levantaste hasta el cielo tu lamento,
los gritos del caballo
y sacaste a las madres los dientes de la ira
con los niños tronchados,
presentaste por tierra la rota espada del defensor caído,
las médulas cortadas y los nervios tirantes afuera de la piel,
la angustia, la agonía, la rabia y el asombro de ti mismo,
tu pueblo,
del que saliste un día.
Y no llamaste a esto
ni el Marne ni Verdun ni ningún otro hombre merecedor del
recuerdo más hondo,
(aunque allí la matanza fue mucho más terrible.)
Lo llamaste Guernica.
Y es el pueblo español
el que está siempre allí,
el que tuvo el arrojo de poner en tu mano
esa luz gris y blanca que salió entonces de su sangre
para que iluminaras su memoria.

Rafael Alberti
(Los nombres, p.p. 44-45)

Se puede llorar piedras.
Lágrimas como gotas de piedra.
Dientes que caen de los ojos
igual que si los ojos llorasen
dentaduras de piedra.
Nunca el dolor lloró tan gran dolor
lanzando goterones de piedra,
dientes y muelas de dolor de piedra.

Rafael Alberti

Gernikako Arbola


Para quién no lo sepa, el Árbol de Guernica -Gernikako Arbola- era el roble bajo el cual, durante la Edad Media, el señor de Vizcaya juraba los fueros. Pasadas las eras, el árbol milenario se convirtió en el símbolo de las libertades del Pueblo Vasco, y, por lo tanto, en un símbolo del orgullo y de la reivindicación de los vascos, de tal manera que uno de los himnos abertzales (patriotas) más apreciados es "Gernikako Arbola", del poeta y guerrillero Joxe Maria Iparragirre. Sin embargo, éste de a continuación, es un poema de Gabriel Celaya:


Gernikako Arbola
(El Árbol de Guernica)

Era en la primavera del año treinta y sieta
cuando llegué a Guernica.
Allí se fabricaban boquillas de careta
anti-gas. Yo debía
-servicio de inspección- ver qué diablos pasaba
o qué no funcionaba.
Allí, en Guernica, estaban las fuerzas guipuzcoanas
nuevas, y yo debía
-servicio de instrucción- enseñarles la humana
protección que es posible cuando con gas atacan.
Todo me parecía remoto. Aunque cumplía
lo debido, imposible
era pensar que nadie lanzase tal ataque.
El frente estaba lejos. Brillaba el cielo indemne.
Y todo hay que decirlo:
hacía mucho tiempo que no comía cordero,
ni comía pan blanco, como allí, en retaguardia.
¡Parecía tan fácil la paz! No se entendían
la ira y la mentira.
A veces visitaba nuestro árbol de Guernica,
y miraba el azul,
un azul que duró todos aquellos días,
un ancho azul tranquilo que nada parecía
podría perturbar, marzo querido.
¡Ay, quién diría
que a poco de marcharme zumbaría en el cielo,
en ese mismo cielo que parecía indemne,
limpio de mancha y leve,
el horror de una muerte mecánica y salvaje!
¡Ay, quién diría!
¡Ay, dilo tú si puedes, Gernikako Arbola,
dilo con tu raíz, tus ramas y tus niños,
dilo si eso es posible,
di con la libertad de los vascos antiguos,
con el temblor de fronda que cubre el país entero
y dice lo que somos, diciendo lo que fuimos!
¡Ay, si es posible, dilo!

Gabriel Celaya
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