Archive for 29 febrero 2012

रघुपति राघव राजाराम


En la época colonial, la producción de sal en la India constituía un monopolio regido por el gobierno de Gran Bretaña, el cual además establecía un impuesto adicional sobre la sal consumida. Debido a la escasez de mecanismos de refrigeración entre la población india, la sal era un producto de elevadísima demanda para conservar la carne y otros alimentos, por lo cual su consumo era de primera necesidad para la población. Las mismas leyes británicas prohibían también severamente que la población india fabricase sal de forma autónoma, utilizando cualquier clase de procedimiento. Es análogo a la gabela que, bajo el Antiguo Régimen gravaba la sal en Francia.

(http://es.wikipedia.org/wiki/Marcha_de_la_sal)

Marche_selEl 12 de marzo de 1930, Mahatma Gandhi emprende la Marcha de la Sal, una de las manifestaciones que supusieron una prueba de fuerza contra el Imperio Británico y, a la vez, le hizo ganarse el respeto mundial. Salió de su ashram de Ahmedabad acompañado por una docena de personas y algunos periodistas, y poco a poco se les fueron uniendo miles de personas: lo que Gandhi pretendía evitar principalmente era la insurgencia armada de algunos de los miembros de su propio partido, y a la vez, conseguir la independencia de la India. El día 6 de abril llega a orillas del Océano Índico, y, adentrándose en sus aguas, tomó con sus manos un puñado de sal: un gesto simbólico –por lo explicado arriba- que fue imitado por la mayoría de los seguidores:

Muchos compañeros de Gandhi, así como las autoridades coloniales británicas, no tomaron en serio el llamado de Gandhi para boicotear el monopolio británico sobre la sal, pero Gandhi consideraba necesario que la protesta a favor de la independencia se dirigiera primeramente contra un hecho o situacìón que perjudicase directamente a toda la población de la India, sean hindúes o musulmanes, y de cualquier casta, siendo que las características económicas de la sal (producto de necesidad básica, imposible de sustituir, y gravado por un impuesto que elevaba artificialmente su precio) hacía que un "boicot contra la sal" fuese más popular que una protesta contra leyes abstractas de autodeterminación política. El hecho que la población más pobre de la India sufriera las consecuencias del impuesto británico le daba un carácter más legítimo y masivo a la protesta.

(Ídem)

Gandhi_Salt_MarchDurante meses, la población de la India de toda casta y creencia imitó el gesto de Gandhi, tomando la sal de las costas y guardándolas en recipientes, exponiéndose a detenciones y cosas peores: 60.000 “ladrones” atestarían las cárceles. El Mahatma también será detenido durante 9 meses. Pero el virreinato era consciente de que no podía impedir estas actuaciones si no era por una fuerte, y seguramente sangrienta, represión contra la población que, por lo general, llevaban a cabo las enseñanzas de su líder. Finalmente, el virrey cede: libera a los prisioneros y reconoce a los indios el derecho de recolectar su propia sal… El camino a la independencia estaba abierto.

Vishnu_Digambar_PaluskarDurante la marcha, Gandhi y sus seguidores cantaban un bhajan, un himno religioso, en alabanza al dios Rama escrito por el poeta maratí del siglo XVII Ramdás, llamado “Raghupati Raghava Raja Ram” (रघुपति राघव राजाराम), al que le cambiaron un poco la letra con el fin de unir en la marcha a todo indio, ya fuera hindú o musulmán, y de cualquier casta. Sin embargo, hemos de ser un poco críticos: aunque la religiosidad de Gandhi pretendiera ser positiva y tuviera muy buenas intenciones, a la larga le pasó factura; cuando el líder de los independentistas indo-musulmanes Choudhry Rahmat Ali quiso escindir parte del territorio indio para fundar una India musulmana, la actual Pakistán, adujo que no fueron los musulmanes los primeros en emplear la religiosidad como instrumento político… Por supuesto, no nos oponemos a la existencia del Estado de Pakistán, pero sí a la guerra cruel que se desencadenó, en la que los extremismos religiosos de ambas partes llenaron las calles de muertos, y a la guerra fría que incluso a día de hoy mantienen ambos Estados.

La versión que los seguidores de Gandhi cantaban fue realizada por el músico Vishnu Digmabar Paluska:

रघुपति राघव राजाराम

रघुपति राघव राजाराम, पतित पावन सीताराम
सीताराम सीताराम, भज प्यारे तू सीताराम
ईश्वर अल्लाह तेरो नाम, सब को सन्मति दे भगवान!!

(raghupati raaghav raajaaraam,/ patit paavan siitaram/ siitaaraam, siitaram,/ bhaj pyaare tu siitaram/ Iishvar Allaah tero naam,/ sab ko sanmati de bhagavaan)

Señor Rama, dueño de la casa de Raghu

Señor Rama, dueño de la casa de Raghu, Exaltación de aquellos que han caído, Sita y Rama, Amado, alabemos a Sita y a Rama, Dios o Alá es tu nombre, Señor, bendícenos con sabiduría. 

http://es.wikipedia.org/wiki/Raghupati

La simpatía hacia el movimiento de liberación indio por los occidentales hizo que la canción fuera más o menos conocida, y en los años 50, el grupo de folk y pioneros de la World-Music, The Weavers, encuadraba esta canción con otras en un bonito collage llamado “Around the World”:

Y años después, tocando en la India, el que probablemente fuera su miembro más célebre, el gran Pete Seeger, la interpretaba así:

Y como Seeger es una referencia universal, la canción llegó a sus seguidores españoles, concretamente al gran grupo de folk Nuestro Pequeño Mundo, que hacían esta entrañable versión:

NOTA: no he podido conseguir una traducción del bhajan original, pues no dominó el hindi… aún.

NOTA 2, sobre Rama: Shri Rama es una de las deidades más adoradas por los hindúes vishnuistas, o vaishnavas, siendo una de las más importantes encarnaciones, o avatar, del dios Vishnu –para esta rama del hinduismo, el verdadero dios supremo-. Rama, príncipe guerrero diestro en el uso del arco, recorre el mundo para rescatar a su esposa Sita, quien, a su vez es la encarnación de la esposa de Vishnu, Lakshmi, de las garras del demonio Rávana, rey de Sri Lanka, ayudado por el dios mono Hanuman. Sus aventuras se narran en el Ramayana, obra atribuida a Valmiki

Los muchachos están cansados


ERLICHy por eso salieron a manifestarse en Valencia… y por eso les dieron con las porras bajo esas excusas que ya todos sabemos y que engañan a muy pocos… y por eso los muchachos les respondieron con los libros en la mano… y por eso el despreciable ministro de cultura (me temo que en esta legislatura, más que en la anterior, esta palabra/ concepto ha de ir en minúsculas) y la repugnante de delegada del gobierno de Valencia deberían dimitir FULMINANTEMENTE… y por eso, porque los chavales le dieron una lección a este casposo ministro de cabaret, que es a la cultura lo que Kissinger al Nobel de la Paz, les dedico esta canción, de mucho antes de que ellos nacieran y de cuando yo ya me abría paso hacia el mundo a la fuerza.

la-invasión-de-los-bárbarosLa invasión de los bárbaros es un estupendo disco de rock progresivo a cargo de la fabulosa banda Aguaviva, en el que el grupo musicalizaba poemas del gran poeta andaluz Juan de Loxa, ideólogo del colectivo Manifiesto Canción del Sur. De Loxa apoya gran parte de su poesía en el concepto de “bárbaro” elaborado por el filósofo Walter Benjamin: el bárbaro, lejos de ser aquél que trae la ruina y la depravación, es el que desafía las leyes del imperio y amenaza con destruir sus bases culturales, pero no con la violencia, sino con cultura auténtica para que el imperio se convierta en una sociedad justa.

Los muchachos estamos cansados

Los muchachos estamos cansados,
nos han decepcionado las tragamonedas.
En este cansancio un hastío
de las músicas que no son las nuestras.
Y nuestra música es la búsqueda
de nuestros propios ojos
entre todos los ojos.
Si hace ruido nuestra mirada con la vuestra,
hemos encontrado un ritmo para los dos:
Si entonces navegamos
y navegamos sin notar el gentío,
quiere decir que nuestra banda
sigue funcionando bien.
Y escribimos esperanza en el papel de liar
y fumaremos juntos dispuestos a cualquier cosa.
Los muchachos estamos
dispuestos a cualquier cosa
siempre que sea bella
y nos haga más bárbaros.
¡Queremos ser los bárbaros
que hagan crecer los trigos!
Nos han engañado y ahora
queremos "ser nuestra propia música"
para que siempre nuestra banda
siga funcionando bien.

Juan de Loxa

José Nieto/ J.García

http://aguaviva.myartsonline.com/canciones/LOSMUCHACHOSESTAMOSCANSADOS.html

¿Qué fue de los cantautores? Luis Pastor le responde con mucho gusto…


Portada del último disco de Luis Pastor, muy de Grateful Dead, ¿no?“¿Qué fue de los cantautores?” era la pregunta que algunos, bien maliciosa, bien ingenuamente, preguntaban a todo aquel “ex-combatiente” de la Nueva Canción genérica -es decir, en todo idioma oficial, o no reconocido, y en dialectos de todo el país- que lucharon con voces y guitarras contra el franquismo y sus coletazos. Luis Pastor responde en su nuevo disco a esta pregunta: según le entendí en un evento, fue un poema que estuvo madurando, harto de que le preguntaran por aquellos días, como si ya estuviera acabado y retirado, y no le preguntaran por lo que estaba haciendo hoy por hoy, y que se lo soltó a cierto periodista y crítico musical (del que no revelaremos el nombre) que le lanzó la pregunta, uno de los que a finales de los 70 tocó la trompeta del apocalipsis de la muerte de los cantautores, y que, paradójicamente, conduciría algo después un excelente programa para TV3 sobre la Nova Cançó, dejándole a cuadritos. Lo que aquí en este poema Pastor expone es algo que ya a menudo hemos hablado aquí, del desarrollo que tuvo la canción de autor crítica y combativa en nuestro país, que arrancó desde los años 60 y tuvo sus momentos álgidos y bajos entre los 60 y los 70: poniéndose de moda, quitándose de moda, poniéndose, etc., por parte de productores y críticos, entre los cuales los había más o menos honestos, y más o menos aprovechados. A finales de los 60, la canción de autor, o mal entendida “canción protesta”, llegó a ponerse relativamente de moda: esto no significa que los auténticos cantautores tuvieran toda la libertad del mundo para tocar, grabar y actuar, y casi lo que es más importante, distribuir sus producciones, o que estuvieran exentos de las multas y las detenciones; lo que la realidad era, más bien, cierto aire de indignación cuando con similares fórmulas ciertos intérpretes hacían su agosto imitando unas estructuras básicas y formales de la canción de autor, hasta el punto de llegar oír que el “Canto a Galicia” de un tal Julio no-sé-qué era el himno de los emigrantes gallegos; hechos tales que la banda de canción de autor satírica Desde Santurce a Bilbao Blues Band reflejaban en su demoledora “El ídolo”. Luis aborda muchas de las críticas que, por aquellos años, les lanzaba cierta crítica interesada: ¿chicos burgueses que no tenían por qué protestar? Muy especialmente él y otros, chavalxs que empezaron a trabajar desde muy jóvenes, sabían que era una falacia repugnante. La crítica reaccionaria, en su estilo de costumbre, no tenía mejores argumentos que mentir sobre la mayoría de ellos y generalizar, a veces exagerando verdades a medias, y otras, sencillamente, inventándose las cosas.

Portada de "Hermano Lobo", agosto de 1974, por Miguel GilaMediados de los 70: Franco la palma y se inicia un proceso irregular de democratización no acabado –ni de lejos- que, si bien por un lado pretendía instaurar una democracia parlamentaria, por el otro intentaba mantener ciertas cosas y, lo que es más importante, a ciertas personas. Entre 1976 y 1978, con una progresiva liberación de la libertad de expresión y relajación de la censura, la canción de autor tiene su nueva edad de oro; básicamente fueron tres las edades de oro que tuvo: a mediados de los 60, con la influencia de la Nova Cançó y, especialmente de Raimon y Paco Ibáñez, y que fue interrumpida por las medidas tomadas al respecto de las revueltas estudiantiles y obreras; la tercera, con el llamado “espíritu del 12 de febrero” en 1974, una época de relativa apertura de la libertad de expresión, que duró muy poquito; y esta última, durante la transición: en todas ellas, podrá aducir alguien, surgieron aprovechados, arribistas y demás, algunos de los cuales traicionaban su propio espíritu; pero, si bien esto es verdad, no dejemos de hacer notar que en todas ellas surgieron nuevos y grandes valores. Esta última edad de oro tiene su explicación en que, al haberse liberado un poco la libertad de expresión, las grandes discográficas internacionales comienzan a fichar a muchos de ellos (hasta la fecha, muy pocas multinacionales habían fichado cantautores: una de las salvedades fue Víctor Manuel, que grababa en Sony), mientras que personas que habían trabajado en la crítica y la prensa musical, como Alain Milhaud, Antonio Gómez o Gonzalo García-Pelayo, abrían nuevas discográficas que se ocuparan de esta música. Pero de ninguna manera significa esto que se forraran: a la par que se permite la grabación y distribución de casi todo material, paradójicamente, sus actuaciones son prohibidas, total o parcialmente, por el ministerio de la gobernación: el tan laureado ministro Manuel Fraga (tanta paz lleves como descanso dejas) se dedicó, prácticamente, a prohibir todo evento que tuviera una mínima relación con la canción de autor e incluso con la poesía: de los cuatro recitales de Raimon en lo que supuso su vuelta a Madrid, se suspenden los tres restantes (el primero, que fue grabado en un disco maravilloso, reflejaba en su portada el hecho); también se prohíbe la serie de recitales-homenaje de José Antonio Labordeta a su hermano, el gran poeta Miguel Labordeta (el primero se registra en el disco Labordeta en directo); parecida suerte correrán muchos de los festivales multitudinarios que, a lo Woodstock, presentaba lo mejor de cada casa en su lengua o dialecto regional, por una u otra cosa; y muchos de aquellos que conseguían realizarse, eran sistemáticamente saboteados por matones de la ultraderecha, a veces, enviados por la propia policía, cuando no eran de la misma policía. Quizás se debiera a que, en los primeros momentos de la transición, estos recitales tenían mucho de político, en ocasiones tanto que amenazaba con devorar el componente artístico: eran invitados de excepción figuras de la oposición, tanto política –de los cuales, muchos no se mostraron tiempo después lo que se puede decir agradecidos- como cultural (Gabriel Celaya fue invitado especial en el recital de Raimon en Madrid, y al contrario que con Felipe González, la asistencia anónima tuvo unidad de criterio al aplaudir su presencia, hasta el punto de arrancar lágrimas de los ojos del célebre poeta vasco); eso, por un lado, y por otro que aquellos recitales se convertían en los lugares para hacer todo tipo de reivindicaciones, lanzar todo tipo de vivas y mueras, y, en definitiva, decir todo aquello que durante más de cuarenta años no se podía haber dicho, a menudo sin ser conscientes de que el que pagaba el pato de toda esta celebración de la libertad de expresión era el propio cantautor (quien sí que era consciente a todas luces, era el enviado de la poli). A finales de los 70 esto era una situación algo insostenible, y, como les pasara a los Beatles, muchos cantautores se quejaban de que la gente no les oía, y ya no se sabía si los que reventaban los actos eran de izquierdas o de derechas. Pero su labor en estos años, a pesar de las multas, las detenciones, fue encomiable; aquellos que comenzaron cantando semi-clandestinamente en las sacristías de sacerdotes progresistas ahora llenaban estadios de fútbol y plazas de barrios y pueblos, y eran reclamados en recitales y festivales en el extranjero: Luis Pastor cantaba al aire en el barrio de Vallecas; Víctor Manuel y Nuberu lo hacían para los All my friends were theremineros asturianos; Carlos Cano, Manuel Gerena, Gente del Pueblo… para los jornaleros de Andalucía; Imanol se trajo de la mano a los bretones Gwendal, maestros de la música celta, para cantar en vasco; Benedicto y Bibiano recorrían Galicia practicando los preceptos aprendidos del inmortal José Afonso; Pablo Guerrero traía los ecos de la Extremadura que trabaja y que pasa de su “glorioso pasado” de conquistadores; Nuevo Mester de Juglaría, La Bullonera, Jarcha, Oskorri, Joaquín Díaz, Fuxan os Ventos, Sabandeños, Al Tall… dignificaban la música tradicional de su tierra, secuestrada por el nacional-folklorismo, y la gaita volvía a sonar rebelde y reivindicante. Y mujeres, como dice Luis, que merecen su mención a parte por muchas razones: la primera, por haber desafiado el estatus social que la sociedad las reservaba; la segunda, a consecuencia de la primera, que para muchas de ellas, probablemente, les fuera más difícil que a los que mean de pie el escribir sus canciones y cantarlas; y la tercera, porque a diferencia de las cantantes convencionales, algunas de ellas de diseño, de la época, con todo, eran dueñas absolutas de su producción y de su trabajo: Elisa Serna, Maria del Mar Bonet, Pilocha, Cecilia… Tod@s ell@s cantaban para un público que ya no era exclusivamente el universitario de entre 18 y 25 años de edad aproximadamente, sino que era un público muy heterogéneo, tanto social como demográficamente: jóvenes universitarios, bachilleres con acné, obreros, obreras y amas de casa de mediana edad, ancianos campesinos (que se preguntaban cómo esos muchachos podían saber todas esas cosas), y representantes de las clases medias: médicos, profesores, abogados…

otan noPero mientras sucede el máximo exponente, a la vez, se producía su declive, o quizás fuera un declive conducido por algunos, quién sabe… El caso es que ya entonces, ciertos críticos enarbolaron la bandera de la muerte, y haciendo una lectura parcial y sesgada de lo que dijera Mr. Bob Dylan, anunciaron la muerte de la canción de autor; pero mientras tanto, grupos tan curiosos como los futuros Pecos o Mecano intentaban hacerse su hueco versionando canciones de Aute o Víctor Manuel. Pero el declive avanza, y después del milagro del 23-F, después de la victoria electoral de D. Felipe González y su PSOE, aquellos políticos que anteriormente habían recurrido a ellos para amenizar sus mítines –el gancho era el cantautor o grupo de rock, ya que también merecen mención grupos tan geniales como Triana, Coz, Bloque, Asfalto y otros- declaran entonces contra ellos y consideran, más por conveniencia que por lealtad a la verdad, que ya no son necesarios: por conveniencia, decimos, pues la mayoría participó en las campañas y recitales contra la permanencia de España en la OTAN, junto a los grupos de heavy metal y punk-rock que se cargaban la visión de la juventud pasota de los 80. El cantautor argentino Alberto Cortez declaraba, en el programa “La Tierra de las mil músicas” (un capítulo con más buenas intenciones por parte del señor Luqui que buenas informaciones), que con la muerte de Franco se descubrió quiénes de ellos valían y quiénes no… Bueno, sobre esto podemos decir que el señor Cortez, a quien presentamos nuestra admiración, es tremendamente injusto con muchos compañeros: es cierto que hubo muchos cantautores, con buenas intenciones, eso sí, que no supieron afrontar el cambio, y se quedaron en el camino; pero no menos cierto es que la industria musical, la crítica y, en buena parte, el público y el cambio generacional dejó a muchos valiosos intérpretes en el camino. La fórmula hacia la frontera con los 80 era muy básica: renovarse, y así lo hicieron muchos, tales como Luis; la canción de autor ahora debía dejar atrás la arenga política y la rabia, y volverse algo más descriptiva, narrar lo cotidiano, y evitar, en lo posible, la frivolización de los temas: el elemento humanista y crítico debía de preservarse, pero bajo nuevas fórmulas. Esto no supuso, de ninguna manera, claudicar ni rendirse: alzaron sus voces también contra la guerra del golfo, contra la guerra de Irak -que es la que me tocó más de cerca-, en donde mientras Luis Pastor y Adolfo Celdrán presentaban sus escalofriantes canciones contra la guerra, José Antonio Labordeta, en su papel de diputado por Aragón, hacía vibrar el congreso con palabras de justicia y de verdad, tomadas de su hermano, mientras el presidente Aznar miraba para otro lado… Y ¡sí!, amigo neocón, mal bicho y lengua de víbora: contra la de Libia ¡también!… Otra cosa es que los medios lo hayan recogido. 

Desde entonces y hasta hoy, se han venido repitiendo los mismos clichés de crítica, la mayor parte de las veces por parte de gente cuya idea acerca de la canción de autor es la misma que tengo yo sobre urología: de oídas y sin comprobar. Básicamente, al tener sólo los referentes de Víctor Manuel o Serrat, y los desvaríos de cierta pseudo-prensa heredera de la de antaño, que aplica eso de “de la ceja” indiscriminadamente, hay mucha gente que se piensa que el cantautor superviviente de aquellos años es alguien que vive en urbanizaciones de lujo, que cena con Zapatero o Rubalcaba, que tiene un cochazo, que manda a sus hijos a colegios privados, y no sé cuántas cosas más… Y Luis revela cuál es la otra realidad, pidiendo, por favor, pero con cierto enfado, que no se meta a todos en el mismo saco. Acaba ya dándonos la pista de por qué derroteros anda la canción de autor de ahora, emparentándola con los raperos de calidad, capaces de hacer una poesía urbana de calidad y crítica con el sistema.

Y yo, que no soy cantautor, aunque dé el cante, me siento muy orgulloso de ellos, y de haber conocido a muchos de ellos: de los que no se rinden, de los que dejan en ridículo al señor Winston Churchill con aquella soberana memez que dijo acerca los revolucionarios a los 20 y a los 40, y, cuando tenga su edad, me gustaría ser como ellos.

NOTA: se me disculpe no haber nombrado a muchos, pues no pretendía ser exhaustivo; que esto no se entienda como una injusticia.

“A todos los compañeros cantautores que ya no están, pero que nos dejaron su ejemplo, su compromiso y sus canciones: Ovidi Montllor, Carlos Cano, Chicho Sánchez Ferlosio, Hilario Camacho, Imanol, Labordeta, Quintín Cabrera, Mikel Laboa…”

Dedicatoria del álbum de Luis Pastor, ¿Qué fue de los cantautores?

Qué fue de los cantautores

Éramos tan libertarios,
casi revolucionarios,
ingenuos como valientes,
barbilampiños sonrientes
—lo mejor de cada casa—
oveja negra que pasa
de seguir la tradición
balando a contracorriente
de la isla al continente
era la nueva canción.

Éramos buena gente,
paletos e inteligentes,
barbudos estrafalarios,
obreros, chicos de barrio,
progres universitarios,
soñando en una canción
y viviendo la utopía
convencidos de que un día
vendría la Revolución.

Aprendiendo a compartir
la vida en una sonrisa,
el cielo en una caricia,
el beso en un calentón.
Fuimos sembrando canciones
en esta tierra baldía
y floreció la poesía
y llenamos los estadios
y en muchas fiestas de barrio
sonó nuestra melodía.

Tardes y noches de gloria
que cambiaron nuestra historia.
Y este país de catetos,
fascistas de pelo en pecho,
curas y monjas serviles,
grises y guardias civiles,
funcionarios con bigote
y chusqueros de galón,
al servicio de una casta
que controlaban tu pasta
tu miedo y tu corazón.

Patriotas de bandera,
españoles de primera,
de la España verdadera
aquella tan noble y fiera
que a otra media asesinó
brazo en alto y cara al sol
leales al Movimiento
a la altura y al talento
del pequeño dictador
que fue Caudillo de España
por obra y gracia de Dios.

Toreando en plaza ajena
todo cambió de repente
los políticos al frente
de comparsa y trovador.
Se cambiaron las verdades:
"tanto vendes tanto vales".
Y llegó la transición:
la democracia es la pera.
Cantautor a tus trincheras
con coronas de laureles
y distintivos de honor
pero no des más la lata
que tu verso no arrebata
y tu tiempo ya pasó.

¿Qué fue de los cantautores?
preguntan con aire extraño
cada cuatro o cinco años
despistados periodistas
que nos perdieron la pista
y enterraron nuestra voz.
Y así van para más de treinta
con la pregunta de marras
tocándome los bemoles.
Me tomen nota señores
que no lo repito más:

algunos son diputados,
presidentes, concejales,
médicos y profesores,
managers y productores
o ejerciendo asesoría
en la Sociedad de Autores.
Otros están y no cantan,
otros cantan y no están.
Los hay que se retiraron,
algunos que ya murieron
y otros que están por nacer.

Jóvenes que son ahora
también universitarios,
obreros, chicos de barrio
que recorren la ciudad.
Un CD debajo el brazo,
la guitarra en bandolera,
diez euros en la cartera,
cantando de bar en bar.
O esos raperos poetas
que es su panfletos denuncian
otra realidad social.

¿Y mujeres? ni se sabe.
Y sobre todo si hablamos
de las primeras gloriosas
que tuvieron los ovarios
y el coraje necesarios
de subirse a un escenario
de aquella España casposa.

¿Qué fue de los cantautores?
aquí me tienen señores
como en mis tiempos mejores
dando al cante que es lo mío.
Y aunque en invierno haga frío
me queda la primavera,
un abril para la espera
y un “Grândola” en el corazón.

¿Qué fue de los cantautores?
aquí me tienen señores
aún vivito y coleando
y en estos versos cantando
nuestras verdades de ayer
que salpican el presente
y la mierda pestilente
que trepa por nuestros pies.

¿Qué fue de los cantautores?
De los muchos que empezamos,
de los pocos que quedamos,
de los que aún resistimos,
de los que no claudicamos.
Aquí seguimos,
cada uno en su trinchera
haciendo de la poesía
nuestro pan de cada día.

Siete vidas tiene el gato
aunque no cace ratones.
Hay cantautor para rato.
Cantautor a tus canciones.
Zapatero a tus zapatos.

Luis Pastor

http://canciondeautorenespanol.blogspot.com/2012/02/que-fue-de-los-cantautores.html

¿Es necesario repetirlo? ¡Venga, vale!

Vainica Doble’s “Eso no”


vainica-doble_72Vainica Doble (double hemstitching), compossed by Carmen Santonja and Gloria Van Aerssen, was a duo of these two songwriters, but with folk, folk-rock and psychedelic rock in the middle of 70s decade. Carmen and Gloria like to do very tender songs about childhood, education, mothership, and love, but always woth a critic point and a bit of protest. Contracorriente (countercurrent) is their 1976’s album, an original, as in lyrics as in music, record, for many of their fans, their best, and maybe named so for is not such political as other records of this year. One of the tracks of the album is this one “Eso no”, a piece of Andalussian psychedelic rock, with the great Gualberto, father of Andalussian rock and leader of the mitic rock band Smash, playing a sitar, and to the great songwriter Hilario Camacho making a second voice:

Eso no

Y a mí me podrán mandar
y  a servir a Dios y al rey,
pero quitarme a tu persona,
eso no
lo manda nadie.
Eso no,
eso no
lo manda nadie.

That’s not

And they may tell me/ to serve to God and to the king,/ but take away your person from me,/ that’s not/ told by anybody.

Carmen Santonja & Gloria Van Aerssen

La revolución, según el joven Jacques Brel


07-524627-1200El joven Jacques Brel fue siempre un revolucionario, generalmente de tendencia anarquista, pero era un humanista, y por tanto, un pacifista. Al principio de su carrera estaba aún influido por su educación católica, y todavía pensaba que el hombre era bueno por naturaleza y que había que rechazar el uso de la violencia en todo caso con el fin de preservar la paz. En ese espíritu se enmarcan sus canciones de juventud, como son estas dos que parecen presagiar el Mayo del 68: canciones y pensamientos que le valieron, por parte del inigualable Georges Brassens, el apelativo de “el cura Brel” (l’abbé Brel) –¡este Brassens…!-. Es el caso, por ejemplo, de la primera canción, en la que arrancando con una visión crítica del hecho histórico de la toma de la Bastilla, da una de cal y otra de arena generalmente: cambiar las cosas, sí, pero no de una manera violenta, ni siquiera verbalmente. Es una especie de crítica a todos: en primer lugar, hacia los revolucionarios más extremistas; y en segundo lugar, hacia la burguesía que vive a costa de otros. Finalmente, presenta su opinión: que las cosas se pueden cambiar pacíficamente y entre todos, y que se debe ignorar a ciertos personajes que se arrogan con el sagrado nombre de revolucionarios, pues la historia ha mostrado que, a la larga, o traicionan la idea de la revolución, o acaban aprovechándose de ella si ésta ha triunfado (o eso me ha parecido a mí).

Me curo de espantos: éste vídeo, sea cual sea su espíritu, es ajeno a mí, y no necesariamente comparto todo su contenido visual

La Bastille

Mon ami qui croit
Que tout doit changer
Te crois-tu le droit
De t’en aller tuer
Les bourgeois.
Si tu crois encore qu’il nous faut descendre
Dans le creux des rues pour monter au pouvoir
Si tu crois encore au rêve du grand soir
Et que nos ennemis il faut aller les pendre

Dis-le-toi désormais
Même s’il est sincère
Aucun rêve jamais
Ne mérite une guerre

On a détruit la Bastille
Et ça n’a rien arrangé
On a détruit la Bastille
Quand il fallait nous aimer

Mon ami qui croit
Que rien ne doit changer
Te crois-tu le droit
De vivre et de penser
En bourgeois
Si tu crois encore qu’il nous faut défendre
Un bonheur acquis au prix d’autres bonheurs
Si tu crois encore que c’est parce qu’ils ont peur
Que les gens te saluent plutôt que de te pendre

Dis-le-toi désormais
Même s’il est sincère
Aucun rêve jamais ne mérite une guerre

On a détruit la Bastille
Et ça n’a rien arrangé
On a détruit la Bastille
Quand il fallait nous aimer

Mon ami je crois
Que tout peut s’arranger
Sans cris, sans effroi
Même sans insulter
Les bourgeois
L’avenir dépend des révolutionnaires
Mais se moque bien des petits révoltés
L’avenir ne veut ni feu ni sang, ni guerre
Ne sois pas de ceux-là qui vont nous les donner

Hâtons-nous d’espérer
Marchons au lendemain
Tendons une main
Qui ne soit pas fermée

On a détruit la Bastille
Et ça n’a rien arrangé
On a détruit la Bastille
Ne pourrait-on pas s’aimer?

http://www.frmusique.ru/texts/b/brel_jacques/bastille.htm

La Bastilla

"La Libertad guiando al pueblo", DelacroixMi amigo, que cree que todo debe cambiar/ Te crees con el derecho de matar los burgueses/ Si crees aún que hay que bajar/ Al hueco de las calles para subir al poder/ Si crees aún en el sueño de la gran noche/ Y que nuestros enemigos, hay que colgarlos// Piénsalo en adelante/ Aunque sea sincero/ Nunca ningún sueño/ Se merece una guerra// Hemos destruido la Bastilla/ Y no ha cambiado nada/ Hemos destruido la Bastilla/ Cuando había que amarnos// Mi amigo, que cree, que nada debe cambiar// Te crees con el derecho de vivir y pensar en burgués/ Si crees aún que hay que defender/ Una felicidad adquirida al precio de otras felicidades/ Si crees aún que es porque no tienen razón/ Que la gente te saluda en vez de ahorcarte// Piénsalo en adelante/ Aunque sea sincero/ Nunca ningún sueño / Se merece una guerra// Hemos destruido la Bastilla/ Y no ha cambiado nada/ Hemos destruido la Bastilla/ Cuando había que amarnos// Amigo mío, creo que todo puede arreglarse/ Sin gritos sin pavor incluso sin insultar los burgueses/ El porvenir depende de los revolucionarios/ Pero se burla de los pequeños revoltosos// El porvenir no quiere ni fuego ni sangre ni guerra/ No seas de los que nos la van a dar// Apresurémonos en confiar/ Caminemos al futuro/ Tendamos una mano/ Que no esté cerrada// Hemos destruido la Bastilla/ Y no ha cambiado nada/ Hemos destruido la Bastilla/ ¿No podríamos amarnos?

Jacques Brel (1955)

Traducción: http://leketje.blogspot.com/2010/10/la-bastille-la-bastilla.html

Una versión inédita

Pero quizás también pensara que el ácido Brassens y otros amigos tuvieran su parte de razón en sus apreciaciones, y que textos como el anterior, a la larga, pueden pecar de cierto conservadurismo, cuando no reaccionarismo, o ser usados con tales fines. Probablemente por eso, escribe esta otra canción, algo más revolucionaria, en la que pide, un poco a la manera de los escritores comprometidos que dos décadas antes se reunieron en París, la llegada de un hombre nuevo que trascienda el odio y la injusticia. Y aunque quizás siga pecando de cierto ingenuo optimismo humanista (pero muy difícil de no compartir), deja muy claro al final de qué lado está él, de esos “otros hombres que viven en la ciudad, humillados de esperanzas magulladas”, cuya revuelta sólo sería evitable por tal hombre.

L’homme dans la cité

Pourvu que nous vienne un homme
Aux portes de la cité
Que l’amour soit son royaume
Et l’espoir son invité
Et qu’il soit pareil aux arbres
Que mon père avait plantés
Fiers et nobles comme soir d’été
Et que les rires d’enfants
Qui lui tintent dans la tête
L’éclaboussent de reflets de fête

Pourvu que nous vienne un homme
Aux portes de la cité
Que son regard soit un psaume
Fait de soleils éclatés
Qu’il ne s’agenouille pas
Devant tout l’or d’un seigneur
Mais parfois pour cueillir une fleur
Et qu’il chasse de la main
A jamais et pour toujours
Les solutions qui seraient sans amour

Pourvu que nous vienne un homme
Aux portes de la cité
Et qui ne soit pas un baume
Mais une force une clarté
Et que sa colère soit juste
Jeune et belle comme l’orage
Qu’il ne soit jamais ni vieux ni sage
Et qu’il rechasse du temple
L’écrivain sans opinion
Marchand de rien marchand d’émotion

Pourvu que nous vienne un homme
Aux portes de la cité
Avant que les autres hommes
Qui vivent dans la cité
Humiliés d’espoirs meurtris
Et lourds de leur colère froide
Ne dressent aux creux des nuits
De nouvelles barricades.

http://www.frmusique.ru/texts/b/brel_jacques/hommedanslacite.htm

El hombre en la ciudad

fotos-madrid-musical-los-miserables-photo-catherine-ashmore-001Ojalá que nazca un hombre/ A las puertas de la ciudad/ Que el amor sea su reino/ Y la esperanza su invitada/ Y que sea igual a los árboles/ Que mi padre sembró/ Orgullosos y nobles como tarde de verano/ Y que las risas de niños/ Que le tintinean en la cabeza/ Le salpiquen de un reflejo de fiesta// Ojalá que nazca un hombre/ A las puertas de la ciudad/ Que su mirada sea un salmo/ Hecho de brillantes soles/ Que no se arrodille/ Ante todo el oro de un señor/ Sino a veces para coger una flor/ Y rechace con la mano/ Por siempre y para siempre/ Las soluciones que fueran sin amor// Ojalá que nazca un hombre/ A las puertas de la ciudad/ Y que no sea un consuelo/ Sino una fuerza de luz/ Y que su ira sea justa/ Joven y bella como la tormenta/ Que no sea nunca ni viejo ni prudente/ Y que expulse del templo/ Al escritor sin opinión/ Mercader de nada/ Mercader de devoción// Ojalá que nazca un hombre/ A las puertas de la ciudad/ Antes que los otros hombres/ Que viven en la ciudad/ Humillados de esperanzas magulladas/ Y cargados de su helada ira/ No alcen en el hueco de las noches/ Nuevas barricadas

Jacques Brel (1958)

Traducción: http://leketje.blogspot.com/2010/10/lhomme-dans-la-cite-el-hombre-en-la.html

Redemption song


BobMarley&theWailersUprisingCasi una canción de despedida fue esta canción, la que cerraba el disco Uprising de Bob Marley & The Wailers. Basada en un discurso del precursor del rastafarismo, el pastor jamaicano Marcus Garvey, tiene la peculiaridad de ser una canción cantada al más puro estilo del folk rebelde de las décadas anteriores, con Marley en solitario cantando de modo muy intimista, como si estuviera a solas en una habitación, y tocando la guitarra acústica de una manera bastante desnuda. Para algunos, además del tema de la esclavitud y de la emancipación, en esta canción se refleja el estado de ánimo del músico que puso a Jamaica en el mapa ante la enfermedad que acabaría con él poco tiempo después.

Redemption song

Old pirates, yes, they rob I;
Sold I to the merchant ships,
Minutes after they took I
From the bottomless pit.
But my hand was made strong
By the ‘and of the Almighty.
We forward in this generation
Triumphantly.
Won’t you help to sing
These songs of freedom? –
‘Cause all I ever have:
Redemption songs;
Redemption songs.

Emancipate yourselves from mental slavery;
None but ourselves can free our minds.
Have no fear for atomic energy,
‘Cause none of them can stop the time.
How long shall they kill our prophets,
While we stand aside and look? Ooh!
Some say it’s just a part of it:
We’ve got to fulfil de book.

Won’t you help to sing
These songs of freedom? –
‘Cause all I ever have:
Redemption songs;
Redemption songs;
Redemption songs.

Emancipate yourselves from mental slavery;
None but ourselves can free our mind.
Wo! Have no fear for atomic energy,
‘Cause none of them-a can-a stop-a the time.
How long shall they kill our prophets,
While we stand aside and look?
Yes, some say it’s just a part of it:
We’ve got to fulfill de book.
Won’t you help to sing
These songs of freedom? –
‘Cause all I ever had:
Redemption songs –
All I ever had:
Redemption songs:
These songs of freedom,
Songs of freedom.

http://www.lyriki.com/Bob_Marley_%26_The_Wailers:Redemption_Song

Canción de redención

Los viejos piratas, sí, me robaron;/ fui vendido a los barcos mercantes,/ minutos después de que me cogieran/ del pozo sin fondo./ Pero mi mano fue hecha fuerte/ por la mano del Todopoderoso./ Avanzamos en esta generación/ triunfantemente./ ¿No me ayudarás a cantar/ estas canciones de libertad?/ Pues son todo lo que he tenido siempre:/ canciones de redención,/ canciones de redención.// Emancipaos de la esclavitud mental;/ nadie salvo nosotros mismos puede liberar nuestras mentes./ No tengáis miedo de la energía atómica,/ pues ninguno de ellos puede parar el tiempo./ ¿Por cuánto más matarán a nuestros profetas,/ mientras nos quedamos a un lado y miramos? ¡Oh!/ Algunos dicen que es sólo una parte de eso:/ tenemos que hacer cumplir el libro…

Bob Marley

Es pobres no podem viure


Postal antigua (Ff. s. XIX-Pp. s. XX): Campesinos ancianos de La Cala, IbizaUC es un trío ibicenco de folk, formado en sus inicios de los años 70 por Isidor Marí, Joan Marí Murenu y Joan Planells. Desde sus inicios, UC reivindicaba con la música tradicional de su tierra y sus letras a la más auténtica Ibiza, la que no era aquella de los turistas, los hippies o pseudo-hippies, o, incluso a día de hoy, la de las horteras fiestas de la jet-set y del fiestón etílico-lisérgico padre. Mientras buscaba fotos realistas de campesinos ibicencos, me he dado cuenta de una cosa: que abundan demasiadas fotos “folklóricas” (en el mal sentido de la palabra), es decir, campesinos maqueados (algunos, ni siquiera lo son) en sus trajes de gala, pero no los auténticos campesinos, es decir, los campesinos vistos en su cotidianeidad. Es curioso, digo, porque precisamente los grupos de folk de los años 70 de toda la geografía española, como nuestros protagonistas de hoy, se dedicaron incansablemente a reivindicar ese folklore auténtico, que había quedado solapado intencionadamente por el folklorismo oficial (nacional-folklorismo), en el que abundaban como única expresión las canciones de índole religiosa, de religiosidad popular (vista siempre con un, a menudo, despreciable paternalismo), de fiesta y amorosas (excluyendo el hecho erótico muchas veces) o romances inofensivos… Pero a pesar de los esfuerzos de esas asociaciones de folklore, había cosas que no podían taparse con las canciones de las fiestas patronales y las advocaciones a los santos, y de eso se sirvieron estos grupos y cantantes.

En su disco de 1976, UC recogía una canción popular de Ibiza que reflejaba el descontento de las clases bajas, interpretando fielmente esa rabia e indignación, al tiempo que ofrecía una panorámica que iba desde el desastre del 98 hasta la proclamación de la II República española, que es recibida con mucha esperanza y optimismo. Y es que hay temas que nunca pasan de moda…

Es pobres no podem viure

Es pobres no podem viure,
sempre hem d’anar de rancó,
trebaiant i coguent sitges
per pagar es recaudadors,
que fumen i no estalvien,
sempre tabac d’es mellor.

Van de botiga en botiga
beguent i fent la raó,
menjant-se alguna gallina
i algun pollastre capó.
Jo he de menjar pa i sardines,
guixes i algun ciuró.

L’Espanya va defallida
per falta de regit bo,
que va perdre Filipines
i Cuba que era mellor,
i ara perdrà ses tres illes,
Mallorca, Eivissa i Maó,
que arriba sa republica
amb bona condició.

Tots farem un crit de viva
amb molta força i valor,
que es pobres no podem viure,
sempre hem d’anar de rancó.

Los pobres no podemos vivir

Los pobres no podemos vivir,/ siempre tenemos que ir cojeando/ trabajando y cociendo carboneras/ para pagar a los recaudadores,/ que fuman y no ahorran,/ siempre tabaco del mejor.// Van de tienda en tienda/ bebiendo y charlando,/ comiéndose alguna gallina/ y algún pollo capón./ Yo he de comer pan y sardinas,/ almortas y algún garbanzo.// España está desfallecida/ por falta de buena dirección,/ que ha perdido Filipinas/ y Cuba, que era mejor,/ y ahora perderá las tres islas,/ Mallorca, Ibiza y Mahón,/ que llega la república/ con buena condición.// Todos gritaremos viva/ con mucha fuerza y valor,/ que los pobres no podemos vivir,/ siempre tenemos que ir cojeando.

Popular de Ibiza

Letra y traducción al castellano:

http://www.grijalvo.com/UC/Lletres/b_06_Es_pobres_no_podem_viure.htm

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