Corrandes d’exili


Mientras el ejército nacional iba cercando cada vez más las posiciones del debilitado y abandonado bando republicano hacia 1939, poco se podía hacer ya y la mayor parte de la población de Cataluña iba escapando a través de los Pirineos hacia tierras francesas, huyendo de las posibles y seguras represalias de Franco y sus aliados: anarquistas, marxistas diversos, catalanistas…, emprendieron la huida hacia el país vecino creyendo que allí les recibirían con los brazos abiertos. Nada más lejos de la realidad: el gobierno de Leon Blum, frentepopulista, estaba recibiendo presiones tanto externas como internas para no refugiar a los rojos españoles. La ultraderecha francesa, que después abrirían a Hitler las puertas de Francia, llegaron a declarar que lo mejor que se podía hacer con ellos era arrojarlos al mar. Con estas perspectivas, el gobierno de la República Francesa no tuvo más remedio que encerrarles en campos de concentración a la espera de qué hacer con ellos…
El poeta catalán Pere Quart estuvo entre los que realizaron el éxodo final desde Cataluña hasta Francia, y así lo reflejó en estas "Coplas del exilio":

Corrandes d’exili

Una nit de lluna plena
tramuntàrem la carena,
lentament, sense dir res…
Si la lluna feia el ple
també el féu la nostra plena.

L’estimada m’acompanya
de pell bruna i aire greu
(com una Mare de Déu
que han trobat a la muntanya).

Perquè ens perdoni la guerra,
que l’ensagna, que l’esguerra.
Abans de passar la ratlla,
m’ajec i beso la terra
i l’acarona amb l’espatlla.

A Catalunya deixí
el dia de ma partida
mitja vida condormida;
l’altra meitat vingué amb mi
per no deixar-me sense vida.

Avui en terres de França
i demà més lluny potser,
no em moriré d’enyorança
ans d’enyorança viuré.

En ma terra del Vallès
tres turons fan una serra,
quatre pins un bosc espès,
cinc quarteres massa terra.
«Com el Vallés no hi ha res.»

Que els pins cenyeixin la cala,
l’ermita dalt del pujol;
i a la plana un tenderol
que batega com una ala.

Una esperança desfeta,
una recança infinita,
i una pàtria tan petita
que la somio completa.

Coplas de exilio
Una noche de luna llena/ atravesamos la sierra/ lentamente, sin decir nada./ Si la luna estaba llena/ también lo estaba nuestra pena.// La amada me acompaña/ de piel morena y aire grave,/ (como una Madre de Dios/ que han encontrado en la montaña.)// Para que se nos perdone la guerra/ que la ensangrienta, que la quebranta./ Antes de pasar la raya/ me tiendo y beso la tierra,/ y la acaricio con la espalda.// En Cataluña dejé/ el día de mi partida/ media vida adormecida./ La otra mitad viene conmigo/ para no dejarme sin vida.// Hoy en tierras de Francia,/ mañana más lejos tal vez,/ no moriré de añoranza:/ antes de añoranza viviré.// En mi tierra del Vallès tres cerros son una sierra,/ cuatro pinos bosque espeso,/ cinco sogas mucha tierra./ ¡Como el Vallès no hay nada!// Los pinos ciñen la cala,/ una ermita en la colina/ y en la playa un toldillo/ que late como un ala.// Una esperanza deshecha,/ una pena infinita,/ y una patria tan pequeña/ que la sueño completa.

Pere Quart

De este poema se realizaron, que yo sepa, dos canciones bastante diferentes: primero Ovidi Montllor, con su sobrio y elegante estilo, y después Lluís Llach, llenando el texto con gran imaginación musical. Aunque a mí personalmente me gusta más la de Lluís que la de Ovidi (es una opinión), os pongo la de Ovidi:

http://www.goear.com/files/localplayer.swf

(Foto: "L’exode de Catalunya", por Carles Fontsere)

One response to this post.

  1. Al intelectual que firmó como “CÓMEME EL CULO” (apunta: tiene tilde): aunque haya tomado la precaución de poner una dirección de correo falsa, no creo que su número de IP sea falso, capullo. Así que la próxima vez abstente de poner idioteces en blogs ajenos y te pasas la tarde viendo LD, Itereconomierda o cualquier gilipollez de ésas que veas.

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