Cançó de la mare


Hoy es el día de la madre… Aunque fue un logro que consiguió una niña nortemericana para reivindicar la memoria de su madre, -que debió ser un ser humano excepcional por lo visto, ya que consiguió que tras y durante la guerra de secesión yanquis y confederados hicieran las paces- hoy por hoy es un día para el consumo… ¡Qué se le va a hacer! Lo raro es que no lo sean ya días reivindicativos como el día del Trabajador, el de la mujer trabajadora o el del orgullo gay (como propuso hace tiempo un amigo mío homosexual en tono de broma). Aún así, felicidades a todas las madres y a la mía la primera, Isabel, que me trajo al mundo -no sabía la pobre lo que desencadenaría- y me educó en los valores de la justicia social y la igualdad. A ella le dedico esta hermosa canción de Raimon:

Cançó de la mare


He deixat ma mare
sola
a Xàtiva al carrer Blanc.

Ma mare que sempre
espera
que torne com abans.

He deixat germans i amics
que em volen
i esperen, com ma mare,
que jo torne com abans.

He vingut ací
perquè crec que puc dir-vos,
en la meua maltractada llengua,
paraules i fets
que encara ens agermanen.

Paraules i fets
que encara ens fan sentir
homes entre els homes.

Paraules i fets
que encara ens agermanen
en la lluita contra la por,
en la lluita contra la sang,
en la lluita contra el dolor,
en la lluita contra la fam.

En la sempre necessària lluita
contra el que ens separa
i ens fa sentir-nos
a tots nosaltres estranys.

He deixat ma mare
i els meus germans.

He deixat els amics i la casa
i tots els que esperen
que jo torne com abans.

I crec que he fet bé.
I crec que he fet bé.

Jo sé, jo sé, jo sé, jo sé
que tornaré al carrer Blanc.

Però ara ací,
Però ara ací,
crec que també és ma casa,
i crec que puc dir-vos,
amb el cor obert,
a tots vosaltes: germans.

Germans.

He dejado a mi madre sola, en Játiva, en la calle Blanc. Mi madre que siempre espera que vuelva como antes. He dejado hermanos y amigos que me quieren y esperan, como mi madre, que vuelva como antes. He venido aquí porque creo que puedo deciros, en mi maltratada lengua, palabras y hechos que todavía nos hermanan. Palabras y hechos que aún nos hacen sentir hombres entre los hombres. Palabras y hechos que todavía nos hermanan en la lucha contra el miedo, en la lucha contra la sangre, en la lucha contra el dolor, en la lucha contra el hambre. En la siempre necesaria lucha contra lo que nos separa y nos hace sentir a todos nosotros extraños. He dejado a mi madre y a mis hermanos. He dejado a los amigos y la casa y a todos los que esperan que vuelva como antes. Y creo que he hecho bien. Yo sé, yo sé, yo sé, yo sé que volveré a la calle Blanc. Pero ahora aquí, creo que también es mi casa, y creo que puedo deciros, con el corazón abierto, a todos vosotros: hermanos. Hermanos.

Raimon

2 responses to this post.

  1. Posted by Juan Carlos on 7 mayo, 2007 at 9:38

    Visito con cierta frecuencia tu blog, pero a veces no logro dejar comentarios. Tu último comentario en el mío resultó muy útil, porque me diste a conocer otro blog verdaderamente interesante.En cuanto al tuyo, me gusta mucho la música que seleccionas, coincide con mis gustos.

  2. Posted by nieveazulada on 7 mayo, 2007 at 17:59

    Hermosa canción Gus, muy bella.
     
    Me gusta el cambio que has hecho en el espacio. Ha quedado fantástico. Enhorabuena
     
    Un beso

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