Archive for 14/01/08

Se’n va content


No es del todo cierto que Cataluña no sufriera la emigración, si bien no tanto como otras tierras más rurales. La industria catalana, especialmente barcelonesa, fue un reclamo para trabajadores de muchas tierras de fuera, pero también de la Cataluña rural, por supuesto (también se iban los pagesos al extranjero a trabajar). De ahí, esta canción de Lluís Llach, "S’en va content" (se va contento), aunque hay que mirar que tal vez hable de varias cosas, biende una sola de estas o bien de todas a la vez: que el protagonista sea un pagès catalán que va a trabajar a la ciudad; que sea un pagès o cualquier catalán que se va a trabajar al extranjero; también pudiera ser no un emigrante, sino un inmigrante de otras tierras (incluido el medio rural catalán) que llega a Barcelona; o incluso una persona que se ve obligada a emigrar al extranjero por sus ideas políticas: a veces la figura del emigrante escondía en realidad la del exiliado político (1er y más claro ejemplo: "El emigrante", de Juan Valderrama). Todo eso y más puede significar una canción que, a primera vista, no dice más que un anciano se va de su pueblo en tren:

Se’n va content

L’home envellit s’enfila al tren
i quan s’aturen els seus peus,
deixa endarrera aquella pols
i tot allò que era tan seu,
i el xiular llarg i trist
d’un tren de fum i soroll
li fa girar el seu cap gris,
però ell no es mou ja del seu lloc
i amb els seus ulls folls ell va avançant
cap a una altra terra, una altra llar,
i, encara que amb el cor roent,
ell se’n va content.

No mira endarrera, no vol plorar,

ell vol anar endavant cap a un cel clar


i, encara que amb el cor roent,


ell se’n va content.

I a poc a poc s’allunyarà
d’aquells amics, d’aquells companys,
de tanta gent que no veurà
en pocs que són massa anys,
i perquè té jove el cor
tot ho daria a aquesta terra,
tot el seu cos, tot l’amor

tota la força seva.

El hombre envejecido se sube al tren/ y cuando sus pies se detienen,/ deja atrás el polvo/ y todo aquello que fue suyo,/ y el silbido largo y triste/ de un tren de humo y ruido/ le hace volver su cabeza gris,/ pero él ya no se mueve de su sitio/ y con sus ojos locos va avanzando/ hacia otra tierra, otro hogar,/ y, aunque con el corazón candente,/ él se va contento.// No mira atrás, no quiere llorar,/ quiere salir adelante hacia un cielo claro/ y, aunque con el corazón candente,/ él se va contento.// Y poco a poco se alejará/ de aquellos amigos, de aquellos compañeros,/ de tanta gente que no verá/ en breve que son demasiados años,/ y porque tiene el corazón joven/ todo lo daría a esta tierra,/ todo su cuerpo, todo el amor,/ toda su fuerza.

Lluís Llach



A %d blogueros les gusta esto: