Archive for 9/06/07

Libertad sin ira


Aunque siempre he mostrado mi reticencia a poner esta canción aquí, me parece la perfecta para empezar un ciclo de canciones sobre la transición democrática.
Con esta canción siempre me ha pasado lo mismo que con el cristianismo o con Nietzsche: cuando la defienden la ataco y cuando la atacan la defiendo.
La ataco porque, a pesar de ser la canción más conocida de Jarcha, que ponen en todos los recopilatorios propios o colectivos, no me parece ni de lejos la más representativa del grupo andaluz: no tiene la fuerza reivinidicativa de "Nuestra Andalucía" o "Andaluces de Jaén" y "Elegía a Ramón Sijé" de Miguel Hernández, o "Segaores", sobre un texto de Salvador Tavora; pudiera ser por la música, más pop que estas otras basadas en la tradición musical andaluza, pero también la letra, que, a primera vista parece bastante tibia y moderada, alejada de composiciones coetáneas como "El paisano" de Víctor Manuel o "Canto a la unidad de verdad" de Manuel Gerena.
Y la defiendo, porque esa tibieza es aparente y provocada: si bien el texto no dice lo que debiera decir -a mi parecer, y lejos de mí pretender saber más que los miembros del genial grupo onuvense-, hay guiños clarísimos: los viejos de los que habla no son los viejos en general, sino los viejos respecto, no sólo a la edad, sino a la moral y a la ideología. La idea de "libertad sin ira y sin miedo" no responde a otra cosa más que a los escalofriantes sucesos acaecidos durante aquellos días: los muertos por la policía filo-franquista y por los escuadrones de la muerte de ultra-derecha es lo que nos explica la canción. Por otra parte, y esto lo sabe poca gente, la tibieza aparente, la sencillez de la música y de la letra responde al hecho de que la canción no se hizo para el disco en sí, sino como música de publicidad para el lanzamiento del periódico Diario 16.
Por lo tanto, para mí "Libertad sin ira" es una buena canción, de su tiempo a pesar de todo, que podría haber estado mejor… Pero tal vez sea el hecho de que los caciques contra los que Jarcha lucharon con sus canciones se la hayan robado impunemente lo que a mí y a otros como yo nos provoca un cierto rechazo y cierto rubor por si no las oyen escuchar. A pesar de todo, hela aquí:


LIBERTAD SIN IRA


Dicen los viejos que en este país

hubo una guerra,

que hay dos Españas que guardan aún

el rencor de viejas deudas;

dicen los viejos que no se nos dé rienda suelta,

que todos aquí llevamos

la violencia a flor de piel.

Pero yo sólo he visto gente

que sufre y calla, dolor y miedo,

gente que sólo desea

su pan, su hembra y la fiesta en paz.

Libertad, libertad

sin ira hay libertad,

guárdate tu miedo y tu ira

porque hay libertad,

sin ira libertad,

y si no la hay sin duda la habrá.

Dicen los viejos que hacemos

lo que nos da la gana;

y no es posible que así se pueda haber

gobierno que gobierne nada;

dicen los viejos que este país necesita

palo largo y mano dura

para evitar lo peor.

Pero yo sólo he visto gente

muy obediente, hasta en la cama

gente que tan sólo pide

vivir su vida, sin más mentiras y en paz…

Rafael Baladés, Pablo Herrero y Armenteros

The great Moody Blues


Tuesday Afternoon

The Moody Blues

Tuesday afternoon
I’m just beginning to see, now I’m on my way.
It doesn’t matter to me, chasing the clouds away.
Something calls to me,
The trees are drawing me near, I’ve got to find out why
Those gentle voices I hear, explain it all with a sigh.


I’m looking at myself reflections of my mind,
It’s just the kind of day to leave myself behind.
So gently swaying through the fairyland of love,
If you’ll just come with me you’ll see the beauty of
Tuesday afternoon, Tuesday afternoon.


Tuesday afternoon,
I’m just beginning to see, now I’m on my way.
It doesn’t matter to me, chasing the clouds away.
Something calls to me,
The trees are drawing me near, I’ve got to find out why
Those gentle voices I hear, explain it all with a sigh.

Martes por la tarde, acabo de  comenzar a ver que ahora estoy en mi camino. No me importa ir persiguiendo las nubes. Algo me llama, los árboles se me dibujan cercanos, tengo que descubrir por qué aquellas amables voces que oigo lo explican todo con un suspiro. Veo en mí mismo reflejos de mi mente, es justo la clase de día para dejarme atrás a mí mismo y así balancearme suavemente a través de la tierra de las hadas del amor. Si vienes conmigo verás la belleza del Martes por la tarde.

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