Archive for 15/06/07

Herriaren alde


A finales de los 70 el sentimiento de unidad frente a las fuerzas de represión tuvo reflejos en las canciones de todo el país, como ésta de Urko, con letra de Bitoriano Gandiaga, "Herriaren alde", al lado del pueblo:

Herriaren alde

Baina gu
nahastaile omen gara
zeren Herriak ez bait du
hainbeste ixtimatzen euskara.

Baina, hala balitz ere
gu, Herriaren alde:
zeren Herria bait gara gu ere.

Baina nik begiak saldu
behar izan nituen,
ezin bait nintzen bizi bestela.

Eta nik begiak
ez nituela maite
ere, zenbaitek esan zuen.

Baina gu
nahastaile omen gara
zeren Herriak ez bait du
hainbeste ixtimatzen euskara.

Baina, hala balitz ere
gu, Herriaren alde!

Pero nosotros/dicen que somos alborotadores/porque se dice que el pueblo no/estima tanto el euskera/Pero, aunque fuera así/nosotros, a favor del pueblo:/porque nosotros también somos el pueblo./Pero yo, mis ojos/tuve que vender/porque no podía vivir así./Y aun así,/hubo gente que dijo/que yo no quería a mis ojos. –http://www.musikazblai.com/

Bitoriano Gandiaga
Urko

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Enfermedades de invierno


Hay quien dice que muerto Franco hubo libertad… Falso… Hay quien dice que una vez elegido Suárez hubo paz y libertad… Falso…
La verdad es que durante los años de la transición el rebrote reaccionario y de violencia recordó a los más viejos del país otra fecha, 40 años atrás, cuando los comunistas y anarquistas se batían a tiros con los falangistas en Barcelona. Realmente, desde 1975/ 76 hasta más o menos el intento del golpe de estado, los asesinatos se producían casi a diario: ETA y GRAPO, y en menor medida el FRAP y Terra Lliure, mataban a militares y policías: ciertamente muchos eran altos mandos cuyas manos estaban muy manchadas de sangre, pero otras veces eran muchachos que habían salido de su pueblo a buscar un trabajo. Por su parte, los escuadrones de ultra-derecha asesinaban a miembros de dichas bandas, pero también a sindicalistas, estudiantes, obreros; reventaban actos, manifestaciones y recitales, a veces con su presencia, otras con amenazas de bomba, y la mayor parte de las veces consentidos por la policía y la guardia civil. Sus líderes, civiles y militares, y algún político trasnochado borracho de nostalgia de la peor, como era Arias Navarro, advertían del peligro del Partido Comunista y sus -según ellos- intenciones. Por otro lado, ni siquiera la constitución del 78 garantizó la plena libertad, pues en muchas comisarias y muchos cuarteles se seguía practicando el abyecto arte de la tortura. La policía, todavía en manos de cargos filo-franquistas, tuvo una tremenda responsabilidad: fueron los responsables del asesinato de los tres obreros de Vitoria, y de Germán durante los San Fermines de 1978. El asesinato de los abogados de Atocha, de varios estudiantes y de los sucesos de Montejurra a manos de los ultras indicaban que todavía quedaban elementos que se resistían al cambio. No eran buenos tiempos… Y así lo simbolizaba esta estupenda canción sobre un poema de Jesús López Pacheco, de Luis Pastor de aquellos días, en la conversación de una madre y de su hijo.

http://www.goear.com/files/external.swf?file=8a4828c

Enfermedades de invierno

-Si no fueran ciegos
nos verían esta luz que habita en nuestro pecho.
-Hijo, abrígate bien. Y ponte la bufanda.
No vayas a coger alguna bala en los pulmones.
Que no está el tiempo bueno todavía.

-Llegará el tiempo
de los hombres desnudos,
madre,
y ¡ay de los que entonces
no tengan nuestra luz dentro del pecho!
Ay de los oscuros.
Se morirán podridos de su noche.

-Pero mientras llega el verano,
cuando salgas,
tú abrígate bien el pecho, hijo mío.

Jesús López Pacheco

Todos menos yo


Y, finalmente, llegaron las primeras elecciones democráticas desde el año 36 (conviene recordar, que luego nos la meten doblá). Como todo el mundo sabe a estas alturas, ganó UCD  de Adolfo Suárez, seguido del PSOE; la gran torta se la dio el Partido Demócrata Cristiano de Gil Robles, y, como no podía ser de otra manera, los partidos de ultra-derecha. La antigua AP, liderada por un "joven" don Manuel, debido a su discurso tremendista y amenazante, obtuvo muchos menos votos que el PCE  de Santiago Carrillo. Aquella noche debió ser la noche electoral más larga desde la recién inaugurada democracia: era la primera vez que se votaba (en serio, quiero decir: el pseudo-referendum de Franco no vale) -si, por experiencia sé que si te toca pringar en una mesa puede ser eterno y agotador a estas alturas, imaginaos las primeras, con gente que apenas sabía qué coño era un censo electoral-. Aquella noche, en parte debido a la ausencia de variedad televisiva, hicieron una gala -hortera como ella sola- presentada por José María Iñigo (el único presentador que debía de existir, por lo visto) como excusa para poder dar los avances informativos cada media hora.
Sin embargo, pero debieron de ser los espacios electorales que echaron por la televisión. Estaba visto que el "Libertad sin ira" de Jarcha había sido todo un éxito, porque casi todos los partidos sacaron un himno parecido para sus espacios. El PCE, por contra, optó por una semi-psicodélica versión de "La Internacional" al sintetizador a cargo de Teddy Bautista; pero la nota más sonada la daba un cantautor nacional-sindicalista de nombre Vicente Diez (no confundir con el asturiano Vicente Díaz) plagiando "Si me quieres escribir" para el vídeo de Falange Auténtica (porque llevaba la geta de Primo de Rivera y abajo ponía el nombre del partido, que si no a más de uno se lo hubieran colado). Más serio y más amenazante se nos presentaba el señor Fraga, con un discurso en el que además de defender la "sagrada unidad de España" (cosa que le colocaba al lado del capullo de Blas Piñar) venía a decir que o le votaban a él o se iba a armar la de Dios (se nota quién fue el maestro y quienes los discípulos)… En fin: este tipo de cosas cantaba jocosamente Patxi Andión, tomando como base una especie de valse mussette del gran Jacques Brel, en esta impresionante canción que, a día de hoy, no tiene el más mínimo desperdicio:

Todos menos yo


¡Patatas! ¡Pipas! ¡Caramelos!
Pasen señores, pasen y vean:
el gran circo ya está en marcha.
¡Señoras y señores!, ¡niños queridos!, sin más dilaciones:
¡las elecciones!


Una buena elección
es una buena acción
que te permite ver
quién va a mentir después:
tú tienes que votar,
hay que participar,
todos para ganar
se meten en tu hogar,
todos van a actuar en la televisión.
Todos… menos yo.
Hay que pensarlo bien
no vaya a ser que al fin
tengamos que salir
echando pies de aquí:
he visto a más de uno
que van a rezar
a ver si el Señor
en su infinita bondad
les resucita al general.
Algunos… menos yo.
¡Jaja!
Ya tienes un papel
en la gran función
donde ninguno son
lo que eran ayer:
el bueno no es bueno,
el indio es inglés,
el malo comulga
y la chica soy yo.
¡Jajajajaja!
¡vaya función!
Algunos se han liao
con Cristo redentor
y ofrecen el milagro
de resurrección:
los ciegos van a ver,
los sordos van a oír,
los cojos van a andar
y al fin de la función
las mujeres van a parir.
Todas… menos yo.
Todos vana a ganar
y nadie va a perder
dormidos a la sombra del general;
y aunque no es lo peor que puede suceder
el último la vez, del primero la voz
y a todos guarde Dios con el santo papel
Todos… menos yo.
¡Jaja!
Ya tienes un papel en la gran función
donde ninguno son lo que eran ayer
el bueno no es bueno,
el indio es inglés,
el malo comulga
y la chica soy yo
¡Vaya función!

letra: Patxi Andión
música: "Vesoul", por Jacques Brel

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