Posts Tagged ‘Andalucía’

Himno de Andalucía


La letra del Himno de Andalucía fue creada por Blas Infante. Fue adoptado en el Estatuto de Autonomía de Andalucía,

en el artículo 3.3, en donde se dice:

3. Andalucía tiene himno propio, aprobado por ley de su Parlamento, de acuerdo con lo publicado por la Junta Liberalista de Andalucía en 1933.

Anclando así el origen común de los símbolos nacionales de Andalucía: himno, bandera y escudo, todos obra del mismo autor.

La música del himno de Andalucía la compuso el maestro José del Castillo Díaz, que fuera director de la Banda Municipal de Sevilla. El origen de la música está vagamente inspirado en el Santo Dios, un canto religioso, ampliamente extendido por España, que los campesinos y jornaleros de algunas comarcas andaluzas (Málaga, Sevilla, Huelva,…) cantaban durante la siega; parece ser que Blas Infante puso este canto en conocimiento del maestro José del Castillo, si bien la melodía del himno es completamente original del citado compositor. Tras la guerra civil, las partituras originales fueron destruidas y sólo se conservó un manuscrito para piano. El compositor sevillano Manuel Castillo armonizó y orquestó la que es posiblemente la mejor versión de la música compuesta originalmente por José del Castillo.

El himno de Andalucía fue presentado en un concierto que se celebró en la Alameda de Hércules el 10 de julio de 1936 (una semana antes del comienzo de la Guerra Civil) e interpretado por la Banda Municipal de Sevilla dirigida por el maestro José del Castillo. Fue reestrenado después de la transición democrática en el Teatro Lope de Vega por la misma banda el 18 de octubre de 1979.

En el himno aparecen recogidas tanto las raíces populares como muchas de las reivindicaciones andaluzas, pues en él se pide tierra (en forma de reforma agraria aún por completar) y libertad (el propio Estatuto de Autonomía de Andalucía).

En la actualidad el Himno de Andalucía está profundamente asumido por el pueblo andaluz como uno de los símbolos de su identidad.

El último verso del estribillo es motivo aún hoy de polémicas, pues el que actualmente aparece como oficial no es el que en principio creó Blas Infante. El autor hizo varias versiones, una de ellas, la primera y más temprana, hacía referencia a "los pueblos" en lugar de "España". En una segunda versión se cambió "los pueblos" por "Iberia" (tomado el concepto como el conjunto de los pueblos de la península ibérica) y posteriormente fue modificado para incluir el verso actual donde habla de "España". Aunque la polémica no es baladí, cabe destacar la proyección universal que se da en el último verso del himno.

Como curiosidad no es este el único himno que se ha compuesto para Andalucía, pues se sabe que en 1930 se estrenó en la "Casa Central de Andalucía" (Madrid) uno con letra de Conrado Goettig y música de Andrés María del Carpio.

(tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Himno_de_Andaluc%C3%ADa)

Cantaron este himno, entre otros, Jarcha, Carlos Cano, Enrique y Estrella Morente.


Himno de Andalucía

(letra: Blas Infante, música: José del Castillo Díaz)

La bandera blanca y verde
vuelve, tras siglos de guerra,
a decir paz y esperanza,
bajo el sol de nuestra tierra.

¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la Humanidad!

Los andaluces queremos
volver a ser lo que fuimos
hombres de luz, que a los hombres,
alma de hombres les dimos.

¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la Humanidad!

Nuestra Andalucía


Dado que se ha sometido a votación el proyecto de nuevo Estatuto Autonomía de Andalucía (y recuerdo a algunos elementos que circulan por este mundo, que un estatuto de autonomía no es una declaración de independencia), yo querría aportar mi granito de arena, pues adivino el por qué de la alta abstención…

Recuerdo que cuando conocí esta canción, yo estaba en enfrentamiento diario con un aprendiz de señorito que suele salir en Tele-Espe…. Y, por otro lado, algunos nacionalistas idiotas deberían de pensar lo que dicen antes de hablar: los andaluces han sufrido y mucho; y encima tuvieron que sufrir un expolio cultural del que son totalmente inocentes, pero que estos bobos les siguen echando en cara.
Por una Andalucía libre y sin señoritos, de Jarcha, todo un himno de rebeldía sureño:


Nuestra Andalucía

Son los olivos verdes de señoritos
que sudan gruesas gotas en los casinos,
mientras que allá en el campo, los labradores
han de regar la tierra con sus sudores.
Éste es el fruto:
sirve p’a darle al amo
todos los gustos.
Y son las verdes viñas de caballero
que en placeres de cama gastan dinero,
y recogen la uva vendimiadores
por las dos gordas que les dan los señores.
Por eso eso el fruto
sigue dándole al amo
todos los gustos.
Tienen los pescadores rotas las redes
de no poder secarlas donde ellos quieren,
porque sobre la arena los rascacielos
cambian a los turistas sol por dinero.
Los constructores
les darán la puntilla
a los pescadores.
Éste es el panorama de nuestra gente,
"que se quejan de vicio",
dice el pudiente (jejeje).
Con la renta per cápita que nos asignan
tenemos para ¡leche!, pan y sardina.
La moraleja:
los lamentos del pobre
siempre son quejas.


Letra y música: Juan José Oña

Recorte de prensa: Festival de los Pueblo Ibéricos


El ‘Woodstock’ madrileño
El actual programador del Café Central organizó hace 20 años el Festival de
Pueblos Ibéricos

ALEX NIÑO,  –  Madrid
EL PAÍS  –  Madrid – 23-01-1996

 

El 9 de mayo de 1976, más de 50.000 jóvenes de todo el país se congregan
en el campus de la Universidad Autónoma, en Cantoblanco.
Brigadas especiales y decenas de policías a caballo y en jeeps se
han situado en los montículos que rodean la vaguada. El cantautor aragonés
José Antonio Labordeta, subido en un escenario, entona aquello de
“habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que
ponga libertad”. Un grupo de universitarios corre hacia una de las
laderas, se echan a tierra y con sus cuerpos escriben también la palabra
libertad. Esto ocurría hace dos décadas y se trataba del Festival de
Pueblos Ibéricos, en el que participaron casi todos los grandes cantautores
españoles y algunos portugueses que habían estado, en su mayoría, vetados
durante el franquismo. En agosto de 1969 se había celebrado el legendario
festival de Woodstock, y Gerardo Pérez, un estudiante segoviano de 24 años
que había llegado a Madrid ese año para estudiar Derecho, pensó que sería
una buena idea organizar un recital “en la misma onda. Pero, claro,
como era España y los años setenta, tenía que ser progre. Mientras
ellos hablaban del amor libre, a nosotros nos preocupaba más la amnistía y
la libertad”, explica Gerardo, a quien hoy se le puede encontrar a
menudo en el madrileño Café Central, el conocido club de jazz, que él mismo
fundó en 1982 junto a tres amigos más. El dictador Franco había muerto sólo
cinco meses atrás, y organizar un recital de estas características era
prácticamente imposible entonces. De hecho, nadie, salvo Gerardo, creía que
finalmente lo autorizarían. Muchos, incluidos sus compañeros de partido
-militaba en el PTE (Partido del Trabajo de España)- le tildaron de loco.
“Me decepcionó mucho la actitud de los partidos políticos. No creían
que el festival se pudiera hacer y, en vez de trabajar para que se celebrara,
estuvieron más pendientes de preparar manifestaciones y movilizaciones de
protesta para cuando se prohibiera”.

La negociación con el rector de la Autónoma y el Ministerio de Educación no fue
fácil. Hasta el mismo sábado, 8 de mayo, no llegó la autorización. Una de
las condiciones que puso el rector Gratiniano Nieto consistió en que las
letras de las canciones llevasen los sellos de la Dirección General
de Cultura Popular y de la Sociedad General de Autores. Y al final se
permitió el festival, pero sólo un día y no dos como se pretendía.

A pesar de que no hubo transporte público a Cantoblanco, aquel domingo
por la mañana el campus de la
Autónoma se llenó de miles de jóvenes llegados de todas
las regiones del país. “Fueron 50.000 valientes, porque la verdad es
que nadie sabía cómo iba a safl r la cosa. Teníamos mucho miedo. También lo
tenían los cantantes. Alguno se me rebeló, como Raimon. Yo había pensado
que él cerrara el recital, como broche final. Pero todos tenían muchas
ganas de cantar y quitarse de en medio rápidamente, y no lo digo como
crítica, era bastante lógico. Raimon dijo que él cantaba después de Pi de la Serra y se iba
rápidamente para coger el avión a Barcelona”, cuenta Gerardo.

Para evitar incidentes, los organizadores pidieron al público que al
menos al principio no sacaran las banderas -la íkurríña, por
ejemplo, era ilegal- ni gritaran consignas políticas para que no
suspendieran el festival. Y así fue. La gente permaneció la primera hora
bastante calmada. Pero después, todo el mundo sacó su bandera: Euskadi,
Galicia, Cataluña, Comuneros de Castilla, Andalucía, Valencia, Aragón… y
hasta el Frente Polisario, además de la republicana y la de distintos
partidos políticos. El mismo Gerardo, subido al escenario, hizo ondear la
bandera catalana cuando actuó Raimon. Pronto se oyeron los gritos de
amnistía y libertad.No hubo incidentes. Ni siquiera se vendieron bebidas
alcohólicas, y EL PAíS -hacía sólo cinco días que estaba en la calle-
recogió al respecto una anécdota muy ilustrativa: cuando le tocó el turno
al cantaor Manuel Gerena, éste pidió un poco de vino o cerveza para poder
arrancarse, “porque la
Fanta no sirve para esto”, bromeó. Sólo hubo un
momento tenso. A las seis de la tarde, un espontáneo saltó al escenario e.
informó de que en la tradicional reunión de carlistas en Montejurra un
fascista había matado a un joven de 20 años. Se guardaron dos minutos de
silencio y por fortuna nadie perdió los nervios.

Además de los ya mencionados, actuaron La Bullonera, Bibiano y
Benedicto, Miró Casavella, Luis, Pastor, La Fanega, Daniel Vega,
Julia León, Enrique Morente, Miriam de Ríu, Elisa Serna, Fernando Unsain,
Adolfo Celdrán, Pablo Guerrero, Mikel Laboa, Víctor Manuel, Gabriel
González y los lusos Fausto y Vitorino. La actuación de éstos fue muy emotiva,
ya que interpretaron el Grandóla, vila morena, la canción de la revolución
de los claveles
.Al atardecer, cuando la luz recortaba en el horizonte
las siluetas de los policías a caballo, terminó el recital folk y los
asistentes se retiraron pacíficamente. Los estudiantes recogieron todos los
desperdicios y dejaron la explanada como una patena. En los meses
siguientes, varias universidades españolas solicitaron permiso para r
festivales similares. Ninguno fue autorizado. El Festival de Pueblos
Ibéricos fue también el último acto que Gerardo Pérez -que hoy tiene 44
años- organizó en la universidad. En 1973 había fundado la Asociación Cultura
y Derecho con la idea de incorporar a la vida cotidiana de la facultad
conciertos, conferencias, recitales de poesía, teatro o jornadas sobre
cine. “No era fácil”, comenta. “Muchas de estas actividades
eran boicoteadas o se prohibían en *el último momento, sin saber por qué.
Al tanguista Carlos Montero, por ejemplo, nunca le dejaron actuar, y eso
que sus canciones no eran políticas”. El mismo Gerardo estuvo tres
veces detenido, y dos de ellas ingresó en Carabanchel por negarse a pagar
IN unas multas exorbitadas.Aunque a veces siente nostalgia de aquella etapa
universitaria, asegura no compartir el “desencanto” de su generación.
“Yo no he participado de esa decepción. El ver a la policía y no tener
miedo y el poder ex presar mis ideas sin ser detenido me parece algo
estupendo”. Nunca llegó a ejercer como abogado. En 1980 organizó los
primeros carnavales madrileños -en la dictadura estaban prohibidos-,
apoyado por el alcalde Enrique Tierno. En la actualidad se dedica a
preparar los conciertos del Café Central y no milita en ningún partido:
“Me pasé desde el año 1971 al 1978 en reuniones del partido,
discutiendo si éramos maoístas, estalinistas, leninistas o revisionistas.
Era horroroso. Claro que entonces era un ejercicio de pura dignidad hacer
algo por cambiar la situación. Este país era un agobio”.

© El País S.L. |
Prisacom S.A.

 

 

El episodio de los carlistas es bien conocido: González Lucini, en su Crónica de los silencios rotos, cree que el anuncio tuvo lugar durante la actuación de Benedicto. De nuevo vemos como los artistas dieron una lección de solidaridad, unidad, buenhacer y sensatez que muchas veces quieren quitarle personas interesadas y malintencionadas a algunos protagonistas de aquellos días.

 

 

Historia del folk español XI: visión general


Tras la Guerra Civil, el régimen franquista, a través de la Sección Femenina de Falange, intentó descaradamente apropiarse de la música tradicional española de toda región y lengua para buscarles significados patrióticos y religiosos -unas visiones bastante sesgadas-, pero especialmente para intentar una fundamentación de la unidad de España en base a sus diferencias regionales. Especialmente dañados quedaron los géneros gallegos y andaluces, sobre todo la copla, que fue objeto de una manipulación vergonzosa durante la posguerra.
En los años 60, entre los jóvenes músicos se produce una polémica sobre si usar la música tradicional o usar fórmulas extranjeras. Algunos de los pioneros del folk, como Joaquín Díaz, son tildados de raccionarios. El uso se divide entre las regiones que aceptan lo folklórico (Andalucía, Canarias, Euskadi, Castilla, Baleares) y las que lo rechazan, aunque sea parcialmente (Galicia, Cataluña); dicha división suele coincidir con la existencia de una lengua no castellana, excepto en el caso del País Vasco. La influencia extranjera de los cantautores americanos, franceses y portugueses crea aquí el estilo folk-rock, con valedores como Aguaviva, Almas Humildes, Falsterbo 3, Esquirols, Nuestro Pequeño Mundo, Pau Riba… Pero es la canción latinoamericana de autor la que empuja a buscar un estilo autóctono en todas las regiones: Nuevo Mester de Juglaría, Sabandeños, Fanega… que en un principio se dirigen por intereses más antroplógicos que políticos.
En los años 70, con la casi plena aceptación del folklore, se puede decir que los cantautores se reconcilian con la música de sus raíces y se produce, no ya una recuperación, sino toda una renovación de la música de raíz. Nuevos grupos como Milladoiro, Oskorri, Errobi o Companya Elèctrica Dharma fijan sus ojos en el folk-progresivo que por entonces realizaban grupos extranjeros como Jethro Tull o Gwendal. Gracias principalmente a trabajos como Los comuneros, Cantata del mencey loco y muchos más, el folk se convierte en un arma de protesta como lo fue, y lo seguía siendo, la poesía cantada de Paco Ibáñez o Raimon. El folk se transforma en eficaz herramienta reivindicativa contra la especualción, contra la pobreza regional y a favor de la ecología y del reconocimiento histórico-regional.
Con la llegada de la democracia plena, la canción protesta pierde bastante mordiente: parece que ya no hay porqué protestar; el folk corre su misma suerte, aunque, al igual que los cantautores clásicos, intervienen los grupos y cantantes en concentraciones contra la OTAN, contra la proliferación de energía nuclear y por la protección de espacios verdes con renovados miembros.
A partir de los años 80, se vuelve un poco al folk clásico, es decir, a sus intereses más etnológicos que reivinidicativos, e incluso a intereses comerciales.
Hasta aquí llega mi crónica, no por pereza, sino por ignorancia. Pero caben destacar nuevos grupos desde entonces como los aragoneses Hato de Foces, Joseba Tapia o Alboka desde el País Vasco, los baleares Música Nostra, los andaluces Aljibe, los leoneses La Musgaña, los gallegos Lúar na Lubre o Boudiño, diversos grupos catalanes y valencianos como Els Violins, los asturianos Llan de Cubel y, ya en una línea más comercial gaiteros célebres como Hevia o Carlos Núñez que demuestran que la música tradicional alberga todavía en su pecho muchas posibilidades artísticas. Si alguien desea continuarla, que me lo haga saber, y yo intentaré seguirla para ampliar mis conocimientos.

Viva mi tierra!


Aquí tenéis una relación de canciones regionalistas de, más o menos, todas las regiones: para aquellos que quieran cantar a su tierra, que no es un pecau. Ha sido extraída de 20 años de canción (1er volumen) de Fernando González Lucini:

ANDALUCÍA

Aguaviva:

¡Ay amor! (García Lorca-M. Díaz).

Poetas andaluces. (R. Alberti-M. Díaz

Al’Andalus

Pinceladas. (José Alonso Fernández).

Andalucía despierta.

Antonio Mata

Balada de los hombres del sur..

Entre la lumbre y el frío.

Benito Moreno.

Sevillano.

Los Cantores de Híspalis.

Despierta Andalucía (Aurelio Verde, Moya, Pascual González).

Cantores.

Carlos Cano.

Verde y Blanca (1976)

Viva la Grasia

La hoguera

Pasodoble p’Almería (1977)

Murga de los currelantes

La controversia

Rota oriental (R. Alberti)

Huelva mía (1980)

A una bella durmiente

Crónicas granadinas (1978)

Andalucía Superstar (1981)

El rey Al’Mutamid dice adiós a Sevilla (1980)

Enrique Morente.

Defender Andalucía.

Gente del Pueblo.

Todos a una (José Mª Carrillo).

Hay que repartir la tierra.

Sevillanas de la autonomía (Carrillo-J. A. Luque)

Arraigo andaluz (Carrillo-Lorenzo Gómez Holgado).

Se van por despeñaperros (Carrillo)

Otra Andalucía

Vinieron los moros

Jarcha

Shalon (P. Herrero)

Nuestra Andalucía (J. J. Oña)

Retratos de Andalucía (Oña-A. Corpa)

Andalucía (Eduardo Álvarez Heder-Corpa)

A pasito seguro (S. Távora) Andalucía: en pie (1980)

En pie (Távora)

Quebranto andaluz (Juan Antonio Guzmán-Corpa)

Himno de Andalucía (Inafante-Maestro Castillo)

José Menese

  1. Andalucía: 40 años
  2. Tan hermoso baluarte. Mi cante a la esperanza (rca, 1981)

Juan Antonio Muriel

  1. Poder andaluz (Belter 77)
  2. Entre la cal y el cubo

Luis Marín

  1. Cantata de Andalucía (Andrés Sorel) Lp completo (Movieplay, 1977)
  2. El anarquismo andaluz (Antonio María Calero) (1977)

Manuel Gerena

  1. El sudor unido es una bandera. Canto a la unidad de verdad (Movieplay, 1978)
  2. Andalucía es la madre

Manuel Toharia

  1. Romance de la conquista de Alhama, con la cual comenzó la última guerra de Granada. (anónimo morisco) (Movieplay, 1976)

Paco Ibáñez (La poesía española de hoy y de siempre –Polydor, 1972) JARCHA (Andalucía vive –Novola-Zafiro, 1975) Los Juglares (Está despuntando el alba –Ariola 1976)

1. Andaluces de Jaén

Paco Ibáñez

1. La gran pérdida de Alhama (anónimo)

2. Balada del que nunca fue a Granada

Pedro Ávila

  1. Perdido está el andaluz (Alberti). El hombre nuevo cantando

Pepe Suero

1. Andaluza flor morena (M. Sánchez Pernía). Mi tierra es un potro (Columbia, 82)

2. Mi tierra es un potro (Schez. Pernía-Mª Carmen-Suero)

3. Andaluces que es de tó (Sánchez Pernía)

Raúl Alcover

  1. Por esta gente. En esta tierra (RCA, 78)
  2. Aquí lo digo. En esta tierra (72)
  3. Cancionero guía (para andar por el aire de Granada)
  4. Andalucía
  5. En esta tierra

ARAGÓN

Boira

1. Aragón, 20 de diciembre de 1591 (Agustín S. Vidal-Gaspar Sanz) De par en par (Guimbarda, 1979)

2. Aragón es parra vieja (Félix Bolea-Jacinto Martín-Alberto Bellido)

3. Nuestra tierra tiene entrañas (Eugenio Frutos-Jacinto Martín)

La Bullonera

  1. Hermana tierra amiga (María Pilar Navarrete-Maestre) (Movieplay 76); La Bullonera

2. Y estos yermos de Aragón (J. Maestre)

3. Me dicen que no quieres (Labordeta-Maestre)

4. Ver para creer

5. Bajo Aragón

Joaquín Carbonell

-Me gustaría darte el mar

-Canción para un invierno (Teruel)

-Con la ayuda de todos

-Nos quedamos solos

-Según me parece a mí

-Cuando vaya a Huesca

-Arcillas y romeros

-Zaragoza

-Aragón el Paraíso

-Soy de una tierra mudéjar

José Antonio Labordeta

Aragón

-Coplas de Huesca

-Cierzo

-Amarga compañera

-Coplas de Palentonia

-Albada (escuchadla en directo acompañado por Imanol)

-Rogativa de agua

-Poema

Tomás Bosque

Deseos

-A todos

ISLAS CANARIAS

Los Chincanarios

-Éste es mi pueblo

-Icod a los poetas

Juan Carlos “Kako” Senante

-Coplas para mi gente

-Qué te pasa tierra mía

-Ser gaviota

-Piedras en el mar

-Canarias (Julio Fajardo)

-Máscara de Carnaval

-Endecha de las dos islas

-Siete

-Una gaviota en Madrid

Los Sabandeños

Cantata del mencey loco (Lp completo)

-Las seguidillas del salinero (Lp)

-Guanche (Lp)

-Canarios en la independencia de Latinoamérica (Lp)

-Cantos canarios (Lp)

-El güeyero

-Lucha canaria

-Folías parranderas

Taburiente

-La raza vive

-Navidad guanche

-Ach Guañac

-Silencio de siglos

Verode

Ser canario

-Romance del silbo gomero

-Canto al emigrante

CASTILLA

Amancio Prada.

Romance de la reina Juana (Luis López Álvarez)

Elisa Serna

Áspera meseta

-Regreso a la semilla

La Fanega

Una jota castellana

-Cogiendo los tractores

Juan Velasco

Lagarteranas del tío Juan

Julia León

-El arriero

-La pinariega

Nuevo Mester de Juglaría

Los comuneros (Lp)

LA MANCHA

Manuel Luna

Seguidillas manchegas

-A la Mancha

GALICIA

Benedicto

Pola unión (Curros Enríquez)

-Berros de loita (X. Cabada Vázquez)

Fuxan os Ventos

Cántiga de berce

-Brazo pra seitura

-Cantar de cego II

-Cántiga pra unha androidada (X. Luis Rivas Cruz)

-Cara á libertade

-Mencer

Jei Noguerol

Alborada pra mañán

-Cántigas pra rematar

Luis Emilio Batallán

Ahí ven o maio

María Manoela

Idioma meu

-Falade galego

Miro Casabella

-Anacos

-O meu país (Xoan Manuel Casado)

-Ti, Galiza

-O mariscal (Cabanillas)

-Comenzo de canto (Uxio Novoneira)

-A bandeira

-Aló no alto de alba

-Meu carriño (Cabanillas)

-Os irmandiños (popular)

-Hino (Cabanillas-José Mario Blanco)

Suso Vaamonde

Terra

-Vestida de aldraxe (Manuel Rodríguez López)

-Gaita irreal (C. E. Ferreiro)

-Galicia (Manoel María)

-Ninguén

-Letanía de Galicia (Uxio Novoneira)

-Limiar (Ferreiro)

-Bande (Ferreiro)

Xerardo Moscoso

Deitado frente ao mar (Ferreiro)

-Acción galega (Cabanillas)

-Galicia (Salvador García Bodaño)

-Pobo, terra e lingoa (G. Roxo)

-Este vaise… (R. de Castro)

-As augas das fontes e os ríos

Xocaloma

Terra

-Iste é o meu pobo

-A lingoa tiveran (Eduardo Pondal)

-A Villagarcía (popular)

-O vello libro

-Miña Galicia

-Cántiga pra Daniel

EUSKAL-HERRIA

Antton Valverde

Utsa

-Itsuak ezinikusi (X. Lete)

Aseari

Euskal andreari

Benito Lertxundi

Oi gure lurra

-Oi lur, oi lur (Lizardi)

-Herribehera

-Zuberoa I

-Zuberoa II

-Oi Zuberoa

-Aizkoako mendietan

-Amodiozko poema (Errepolloneuke)

-Orbaizetako arma olaren kantua

-Bizkaia maite (Irigaray)

Bitoriano Gandiaga

Oroitza (Iparragirre)

Errobi

Euskadi

-Gure zortea

-Nora goaz

Fernando Unsain

Euskadin represioa (Txato Aguirre)

-Olabeagatik (A. Irigoyen)

-Aizkorritik itsasora

Gorka Knörr

Eskolan

-Gebara

-Oi arnasa hura (B. Gandariaga)

-Herri bat gara (Irigoien)

-Etorriko direnel (P. Zabaleta)

-Herri geldieznari

-Edongo ari

Imanol

-Josepa Mendizabal (Aresti)

-Euskadin represioa (Aguirre)

-Mendian gora

Iñaki Eizmendi

-Gure jakintsuak

-Gure herria (Atxaga)

-Euskalerria neska balitz

Koska

Baserriak (A. Guilló)

-Bihozkadar (Lp)

Lourdes Iriondo

Kitarratxoa ta euskera (Zugasti)

-Nere erria (poema judío)

-Beotibarko gudua

-Igora euskera! (Iparragirre)

Maite Idirin

-Umezurtza (Bitor Egurrola)

-Herri miña (J. Ganbarena)

-Bakoitzak bere (J. Apalategi)

-Euskara (B. Etxepare)

Manex Pagola

Ez da berria ene kantua

Mikel Laboa

Herria eta hizkuntza

-Orreaga

Miren Aranburu

-Gaurko Euskal Herriari

-Zure barnean

Natxo de Felipe

Zergatik zara zu mitozale

-Kapitain piloto (Aresti)

-Aingizko herrian (Aresti)

Oskorri

–Emazurtz (Aresti)

-Euskal unibertsitatea (Amuriza)

-Oskorri (Aresti)

-Bizkaiko aberatsak (Aresti)

Pantxoa eta Peio

-Bai euskarari

-San Prudentzio, San Agustín (Pagola)

-Astiri bat Garazin (Pagola)

-Telebixta eta radio

-Nun dago?

-Kanta aberria

-Batasuna -unidad- (Monzón)

-Ikastoletako ereserkia

-Itsaso ondoan

-Nigarra belgian

-Euskaldunek munduan

Patxi Villamor

-Herri batean

Txomin Artola

Arrantzale erri

-Lau urte nituelarik

Urko

-Agur Euskal-Herriari

-Guk euskaraz

-Lehenengo ikaskaia

-Nor nintzen ni

-Herri bat (Goikoetxea)

-Goiherri (Zabaleta)

Xabier Lete

-Euskalerri nerea

-Nafarroa, arragoa

-Alzateko Juan

-Kontrapas

-Gauaren ordezko eguna (Valverde)

Zorion Egileor

Izurrin zaharra

-Nere atzak

Urretxuko herria: Gernikako arbola

Telesforo de Monzón: Batasuna

Mixel Labeguerie/ Eneko Labeguerie: Parisen eta Madrilen

Guillermina Motta: A un amic del País Basc

Raimon

-País Basc

-A un amic d’Euskadi

VALENCIA

Al Tall

Procesó

-Romanç de cec

-Lladres

-Cant de maulets

-Tío Canya

-Del saber

Lluís Sifoner

-Yo soy Vicente

-Día nacional

-No tinc res contra Castella

-25 de Abril

-Moxeranga

-Som

-Als nous valencians

Ovidi Montllor: A Alcoi

Paco Muñoz

Vos vull parlar

-Et sents valencià?

-Què vos passa valencians?

ASTURIAS

Francisco Díaz: Asturias

Nuberu:

-Asturies: tiempu de nosotros

-Aída Lafuente

-Atiendi, Asturies

-Dios te llibre de Castiella

Víctor Manuel

-Asturias (P. Garfias)

-Aída Lafunete

CATALUNYA

Joan Isaac: Barcelona, ciutat gris

Gato Pérez

Rumba de Barcelona

-Passejant pel Vallès

Lluís Llach:

-Verges 50 (Lp)

-La meva terra

Ovidi Montllor

-Corrandes de l’exili (P. Quart)

Raimon: El meu poble i jo (S. Espriu)

VARIOS

María del Mar Bonet. Cobles de la divissió del Regne de Mallorca

UC. En aquesta illa tan pobra

Daniel Vega. Cantabria

Pablo Guerrero. Extremadura

Carmen, Jesús e Iñaki.

-La Rioja existe

-La Rioja empieza a caminar

Claro que la lista no está completa, pero es un buen comienzo.

Memorias de la transición: el ejemplo de la música


Quien quiera venderos la idea de que una vez muerto Paquito el pistolas hubo plena libertad en la España, os miente bellacamente: ¿por qué coño si no lo llaman transición? Para llegar a un estado que garantizara las libertades liberales de sus ciudadanos (decente sistema el de hoy, pero mejorable) hubo que ganar miles de batallas y rendirse en otras.
El ejemplo de que no hubo tal libertad total es el de la música. Todavía en el año 78 se prohibían conciertos, incluso a última hora o cuando iban ya por la mitad. Por ejemplo, a Raimon, Fraga, entonces ministro de la gobernación en el año 76, le prohibió 2 de los 3 recitales programados en Madrid; las multas y detenciones caían sobre el artista por alteración del orden público (bueno, porque el público cantaba cosas: ¡y qué querían! era un concierto), y muchos sucesos por el estilo.
En una ocasión cantaron Bibiano y Benedicto a beneficio de Santiago Álvarez (creo que se llama), que estaba en la carcel: y se montó un pitote porque un chico quiso poner una bandera y los polis -que no pagaron entrada- fueron a detenerle: este disco está grabado y se puede oír el follón (Benedicto lo cuenta mejor en http://www.ghastaspista.com).
Y es que si ha habido una época en la que a través de un disco puedas sentir la tensión, la rabia y las esperanzas de toda una generación, pero también de todo un pueblo es en los discos en directo de canción protesta: un público entregado que gritaba “el pueblo unido jamás será vencido” en todos los idiomas y dialectos de aquí; que gritaban “Visca Catalunya lliure!”, “¡Viva Galicia ceibe!”, “Gora Euskadi askatuta!”, ¡Viva Castilla comunera!… y no sigo más que me canso; y también “No nos moverán” y “Amnistía. Libertad”, y un largo etcétera de frases que han pasado a la posteridad, en parte, gracias a estos discos.
Por otra parte, el comportamiento intachable de los artistas fue ejemplar: lejos de causar daños, preferían llamar a la calma antes que unirse a armarla. Por otro lado, podían ya reivindicar su tierra, pero si se trataba de cantar juntos allí iban todos. Los recitales masivos se parecían a una especie de evento deportivo: todas las regiones representadas: Gerena por Andalucía, Pablo Guerrero por Extremadura, La Fanega y Julia León por Castilla, Raimon por Valencia, Pi de la Serra por Cataluña, Urko por Euskadi, Benedicto por Galicia… es sólo un cartel de uno de aquellos eventos. ¡Cuánto tendrían que aprender tos estos bocazas, centralistas y nacionalistas, que tanto se jactan de haber estado en la carcel o haber corrido delante de los grises! (¡payasos! viven del pasado y nos importa el presesnte) Y eso al tiempo que comparan la moderación de los tiempos actuales con los de la transición. Pues, bueno: aquí desmiento yo. Y para muestra del talante democrático de algunos presuntuosos y presuntos demócratas que por entonces pululaban, os dejo estos recortes de prensa de la época: 

EL PAÍS  –  Cultura – 21-09-1976

JAIME MILLAS,
–  Valencia

Suspendida “La trobada
dels pobles” por la presencia de banderas

Después de transcurrir cuatro horas del festival La trobada dels pobles
en el Nou Estadi del Levante, el delegado gubernativo suspendió el acto
de forma verbal por la presencia de banderas y pancartas alusivas a partidos y
consignas políticas. De los catorce cantantes todavía quedaban cinco por
actuar. Según parece, solamente estaban autorizadas las banderas valencianas,
no las de otras nacionalidades y regiones españolas, ya que el festival, aunque
estaba convocado en el País Valenciano, pretendía acoger el mensaje y
reivindicación autonómica de los diversos pueblos de España.

Desde las seis de la tarde del sábado, hora en que fue abierto el estadio,
se inició un desfile por el césped de pancartas y banderas de los más
contrapuestos partidos políticos, aunque en todo momento predominaba la senyera
con una gran muestra situada atrás del escenario con unas medidas de más de 600 metros cuadrados.
El orden de esta efervescencia política, que en ningún momento se retrajo hasta
bien avanzada la hora del recital, fue controlado en la medida de lo posible
por un servicio de orden de 300 personas y un equipo de 10 radioteléfonos que
controlaban los distintos movimientos del público.

Los 25.000 espectadores aplaudieron especialmente las actuaciones de Elisa
Serna y Luis Pastor, por Castilla. El encuentro lo abrió la presentación de
Ovidi Montllor y las canciones del grupo Luis Miquel i 4 Z. Por Ibiza actuó Uc.
En representación de Portugal Luis Cilia, por Galicia, Bibiano y Benedeto,
mientras que por el País Valenciano los segundos intérpretes fueron el grupo de
Aracelli Banyuls. Con la actuación de Dolores Lafitte, representante de
Cataluña, llegó la prohibición del Gobierno Civil. A lo largo de todo el acto
los organizadores iban recordando las condiciones en las que estaba autorizado.

Incidentes y desalojo

Con motivo de la actuación de Lupe representando a Euzkadi ocurrió un
incidente que paralizó unos minutos el festival. Cuando entonaba su primera
canción una persona portadora de una ikurriña saltó al escenario siendo
rápidamente expulsada por los miembros del servicio de orden. El público
intentó empezar a gritar libertad. El incidente se solucionó con la
presencia colectiva de todos los cantantes que solicitaron continuase el acto
sin más percances. Por otro lado, el presentador explicó que el festival sólo
podía estar presidido por la bandera valenciana. Como elementos populares
destacaron la actuación de la banda musical de Pedralba La Popular, los
fuegos artificiales de los hermanos Bronchú y la organización de la rifa de un
jamón.

Sin embargo, estos elementos no fueron suficientes para desarrollar el acto
según las previsiones de los organizadores. Conocida la suspensión por los
altavoces, el público empezó a gritar la dimisión del gobernador y cantar No
queren moguts
(no seremos movidos). Estaban presentes miembros de la Taula y el dirigente
comunista Simón Sánchez Montero.

Hacia las doce y media hizo acto de presencia en el estadio la fuerza
pública que desalojó a la parte del público que se resistía a salir. A
continuación se produjeron diversos intentos de manifestación en el centro de
la ciudad que fueron rápidamente disueltos.

No pudieron actuar Manuel Gerena en representación de Andalucía. Labordeta
por Aragón. Los Parra por Chile, Cabrera por Uruguay y Ovidi Montllor por el
País Valenciano.

EL PAÍS  –  Madrid – 3-7-1976

Balance positivo de las fiestas
de Carabanchel

Se celebraron en Carabanchel las fiestas con motivo del día de San Pedro.
Promovidas por la
Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto y organizada por
trece entidades ciudadanas del barrio, estos festejos fueron suspendidos por el
Ayuntamiento en un principio pero después, por las presiones de los vecinos y
la tenacidad de las entidades ciudadanas, fue definitivamente aprobado aunque
no se dio luz verde a tres de los actos que se iban a organizar y figuraban en
el programa de fiestas .Los tres actos prohibidos fueron una representación
teatral de un grupo aficionado, un recital de Luis Pastor, y una cabalgata de
carrozas en la que cada una de ellas expondría un tema relacionado con los
problemas del barrio. Los dos primeros actos estaban previstos para el domingo
27 y la cabalgata para el martes, 29, día de San Pedro. Los temas que se iban a
tratar en forma de crítica con el desfile de carrozas eran, entre otros,
carestía, enseñanza, transportes y participación ciudadana.

Los actos permitidos, que se desarrollaron desde el día 25 al 29 del pasado
mes, incluían cucañas, carreras de sacos, juegos infantiles, manifestaciones
deportivas y, cada noche, la verbena popular al final de la calle Alfredo
Aleix. El balance de estas fiestas, según las asociaciones organizadoras, ha
sido altamente positivo y en un comunicado hecho público ayer por un
representante de la organización, se dice que el aspecto más relevante fue la
masiva participación de ciudadanos, vecinos no sólo de Carabanchel, que en
número de 40.000, término medio por noche, acudieron a la verbena popular.

«Es la primera vez en muchos años que la gente participa de modo tan
entusiasta en las fiestas del barrio. Queremos dar las gracias por el apoyo que
los pequeños comerciantes e industriales han aportado a la subvención de la
organización».

EL PAÍS  –  Madrid – 20-10-1976

Autorizadas las fiestas
culturales de San Blas

El pasado lunes se cursó la autorización del Gobierno Civil para celebrar
las fiestas culturales y recreativas de San Blas-Simancas. Ayer comenzaron los
actos con un recital de Luis Pastor y en días sucesivos actuarán Pablo Guerrero
y Elisa Serna. Estos actos darán comienzo a las ocho de la tarde. Las fiestas
del barrio de San Blas, solicitadas con anterioridad, habían sido denegadas los
días 8 y 15 de octubre. La tercera solicitud fue admitida «por cumplir los
requisitos exigidos al efecto por la ley reguladora del derecho de reunión. «La
autorización específica que no se permitirán colectas durante los actos, dado
que la asociación, en su escrito de solicitud, había especificado que no
cobraría a nadie taquillaje de ningún tipo.

EL PAÍS  –  Cultura – 09-11-1976

Suspendidos varios recitales

Varios recitales programados o en proyecto fueron suspendidos en la última
semana. El martes día 3 se prohibió un recital en Filosofía de la Complutense en el que
iban a participar Pablo Guerrero, la
Fanega, Fernando Unsain, Julia León, Adolfo Celdrán y Pepe
Taranto.El sábado estaba previsto el comienzo de un ciclo de canción popular en
Alicante, pero el Ayuntamiento, propietario del local, suspendió dicho ciclo,
donde iban a actuar Luis Pastor, Ovidi Montllor y José Antonio Labordeta. La
empresa del cine Alcalá Palace de Madrid, por su parte, no ha querido alquilar
el local para un festival a favor de la Asociación de Amistad España-China, previsto para
el domingo.

EL PAÍS  –  Cultura – 21-11-1976

Cinco recitales prohibidos a
Luis Pastor

Luis Pastor no pudo cantar, en varios recitales, al habérsele sido prohibida
su actuación por diversos gobernadores. El jueves debiera haber actuado en
Sevilla, en la pista Hielotrón, junto con Pablo Guerrero y Paco Urizal,
calculándose en más de 2.500 personas la asistencia al acto. El gobernador de
Sevilla prohibió únicamente la actuación de Luis Pastor. Al tenerse
conocimiento del hecho, Pablo Guerrero y Paco Urizal se solidarizaron con Pablo
Guerrero, lo que ocasionó a los organizadores unas pérdidas superiores a las
60.000 pesetas. En Cáceres, Soria, Almazán y Alicante, también le ha sido
prohibida la actuación a Pablo Guerrero, con ocasión de diversos recitales
previstos. «Esta situación es alarmante -ha declarado L.S. Rufo, representante
de Luis Pastor-, ya que en el corto espacio de trece días son cinco los
recitales que le han sido suspendidos, lo que vuelve a denunciar la inseguridad
en el trabajo, dado que los representantes de la canción popular -léase las
últimas prohibiciones de Gerena o las dificultades de Pí de la Serra-, aun afiliados al
Sindicato del Espectáculo, no tienen cauces, al menos mientras no se demuestre
lo contrario, para poder defender su derecho al trabajo como trabajadores de la
canción.»

 

Historia del folk español VIII: el regionalismo


El folk-protesta trajo una gran novedad a la canción protesta: el regionalismo (sé que se podría llamar nacionalismo en algunos casos, pero como esa palabra no me gusta, y me refiero a algo más bien reivindicativo desde un sentido menos violento, prefiero usar ésta porque es más simpática). Y es que ¿se os ocurre que la música tradicional para reivindicar la región, la poesía, la lengua o dialecto y, como no, la música? Pues a eso me refiero.
Bien es cierto que bastantes cantautores “convencionales” ya habían reivindicado con canciones su tierra; por ejemplo, Josep María Espinàs, además utilizando una vieja balada, reflexionaba: “Qué s’ha fet dels mocadors/ que volien ser banderas?”. Pero es a principios de los 70 cuando la música empieza a ser bandera de las diferentes regiones y no viene de la mano de los catalanes, los vascos o los gallegos: sino de los castellanos. En 1969, el grupo Nuevo Mester de Juglaría editó lo que fue la colección de himnos regionalistas castellanos más importantes, basados en el libro de poemas de Luis López Álvarez con el mismo título, este grupo redefinió el orgullo de ser de Castilla: Los Comuneros fue el signo de que el folk dejaba su mera labor de interpretación para convertirse en un instrumento más de protesta.
Este regionalismo reivindicaba a través de la poesía regional y de la música tradicional no sólo la cultura, sino también la historia: se recuerda viejas eras, amargas derrotas en las que los reyes moros de Al-Andalus, los comuneros de Castilla, los agermanados valencianos o los guanches de Canarias cayeron en manos de lso reyes de España, quedando aplastada su identidad regional.
Antes que Mester de Juglaría, trabajaba en Canarias Los Sabandeños; fue en Canarias donde más pronto se empezó a hablar de independentismo y regionalismo, pero el salto a la canción protesta se produce a principios de los 70. Siguiendo el ejemplo de los castellanos, los Sabandeños recrearían la dura derrota guanche a mano de los reyes de Castilla en el disco La cantata del mencey loco; a este le seguirían otros como Canarios en la independencia latinoamericana. Tras su ejemplo, los nuevos grupos folk canarios comenzaron a identificarse con los guanches: Taburiente graba La raza vive, Ach Guañac; etc.
Siguiendo estos ejemplo, los valencianos Al Tall editarían en el 79, recreando la derrota y la represión de Valencia durante y tras la guerra de sucesión entre Carlos de Austria y Felipe V de Borbón.
Los andaluces también fueron muy precoces en esto, y así hay discos y canciones como El sudor unido es una bandera de Gerena, Andalucía: 40 años de Menese, Blanca y verde y Andalucía superstar de Carlos Cano, y, cómo no, las canciones de Jarcha, tal vez los más regionalistas: Nuestra Andalucía, Andaluces de Jaén, Segaores y una versión del Himno de Andalucía de Blas Infante, padre del andalucismo.
Los vascos también tienen buenos ejemplos: Agur Euskal-Herriai, Guk euskaraz, zu zergatik ez de Urko; Oskorri, Euskadi euskaraz de Oskorri; Oskorria-Burgos, 1970 de Imanol; y versiones del himno de batalla de la Guerra civil de los soldados vascos: Eusko gudariak; Aseari lo graba así, Oskorri lo utiliza de base y también Xabier Lete en Euskalerri nerea (truco: aunque grabado en una era anterior a la muerte de Franco, siempre se podía decir que se trataba de la canción popular Atzo Bilbon, canción que es la base de esta otra).
Los gallegos, que ya se habían reconciliado con la música tradicional, tampoco dudan en usarla para la protesta. Benedicto, Bibiano, María Manoela, Xerardo Moscoso entre otros, junto al grupo revelación folk Fuxan os Ventos, arroparon sus propios textos o los de los poetas gallegos con su música. Un ejemplo muy claro es la del cantautor del Bierzo (León) Amancio Prada y su habilidad para imitar la pandeirada en la guitarra en algunos textos de Rosalía de Castro.
Los asturianos hasta entonces, habían estado representados por Víctor Manuel, y aunque él tuvo siempre sus raíces astures en muchas de sus canciones y llegó a cantar en bable, es a mediados de los 70 cuando solistas como Gerónimo Granda o el grupo de folk Nuberu cantan lo asturianu a lo asturianu: en bable y con su música. “Dios te guarde de Castiella” o “Atiendi, Asturies” son sólo dos ejemplos de este gran grupo astur.
En Cataluña había poco folk nuevo, aunque los grupos nuevos como Coses y los de rock-progresivo como Companyia Elèctrica Dharma lo tenían como base. Curiosamente, en lo musical, es la región menos regionalista abiertamente comparada con Castilla o Canarias; pero sí hay ejemplos como el de Rafael Subirachs cantando una incendiaria versión de Els Segadors. Más combativos en lo regionalista por el folk fueron los baleares: Marina Rossell canta Els segadors, y el grupo UC reivindica la isla de Eivissa.
Los castellanos, curiosamente (quizás estaban más hartos que nadie de ser ejemplo de nada y que el resto de compañeros les criticasen por ser castellanos), son de los más regionalistas. Mester de Juglaría, pero también La Fanega, Joaquín Díaz o Elisa Serna, que cantaba en “Regreso a la semilla”: “…y Castilla no fue España” y “Regreso a la semilla que esparcieron los comuneros”.
En Aragón cunde el ejemplo de Labordeta y su Aragón o Rogativa del agua y un largo etcétera de este gigante; junto a él Joaquín Carbonell y los nuevos grupos de jota reivindicativa: La Bullonera (“Son los amos de mi tierra como el perro del hortelano” decía una canción, o ésta de viva actualidad: “Quien quiera quitarle el agua a Aragón/ se las tiene que ver con toda su población”) y Boira, reviviendo los sucesos de 1591.
Expresiones menores, es decir, regiones con menos representación fueron La Rioja, con Carmen, Jesús e Iñaki: “La Rioja comienza a caminar”, artífices de la toma de conciencia de una identidad riojana; el cántabro Daniel vega, y el manchego Manuel Luna.
Sin embargo, no era como es hoy nacionalismo en sentido perverso, sino regionalismo en sentido sano: las diferencias les unían lejos de separarlos; era justamente lo contrario que la ideología de Sección Femenina: si ellas decían “La unidad de España por sus diferencias”, estos dijeron “La unidad y la solidaridad de los pueblos por sus diferencias, pero no sumisión”; si en ellas primaba la unidad, aquí prima la diferencia. Y quizás por esto salen también personas como Eliseo Parra, que, aunque trabaja con el folklore castellano, se presta a todo tipo de folklore.
Debería quedar de ejemplo esta solidaridad que hubo para hoy, cuando tanto nos torturan con centralismos o nacionalismos (xe!: que el centralismo también es un nacionalismo!), unirnos en solidaridad y compartir lo que de bueno tienen todas las regiones: no imponerse ni sobreponerse ni subponerse. 

(siento haber repetido tanto la palabra “ejemplo”)

Historia del folk español VI: el nacimiento de un estilo propio


Llegamos así a principios de los años 70: el panorama musical comercial está dominado por los llamados “ye-yes”, mientras que en la canción protesta triunfa un estilo un poco más comercial: es indudable que Aute, Serrat y Víctor Manuel hacen canciones profundas pero envueltas en un estilo musical pop; también triunfan comercialmente los grupos de folk-rock como Almas Humildes o Aguaviva, poniendo a Alberti en el Hit-Parade. Mientras tanto, la música folk, el flamenco protesta, el jazz y los cantautores menos comerciales (a la vez que austeros) quedan para una minoría intelectual. Pero realmente, ¿estaba tan marginada la canción tradicional? No, pero sí enmascarada: es innegable que los grupos folk-rock la utilizan, especialmente Nuestro Pequeño Mundo, y que algunos cantautores, en algún o en otro momento también: en las canciones de Víctor Manuel ha estado siempre la raíz asturiana, al igual que en las de Patxi Andión, la música vasca. Pero es justo a principios de los 70 cuando se produce aquello que Nuestro Pequeño Mundo, Riba, Bonet y otros tantos venían buscando.
Al igual que pasara en Norteamérica, de repente canción protesta y folklore se unen para siempre, pero ya no será la imitación del estilo americano: sino el estilo de la tierra de cada uno. Del interés antropológico se devendrá a la reivindicación contra el régimen y, que es lo que tiene de novedoso, a la reivindicación regionalista. Será mejor verlo por regiones.
Andalucía. Habrá que diferenciar dos cosas: lo que es cante andaluz, flamenco en sentido lato, y lo que es cante hondo. Bien es cierto que nadie incluye al flamenco, al cante hondo especialmente, dentro del folk, pero tratándose de una música que ahonda en las raíces, se puede considerar una especie de hermana gémela del folk lo suficientemente enorme como para no ser introducida. Pero como aquí tratamos de música tradicional española, le corresponde estar aquí por derecho.
Desde mediados de los 60 vienen dando guerra los llamados cantaores-protesta realizando una labor de recuperación del flamenco para el pueblo: los tres nombres más importantes son José Menese, Enrique Morente y Manuel Gerena. En el cante de sus letras fueron más audaces incluso que los cantautores “convencionales”. Es a principios de los 70 cuando empiezan a tratar de temas andalucistas.
Respecto a la música tradicional andaluza, cabe destacar a grupos de folk andaluz como Jarcha, andalucistas desde un principio, tocan flamenco y folk-rock casi a la vez; también Gente del Pueblo con sus sevillanas reivindicativas, o Cantores de Híspalis. Carlos Cano, figura señera del andalucismo musical, recupera la copla para los jornaleros y los emigrantes.
A mediados de los 70 surge en Andalucía un nuevo estilo que arrasa: no es folk, pero une las bases del flamenco a las del rock progresivo: grupos como Goma, Gong, Triana y los precursores: Smash, de donde saldrían además Gualberto (que hizo arrancarse a Enrique Morente por soleares al son de un sitar) y los gitanos hippies Lole y Manuel.
Castilla. En lo que hoy es conocido como Castilla y León, el folk surge bajo los auspicios del gran etnólogo y dulzainero segoviano Agapito Marazuela, que colaboró con muchos de los grupos y solistas, y produjo a algunos como Oskorri. Joaquín Díaz es el pionero. Pero pronto le surge competencia en la forma de grupos como La Fanega o Nuevo Mester de Juglaría, gracias a los cuales se empieza a hablar de reivindicación regionalista castellana, demostrando que también los castellanos tenían motivo de quejarse y que el régimen no los favoreció más que en el lenguaje.
Dentro de Castilla, en Madrid, algunos solistas pertenecientes al colectivo Canción del Pueblo explotan el folklore castellano: es el caso de Elisa Serna.
Islas Canarias. Desde mediados de los 60, los canarios fueron muy audaces en sus proyectos independentistas. Los Sabandeños se convirtió en la bandera de la reivindicación isleña; tras ellos grupos como Chincanarios o Gofiones reivindicaban lo mismo.
Euskadi. No hay apenas cambio en su forma de ver el folklore; salvo la proliferación de grupos folk y de rock progresivo como Errobi, Aseari y, por supuesto, Oskorri.
Galicia. La inclusión de Bibiano en Voces Ceibes, hace replantearse al colectivo su relación con el folklore gallego; se disuelven a principios de los 70 en el colectivo Movemento Popular da Canción Galega, donde militan también nuevos solistas y grupos de folk. Bibiano, Benedicto, Batallán o María Manoela no dudan ya en usar los viejos ritmos e instrumentos; junto a ellos grupos revolucionarios como Fuxan os Ventos y Xocaloma. A finales de los 70 aparecería el gran grupo de folk gallego-celta: Milladoiro.
Illes Balears. Los baleares tampoco habían renunciado a su música: así, desde un principio, Mª del Mar Bonet utiliza la música balear para protestar, también Marina Rossell. Junto a ellas aparecerían grupos como los ibicencos UC.
Valencia. Aunque siempre aparece vinculada a Cataluña, sólo por simplificar, en la nova cançó, aquí sí hay un cambio cuando se empieza a hablar de regionalismo valenciano, especialmente si se hace con su música y si la hace Al Tall.
Aragón. Los aragonese aparecen en la escena de la mano de un gigante de la escena: José Antonio Labordeta comienza uniendo folk y protesta; junto a él gente como Joaquín Carbonell y grupos como Boira o La Bullonera usarán las jotas y tonadas aragonesas para la protesta.
Asturias. Aparte del precedente de Víctor Manuel, se empieza a protestar en bable: Gerónimo Granda y el grupo Nuberu serán grandes revelaciones.
Y hasta aquí un resumen del cambio de relaciones con la música tradicional. Los temas que tratará este nuevo o auténtico folk vendrán en otro apartado.

Historia del folk español IV: la búsqueda de una identidad propia dentro de la canción protesta


Y así pues se había llegado a los años 60. El río andaba revuelto por aquel entonces en casi todo el mudo: París, Chicago, San Francisco, México D.F., Moscú, Praga… Y es que los viejos dictadores y los pedantes demócratas conservadores no tenían nada nuevo que ofrecer salvo la opresión: más abierta o más solapada según los casos.
En España la manera de protestar, al estar cualquier asociación -salvo las vecinales- prohibida, tuvo que ser mediante la canción y la poesía. Dentro y fuera de nuestras fronteras, sorteando las trampas de la censura, se escribía y se cantaba un mensaje que era de rebeldía y de esperanza: desde Alemania Chicho, desde Francia Paco, y en Cataluña Raimon, fueron los iniciadores de un estilo que, tomando de aquí y de allá (canción protesta norteamericana, latinoamericana, francesa, portuguesa…), se fue consolidando como algo con su propia identidad. Parte de esa identidad se la debe a la inclusión de estilos de música tradicional: el folk nacía con las manos bien apretadas y la boca llena de palabras.
Los pioneros de un estilo reivindicativo y regionalista fueron los vascos, andaluces y -que nadie se sorprenda- los castellanos y los canarios. Los colectivos de Euskadi como Argia o Ez dok Amairu enriquecían sus creaciones con los cancioneros, instrumentos y tonadas tradicionales legadas desde siglos: muchos de ellos dominan el estilo a capella. Los castellanos, por su parte, tienen al gran iniciador en Joaquín Díaz: recopilador de viejas baladas que decidió transportarlas al vinilo; Joaquín, tal vez, más que un cantautor era un etnólogo que quiso mantener viva la tradición musical castellano-leonesa (incluida Cantabria, que por entonces pertenecía a Castilla la Vieja). Fue injusto que muchas gentes de izquierda pensaran de él como un reaccionario, porque no lo era: y es que cuando uno estrecha su visión, confunde música tradicional con política tradicionalista; fue injusto, porque entre otras cosas Joaquín dio el pistoletazo de salida para que surgieran los nuevos grupos de folk, que poco tendrán que ver con los grupos de coros y danzas de la Sección Femenina.
No es justo -tenéis razón- que marque aquí como iniciadores sólo a los vascos, castellanos, canarios y andaluces: yo me refiero al folk como música y como estilo reivindicativo y regionalista. Veréis, vamos por casos:
Ya hablamos de Cataluña, pero hay que matizarlo: casi al tiempo de Setze Jutges, nació El Grup de Folk, capitaneado, entre otros, por Pau Riba. Tenían como modelo el folk protesta norteamericano de Seeger, Joan Baez y Dylan: por eso, en las primeras grabaciones de Xesco Boix, Pau i Jordi, Jaume Arnella y etc. abundan las versiones de viejos éxitos como Blowin’ in the wind (Escrit en el vent) o No nos moverán (No sèrem movuts), pero también versiones de viejas baladas catalanas como “Rosseta d’Olivella”, por Pau i Jordi por poner un ejemplo. Es dentro de este colectivo donde nace la otra gran voz de la protesta balear junto a María del Mar: Marina Rossell desde el inicio de su carrera, usa las antiguas canciones para protestar contra el régimen y reivindicar su lengua y su cultura: escuchad “A la presó de Lleida” y sabréis de que hablo.
Pero, como no, esto tampoco es una regla escrita: Pau Riba acabaría integrándose en un estilo más vanguardista que folklórico y, respesto a los Jutges, hay ejemplos de que no eran tan estrictos: Josep Mª Espinàs usaría de base la balada “El mariner”, que tituló “A la bora de la nit”, para componer una de sus más célebres canciones, y Serrat grabaría en el año 67 un disco compuesto de canciones tradicionales: Cançons tradicionals. A finales de los 60, ambas formaciones se disolverían, de manera que ya sería imposible averiguar si éste o aquél era Jutge o era folklòric.
Os galegos también evolucionarían en estos viejo-nuevos lenguajes por dos razones: las críticas  de los nuevos grupos de folk gallegos, y la admisión en Voces de un peculiar personaje, al que podríamos llamar, sin ánimo de comparar o de ofender, el Riba gallego: Bibiano Morón logra crear un estilo propio combinando la música tradicional con la música contemporánea. Aunque sea más tardío, merece que comentemos aquí la versión que hizo de “Negra sombra” en su álbum del 79 Aluminio: la mezcla de gaitas y guitarras eléctricas no gustó a ciertos puristas reaccionarios. El caso es que Voces Ceibes, a comienzos de los 60, renació en un colectivo más universal, en el que, sin dejar de usar el gallego, se admitía el folk, el pop y el rock por igual, no sólo el estilo portugués: o Movemento Popular da Canción Galega.
En Andalucía, casi al igual que en Euskadi y en Canarias, no hubo un fenómeno de reencuentro sino de recuperación del flamenco gracias a cantaores como Gerena, Menese y Morente. En Canarias es donde se perfila realmente un estilo folklórico regionalista gracias al auténtico grupo veterano: Los Sabandeños.
De vuelta a Castilla, encontramos que ha cundido el ejemplo de Díaz, y que surge un nuevo grupo: Nuestro Pequeño Mundo, en el 68; NPM no es un grupo de folk español realmente, sino de folk universal: en su primer disco combinan canciones castellanas con canciones hebreas y norteamericanas. Sin embargo, tras su estela aparecen los auténticos grupos de folk castellano regionalista: Juval, Carcoma, Vino Tinto, La Fanega, y, por supuesto, Nuevo Mester de Juglaría.
Para terminar, resumo esta larga disertación: a mediados de los 60, aparece un estilo, al que todavía no podemos llamar folk -si por folk entendemos el estilo  de creación musical que toma como base la música tradicional-, que podríamos denominar a caballo entre la interpretación del folklore y de la canción protesta; no era tanto la reivindicación como el interés etnológico y antropológico regional, por lo menos en Castilla, Andalucía y en Islas Canarias. Sí hay una intención regionalista en Euskadi. Pero por otro lado, sí existía un estilo folk impropio: era aquel que a mediados de los 60 aparece en Cataluña con el Grup de Folk, o en Castilla con grupos como NPM o Aguaviva: un estilo que venía de fuera. 

Historia del folk español III: la canción protesta


Con todo lo sucedido en aquellos años respecto a la música tradicional, su panorama quedó bien malherido: la juventud desdeñaba la música tradicional por varias razones; por un lado, los llamados yeyes la despreciaban al quedar inmersos y enamorados de los calientes y trepidantes ritmos que Beatles o Rolling Stones traían; por otro lado, la juventud más contestataria no podía dejar de vincular lo tradicional al tradicionalismo: así pues, cuando un joven Joaquín Díaz, con su aire de profe universitario, comienza a grabar sus discos recopilando canciones tradicionales castellano-leonesas es tachado de reaccionario, siendo todo lo contrario; el posterior desarrollo del folk le rehabilitaría como un cantautor, tal vez no muy al uso, que en vez de escribir su propia protesta, reflejaba a través de la tradición musical la protesta del pueblo. Sin embargo, esto no fue un fenómeno uniforme y hay que verlo por regiones.Hay dos tipos de regiones: las que despreciaron, en un principio, la música de su tierra, y las que se aferraron a ella como a un clavo ardiente.
Catalunya i Valencia. Queriendo crear un estilo músico-literario catalán alejado de las saradanas sobreexplotadas por el régimen y más cercano al estilo francés (Brassens, brel), algunos músicos ya maduros como Espinàs, Abella y Remei Margarit (profesores universitarios) deciden crear el colectivo Els Setze Jutges, para el que reclutan a algunos jóvenes que harán historia como Serrat o Llach. Rechazan de plano el folklore catalán de llos tres Paísos Catalans. Aunque claro, esto no es ni tan estricto ni tan rígido: Mª del mar Bonet es miembro de este movimiento.
Galicia. “Un suplicio eterno” que dijo Curros Enríquez, también despreciaba su música: la Sección Femenina se había cebado en exceso con la música gallega, y las gaitas y pandeiros, muiñeiras, pandeiradas y foliadas que hoy tanto gustan a un público amante de la música celta eran entonces sinónimo de rancio y de represión. Los jóvenes fundadores del colectivo Voces Ceibes: Benedicto, Xerardo, Javier… no ocultaban su desdén por la música da sua terra.
Éste era el panorama para los detractores. Se puede observar que son algunas regiones que tienen lengua propia. ¿Pero qué pasaba con el resto? Pues seguramente esto: las demás regiones, al no tener un signo tan externo de expresión tuvieron que amarrarse a lo que mejor las definía: el folklore, por muy tocado que estuviera. He dicho regiones con lengua propia. Falta una, ¿verdad?
Euskadi. La música euskalduna estaba tan tocada como todas; y dirás: ¿cómo es posible entonces que el colectivo Ez Dok Amairu y el colectivo Argia en sus comienzos utilizarán ritmos e instrumentos tradicionales en sus arreglos? Pues, fácil es de saber: todo está en el alma vasca; ya podía Falange buscar bases ideológicas en unos textos en vasco que mutilaban una y otra vez, que el vasco más abertzale (significa “nacionalista”) siempre estará orgulloso de su lengua y de su tradición heredad, amén de unos fantástico cancioneros recopilados y elaborados fielmente durante el s. XIX que son el orgullo del legado de una tradición ancestral.
Andalucía. Al igual que los vascos, los andaluces se sentían tremendamente orgullosos de su legao musical,así que en lugar de esconder la cabeza desligaron la auténtica música andalucía de los tópicos ramplones atrae-turistas. Manuel Gerena, José Menese y Enrique Morente, los tres cantaores-protesta, supieron devolver al pueblo su quejío ancestral; mientras que el joven Carlos Cano devolvía a la copla su buenhacer anterior a la guerra. Después proliferaron  grupos de folklore andaluz como Jarcha o Gente del Pueblo reivindicando el orgullo de ser andaluz de verdad.
Islas Canarias. Los muyayos insulares también tuvieron que aferrarse a su tradición para hacerse oír. Los primeros, siguiendo la senda de grupos andion-latinoamericanos como Quilapayún o Inti-Illimani, fueron Los Sabandeños, que desde entonces quedaron como símbolo de la reivindicación canaria. Tras ellos, grupos como Verode, Chincanarios o Gofiones.
Castilla y León, Castilla-La Mancha. O las dos Castillas y León. Mucho más desamparados por el tema del lenguaje -estas otras regiones tenían sus dialectos- comprendieron que lo único que los definía era el folklore. Por eso, además de solistas como Elisa Serna, surgieron bandas como Nuevo Mester de Juglaría, Jubal, Carcoma, La Fanega… Y esto fue bajo los auspicios de un importante etnólogo y dulzainero como lo fue Agapito Marazuela, prácticamente el gran responsable del desarrollo del folk en todo el país con sus colaboraciones o con sus producciones.
Aragón, Asturias y otras regiones, aunque más tardiamente, tuvieron al folklore como base musical.
Pero el gran desarrollo del folk estaba por llegar a finales de los años sesenta. De esto hablaremos otro día, así que estar a la espera. 

A %d blogueros les gusta esto: