A contratiempo


Francisco de Goya: "Aún aprendo"Quisiera despoblar tu corazón,
de inútiles promesas que alentaron
la vida en el invierno,
y obligarte a renunciar
a un tiempo que soñamos
menos fiero.

(“A contratiempo”, La Bullonera)

De Al borde del principio (Homenaje a Miguel Hernández) (1976): una de las canciones más impresionantes y filosóficas de Adolfo Celdrán; una reflexión sobre la vida en la que parece decir que sólo hay esperanza en una radical vuelta atrás en el tiempo.

A contratiempo

Y así, de pronto, nos hemos dado cuenta
de cómo el tiempo se nos curva en las manos
se da la vuelta como un guante
y tras del trueno, se desgaja el rayo.

Como después del uno, viene el cero.
Tras la centena justa, los noventa y tantos
y después los ochenta de nuestra madurez,
más allá los setenta de nuestra esperanza.

Y luego los sesenta, sin horizonte y meta
mientras sentimos como el tiempo pasa
y nos hacemos jóvenes
y nos hierve la sangre.

Y como el rayo, nos llegan los cincuenta
con nuestra adolescencia silenciosa
comiéndonos terreno hacia la infancia
destruyendo culpables sensaciones frustradas.

Y nos hacemos niños
que viven los cuarenta de miseria
que superviven palabras y rencores
saetas dirigidas hacia el vientre materno.

Y nos llegan los treinta, nosotros sólo niños,
fetos tal vez, tal vez únicamente semen.
Nacimiento invertido a otro mundo distinto
Negación de este mundo: a un mundo verdadero

Donde el tiempo transcurre
y los hombres son libres
donde el sexo es alegre y el pronombre es nosotros
donde la vida crece y sus frutos son claros
Un mundo que nos llama y espera desde siempre.

Adolfo Celdrán

A %d blogueros les gusta esto: