Eres mi insobriedad


Un regalo de Evin, desde la otra punta del Mediterráneo:

Tú eres mi insobriedad


Eres mi insobriedad,
no estuve sobrio, tampoco podría estarlo,
ni tampoco deseo estar sobrio.
Mi cabeza está como confusa, mis rodillas están divididas,
mi atuendo está todo cubierto de barro.
Aro mi camino a través del barro

Nazim Hikmet Ran
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