Mathilde


brelMuchos consideran al belga Jacques Brel el artista integral: sus letras tenían un componente poético muy importante, sus melodías eran arrolladoras o de una ternura arrebatadora, dependiendo de la letra; y sobre el escenario era un huracán: podía dar todos esos espasmos y giros sin parar de cantar ni perder la voz (y, por supuesto, sin recurrir al playback, como muchas de las grandes superestrellitas de ayer y hoy). Las letras de Brel hablaban de todo: amor y desamor, críticas a la sociedad… Se nutrían de su particular universo plagado de amorales y prostitutas, donde el desamor y el amor maldito son la ley; es por eso que muchos consideran a “Mathilde” como el ejemplo perfecto de la balada breliana.

Mathilde

Ma mère voici le temps venu
D’aller prier pour mon salut
Mathilde est revenue
Bougnat tu peux garder ton vin
Ce soir je boirai mon chagrin
Mathilde est revenue
Toi la servante toi la Maria
Vaudrait peut-être mieux changer nos draps
Mathilde est revenue
Mes amis ne me laissez pas
Ce soir je repars au combat
Maudite mathilde puisque te voilà

Mon cœur mon cœur ne t’emballe pas
Fais comme si tu ne savais pas
Que la mathilde est revenue
Mon cœur arrête de répéter
Qu’elle est plus belle qu’avant l’été
La mathilde qui est revenue
Mon cœur arrête de bringuebaler
Souviens-toi qu’elle t’a déchiré
La mathilde qui est revenue
Mes amis ne me laissez pas non
Dites-moi dites-moi qu’il ne faut pas
Maudite mathilde puisque te voilà

Et vous mes mains restez tranquilles
C’est un chien qui nous revient de la ville
Mathilde est revenue
Et vous mes mains ne frappez pas
Tout ça ne vous regarde pas
Mathilde est revenue
Et vous mes mains ne tremblez plus
Souvenez-vous quand je vous pleurais dessus
Mathilde est revenue
Vous mes mains ne vous ouvrez pas
Vous mes bras ne vous tendez pas
Sacrée mathilde puisque te voilà

Ma mère arrête tes prières
Ton Jacques retourne en enfer
Mathilde m’est revenue
Bougnat apporte-nous du vin
Celui des noces et des festins
Mathilde m’est revenue
Toi la servante toi la Maria
Va tendre mon grand lit de draps
Mathilde m’est revenue
Amis ne comptez plus sur moi
Je crache au ciel encore une fois
Ma belle mathilde puisque te voilà te voilà.

Mathilde

Madre, ha llegado el momento/ de ir a rezar por mi bien:/ Mathilde ha regresado./ Tabernero, puedes guardarte tu vino,/ está noche beberé mi dolor:/ Mathilde ha regresado./ Tú, la criada, tú la María,/ quizás convendría cambiar nuestras sábanas:/ Mathilde ha regresado./ Amigos míos, no me dejéis,/ esta noche vuelvo al combate,/ maldita Mathilde, puesto que has vuelto.// Corazón, mi corazón, no te embales,/ haz como si no supieras/ que la Mathilde ha regresado./ Corazón mío, deja de repetir/ que está más guapa que antes del verano/ la Mathilde que ha regresado./ Corazón mío, deja de agitarte,/ recuerda que ella te destrozó,/ la Mathilde que ha regresado./ Amigos míos, no me dejéis, no,/ decidme, decidme que no se debe./ Maldita Mathilde, puesto que has vuelto.// Y vosotras, mis manos, estaos tranquilas,/ es un perro que ha vuelto de la ciudad,/ Mathilde ha regresado./ Y vosotras, manos mías, no golpeéis,/ todo esto no va con vosotras,/ Mathilde ha regresado./ Y vosotras, mis manos, no tembléis más,/ recordad cuando lloré sobre vosotras,/ Mathilde ha regresado./ Vosotras mis manos no os abráis,/ vosotros mis brazos no os extendáis./ Dichosa Mathilde, puesto que has vuelto.// ¡Madre! Deja tus oraciones,/ ¡tu Jacques vuelve al infierno!,/ Mathilde ha regresado a mí./ ¡Tabernero danos vino!,/ el de la boda y el de los festines,/ ¡Mathilde ha regresado a mí./ ¡Tú la criada, tú la María!/ ¡prepara mi cama grande con sábanas!/ ¡Mathilde ha regresado a mí!/ Amigos míos, no contéis más conmigo,/ otra vez escupo al cielo,/ ¡Mi bella Mathilde, puesto que has vuelto! ¡has vuelto!

Jacques Brel

Parte de la traducción ha sido tomada de los subtítulos del vídeo de arriba. Por otra parte, no he querido traducir “Mathilde” por “Matilde” o “Matilda”, porque siempre he considerado que los nombres propios, a menos que sean nombres históricos –y no todos-, sobre todo los de santos, reyes, emperadores y papas, no deben traducirse a sus equivalentes de cada lengua, en parte porque no siempre hay equivalentes.

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  1. […] en el escenario, en donde interpreta como un actor brechtiano la historia que narra su canción. “Mathilde”, esa canción de amor maldito imposible, es la que muchos consideran como el ejemplo supremo de […]

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