A Raimon


Éste es el poema que Celaya dedicó a Raimon. Lo tomé de Grandes Poetas. Este hecho demostró que Raimon se había convertido en otro símbolo tan eficaz como Celaya o Alberti o Espriu:

A
RAIMON

Larga
es la noche, nos canta
desgarrándose
Raimon.
Larga
es la noche, muy larga,
pero
es terco el corazón.

Viviremos
en los otros
y
moriremos en paz.
Cuando
nadie nos recuerde,
lo
que fuimos, durará.

Las
palabras que olvidamos
en el viento, hacia
la mar.
moverán mil corazones,
serán
sin yo, inmensidad.

Aquí
en la tierra, en la dulce
tierra
de nunca acabar,
un
latido innominado
seguirá
y nos salvará.

Pero
hay que seguir, seguir
y
hay que luchar y luchar,
y
cantar como tú cantas
buscando
la libertad.

Gabriel Celaya

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