Archive for 16/05/07

Cantar i callar


Título
Cantar i callar
Intérprete
José Antonio Labordeta

  1. Aragón
  2. Todos repiten lo mismo
  3. Los masoveros
  4. Yo soy igual
  5. Los leñeros
  6. Palabras
  7. Las arcillas
  8. El poeta
  9. Cuando se agosta el campo
  10. La vieja
  11. Por el camino del polvo
  12. Dónde se van
  13. Canción para una larga despedida
letra y música: José Antonio Labordeta
año de edición:

Comentario: Cantar i callar es el primer LP de Labordeta, después de que secuestraran su primera grabación poco antes de salir durante el estado de excepción de 1968 ó 69. Lo primero que uno encuentra en este disco, a modo de prefacio y de prólogo -como todo buen libro- son dos dedicatorias. Una, la de Ovidi Montllor, en catalán (el disco se edita en Barcelona, de ahí la "i" latina en vez de "y"), dándo la bienvenida al cantor maño, como una nueva flor que nace en el esfuerzo, insistiendo en sus papeles de buenos vecinos que de cuando en cuando, si lo necesitan, se dejan un poco de azúcar. La otra es la del filólogo Manuel Tuñón de Lara, que comineza con un escueto análisis de la canción protesta en general y de Labordeta en particular; Tuñón nos da la clave para entender al poeta aragonés: al contrario que algunos cantantes y poetas, Labordeta no canta al hombre o al pueblo: se pone a su lado; Labordeta es del pueblo. Pero centrándonos en el material del disco, no hay más remedio que darle la razón a Manuel Tuñón de Lara.
En este disco nos presenta todo Aragón, con sus problemas de entonces: la explotación del campesino, la emigración hacia el pueblo o a las ciudades, a veces de una manera expícita, otras dentro de una anécdota o historia, como en "La vieja", bello poema dedicado tal vez a alguna anciana de su familia, en la que la vieja espera el regreso de hijos y nietos. Podríamos también remarcar la primera canción del disco, que desde entonces le ha acompañado por su caminar: "Aragón", el himno extraoficial y realista de la región que un día dominó el Mediterráneo. Sin embargo, Labordeta no se para sólo en su región, sino que canta para todos. Destaquemos por ejemplo su "Palabras", una canción al más puro estilo brasseniano en donde habla de la utilidad o no utilidad de las palabras; también "El poeta", dedicado a su hermano, el poeta Miguel Labordeta, que le sirve también para presentar cómo tiene que ser el poeta y la poesía de su tiempo. En definitiva, Cantar i callar es un documento imprescindible, bien elaborado, en donde ya encontramos todo el universo literario y las preocupaciones del poeta aragonés: la tierra, es decir, Aragón, sus gentes, y la humanidad entera.
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Fidelidad


Otra del gran Blas de Otero, incluida en el mismo CD, es esta impresionante "Fidelidad", musicada y cantada por Luis Pastor en su álbum del mismo nombre:


Creo en el hombre.

He visto
espaldas astilladas a trallazos,

almas
cegadas avanzando a brincos

(Españas a
caballo del dolor y del hambre)

He visto y
he creído.

Creo
en la paz.

He visto
altas estrellas,

incendiando
ríos hondos,

caudal
humano hacia otra luz.

He visto y
he creído.

Creo en ti, patria.

Digo lo que
he visto:

relámpagos
de rabia, amor en frío,

y un
cuchillo chillando haciéndose pedazos de pan;

aunque hoy
hay sólo sombras,

he visto y
he creído.

Blas de Otero

música: Luis Pastor

A la inmensa mayoría


Descubrí esta tremenda poesía en el CD de la colección La palabra más tuya dedicado a Blas de Otero. Aquí, Blas, siguiendo el tópico bíblico de Ecce homo ("Aquí está el hombre", que es lo que dice Pilatos al pueblo presentándoles a Jesús) -mucho mejor en mi opinión que Nietzsche, que lo usó antes (perdónenme los nietzschenianos: no lo desprecio, pero ya pasé por desencuentros con este autor; hay aros por los que yo me niego a pasar)-: ese hombre que escribió poesía sin tomar contacto con el mundo, y al pisar la calle descubre la verdad y la mentira en la que vivía.


A LA INMENSA MAYORÍA

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre

aquel que amó, vivió, murió por dentro

y un buen día bajó a la calle: entonces

comprendió: y rompió todos su versos.

Así es, así fue. Salió una noche

echando espuma por los ojos, ebrio

de amor, huyendo sin saber adónde:

a donde el aire no apestase a muerto.

Tiendas de paz, brizados pabellones,

eran sus brazos, como llama al viento;

olas de sangre contra el pecho, enormes

olas de odio, ved, por todo el cuerpo.

¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces

en vuelo horizontal cruzan el cielo;

horribles peces de metal recorren

las espaldas del mar, de puerto a puerto.

Yo doy todos mis versos por un hombre

en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,

mi última voluntad.  Bilbao, a once

de abril, cincuenta y uno.

                                       
     
Blas de Otero

Blas de Otero, 1951

Versión cantada por Adolfo Celdrán:

en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad. Así nos dijo,
luchando contra el odio, Blas de Otero.

Se puede oír esta versión aquí:

http://www.poesia-inter.net/canc0404.htm

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