The Papa sin The Mamas


A mí este papa nunca me ha gustado mucho… Pero es que ahora me da la razón: es que es preconciliar:

"El actual Papa, Benedicto XVI, ha hecho públicas sus discrepancias con
Juan Pablo II cuando en 1997 éste decidió apoyar un concierto del
cantautor estadounidense Bob Dylan (de origen judío y canciones con
mensajes contraculturales), en un Congreso Eucarístico celebrado en
Bolonia (Italia), informa el diario británico The Times.

A Ratzinger no le gustaba -ni le gusta-, el rock y trató por todos
los medios de que ese concierto nunca se celebrara. El entonces
cardenal tuvo que resignarse, porque Juan Pablo II impuso su criterio.
“Tenía razones para ser escéptico”, escribe el actual Papa en el libro Juan Pablo II, mi amado predecesor que aparecerá la próxima semana.

La
cita musical congregó en Bolonia a 300.000 fieles (de Dylan, del Papa,
y quizá de ambos) y el cantautor judío cantó temas como Knockin’ on Heaven’s Door (“Llamando a las puertas del Cielo”).

No cantó, sin embargo, su clásico Blowing in the wind
(“Soplando en el viento”). Una de las estrofas de esta canción pregunta
“cuántos caminos debe andar un hombre antes de convertirse en un
hombre”. Juan Pablo II llegó incluso a parafrasear dicha canción,
diciendo: “Ese camino es el de Cristo, quien afirmó: ‘yo soy el Camino
y la Vida”.

"Las cuestiones de vuestra vida están silbando en el
viento. Pero en el viento que sopla y en la voz del espíritu, y no en
el viento que todo lo dispersa en los torbellinos en la nada", añadió
el entonces Papa.

Benedicto XVI habla en el libro acerca de las
dudas que le asaltaron aquellas fechas “sobre si estaba bien dejar a
esta especie de autoproclamado profeta salir al escenario” junto al
Papa.

El actual Sumo Pontífice ha dicho en algunas ocasiones que la música rock es obra de Satán, recuerda el diario The Times,
y el año pasado, según este rotativo, canceló la financiación de la
Iglesia católica a un concierto pop en el Vaticano, que bajo el papado
de Juan Puablo II se celebró durante 13 años.

A Joseph Ratzinger
le gustan más Mozart y Bach, y según el rotativo británico, tampoco le
hace mucha gracia que se toque la guitarra en misa. “La liturgia no es
un texto teatral y el altar no es un escenario. Es importante no
volverse un mero actor en un espectáculo”."

El País

Él dice que le gusta Mozart, pero ¿sabrá que Mozart era masón?
The answer, my friend, is blowin’ in the wind…

2 responses to this post.

  1. Posted by nieveazulada on 22 agosto, 2007 at 19:13

    Desde siempre el actual papa ha sido como es, entre otras cosas, misógino. Te dejo un artículo que publicó en 1971, donde explica pq pertenece a la iglesia:
     
     
    Joseph Ratzinger, "Por qué pertenezco a la Iglesia", 1971
    Podemos pensar en la iglesia católica comparándola con la luna: por la relación luna-mujer (madre) y por el hecho de que la luna no tiene luz propia, sino que la recibe del sol sin el cual sería oscuridad completa. La luna resplandece, pero su luz no es suya sino de otro. La sonda lunar y los astronautas descubrieron que la luna es solo una estepa rocosa y desértica, como montañas y arena, vieron una realidad distinta a la de la antigüedad: no como luz. Y efectivamente la luna es en sí y por sí misma lo desierto, arena y rocas. Sin embargo, es también luz y como tal permanece incluso en la época de los vuelos espaciales. ¿No es ésta una imagen exacta de la Iglesia? Quien la explora y la excava con la sonda, como la luna, descubrirá solamente desierto, arena y piedras, las debilidades del hombre y su historia a través del polvo, los desiertos y las montañas. El hecho decisivo es que ella, aunque es solamente arena y rocas, es también luz en virtud de otro, del Señor. Yo estoy en la iglesia porque creo que hoy como ayer e independientemente de nosotros, detrás de nuestra iglesia vive su iglesia y no puedo estar cerca de Él si no es permaneciendo en su iglesia. Yo estoy en la Iglesia porque a pesar de todo creo que no es en el fondo nuestra sino suya. La Iglesia es la que, no obstante todas las debilidades humanas existentes en ella, nos da a Jesucristo; solamente por medio de ella puedo yo recibirlo como una realidad viva y poderosa, aquí y ahora. Sin la Iglesia, Cristo se evapora, se desmenuza, se anula. ¿Y qué sería la humanidad privada de Cristo? Si yo estoy en la Iglesia es por las mismas razones porque soy cristiano. No se puede creer en solitario. La fe es posible en comunión con otros creyentes. La fe por su misma naturaleza es fuerza que une. Esta fe o es eclesial o no es tal fe. Además así como no se puede creer en solitario, sino sólo en comunión con otros, tampoco se puede tener fe por iniciativa propia o invención. Yo permanezco en la Iglesia porque creo que la fe, realizable solamente en ella y nunca contra ella, es una verdadera necesidad para el hombre y para el mundo. Yo permanezco en la Iglesia porque solamente la fe de la iglesia salva al hombre. El gran ideal de nuestra generación es uno, sociedad libre de la tiranía, del dolor y de la injusticia. En este mundo el dolor no se deriva sólo de la desigualdad en las riquezas y en el poder. Se nos quiere hacer creer que se puede llegar a ser hombres sin el dominio de sí, sin la paciencia de la renuncia y la fatiga de la superación, que no es necesario el sacrificio de mantener los compromisos aceptados, ni el esfuerzo para sufrir con paciencia la tensión de lo que se debería ser y lo que efectivamente se es. En realidad el hombre no es salvado sino a través de la cruz y la aceptación de los propios sufrimientos y de los sufrimientos mundo, que encuentran su sentido liberador en la pasión de Dios. Solamente así el hombre llegará a ser libre. Todas las demás ofertas a mejor precio están destinadas al fracaso. El amor no es estético ni carente de crítica. La única posibilidad que tenemos de cambiar en sentido positivo a un hombre es la de amarlo, trasformándolo lentamente de lo que es en lo que puede ser. ¿Sucedería de distinto modo en la Iglesia? Conferencia-Testimonio, Alemania (1971)
    Ya para que decir más? Me encanta como has terminado este artículo. Un besote

  2. […] en la letra de “Blowin’ in the wind” (no obstante, el actual pontífice Benedicto XVI, se mostró disconforme con este tipo de actos). Sin embrago, en la década del 2000, hay quien asegura que Dylan se ha reconvertido al judaísmo, […]

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