La verdad sobre la Transición


Se acerca el día del aniversario de las primeras elecciones democráticas generales después de la muerte del cabrón: y hay que matizar esto, porque algunos dicen primeras sin más (y no quiero mirar a nadie sus ilustrísimas señorías del PP) y olvidan sin inocencia alguna que las primeras elecciones democráticas se produjeron durante la 2ª República a partir de la aceptación del voto fememnino. Y hoy vemos múltiples homenajes a la figura de Adolfo Suárez: sin menoscabar sus logros, pero sin olvidar lo criticable de su gestión (como la de cualquier presidente de gobierno) no hay que olvidar que el protagonista absoluto fue el pueblo/ los pueblos de España: su comportamiento ejemplar fue el que consiguió las transformaciones y no otra cosa. Pero aún así, yo, y no es por ser un extremista, veo menos importante la figura de Suárez que la de Raimon; incluso menos la de Carrillo que la de Raimon, y así…
La Transición democrática y sus protagonistas políticos (algunos de ellos no tan democráticos como ayer y hoy presumen) es un tema o demasiado mitificado o demasiado criticado: yo pertenezco a una postura crítica moderada, digamos, pero no conservadora: hay caldito p’a tós. Por eso, presento un ciclo de canciones que manifestaban una postura crítica respecto a la Transición, sobre todo a las cesiones que comunistas ortodoxos y socialistas hicieron a la cristiano-democracia e incluso a los ultra-derechistas con tal de que no hubiera un estallido de violencia. Y también un poco de historia verdadera, que nos la empiecen a meter doblá: no conviene olvidar ni mucho menos tolerar que digan que la muerte de los obreros de Vitoria fue necesaria para el orden público, o que Germán Rodríguez, un chico navarro que durante la revuelta de los San Fermines de 1978 resultó asesinado a manos de la policía filo-franquista de Navarra bajo el mando de Ávila era miembro de ETA (no lo era). La Transición fue un proceso nada heroico, y muchos de los que estaban en el gobierno de entonces no sólo no han pagado por sus responsibilidades políticas por estos actos sino que además les condecoran y se les llama padres de la democracia: no podemos decir otra cosa que si ellos son los padres de la democracia, esta entonces es una bastarda o una hija de puta. Y va siendo hora de que se caigan las medallas que algunos se colgaron inmerecidamente y que exhiben indecentemente: esto lo sabe muy bien don Manuel Fraga y el gobierno de Suárez también lo sabe.
Desde 1976 a 1980 ya podrían decir que había democracia y libertad: pero la realidad es que en las comisarias seguían las torturas, los interrogatorios a la fuerza y sin garante de habeas corpus; hay quien intenta vender la leyenda de que muerto Franco, Fraga y Arias Navarro nos trajeron la libertad. Algún día los chavales podrán estudiar la historia de verdad, pero seguramente ni yo lo vea.

One response to this post.

  1. Posted by nieveazulada on 9 junio, 2007 at 21:59

    Qué Fraga y Arias Navarro "nos" trajeron la libertad?… De que, a que le llaman libertad, que nos trajeron….
     
    Siempre me gusta lo que escribes Gus, pero aquí has estado brillante. Por fin algo que no se encuadra dentro de lo llamado "políticamente correcto" y no es más que una excusa tras la que se esconden los cobardes y los mediocre. Tienes toda la razón cuand hablas de que sin quitar mérito a nadie, pero quien realmente es el protagonista de la transición fue el pueblo/ los pueblos de España: su comportamiento ejemplar fue el que consiguió las transformaciones y no otra cosa… No puedo estar más de acuerdo.
     
    Un beso

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