Archive for 30 noviembre 2007

Potencia de Pérez


Sé que dije que iba a zanjar este tema el otro día, pero no puedo
resistirme a poner esta maravilla que encontré el otro día de Jorge Guillén: es
un poema que describe la situación de la posguerra casi a la perfección:
 
Potencia de Pérez
 
I
 
Hay ya tantos cadáveres
Sepultos o insepultos,
Casi vivientes en sus concentraciones
Mortales,
Hay tanto encarcelado y humillado
Bajo amontonamiento de injusticia,
Hay tant patria reformada en tumba
Que puede proclamarse
La Paz.
Culminó la Cruzada. ¡Viva el Jefe!
 
El Jefe, solo al fin,
Cierra la puerta, siente alivio.
 
                                                  Solo,
Sin el peso de un mundo abominable,
Sin la canalla que le adora y teme,
Que le adora y detesta.
Es él quien todos alzan para todos,
Y en ellos estribado,
Se aúpa,
Adalid de su Dios.
La victoria es santísima.
 
¡Sí! Se columbra junto al Jefe a Dios,
Tan propicio a la causa.
Una común empresa los reúne.
 
¿Cómo entender que un hombre, sólo un hombre
Doblegue a tantos bárbaros unidos
En vientos
De acosos homicidas,
O en grupos de cabezas más agudas
Que ese cerebro acorde a tal fajín?
Fajín hay de Cruzado fulgurante,
Ungido por la Gracia
Del Señor, que es el guía.
 
 Guía a través de guerra
Tan cruelmente justa
Para lanzar un pueblo a su destino.
 
Destino tan insigne
Que excluye a muchedumbres de adversarios
Presos o bajo tierra:
No votan, no perturban. ¡Patria unánime!
 
Sobreviven los puros,
De tan puros cubiertos
En el gran sacrificio
Por las sangres malvadas.
 
Oh Jefe, nunca solo: Dios te encubre.
 
II
 
Refulge un orden nuevo
Que se inscribe en mayúsculas: el ORDEN
 
La Verdad se desposa con el Régimen,
Está infusa en el Jefe,
Desciende a las cabezas elegidas,
Es lujo de uniformes,
Dirige los fusiles:
Apunten fuego.
 
             ¡Fuego!
 
Cuanto más resplandece la Verdad,
Más difuntos la cantan.
Ni un asomo de duda ya se enfrenta
con esta profusión de condenados.
Donde hay Fe santamente se asesina.
El Jefe
No, nunca se equivoca.
 
Al revólver del puro no le falla un disparo,
Y la Verdad avanza destruyendo
Por entre tantos brazos y muñecas,
Por entre tantos puños,
vellosos hacia el sol.
 
¡Júbilo de camisas! Pueblo sano:
Erige el porvenir, la edad de oro,
Azul de estío azul
Sobre ese laberinto de oficinas,
De negocio entre muros
De una implacable desnudez abstracta.
¿Corruptelas? No importan.
Importa sólo la total justicia.
 
Y la justicia invade.
Sonríen en talleres buenos mozos.
Cara al trigo ondeado por la brisa
Ríen, ríen doncellas laboriosas.
 
¿Disidente? Ninguno
Que no sea culpable.
Diferir es manchar la gran blancura
De la Historia aclarada.
¿Y el pensamiento bajo su silencio?
Preferible el disfraz.
Mentid.
 
Mentid y levantad los brazos,
Los brazos o sus puños,
Y las lenguas. Cantad con energía,
Cantad.
El país es el coro de los coros.
 
III
CORO DE BUROCRACIA
 
 La Ley levanta
Frente al oficial cacumen
La sacrosanta
Letra que todos consumen.
 
No se interprete la Letra.
Su cuerpo mismo es sagrado.
Si una mente la penetra,
Se nos desploma el Estado.
 
Requisitos y papeles,
Eso es lo bueno,
Con sus colas de peleles,
Pies en el cieno.
 
Cuando un jefe toca un timbre,
Algo nuevo se enmaraña.
Nadie rehuya la urdidumbre
De nuestra araña sin maña.
 
Vale candor
Si alguna vez se estremece.
-¡Señor, Señor!-
-Que pase el número trece.
 
IV
CORO DE POLICÍA
 
Correctos, brutales,
Sutiles, entramos,
Salimos, rivales
De lobos y gamos.
 
Por nuestras pistolas
ilustres bergantes
Que viven de trolas
Son más elegantes.
 
Repertorio fino:
Engaño, tortura,
Muerte en el camino
Más que cárcel dura.
 
Tal es nuestra dicha
Que hasta el más honesto
Desde alguna ficha
Cae en nuestro cesto.
 
El Jefe ya sabe
Que es Primer Cruzado
Mientras sea suave
La guarda a su lado.
 
V
 
Tan elocuente suena la verdad
Que al universo guía
Con la voz de figuras invisibles,
De figuras parlantes:
Onda en retorno de propagaciones.
 
¡Estribillo, supremo!
 
No habrá jamás vocablo
Sin poderío de fascinación
Si la sentencia es falsa, ronda y zumba,
Se va, reaparece
Con ese dulce ahínco de los sueños
Durante la vigilia,
Y el curso de las horas
Más apaciblemente naturales
Serpea
Bajo el sol y la luna.
 
Y todo se relaja.
 
El hombre es bueno: cree, cree, cree.
Vocablo tan mascado es realidad
Tangible.
Hombres buenos: creed, creed, creed.
 
Y todo se relaja, cede, cae.
 
¿La impostura es cemento?
¿O el material más fuerte del gran Orden
Va por el aire de la primavera,
Ya música
De los más fabulosos disparates?
 
No hay más verdad que la vociferada
Por tantos pregoneros
Que miran al oriente de un fajín
Augusto.
 
¿Aquel semblante escucha?
Un pensamiento al fin sin pensamiento
Corona
La siesta de una oreja adormecida.
¿Qué verdad clausurada no adormece?
No, no difiera nadie.
Y mejor si difiere. Que se humille.
¡Punto en boca! Vencida:
Que todo se deforme
Roído
Por encima de muertos y de presos
Y desterrados, todos enterrados.
 
Canten aún los coros.
 
VI
CORO DEL PARTIDO
 
Somos los únicos amos
Del presente y del futuro.
Sin desfallecer lanzamos
La pelota contra el muro.
 
No hay libertad, trasto viejo.
Poder encumbra al Partido.
Muera el infeliz conejo
Que vaga a solas huido.
 
Pensamos todos a una
Sobre un desierto compacto
Para que a todos reúna
Como emblema el puro acto.
 
Bien acariciada empresa
De largo alcance y botín
Es montura que no cesa
De ofrecernos brida y crin.
 
Sin desfallecer lanzamos
La pelota contra el muro.
Somos los únicos amos
Del presente y del futuro.
 
VII
CORO DE CLERECÍA
 
Humildes, reverentes,
Graves de dos en dos,
Conducimos a las gentes
                A Dios.
 
Recto poder profano,
Si a Dios no desafía,
Besa el anillo en mano
              Del guía.

Dios gana nuestras luchas,
Y aunque se llame Alá,
En todas nuestras huchas
               Está.

La nación nos reserva
Su profundo gobierno,
Sin Dios caterva sierva
               De infierno.

Las llamas al hereje
Le hacen señas: ven. ven.
Dios es con Nos el eje,
                Amén.

VIII

Y los coros preparan el desfile.

Es fiesta.
El día redondea un sol muy rico
De plumajes, charoles, armas nítidas.
A tanta pompa en rigidez aplaca,
Ya resplandor, el triunfo así arrojado
Brillantemente a todos.

(Menos a los caídos
Bajo tierra o en tierra de una ausencia
Forzosa o escogida).

Distante, muy distante,
La multitud entre rumores calla.
Lejos contempla al Jefe en su tablado,
Solo sobre su escena,
Solo entre sus insignias y sus cruces,
Que el aislamiento ahondan,
Jerárquico,
Hasta una soledad
Profunda,
Bajo aquel sol -tan cómplice-
Definitiva glorificación.

¡Tirano!

Las tribunas, repletas,
Yerguen sus cortesías.
(No quieren saber más: vigor, victoria.)
Pájaros y follajes inocentes
Participan de patria y regocijo.

Los soldados, islotes uno a uno,
Por masas dirigidas
Concurren a un compás
Que mueve un solo cuerpo
De muchas piernas y de muchos brazos
Unánimes, anónimos:
Máquina entre las máquinas mortíferas
Que anuncian
Con sus dóciles brillos
La espera de una guerra.

Todo funciona como si la sangre
También corriese por el artefacto
Que desfila, total:
Ajeno a casi todos.

Y los fríos columbran a los fríos,
Y pasan
Los a compás también espectadores.

Un, dos, ficción, un, dos, ficción, un, dos.

IX

La ficción se disipa en soledades.
A solas silencioso el tan nombrado
No queda ni ante sí,
Figura sin figura
Si no se la proponen los espejos.
Ni el esplendor antiguo del palacio
Donde reside ahora y se repliega,
Ya rey,
Puede impedir que el hombre verdadero
Se insinúe en la pausa,
Y aparezca ese Pérez vergonzante
Que embrollo y perifollo casi ocultan:
Un Pérez, ay, terriblemente Pérez,
El más terrible Pérez, que se llama
Pérez y que lo es.

Ahí,
Céntrico ahí, perdura.
¡Cuántos le necesitan y le inventan!
Que mande
Sosteniendo aquel Orden: su desorden,
Sus bandos,
Sus chanchullos patrióticos.
La tiranía avanza
Con excluyente fuerza
Sobre miles y miles de caídos
Por ley de asesinato,
Entre las muchedumbres
De boca amordazada.
Dogma, sangre, dinero.
Y Pérez, Pérez, Pérez.

Ensangrentado Pérez, bien ungido,
Tan dueño del presente,
Un presente muy largo sin futuro
De historia que no aboque a la catástrofe.
Todos la temen, nadie la desea:
Que el tirano persista.

Y el tirano conduce,
Cruel, solemnemente a ciegas listo,
Sin cesar infalible,
Su artilugio triunfal
A su quebrantamiento más penoso,
Más vano:
Explosión en el choque
-Y todos ya lo auguran-
Contra el vacío mismo. No hay futuro.
Se adivina latente
Clamor con un furor
Que llenará de espanto
La escena de la farsa:
Muertos y muertos, muertos.

Jorge Guillén

Tus brazos


"Algún día este poema no será necesario", decía La Bullonera a finales de los 70… Por desgracia lo sigue siendo, pero por fortuna para nosotros, porque ya que una cosa mala sigue existiendo, por lo menos que exista también lo bueno:

Tus brazos

Tus brazos

tienen su propia suavidad acelerada,

tus labios

tienen su propia canción.

Dame tu mano,

dame tu amarga densidad

en el fracaso.

¡Vamos!

En esta o en otra ciudad,

para conejos,

vamos a levantar ciudades

para el hombre y la mujer.

Un día, este poema no será necesario.

¡Qué hermosa

será entonces la pradera
para el pie fatigado!

Y qué hermosa la casa,

que será al fin una casa:

qué comprensivo el hierro, el vidrio, el hormigón…

Y tú,

¡qué hermosa en la avenida soleada!

Y el vecino

¡qué vecino!

Quizás nadie

golpeará a su hermano

por un caramelo

o una tierra.

La Bullonera

Antonio Machado: The crime happened in Granada


Antonio Machado (Sevilla, 1875-Colliure, 1939) is one of the best and most famous Spanish poets. He was a memebre of the so called 98’s Generation, with Miguel de Unamuno and Valle Inclán among others. Influenced by French poets as Baudelaire and Rimbaud, he wrote about feeling itself, influencing on the next poets generations. Later he get influences from people’s popular song and wisdom, which left reflected in many of his poems, as "He andado muchos caminos" (I’ve been walking a lot of roads), with some kind of scorn to intellectual people. During the Spanish Civil War, he get position in the Republican side, making poems as "El crimen fue en Granada" (The crime happened in Granada), denouncing Federico García Lorca’s murder by the fascists. At the end of the war, he was at Barcelona, and he had to get out Spain, crossing Pyrenees, to France. Some days later he died. Actually, his body keeps buried in Colliure. His poems and attitude made of him a symbol for the artistic Antifrancoist resistance; poets as Jesús López Pacheco, Gabriel Celaya and others get influence from him; and many songwriters as Paco Ibáñez, Hilario Camacho, Joan Manuel Serrat and others have made songs with his poems.


EL CRIMEN FUE EN GRANADA: A
FEDERICO GARCÍA LORCA

1. El crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,

por una calle larga,

salir al campo frío,

aún con estrellas de la madrugada.

Mataron a Federico

cuando la luz asomaba.

El pelotón de verdugos

no osó mirarle la cara.

Todos cerraron los ojos;

rezaron: ¡ni Dios te salva!

Muerto cayó Federico

—sangre en la frente y plomo en las entrañas—

… Que fue en Granada el crimen

sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.

2. El poeta
y la muerte

Se le vio caminar solo con Ella,

sin miedo a su guadaña.

—Ya el sol en torre y torre, los martillos

en yunque— yunque y yunque de las fraguas.

Hablaba Federico,

requebrando a la muerte. Ella escuchaba.

«Porque ayer en mi verso, compañera,

sonaba el golpe de tus secas palmas,

y diste el hielo a mi cantar, y el filo

a mi tragedia de tu hoz de plata,

te cantaré la carne que no tienes,

los ojos que te faltan,

tus cabellos que el viento sacudía,

los rojos labios donde te besaban…

Hoy como ayer, gitana, muerte mía,

qué bien contigo a solas,

por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

3.

Se le vio caminar…


Labrad, amigos,

de piedra y sueño en el Alhambra,

un túmulo al poeta,

sobre una fuente donde llore el agua,

y eternamente diga:

el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

Antonio Machado

The Crime Was In Granada

For Federico García Lorca

  I:  The Crime

 He was seen walking between the
rifles,

down a long street
out to chill fields
still lit by early stars.
They killed Federico
when the dawn broke.
The executioner’s crew
dared not look in his face.
They shut their eyes,
said: ‘Nor will God save you!
Federico fell dying
–blood on his brow, lead in his guts –
…To think the crime should be in Granada.
 
poor Granada – in his Granada…

II: Death
and the Poet

He was seen walking alone with Her,
and unafraid of her scythe.

– The sun now on tower after tower, hammers

on anvils – anvil on anvil, of the forges.

Federico was speaking

flattering Death. She listened.

‘Yesterday in my verse, friend,

the clap of your dry palms sounded,

you gave ice to my song, your silver

scythe’s edge to my tragedy,

I’ll sing to you of your wasted flesh,

your empty eyes,

your hair the wind stirs,

the red lips where you were kissed…

Now as ever, gypsy, my death,

how good to be alone with you,

in this breeze of Granada,
my Granada!

III

He was seen walking…
Friends,
carve
in the Alhambra, a statue of dreams
and stone, for the poet,
over a fountain where water goes grieving
and saying, eternally:
the crime was in Granada,
in his Granada!

translated by A. S. Kline:

http://www.tonykline.co.uk/

Raimon: Like a hand/ To Joan Miró


For many people, Raimon is the best songwriter in Spain, as of Catalan as the of the others Spanish songwriters. Anyway, one thing that is true, it’s that Raimon was and is a symbol of many dimensions of the anti-francoist resistance. With Paco Ibáñez and Chicho Sánchez Ferlosio, and with the precedent of Teresa Rebull, Raimon was the first in singing author’s songs in Catalan and in whole Spain, and also the first in making songs over the great Catalan poets’ poems. Raimon came from Jativa (Cat. Xátiva; Sp. Játiva), province of Valencia, to Barcelona for singing. His first songs, as "Al vent" (To the wind) or "Diguem no" (Let’s say no) maybe are still, with 18 years old, a very simple songs, but really vehement, with his peculiar powerful tone of voice. After some performances in tv, recitals and festivals, and also some great adventures, as to give an illegal recital in the Complutense University’s Economic Science faculty, regime’s censure machinery look down on him, at the same time that people from all Spain take his songs as battle anthems, and he became a symbol, while also get international fame, specially in France, but also in USA, Japan, Italy… Although he was no a former, he collaborated with the songwriters Catalan collective Setze Jutges (Sixteen Judges). Despite all this, Raimon is more than a political singer: he sang songs about fear, about man, about peace, love, friendship, and return to Catalan people (and to the rest of Spain) the great Catalan poetry: from XVI’s, as Joan Timoneda or Ausiàs March, to contemporary as Pere Quart or, his favourite, Salvador Espriu.

Com una má
(Raimon)

Com una mà,
la vida estesa
al teu davant.
A tu es lliurava
sense malícia.
Tot aquell temps
t’havia fet
com una mà
la vida estesa.
Et capbussaves
de ple, turgent
enmig dels altres,
i xop de món
et veies viu.
Vint anys de temps,
que són no res
-diuen els savis-,
i aquella mà
anà tancant-se
molt lentament
però obstinada.
Retruny ben fort
allò que abans
en deien ànima,
creure no vol
el que el teu cos
avui constata,
exasperada
i aïrada
no es resigna;
espera encara
l’esclat potent
d’aquesta vida.
Segura està.

Like a hand


Like a hand/ life spreads out/ before you./ It surrendered to you/ without malice./ All that time/ had made your/ life spread out/ like a hand./ You dived into it/ head first, turgid/ among the others,/ and soaked with the world/ you saw yourself alive./ Twenty years of time/ which are nothing/ -so the wise men say-/ and that hand/ went on closing/ very slowly/ but obstinately./ That which before/ was called the soul/ thunders loudly;/ it doesn’t want to believe/ what your body/ today realises;/ exasperated/ and angry/ it doesn’t give up;/ it still waits for/ the powerful explosion/ of this life./ It is sure of it.



A Joan Miró
(Raimon)


D’un roig encès
voldria les cançons.

D’un roig encès
voldria la vida.

D’un roig encès
tots els amors.

D’un roig encès
aquest racó tan perillós;
la gent d’ací i la de fora
que fossen tots
d’un roig encès.

D’un roig encès
voldria el món,
i dir les coses

tal com són.

To Joan Miró


In a burning red/ I’d want the songs.// In a burning red/ I’d want life.// In a burning red/ all the loves.// In a burning red/ this so dangerous corner;/ people from here and from out,/ may they’d be/  in a burning red.// In a burning red/ I’d want the world,/ and to say the things/ just as they are.

Joan Miró: Catalan painter: http://es.wikipedia.org/wiki/Joan_Mir%C3%B3. He made the 1st Raimon’s LP cover:

words in Catalan, Spanish and English, taken from http://www.trovadores.net/

La Nova Cançó Catalana (New Catalan Song) was a very important songwriter movement that pretended, making of Catalan their expression way, preserve and vindicate the language of Catalonia. Teresa Rebull, a Civil War exhiled, was the forerunner, but singer Raimon was the real beginner. The movement, principally, had two differents tendences: Els Setze Jutges (Sixteen Judges), inspired by French songwriters, and El Grup de Folk (Folk Group), North-American folk-singers inspiration. Jutges were more worried about Catalan poetry and refused to use Catalonia’s folklore due to the populist use that the dictatorship was making with every Spanish folklore; but Grup de Folk like to combine old Catalans songs with North-American folk-songs. But in the beginnings of 70s, both were disolved, but the movement stood. New Catalan Song was imitated by others regional songwriters movement, borning in this way the New Songs from Basque Country, Castilia, Galicia, Andalucia… Some of the names of this movements are songwriters as Raimon, Lluís Llach, María del Mar Bonet, Pau Riba, Marina Rossell, Joan Manuel Serrat, Albert Batiste, Pi de la Serra, Ovidi Montllor; folk-groups as Al Tall and UC; folk-rock groups as Falsterbo 3 and Esquirols; and progresive and psychedelic rock bands as Companya Elèctrica Dharma or Maquina!… among others. 

Marcelino


Una canción que Víctor Manuel le dedicó a Marcelino Camacho:

Marcelino


Ya estas aquí de pie,
inquebrantable aliento de nosotros.
¿Qué dirán ahora los que ayer?
Te cubrían de lodo.
Cuando habla la razón no cabe la revancha ni el rencor

Hay que apretar el puño y caminar.
Hay que juntar las fuerzas y caminar.

Ya estas aquí de pie
con esa forma tuya de enseñarnos:
dos pasos adelante y uno atrás,
si es necesario.
Se trata de luchar teniendo como arma la verdad.

Hay que apretar el puño y caminar.
Hay que juntar las fuerzas y caminar.

Ya esta aquí de pie
para brindar tu ejemplo al compañero
que dijo alguna vez no puedo mas
 y aquí me quedo.
Será fundamental que todos defendamos la unidad.

Hay que apretar el puño y caminar.
Hay que juntar las fuerzas y caminar.

Ya estas aquí de pie,
semilla de un mañana victorioso,
cimiento de una patria elemental
donde hablen todos.
Se trata de arrancar, nunca se regaló la libertad.

Hay que apretar el puño y caminar.
Hay que juntar las fuerzas y caminar.

Víctor Manuel

España, aparta de mí este caliz


Con esta hermosa poesía de César Vallejo, deseo dar por concluida este extenso ciclo dedicado a la memoria histórica, sin más ánimo que el de que se imparta justicia y se dejen de oír ciertas voces interesadas que incluso llegan a insinuar que ni estudiemos ni hagamos historia con el fin de no crispar a la sociedad española: si ahora va a resultar que leer a MIGUEL HERNÁNDEZ o a ANTONIO MACHADO en el metro, mientras la señora de al lado lee la biografía de Esperanza Aguirre va a ser de mal español que quiere reabrir las heridas del pasado. Esto, señores, es HISTORIA, esto es CULTURA, y no quiero ni decir lo que son ciertos medios de comunicación (o manipulación) que ustedes ven, leen y oyen, ni lo que me parecen algunos de ustedes que, no sólo se oponen a una ley general de Memoria de Histórica, sino que además se niegan a condenar el asesinato en 1976 de Mari Luz Nájera, cuyo único delito fue manifestarse por la memoria del estudiante asesinado el día anterior por un fascista, o el más reciente de Carlos Palomino. ¿Acaso tienen algo de lo que avergonzarse?

España, aparta de mí este caliz

Niños del mundo,

si cae España —digo, es un decir—

si cae

del cielo abajo su antebrazo que asen,

en cabestro, dos láminas terrestres;

niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas!

¡qué temprano en el sol lo que os decía!

¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano!

¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno!

¡Niños del mundo, está

la madre España con su vientre a cuestas;

está nuestra madre con sus férulas,

está madre y maestra,

cruz y madera, porque os dio la altura,

vértigo y división y suma, niños;

está con ella, padres procesales!

Si cae —digo, es un decir— si cae

España, de la tierra para abajo,

niños ¡cómo vais a cesar de crecer!

¡cómo va a castigar el año al mes!

¡cómo van a quedarse en diez los dientes,

en palote el diptongo, la medalla en llanto!

¡Cómo va el corderillo a continuar

atado por la pata al gran tintero!

¡Cómo vais a bajar las gradas del alfabeto

hasta la letra en que nació la pena!

Niños,

hijos de los guerreros, entre tanto,

bajad la voz que España está ahora mismo repartiendo

la energía entre el reino animal,

las florecillas, los cometas y los hombres.

¡Bajad la voz, que está

en su rigor, que es grande, sin saber

qué hacer, y está en su mano

la calavera, aquella de la trenza;

la calavera, aquella de la vida!

¡Bajad la voz, os digo;

bajad la voz, el canto de las sílabas, el llanto

de la materia y el rumor menos de las pirámides, y aun

el de las sienes que andan con dos piedras!

¡Bajad el aliento, y si

el antebrazo baja,

si las férulas suenan, si es la noche,

si el cielo cabe en dos limbos terrestres,

si hay ruido en el sonido de las puertas,

si tardo,

si no veis a nadie, si os asustan

los lápices sin punta, si la madre

España cae —digo, es un decir—,

salid, niños, del mundo; id a buscarla!…


César Vallejo

Por allí viene Durruti


Y aquí la segunda de las dos canciones interpretadas por Chicho Sánchez Ferlosio, en esta ocasión sin acompañamiento musical alguno y para unos niños que la encuentran muy divertida:

 

Por allí viene Durruti

Por allí viene Durruti
con una carta en la mano,
donde pone la miseria
de este pueblo soberano.

Por allí viene Durruti
con un libro en el morral,
donde apunta los millones
que ha robado el capital.

Por allí viene Durruti
con catorce compañeros
y le dice a los patronos
lo que quieren los obreros.

Por allí viene Durruti
con un pliego de papel,
a decirle a los soldados
que se salgan del cuartel.

Por allí viene Durruti
sin carroza y sin dinero,
saludando a todo el mundo,
campesino y jornalero.

Por allí viene Durruti
con las tablas de la ley
pa que sepan los obreros
que no hay patria, Dios ni rey.

Popular

Buscando la letra he sabido que el grupo punk Los Muertos de Cristo hicieron una versión titulada "Corazón indomable", pero eso se lo dejo a quien le pueda interesar.

Los solidarios


Siguiendo con el tema de Durruti, cuelgo hoy dos temas interpretados por el gran Chicho Sánchez Ferlosio. Una de las últimas cosas que hizo Chicho fue la banda sonora del docu-drama "Durruti", de Els Joglars, dirigidos por Albert Boadella (cuando éste era majo y se guardaba de comparar a Raimon con una paella valenciana: cosas del poder). Abría la obra con esta canción; volviendo a su estilo de intentarse hacer pasar por un trovador desconocido, nos ofrece un par de temas populares de los cuales este es el primero:

Los solidarios

Historia de tres amigos de la dulce libertad;

si se hicieron anarquistas no fue por casualidad.


Buenaventura Durruti , Ascaso y García Oliver,


llamados "los solidarios", que desprecian al poder.


Buscados y perseguidos por el campo y la ciudad,


si acabaron en la cárcel no fue por casualidad.


Buenaventura Durruti , Ascaso y García Oliver:


tres hojas de trébol negro contra el viento del poder.


Siguiendo con su costumbre de burlar la autoridad,


si cruzaron la frontera no fue por casualidad.


Buenaventura Durruti , Ascaso y García Oliver:


la negra sombra del Pueblo contra el brillo del poder.


Después de una temporada se volvieron para acá,


si temblaron los burgueses no fue por casualidad.


Buenaventura Durruti , Ascaso y García Oliver:


tres balas negras de plomo apuntando hacia el poder.


Popular

La muerte de Durruti


Buenaventura Durruti fue uno de los más carismáticos personajes del anarco-sindicalismo español, siendo uno de los líderes de la FAI. Sus hazañas y aventuras en defensa de la idea de un mundo de hombres libre, sin explotados ni explotadores ni clases sociales, fueron muchas: casi toda su vida estuvo perseguido, hasta el estallido de la guerra civil, en la que forma en Cataluña la Columna Durruti, compuesta principalmente por anarquistas. Vino a Madrid a colaborar con la defensa de la ciudad, pero, el 20 de Noviembre, moría durante la defensa de la Ciudad Universitaria. Su cuerpo fue trasladado a Barcelona, en donde fue enterrado durante un entierro multitudinario y enfervorizado. Su muerte siempre ha estado cubierta por el misterio, dando lugar a las más diversas interpretaciones.
Este poema de Luis Pérez Infante, ahondando en la tradición del romancero épico medieval, nos ofrece una descripción mítica y heroica de aquel capítulo:

LA MUERTE DE DURRUTI

1. MADRID EN PELIGRO

En los frentes de Aragón
se libraba gran batalla
cuando llegó la noticia
de que a Madrid se acercaban
cinco ejércitos rebeldes
con las más modernas armas:
tanques y ametralladoras,
morteros que a gran distancia
batirían la ciudad.
Junkers, Capronis… (El Papa
promete su bendición
para mayor eficacia).
Buenaventura Durruti,
que en Aragón peleaba,
cuando supo estas noticias
así habló a su gente brava:
-¡Compañeros! Hay que ir
a la capital de España,
donde el fascismo pretende
clavar su sangrienta zarpa.
En Castilla nos jugamos
una decisiva carta
de esta dura guerra a muerte
que tenemos entablada.
Vayamos, pues, a Castilla,
vamos pronto, camaradas,
que se para todo el cuerpo
cuando el corazón se para,
y ya sabéis que Madrid
es el corazón de España.

II. DURRUTI EN MADRID

Buenaventura Durruti,
pelo en pecho, dura barba,
con sus hombres más valientes
va por tierras castellanas.
Sus ojos llevan el mar
hasta las llanuras pardas
-abrazo para Castilla
de Cataluña, su hermana-.
Los vientos de la meseta
soplan gentiles. Abrasan
de ardor que nació que nació en la nieve
y que afiló la distancia
los pechos de sí encendidos
de las tropas catalanas.
Empujado por el viento
y empujado por sus ansias
llegó Durruti a Madrid
con el clarear de un alba.
-¡Quién dijera, Manzanares,
pequeño río sin agua,
que tu cauce había de ser
nuestro límite con África!
Que si tu orilla derecha
pisan Franco y su canalla,
la que de Marruecos vino
al son de promesas falsas,
de tu izquierda brota, viva,
fresca y ardiente savia,
templada ya en el combate,
de la verdadera España,
la de los trabajadores
que no reconocen castas.
Te prometo, Manzanares,
que en lo que te falta en agua
lo llenará el rojinegro
de mi sangre libertaria,
antes que ver por Madrid
a las turbas africanas.

III. LA MUERTE

Madrid, mediado noviembre,
era un llover de metralla.
Del tejado a los cimientos
se estremecían las casas.
Si no granizos, cristales
a la lluvia acompañaban.
El cielo, todo una nube
gris, densa, más densa, baja.
La luz, el relampagueo
del cañón…
Se peleaba.
Y la Muerte, ciega en ira,
volando de casa en casa.
-¿A quién buscas, compañera?
¿Cúya será la garganta
que siegues, Muerte?!
¡Responde!
(Una voz el aire rasga)
-Quiero a quien me desafía
con su pecho y arrogancia.
Busco a quien vino a buscarme
de tan lejos. Mi guadaña…
-Pero dime. Muerte, dime
su nombre, Muerte, ¿se llama…?
-¡Durruti…!
Se pasma el viento.
Por todo el ámbito vaga,
hielo flotando en el aire,
el nombre del camarada.
Buenaventura Durruti,
pelo en pecho, dura barba,
por los frentes de Madrid,
con toda su gente brava,
citando a muerte a la Muerte,
citándola cara a cara.
(La Muerte, como una sombra,
le rondaba, le rondaba.)
-¡Compañeros! ¡Al ataque!
¡La bayoneta calada!
¡Que no quede vivo un moro!
¡Qué se acreciente la fama
nuestra con este combate!
¡Que no puedan superarla
los más valientes del mundo!
(Paso a paso se acercaba
muda, la Muerte a Durruti).
Los catalanes avanzan.
Locas, a los cuatro vientos
silban y silban las balas
que, perdidas, blanco encuentran,
por azar, y en él se clavan.
Uno de estos proyectiles
detiene en seco la marcha
de todos los catalanes.
Cunde el espanto. ¿Qué pasa?
Nadie sabe ni responde.
Pelo en pecho, dura barba.
Buenaventura Durruti,
el que a la Muerte citara,
abrazado con la Muerte,
yerto, en el campo quedaba.

IV. PROMESA DE VENGANZA

¡Ay, dolor de Barcelona!
Por las calles, por las plazas
va el entierro de Durruti.
Silenciosamente avanza
la comitiva, compuesta
de miles camaradas
que cierran, firmes, los puños,
que aprietan, rudos, la barba
para que el llanto no acuda.
La multitud apiñada
se duele calladamente
por el cadáver que pasa.
¡Ay, dolor de Barcelona,
que es dolor de toda España!
Puños en alto prometen
tomar cumplida venganza:
-La venganza es atacar
con furia nunca igualada.
Si Madrid entero dijo
"¡No pasarán!" -y no pasan-
ha llegado ya el momento
de que suene en toda España
otra consigna que diga:
"¡Pasaremos!"
La palabra
se multiplica en el viento,
la mece el mar en sus aguas,
la esparcen ondas sin fin,
se eterniza en la distancia.

Santa Espina


Durante la guerra civil, el poeta francés Louis Aragon dedicó un bello poema a la sardana "La Santa Espina", que podéis encontrar en la entrada anterior a ésta:

Santa Espina

Je me souviens d’un air qu’on ne pouvait entendre
Sans que le coeur battît et le sang flût en fleu
Sans que le fleu reprît comme un coeur sous la cendre
Et l’on savait enfin pourquoi le ciel est bleu

Je me souviens d’un air pareil à l’air du large
D’un air pareil au cri des oiseaux migrateurs

Un air dont le sanglot semble porter en marge
La revanche de sel des mers sur leurs dompteurs

Je me souviens d’un air que l’on sifflait dans l’ombre
Dans le temps sans soleil ni chevaliers errants
Quand l’enfant pleurait et dans les catacombes
Rêvait un peuple pur à la mort des tyrans

Il portait dans son nom les épines sacrées
Qui font au front d’un dieu ses larmes de couleur
Et le chant dans la chair comme une barque ancrée
Ravivait sa blessure et rouvrait sa douleur

Personne n’eût osé lui donner des paroles
A cet air fredonnant tous les mots interdits
Univers ravagé d’anciennes véroles
Il était ton espoir et les quatre jeudis

Je cherche vainement ses phrases déchirantes
Mais la terre n’a plus que des pleurs d’opéra
Il manque au souvenir de ses eaux murmurantes
L’appel de source en source au soir de ténoras

O Sainte Epine ô Sainte Epine recommence
On t’écoutait debout jadis t’en souviens-tu
Qui saurait aujourd’hui rénover ta romance
Rendre la voix aux bois chanteurs qui se sont tus

Je veux croire qu’il est encore des musiques
Au coeur mystérieux du pays que voilà
Les muets parleront et les paralytiques
Marcheront un beau jour au son de la cobla

Et l’on verra tomber du front du Fils de l’Homme
La couronne de sang symbole du malheur
Et l’Homme chantera tout haut cette fois comme
Si la vie était belle et l’aubépine en fleurs

Louis Aragon

Me acuerdo de una música que no podía oírse/ Sin que el pecho batiera sin que ardiese la sangre/ Y el fuego se avivase como corazón en rescoldo/ Y se pusiera al fin porque el cielo es azul// Me acuerdo de una tonada tan ancha como el aire/ Tonada como el grito de las aves que emigran/ Cuyo llanto traía desde el mar a la orilla/ La venganza de la sal sobre sus opresores// Me acuerdo de una tonada que se silbaba en la sombra/ En los tiempos sin sol ni errantes caballeros/ Cuando el niño lloraba y en las catacumbas/ Soñaba un pueblo puro la muerte de los tiranos// Llevaba en su nombre las espinas santas/ Que forman en la frente de un dios lágrimas de color/ Y el canto en la carne como una barca anclada/ Reavivó su herida desató su dolor// Nadie se atrevió nunca a ponerle letra/ A este son que tarareaba todas las palabras prohibidas/ Universo asolado por antigua sífilis/ Era tu esperanza y semana de cuatro jueves// En vano estoy buscando sus frases desgarradas/ Pero la tierra no tiene más que llantos teatrales/ Y falta al recuerdo del agua murmurante/ La llamada de fuente en fuente de las tenoras en la noche// Oh Santa Espina oh Santa Espina empieza otra vez/ Antes se te escuchaba en pie lo recuerdas/ Hoy día quién sabría renovar tu romanza/ Devolver a los bosques cantores su voz enmudecida// Quiero creer que todavía hay músicas/ En el misterioso corazón de este país/ Los mudos hablarán y hasta los paralíticos/ Caminarán un día hermoso al son de la cobla// Y se verá caer de la frente del Hijo del Hombre/ La corona de sangre símbolo de desgracia/ Y el hombre cantará muy alto esta vez como/ Si la vida fuera bella y el espino florido

Traducción y adaptación: José Agustín Goytisolo


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