Fills d’Hiroshima


El jueves, 1 de Noviembre, falleció a los 92 años de edad Paul Tibbets, el piloto que arrojó la primera bomba atómica sobre Hiroshima, en los días finales de la II Guerra Mundial.
Ésta no es una entrada de acusación, sino de expiación. Es posible que Paul Tibbets ni siquiera supiera que demonios llevaba; era tan nueva que tal vez él pensó que tiraría un par de edificios y poco más, aunque eso no fuera excusa. En ningún caso se puede echar toda la culpa sobre Tibbets, no. Desconozco si fue una buena persona o una mala persona, si era simpático o antipático, pero a lo largo de su vida siempre demostró su arrepentimiento por lo que hizo. No se le imputar a Tibbets la responsabilidad última, a fin de cuentas, él sólo fue nada más el dedo que pulsó el botón: el brazo fue el ejército y el cerebro el gobierno de Estados Unidos, que dio la orden neurálgica de la muerte. Por esa razón, no recordemos a Tibbets, pues estoy convencido de que no quería ser recordado por tan fatídico capítulo, sino a la población de Hiroshima.

Fills d’Hiroshima

Digueu el noms, fills d’Hiroshima,
els noms complets i a poc a poc.
Feu-vos presents a tot arreu,
i ompliu l’espai de l’univers.

Envaïu l’aire que respirem,
el sexe, els ulls, el nostre alè.
Burxeu la nàusea, al nostre instint,
i trasbalseu la nostra quietud.

Reagan, mal actor. Andròpov, policia.
Mals actors, mal teatre, mal públic, teló.

Feu-vos valents, fills d’Hiroshima,
des del temor del vostre infern,
per una humana convivència
pel somni ingenu de la pau.

Per una pau sense terror,
ja no és possible l’ambigüitat
contra el voltors, vells i carronyers,
obrim trinxeres, queda poc temps.

Reagan, policia. Andròpov, mal actor.
Mals actors, mal teatre, mal públic, teló.

Digueu els noms, fills d’Hiroshima,
ompliu l’espai que respirem.
Feu-nos valents, fills d’Hiroshima,

per una pau sense terror.

Decid los nombres, hijos de Hiroshima,/ vuestros nombres completos, y despacio,/ haceros presentes por doquier,/ llenad el espacio del universo.// Invadid el aire que respiramos,/ el sexo, los ojos, nuestro aliento,/ hurgad la náusea, en nuestro instinto/ y sacudid nuestra quietud.// Reagan, policía, Andropov, mal actor,/ malos actores, mal teatro, mal público, telón.// Hacednos valientes, hijos de Hiroshima,/ desde el terror de vuestro infierno./ por una humana convivencia,/ por el ingenuo sueño de la paz.// Por una paz sin terror/ ya no es posible la ambigüedad./ contra los buitres, viejos y carroñeros,/ abramos trincheras, queda poco tiempo.// Reagan, policía, Andropov, mal actor,/ malos actores, mal teatro, mal público, telón.// Decid los nombres, hijos de Hiroshima./ invadid el aire que respiramos,/ hacednos valientes, hijos de Hiroshima,/ por una paz sin terror.

Lluís Llach

2 responses to this post.

  1. Posted by Brenypere on 19 marzo, 2008 at 12:41

    Renoi, mira que n’és de dolenta, la cançoneta. En Llach té alguna peça remarcable, però aquest no n’és precisament un exemple.

  2. […] Acabamos con un tema diferente, un alegato por las víctimas y una crítica a la guerra fría a cargo de Lluís Llach: “Fills d’Hiroshima” (Lluís Llach): […]

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