Archive for 6/07/07

Quen tivera 20 anos


El domingo es mi cumpleaños, y me quería auto-homenajear. Pero no hay ninguna canción que hable de los 28… Así que he elegido tres. Esta canción de Guillermo Roxo, preciosa, es la primera de ellas:

Quen tivera 20 anos

Pola beira do camiño
vou deixando corpo morto.
¡Quen tivera vinte anos
pra non sentirse tan soio!
Homes de ferro e de fume,
vedes sofrer iste pobo,
vosos páxaros de aldraxe
bican bican nos seus brancos ollos.
Quen tivera vinte anos…
Irmans, vos que padecedes
nai alma os dentes do lobo,
berrade o ceio iste pranto
que me xurde do mais fondo.
Os rapaces xa non queren
cos abós lles conten contos,
queren xogar con pistolas
deprenden a facer mortos.
Quen tivera vinte anos…

Por la orilla del camino/ voy dejando cuerpo muerto./ ¡Quién tuviera veinte años/ para no sentirse tan solo!/ Hombres de hierro y de humo,/ veis sufrir a este pueblo,/ vuestros pájaros de aldraje/ picotean picotean en sus blancos ojos./ Quién tuviera veinte años…/ Hermanos que padecéis/ en el alma los dientes del lobo,/ gritad al cielo este llanto/ que me surge de lo más hondo./ Los niños ya no quieren/ que los abuelos les cuenten cuentos,/ quieren jugar con pistolas,/ aprenden a hacer muertos./ Quién tuviera veinte años…

Vengan a mi casamiento


Voy a dedicarle a Fran y a Paula, dos amigos míos que se me casan mañana, esta bella canción chilena que cantó Víctor Jara en sus días. Por supuesto, no les deseo el mal desenlace de esta canción, sino toda la felicidad del mundo y del universo entero:

Vengan a mi casamiento

Señores les contaré
que yo el domingo me caso
tráiganme cien esquinazos
y madamas como flores
yo tengo muchos licores
para la mesa de adentro,
la de afuera al mismo tiempo
y sacaré por tinajas
y les digo con confianza
vengan a mi casamiento.

Tengo cincuenta carneros
también doscientos capones
serviciales son mis peones
y otros tantos de leñeros
de papas son dos graneros
y eso dirán que no es cierto,
doscientos pavos hay muertos
para hacer un estofado,
amigos hay invitados,
vengan a mi casamiento.

Yo tengo que festejar
primero por mis parientes
porque tengo que servirles
diez barriles de aguardiente
de mistela tengo veinte
las cocineras no cuento
servicio tengo por ciento
para poner en la mesa
y les digo con franqueza,
vengan a mi casamiento.

Yo con tiempo me prevengo
pa’ atender a mis amigos
porque tengo que servirles
cuarenta pipas de vino,
hay tabacos de los finos
del bueno, pa’ que les cuento,
también hay alojamiento
para el que quiera alojar,
de comer no ha de faltar,
vengan a mi casamiento.

Para toda la compaña
varillitas de sarmiento,
si no quieren pasar hambre
vengan a mi casamiento.
Yo no he invitado a naiden
porque no hay nada que darles,
asiento donde sentarse
no ha querido prestar naiden,
y todo en el casamiento
se ha vuelto puro pelambre.

Popular chilena

Alguna vez


Otro poema del gran Carlos Álvarez, que en esta ocasión fue musicada por Rosa León y cantada en su LP, Al alba:

Alguna vez

Alguna vez a todos, a mí mismo,
nos ha crecido un árbol en las manos
o el mar sobre la frente
o la esperanza como alfombra extendida
a nuestro paso,
al encontrar un verso entre la hierba,
al madurar el fruto del abrazo,
al escuchar palabras
que nos tientan el aire de palabras
que arrastramos.

Pero la madrugada llegó siempre
con su fusil a ciegas preparado
para segar la vida de los hombres
o la ilusión nacida en nuestros vasos,
y cuando fue creciendo la mañana
nos quedó solamente nuestro asco
y una sed infinita, y la vergüenza
de nuestro propio aspecto de borrachos.

Carlos Álvarez
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