Archive for 13 de noviembre de 2010

¡Hasta la vista, Mr. Berlanga!


Luis García Berlanga

Image by Casa de América via Flickr

Éste está siendo un annuns horribilis, ya que se nos están yendo casi todos los guapos. El último, Luis García Berlanga, probablemente, bajo mi opinión, el mejor director español, porque retrató de una manera fiel, bajo el foco del sarcasrmo y la ironía, a la sociedad española, desde una perspectiva crítica.

Para mí, el valor de Berlanga fue, al menos en las primeras películas, una cierta dimensión brechtiana en ellas: Berlanga no aleccionaba, mostraba los abusos de las clases altas, sus vicios y despropósitos, y se posicionaba junto al necesitado, algo palpable en Plácido. El ridículo estaba latente en las costumbres de aquella España rancia, sólo había que mostrarlo, nada más: cuando en El verdugo, el joven verdugo se va a casar con la hija del viejo verdugo, y los monaguillos y sacristanes retiran todos los detalles de una boda anterior de clase alta sin esperar a que ellos acaben, Berlanga lo muestra de una manera brechtiana: era una cosa normal, pero bajo sus cámaras se presentaba como inaudito, y el efecto era de una tremenda eficiencia agridulce. Quizás Berlanga no fuera el alcalde de Bienvenido Mr. Marshall, sino el cojito que intentaba seguir el alegre cortejo.

Ternurae ironía, sarcasmo y solidaridad: sus películas eran un caramelo que, al acabarse la capa dulce, se descubre una parte desagradable, que sabe agria. El pacifismo en Calabuch, la crítica política en Bienvenido Mr. Marshall (a la cual, debido a la escena final, en donde se ve como el riachuelo se lleva una bandera estadounidense y otro banderín, hay quien la tildó de ser anti-americana: si la película hubiera sido a color, se hubiera descubierto que el otro banderín, arrugado, era la bandera española), lo grotesco de las clases altas en su trilogía La escopeta nacional, Patrimonio Nacional y Nacional III; la crítica al nacional-catolicismo en Los jueves milagro, los abusos del poder en Plácido, y pare usted de contar:

http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Garc%C3%ADa_Berlanga

¡Hasta la vista, Mr. Berlanga! Probablemente, como en la escena final de Calabuch, al igual que el profesor huido, nos mire desde arriba y le diga al general que éste, a pesar de todo, es un buen sitio para vivir.

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