“That’s it for the other one”, el tributo de Grateful Dead a Neal Cassady


Furthur_02Entre 1964 y 1965, el autor de Alguien voló sobre el nido del cuco y activista por la paz, Ken Kesey, que se había sometido voluntario a las pruebas con drogas psicotrópicas llevadas a cabo por el gobierno de Estados Unidos, decidió realizar su propio experimento; formó un grupo activista de las drogas psicodélicas y de la filosofía lúdica de la vida que se llamó los Merry Pranksters (los alegres bromistas), y a bordo del famoso autobús pintado con vivos colores, que tenía por destino en el cartel del autobús la palabra “Further” (más lejos, más allá), realizaron a lo largo del país una especie de actos, mitad experimentos, mitad fiesta, llamados Acid Tests (Pruebas de ácido), en el que tomaron parte varios personajes que comenzaban a configurar la contracultura que empezaría a hacerse famosa en los años siguientes: los Hell’s Angels, Keith Richard y Brian Jones de los Rolling Stones…, y el famoso modelo contracultural Neal Cassady. Todo ello amenizado por la música de un grupo de rock, pionero en el estilo acid rock, conocido por entonces como The Warlocks, pero que para su leyenda serían conocidos mundialmente dos años después como The Grateful Dead, para muchos, el mejor de las bandas de San Francisco. Estas experiencias fueron reflejadas por el novelista Tom Wolfe (otro habitual) en su libro The Electric Kool-Acid Test, editado en nuestro país como La gaseosa de ácido eléctrico, o también Ponche de ácido eléctrico (aunque, al parecer, a Kesey no le gustó demasiado el libro)

Jack Kerouac y Neal CassadyNeal Cassady era ya, poco antes de su muerte en 1968, una leyenda viva. Su vida representaba cierto romanticismo de forajido del Oeste, junto a una vida desordenada guiada por una filosofía vitalista: drogas, chicas, prostitutas, alcohol, robos de coches para pasar una noche… Una práctica y una visión de la vida que el convirtieron en la Musa del naciente movimiento literario llamada Generación Beat: aquella generación de escritores estadounidenses encabezados por el novelista Jack Kerouac, el poeta Allen Ginsberg y el también novelista William Burroughs (que se convertiría en el padrino del underground neoyorquino, mientras que Ginsberg lo sería del movimiento hippie), que venían a ser, en términos generales, una mezcla de existencialismo, misticismo oriental, vitalismo y socialismo. Así pues, Neal aparecía en muchas de las obras de sus amigos, siendo uno de estos personajes que, sin escribir una sola línea, habían generado por su modo de vida o pensamiento toda una generación literaria: en el libro fundacional del movimiento, la novela On the road (en el camino) de Kerouac, aparece como segundo protagonista bajo el nombre de Dean Moriarty, así como en otras obras del autor al que le gustaba meter a sus amigos con pseudónimos en sus novelas (Ginsberg aparece como Carlo Marx: conociendo las simpatías del gran poeta por el comunismo, esto no puede ser una casualidad); y en el poemario bandera de la Generación Beat, Howl (Aullido), Allen Ginsberg le dedica varias líneas.

imgGrateful Dead2The Grateful Dead, capitaneados por el gran Jerry García, fueron los auténticos pioneros del sonido de San Francisco (aunque fueran Jefferson Airplane los primeros en grabar un disco), comenzando hacia 1965 con el nombre de The Warlocks. Su estilo comenzó como una mezcla de temas tradicionales de blues y country con acid rock, evolucionando a un estilo de rock duro para, a finales de los 60, acabar practicando el country rock. Ellos amenizaron, y participaron, aquellas fiestas de Kesey, coincidiendo en el autobús con el mismísimo Neal Cassady. Y así, en 1968 quisieron honrar la memoria de aquel loco, gracias al cual, en parte, ellos estaban sobre los escenarios alucinando a un público que, parafraseando a nuestro mejor alcalde, si no estaba ya colocado ellos lo colocaban con sus riffs y largas melodías cósmicas; su disco Anthem of The Sun (Himno del Sol), se abría con esta especie de homenaje-epitafio, dividido en varias suites, a la memoria del “vaquero Neal”, “That’s it for the other one”, o “The other one”:

That’s It For The Other One

["Cryptical Envelopment"]

The other day they waited, the sky was dark and faded,
Solemnly they stated, "He has to die, you know he has to die."
All the children learnin’, from books that they were burnin’,
Every leaf was turnin’, to watch him die, you know he had to die.

The summer sun looked down on him,
His mother could but frown on him,
And all the other sound on him,
But it doesn’t seem to matter.

["Quodlibet for tenderfeet": Instrumental]

["The Faster We Go The Rounder We Get: aka part 2]

Spanish lady come to me, she lays on me this rose.
It rainbow spirals round and round,
It trembles and explodes
It left a smoking crater of my mind,
I like to blow away.
But the
heat came round and busted me
For smilin’ on a cloudy day

[Chorus]

Comin’, comin’, comin’ around, comin’ around, comin’ around in a circle
Comin’, comin’, comin’ around, comin’ around, in a circle,
Comin’, comin’, comin’ around, comin’ around, in a circle.

Escapin’ through the lily fields
I came across an empty space
It trembled and exploded
Left a bus stop in its place
The
bus came by and I got on
That’s when it all began
There was cowboy
Neal
At the wheel
Of a bus to never-ever land

[Chorus]

["We Leave the Castle"]

And when the day had ended, with rainbow colors blended,
Their minds remained unbended,
He had to die, oh, you know he had to die.

http://artsites.ucsc.edu/GDead/agdl/other1.html

Eso es todo para el otro

Envoltura Críptica

El otro día esperaron, el cielo estaba oscuro y descolorido,/ solemnemente sentenciaron,“Ha de morir, sabes que ha de morir”./ Todos los niños aprendiendo, de libros que estaban quemando,/ todas las hojas se volvían para verle morir, sabes que tenía que morir.// El sol veraniego le miró,/ su madre sólo podía desaprobarle,/ y todos los demás resonaban en él,/ pero no parece importar.

Quodlibet para pies delicados (instr.)

Cuanto más rápido vamos, más vueltas damos

La dama española viene a mí,/ deja sobre mí esta rosa./ Su arco-iris espiral gira y gira,/ se estremece y explota,/ dejó mi mente en un cráter humeante,/ me gusta ser arrancado./ Pero la pasma vino por ahí y me arrestó/ por sonreír en un día nublado.// Dando, dando, dando vueltas en círculos…// Escapando por los campos de lirios/ vine a través de un espacio vacío/ que tembló y explotó/ Dejé una parada de autobús en su lugar./ El autobús pasó y me subí a él/ fue entonces cuando empezó todo./ Ahí estaba el vaquero Neal/ en la rueda/ de un autobús rumbo a la Tierra de Nunca Jamás…

Abandonamos el castillo

Y cuando el día llegó a su fin, con los colores del arco-iris mezclados,/ sus mentes permanecieron desplegadas,/ tenía que morir, oh, sabes que tenía que morir.

The Grateful Dead

Fragmento de una de sus monstruosas versiones en directo

4 responses to this post.

  1. No viene a cuento, pero igual sí: hay una excelente serie infantil de divulgación de dibujos llamada “Magic Bus”. Una clara referencía a la época psicodelica (diseño, los viajes del bus, etc.).

  2. Y también una cancion de los Who (“Magic Bus”).

  3. Y probablemente el Magical Mistery Tour de los Beatles

  4. […] y amenizadores de aquellos Acid-Test de Ken Kesey, de los cuales provendría una de sus canciones más aclamadas. Así que, su salto a la empresa discográfica en 1967, tras el festival de pop de […]

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