El timo de Halloween


De un tiempo casi imperceptible a esta parte, hemos visto como se ha ido introduciendo entre nosotros la curiosa costumbre americana de la llamada noche de Halloween. Al principio se trataba de una serie de fiestas que algunas discotecas y salas de fiestas hacían para su público, e incluso en algunos colegios, a modo de fiestecilla infantil. Pero ha llegado un punto en el que incluso los informativos se refieren a la Noche de los Difuntos como "Noche de Halloween".
Por supuesto, yo no me opongo a que la gente salga a la calle a divertirse disfrazados: es una costumbre divertida; pero sí me opongo a esto otro, a que pasemos a llamarlo noche de Halloween, porque ya existían en España, en algunas regiones costumbres parecidas.
Como todos saben, las raíces de Halloween se hayan en una festividad celta que, al igual que otras cosas paganas, pasó traducida a la cristiandad. Los británicos (es decir, irlandeses, escoceses, ingleses y galeses) llevaron esta tradición a las nuevas tierras que conformarían los Estados Unidos de América. Esa fiesta, poco a poco, fue dejando su sentido religioso para tomar un sentido más festivo, cosa que, bien mirado, está bien. La tradición de las calabazas viene por el gusto malsano que los celtas sentían por las cabezas de sus enemigos, que adornaban sus hogares; más adelante las cabezas humanas fueron sustituidas por cabezas de madera, y, finalmente, por calabazas. Con ellas, los celtas pensaban que apaciguarían los espíritus de los muertos que en la noche de Lammas y Walpurgis atravesaban la puerta que separaba el mundo de los vivos del mundo de los muertos para gastar bromas pesadas y macabras.
En España hay tradiciones similares. Concretamente en dos regiones: Galicia y Extremadura -hasta donde sé, claro-. En mi pueblo materno era costumbre que esa noche se vaciaran las sandías y calabazas del baldío, las que ya no servían para consumir, y se introdujera una vela en su interior. Por supuesto, debido al abandono rural, muchas de estas tradiciones se han perdido en el recuerdo, y ni siquiera las conocen los descendientes más jóvenes de aquellos pueblos. Pero lo que es imperdonable a todas luces es la ignorancia de la que hacen gala los medios de comunicación: un reportero de "España directo" (programa bastante malo, por cierto) decía estar en Galicia, en algo que se podía denominar el precedente de Halloween. Tales comentarios, francamente, dan vergüenza ajena, ya que estas fiestas eran practicadas por nuestros abuelos mucho antes de que nadie de esta tierra supiera ni siquiera que existía algo llamado Halloween.
Total, que está bien que se traiga una fiesta extranjera para divertirse, ¿por qué no? Pero eso sí, no debemos dejarnos nunca invadir nuestras cosas más genuinas; en mi pueblo, también los chavales se lo pasaban bien esa noche.
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One response to this post.

  1. Posted by Brenypere on 19 marzo, 2008 at 12:47

    vvvv

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