Romance de la UIP


"Tenemos el monopolio del uso legítimo de la violencia"

José Manuel Sánchez Fornet, secretario general del Sindicato Unificado de Policía, en declaraciones a Público

552729_369796779762268_1421332102_nEs de ley aclarar que el uso del título de este poema de Federico García Lorca es injusto, cuando este cuerpo no ha tenido nada que ver. Es más, hay hasta un guardia civil que vino a Madrid a manifestarse (quizás haya más, e incluso policías, nacionales y locales, e incluso militares). Pero lo que está claro es que quiero combatir las mentiras institucionales con cultura, y me parecen apropiados estos dos poemas. El primero de ellos de Federico García Lorca (a quien, por cierto, cierta señora juez se ha negado a abrir diligencias porque, entre otras cosas, no consta que hubiera secuestro o detención ilegal… ¡Por favor señora! ¿Qué cree? ¿Que se pasaron por allí y le dijeron “Lorca, ¿te vienes?, “¡Vale!”?); no es por dar lecciones de literatura, al contrario que cierta delegada del gobierno, que junto a ciertos ministros, presidentes, presidentas, vicepresidentas y periodistas con periódicos, quien se da el lujo de dar lecciones de democracia, tratando a los manifestantes como anti-demócratas, cuando días atrás ella había autorizado una marcha de un partido de ultraderecha, cuyo lema era “La crisis se llama democracia” (se aprecia en el cartel) y al término de la cual se leyó un manifiesto que abiertamente llamaba a acabar con la democracia; ante esto, la señora Cifuentes declaraba que no podía prohibir una marcha falangista porque no le gustase (¡ya!) su ideología (http://www.deia.com/2012/05/15/politica/estado/cifuentes-no-puede-prohibir-una-marcha-falangista-porque-no-me-guste-su-ideologia-). Pero a los ciudadanos que claman por más democracia, más participación y menos privilegios políticos,247742_449859168389352_1817803148_n sociales y económicos para una sola clase (la política, en este caso), les azuza los perros, los llama nazis y no sé cuántas cosas más, antidemócratas, y miente sobre la actuación de los manifestantes (ejemplar en un 97 %) y alaba la “buena actuación de la policía”: no es cuestión de volver a reproducir vídeos y fotos que ya hemos visto: a partir de ahora, toca relajarse y dar lecciones a estos políticos y a esta prensa, medios de comunicación y a sus mal llamados intelectuales, como fue este suceso:

Esto, sra. Nazifuentes, se llama “responsabilidad ciudadana”

Y mientras, la <ironic>excelentísima</ironic> alcaldesa de Madrid hace llamar la atención del precio que para el municipio ha supuesto ésta y otras, elevado luego a titular en Tele-Mordor: pero eso sí, sin concretar cada partida presupuestaria, sólo dando la cifra global. Éste es el precio de ser alcaldesa de la capital del Estado, señora Botella de Aznar; y en vez de quejarse por los ciudadanos, pídale cuentas al ministerio del Interior y a la Delegación del Gobierno, pues ¿era acaso necesario la medida de retener autobuses interregionales a la entrada de la Comunidad o de la Ciudad de Madrid? ¿Y por qué calla lo que han costado otras actividades realizadas en la ciudad de Madrid, como fue la visita del papa o la fiesta por convertir Madrid en sede olímpica, la recepción de “la roja”, etc.? Deberíamos enviarla ticket-restaurantes.

Hay quien dice que este poema fue utilizado como prueba para su detención ilegal:

Romance de la guardia civil española

A Juan Guerrero,
Cónsul general de la Poesía

Los caballos negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.
Tienen, por eso no lloran,
de plomo las calaveras.
Con el alma de charol
vienen por la carretera.
Jorobados y nocturnos,
por donde animan ordenan
silencios de goma oscura
y miedos de fina arena.
Pasan, si quieren pasar,
y ocultan en la cabeza
una vaga astronomía
de pistolas inconcretas.

          *

¡Oh ciudad de los gitanos!
En las esquinas banderas.
La luna y la calabaza
con las guindas en conserva.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Ciudad de dolor y almizcle,
con las torres de canela.

          *

Cuando llegaba la noche,
noche que noche nochera,
los gitanos en sus fraguas
forjaban soles y flechas.
Un caballo malherido,
llamaba a todas las puertas.
Gallos de vidrio cantaban
por Jerez de la Frontera.
El viento, vuelve desnudo
la esquina de la sorpresa,
en la noche platinoche
noche, que noche nochera.

          *

La Virgen y San José
perdieron sus castañuelas,
y buscan a los gitanos
para ver si las encuentran.
La Virgen viene vestida
con un traje de alcaldesa,
de papel de chocolate
con los collares de almendras.
San José mueve los brazos
bajo una capa de seda.
Detrás va Pedro Domecq
con tres sultanes de Persia.
La media luna, soñaba
un éxtasis de cigüeña.
Estandartes y faroles
invaden las azoteas.
Por los espejos sollozan
bailarinas sin caderas.
Agua y sombra, sombra y agua
por Jerez de la Frontera.

          *

¡Oh ciudad de los gitanos!
En las esquinas banderas.
Apaga tus verdes luces
que viene la benemérita.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Dejadla lejos del mar,
sin peines para sus crenchas.

          *

Avanzan de dos en fondo
a la ciudad de la fiesta.
Un rumor de siemprevivas
invade las cartucheras.
Avanzan de dos en fondo.
Doble nocturno de tela.
El cielo, se les antoja,
una vitrina de espuelas.

          *

La ciudad libre de miedo,
multiplicaba sus puertas.
Cuarenta guardias civiles
entran a saco por ellas.
Los relojes se pararon,
y el coñac de las botellas
se disfrazó de noviembre
para no infundir sospechas.
Un vuelo de gritos largos
se levantó en las veletas.
Los sables cortan las brisas
que los cascos atropellan.
Por las calles de penumbra
huyen las gitanas viejas
con los caballos dormidos
y las orzas de monedas.
Por las calles empinadas
suben las capas siniestras,
dejando detrás fugaces
remolinos de tijeras.
En el portal de Belén
los gitanos se congregan.
San José, lleno de heridas,
amortaja a una doncella.
Tercos fusiles agudos
por toda la noche suenan.
La Virgen cura a los niños
con salivilla de estrella.
Pero la Guardia Civil
avanza sembrando hogueras,
donde joven y desnuda
la imaginación se quema.
Rosa la de los Camborios,
gime sentada en su puerta
con sus dos pechos cortados
puestos en una bandeja.
Y otras muchachas corrían
perseguidas por sus trenzas,
en un aire donde estallan
rosas de pólvora negra.
Cuando todos los tejados
eran surcos en la tierra,
el alba meció sus hombros
en largo perfil de piedra.

          *

¡Oh, ciudad de los gitanos!
La Guardia Civil se aleja
por un túnel de silencio
mientras las llamas te cercan.

¡Oh, ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Que te busquen en mi frente.
juego de luna y arena.

Federico García Lorca, 1928

http://www.poesi.as/

El segundo poema es, en realidad, un fragmento de “Potencia de Pérez” de Jorge Guillén, un largo poema antifranquista escrito desde su autodestierro. Es sorprendente en su medida, pues Guillén no es precisamente uno de los poetas más comprometidos, al menos hasta la guerra civil. Éste es el coro de la policía:

Potencia de Pérez

(…)

IV
CORO DE POLICÍA
 
Correctos, brutales,
Sutiles, entramos,
Salimos, rivales
De lobos y gamos.
 
Por nuestras pistolas
ilustres bergantes
Que viven de trolas
Son más elegantes.
 
Repertorio fino:
Engaño, tortura,
Muerte en el camino
Más que cárcel dura.
 
Tal es nuestra dicha
Que hasta el más honesto
Desde alguna ficha
Cae en nuestro cesto.
 
El Jefe ya sabe
Que es Primer Cruzado
Mientras sea suave
La guarda a su lado.

(…)

Jorge Guillén

One response to this post.

  1. Esta policía si que no representa ni defiende a la ciudadanía.

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