A la inmensa mayoría


Descubrí esta tremenda poesía en el CD de la colección La palabra más tuya dedicado a Blas de Otero. Aquí, Blas, siguiendo el tópico bíblico de Ecce homo ("Aquí está el hombre", que es lo que dice Pilatos al pueblo presentándoles a Jesús) -mucho mejor en mi opinión que Nietzsche, que lo usó antes (perdónenme los nietzschenianos: no lo desprecio, pero ya pasé por desencuentros con este autor; hay aros por los que yo me niego a pasar)-: ese hombre que escribió poesía sin tomar contacto con el mundo, y al pisar la calle descubre la verdad y la mentira en la que vivía.



A LA INMENSA MAYORÍA

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre

aquel que amó, vivió, murió por dentro

y un buen día bajó a la calle: entonces

comprendió: y rompió todos su versos.

Así es, así fue. Salió una noche

echando espuma por los ojos, ebrio

de amor, huyendo sin saber adónde:

a donde el aire no apestase a muerto.

Tiendas de paz, brizados pabellones,

eran sus brazos, como llama al viento;

olas de sangre contra el pecho, enormes

olas de odio, ved, por todo el cuerpo.

¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces

en vuelo horizontal cruzan el cielo;

horribles peces de metal recorren

las espaldas del mar, de puerto a puerto.

Yo doy todos mis versos por un hombre

en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,

mi última voluntad.  Bilbao, a once

de abril, cincuenta y uno.

                                       
     
Blas de Otero

Blas de Otero, 1951

Versión cantada por Adolfo Celdrán:

en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad. Así nos dijo,
luchando contra el odio, Blas de Otero.

Se puede oír esta versión aquí:

http://www.poesia-inter.net/canc0404.htm

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