Archive for 3/10/10

Con la mochila a cuestas I (Homenaje a Labordeta): Prólogo


C_4_maincontent_3108533_mediumimage José Antonio Labordeta fue, seguramente, muchas de las cosas que quiso ser en esta vida: maestro, alumno, poeta, músico, político (aunque esta palabra esté tan denostada, y seguramente él, dentro de los conocidos, fue de los que la dignificó ampliamente), viajero, aragonés, pensador, humanista, comunista (más a la manera del siglo XIX, como dijo Blanchot sobre Bertolt Brecht), amigo, esposo, padre, abuelo, filósofo, paisano, un (con perdón) “grano en el culo” para ciertos “personajes” –que son a la vez nuestro granazo en el culo- durante más de 30 años; e incluso actor y hombre de TV: no sólo con Un país en la mochila, sino como actor en una pequeña serie, Del Miño al Bidasoa, basada en una novela de Cela, en la que interpretaba a Monsieur DuPont; y como pregonero (¡cómo no!) en la versión cinematográfica de Réquiem por un campesino español… Y sobre todo una gran persona: la intuición que muchos de nosotros teníamos de él al respecto nos la corroboran amigos que le conocieron personalmente.

Recomiendo la lectura de sus últimas memorias, Regular, gracias a dios, un libro magnífico en el que nuestro Labordeta recurre al flash-back que le aliviaba un poco de esa maldita enfermedad, en donde reconstruye su vida, desde su infancia en la posguerra, escuchando a hurtadillas el entusiasmo de su padre y hermanos ante las victorias aliadas, pasando por la adolescencia, en la que un padre humanista contrarrestaba la mentira institucionalizada; los años de docencia en Aix-en- Provence (Marsella), con los días convulsos que parecían avocar a Francia a una guerra civil cuyo fantasma había quedado enterrado con la ocupación alemana, a causa de la independencia de Argelia; sus días de docencia en Teruel, y su actividad de cantautor.

Labordeta nunca se tuvo por un cantante profesional, ya que supeditó esta profesión a la de la docencia, y a la más importante aún de hombre de familia, y decía ser un “cantante de fin de semana”, y más que cantautor, escribe-autor. Pero aun así, su producción musical es muy amplia y de una gran calidad, sobre todo literaria. Escribió todo tipo de canciones: cotidianas, satíricas, comprometidas, de amor… Y sobre todo aquellas dedicadas a su tierra y a sus gentes.

Los discos que grabó Labordeta en solitario fueron:

Cantar y callar, 1971;
Cantar i callar, 1974;
Tiempo de espera, 1975,
Cantes de la tierra adentro, 1976,
Labordeta en directo, 1977,
Que no amanece por nada, 1978,
Cantata para un país, 1979,
Las cuatro estaciones, 1981,
Qué queda de ti, qué queda de mi, 1984,
Aguantando el temporal, 1985,
Qué vamos a hacer, 1987,
Trilce, 1989,
Tú yo y los demás, 1991,
Canciones de amor, 1993,
Recuento. Labordeta en directo, 1995,
Paisajes, 1997,
Labordeta, nueva visión, 1999;
30 temas, Fonomusic, 2001
Con la voz a cuestas, 2001

Más sus colaboraciones como letrista, como aquel “Me dicen que no quieres” que cantó La Bullonera.

Y 25 libros:
Sucede el pensamiento, 1959
Unamuno: Diario poético, 1965
Las sonatas, 1965
Cantar y callar, 1971
Treinta y cinco veces uno, 1972 Tribulatorio, 1973
Cada cual que aprenda su juego, 1974 Poemas y canciones, 1976
Método de lectura, 1980
Con la voz a cuestas, 1982
Aragón en la mochila, 1983
Jardin de la memoria, 1985
El comité, 1986
Diario de náufrago, 1988
Mitologías de mamá, 1992
Los amigos contados, 1994
Monegros, 1994
Un pais en la mochila, 1995
Tierra sin mar, 1995
Con la mochila a cuestas, 2001
Banderas rotas, 2001
Dulce sabor de días agrestes, 2003
Cuentos de San Cayetano, 2004

Realmente, esta entrada debió haber sido escrita hace mucho tiempo, y es una de las que teníamos pendientes, por lo que me corroe cierto sentimiento de sensacionalismo, pero también el pensar que más vale tarde que nunca. Así que ¡Va por usted, maestro!

A %d blogueros les gusta esto: