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Te quiero libre no sólo hoy: todos los días


… que en este mundo,
a fin de cuentas,
lo mismo valen
huevos que tetas.

(“Reina Perola”, La Bullonera)

libre te quieroOs voy a ser sinceros: en un principio no iba a escribir nada relacionado con el día de hoy por las mismas razones por las que ahora escribo. El 8 de marzo, día en que se conmemora -no hay que olvidarlo- que en Nueva York, en 1908, 146 mujeres murieron abrasadas en la industria textil Cotton por las bombas incendiarias que lanzaron dentro del edificio ante la negativa de éstas de abandonar el encierro en señal de protesta por exigir lo que les pertenecía, se ha convertido, como en su medida también le ha pasado al día del Orgullo Gay y a otras conmemoraciones semejantes nacidas de la represión, se ha transformado en un formalismo, posible gracias a tachar “trabajadora” del título “día de la mujer”; ahora, lo que en su día era un día de reivindicación se ha folklorizado (en el sentido negativo del término), y como dijo un escritor francés (pudo ser Gide o Malraux, no recuerdo muy bien), cuando una realidad se reviste de formas folklóricas es porque ella en sí es fea y desagradable y necesita una excesiva capa de maquillaje que la mal disfrace. Hoy los informativos nos hablarán de las mujeres triunfadoras en los negocios (mis respetos hacia las que lo consiguieron con honestidad y respeto, pero no hacia aquéllas que, como algunos hombres, lo hicieron pisando a los demás) y se olvidarán de las amas de casa, de las trabajadoras “manuales” del campo y la ciudad, y de las mujeres que, siendo nuestras abuelas, se esforzaron por darnos una sociedad mejor. La culpa de esto la tienen los progres, los pseudoprogres, los conservadores y los fachas: los progres y pseudoprogres (es decir, aquellos que adoptan sólo la forma, pero no el fondo, de ideas progresistas y revolucionarias) porque han equivocado totalmente el concepto de la igualdad con ciertas medidas, basadas en la discriminación positiva, que antes que solucionar la situación sólo ha servido para frivolizarla; por ejemplo, doña Carme Chacón, que para hacer su campaña en las primarias del PSOE organizó un mitin-cena exclusivamente para mujeres: es decir, tiraba de su condición como si fuera una lacra para ella, apelando a la condición sexual de las miembras del partido y al sentimiento igualitario de los miembros masculinos. La paridad y estos numeritos no han ayudado en absoluto.

forges_mujerLa culpa de los conservadores ha consistido en esto: dado que los antiguos argumentos del conservadurismo respecto a algunas cosas convencen sólo a una minoría, le han dado, como es usual, la vuelta a éstos, revistiéndolos de un disfraz progresista en apariencia, para defender los mismos argumentos de siempre, y así inventarse términos a cada cual más irrisorio como “violencia de género estructural” (aplicado al aborto y a cierto derecho a la maternidad, el cual, que yo sepa, no está ni ha estado en peligro) o “mujerismo” (como el contrario equivalente de machismo), etc. Es lo mismo que con el matrimonio gay: derechos sí, pero que nadie olvide cuál es su papel… El machismo como tal tenía sus días contados y necesitó de revestirse con un traje en apariencia moderno.

1331147954_855915_1331148066_noticia_normalY ya, a parte, tendencias absolutamente estúpidas que afirman que son mejores las mujeres en política por el hecho de ser mujeres, y que este mundo iría mucho mejor si gobernasen absolutamente ellas. Si la experiencia de Margaret Thatcher, o de la presidenta de la Comunidad de Madrid y otras, no nos ha servido de lección, mal vamos. He visto a cierto consorte de diva del pop español (que pasó de ser musa del Orgullo Gay a participar en uno de los medios más reaccionarios y homófobos), justo como hizo el señor Andy Warhol con Imelda Marcos y su ingente número de zapatos, consorte del dictador filipino, defender a la señora Carmen Polo de Franco porque “puso una nota de color en aquella España tan gris”… a la que ella contribuyó. Como nos descuidemos, acabaremos alabando a personas como Carmen Polo, Imelda Marcos o Eva Braun sólo por el hecho de ser mujeres, y de eso no se trata.

Quiero decir, ¿de qué sirve tener un día del que todo dios habla si luego, al final, las mujeres en su trabajo siguen ganando mucho menos, si a diario hay mujeres que mueren a manos de sus parejas o callan al verse reducidas a sombras de su dignidad ante su maltratador? ¿De qué sirve si, vete a saber, pueda haber alguna discoteca que celebre el día de la mujer (trabajadora) con un espectáculo de lucha femenina en el barro?

Cortesía de CarmenOs pido disculpas si mi claridad ofende, pero de los radicales yo sé dónde acabarán el día de mañana. Simplemente, soy una persona que no hace distinciones, es decir, que soy feminista, y por eso no necesito estar todo el día con la bandera en alto: hay cosas que ni siquiera me cuestiono, y una de éstas es que los dos sexos somos exactamente iguales: igual de buenxs/ malxs. Y mi apoyo, admiración y respeto va a quien se lo merece: a la mujer trabajadora y a la mujer buena, pero nunca rendiré ni admiración ni respeto hacia personas como Esperanza Aguirre o Rita Barberá… A fin de cuentas, ha hecho más por la liberación de la mujer Hugh Heffner que mujeres como éstas.

Si mi claridad ofende, pido disculpas… a quien se las merezca. Pero mientras tanto, dedicada a la auténtica mujer trabajadora, un poema de Agustín García Calvo en la voz del gran ebanista de la poesía castellana y gallega, Amancio Prada:

Libre te quiero

Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.

Grande te quiero
como monte preñado
de primavera,
pero no mía.

Buena te quiero
como pan que no sabe
su masa buena,
pero no mía.

Alta te quiero
como chopo que al cielo
se despereza,
se despereza,
pero no mía.

Blanca te quiero
como flor de azahares
sobre la tierra,
pero no mía.
Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

http://antologiapoeticamultimedia.blogspot.com/2006/08/libre-te-quiero.html

Agustín García Calvo

Música: Amancio Prada

… y que libremente vengas conmigo.

Homenaje a las Brigadas Internacionales


¡Tantas banderas!/ ¡tantos países!
¡tantos idiomas/  y un canto libre!
¡Tantos idiomas…!/ ¡y un solo canto
que alza la sangre/  y une las manos!

Antonio Gómez, “Celestino Alfonso

Hará unos días, paseando por la Avenida Complutense, descubrí con horror que alguien, cierto tipo de gente, había mancillado el monumento a las Brigadas Internacionales con pintura roja y escribiendo “asesinos” en el obelisco. Me causó una honda tristeza, a la par que indignación, por lo ejemplar que su acción y sus actos tuvieron. Voy a explicar brevemente su historia.

bandera brigadas_internacionalesContrario a la creencia popular, el origen de las Brigadas Internacionales no estuvo en el estallido de la guerra civil, sino un año antes; en 1935. Debido a las acciones de los gobiernos fascistas de Hitler, Mussolini y otros, la deriva hacia el fascismo de algunos gobiernos conservadores y el auge de este tipo de movimientos en todos los países democráticos del mundo, junto a las pretensiones imperialistas de Alemania e Italia, cuyo Duce decidió reclamar la tierra de Etiopía (éste fue, por así decirlo, el “Vietnam” de la intelectualidad internacional de mediados de los años 30), un grupo de intelectuales franceses decidió plantar cara al sistema que declaraban enemigo de la cultura y –por consiguiente- de la humanidad, y celebrar el I Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, que tuvo lugar en París, en junio de 1935, y al que asistieron escritores de todas partes del mundo y de toda ideología opuesta al fascismo: algunos de ellos fueron André Gide, André Malraux, el católico Emmanuel Mounier, Henri Barbusse…, por Francia; Aldous Huxley por el Reino Unido; Ilya Ehrenburg, Mikhail Koltzov y otros por la Unión Soviética; Jaime Corteçao por Portugal; Bertolt Brecht, Heinrich Mann y otros, representando a la literatura exiliada de Alemania, junto a un escritor enmascarado que practicaba en tierras germana lo que se llamaba “literatura ilegal”; escritores de Grecia, Italia, Bulgaria, de Estados Unidos, de toda Latinoamérica, India, Irlanda, China, Japón… Por España, la delegación estuvo presidida por el socialista Julio Álvarez del Vayo, sustituyendo al presidente original, Ramón María del Valle Inclán, gravemente enfermo ya por entonces. El estrado estuvo presidido por la famosa estrella de tres puntas, símbolo del antifascismo internacional, que más tarde tomarían como emblema las Brigadas. De todos los acuerdos que allí se tomaron, lo que más nos interesa son éstos: el Congreso, representado por sus delegaciones, se comprometía a defender la cultura allí en donde estuviera amenazada; a promocionar y auspiciar la formación de Frentes Populares, tanto políticos como culturales, de todas las fuerzas democráticas, progresistas y revolucionarias; y, finalmente y con estas resoluciones, a combatir al fascismo, enemigo de la cultura, bajo todas sus formas. Éste fue el germen intelectual de las Brigadas.

brigadas_internacionales1936: encontrándose en la Olimpiada Obrera –contraolimpiada a la del Berlín nacionalsocialista- celebrada en Barcelona varios extranjeros (muchos de ellos alemanes e italianos), al estallar primero el golpe de Estado y después la guerra civil, muchos de ellos se alistan en las milicias partidistas que comienzan a organizarse. Ahora bien, aunque genéricamente llamamos brigadistas a todos los extranjeros que voluntariamente vinieron a luchar al lado de la República, no todos ellos pertenecieron a las Brigadas Internacionales, también nutrieron, como decimos, las milicias de los sindicatos y de los partidos, como por ejemplo la CNT y el POUM, a veces por afinidad ideológica y otras por proximidad (es decir, la unidad que estaba más cerca), hasta que en 1937 el gobierno decide disolver las milicias, integrar a los combatientes nacionales en el Ejército Popular, y a los extranjeros en las Brigadas, algo que no fue del gusto de todos por sus antagonismos con el PC oficial de la Unión Soviética.

Bandera_de_las_brigadasY es precisamente el tema de que las Brigadas Internacionales estuviera, en principio, dirigida por el Partido Comunista de Stalin lo que echa hacia atrás a muchos a la hora de expresar sus simpatías. Si bien eso es verdad, no menos verdad son dos motivos: que muchos desconocían lo que realmente Stalin representaba, y que muchos brigadistas no eran necesariamente estalinistas, sino que vinieron por un deseo de defender las libertades democráticas y las brigadas les brindaban esa oportunidad: en sus filas había comunistas “ortodoxos”, pero también comunistas “heterodoxos”, socialistas de toda tendencia, aventureros, liberales y es posible que hasta católicos progresistas y conservadores democráticos antifascistas (¿por qué no?). Por otro lado, el compromiso de la intelectualidad universalidad en su lucha contra el fascismo se manifestó aquí también, con las presencia en las brigadas de muchos escritores, intelectuales y artistas jóvenes: George Orwell (que no luchó en ellas, sino en la milicia del POUM, pero merece aquí su mención); André Malraux (que además era aviador), Ilya Ehrenburg, Koltzov (que en pleno frente fue reclamado por Stalin bajo la acusación de “desviacionista”, tras haber defendido a capa y espada el sistema y el nombre del “hombre de acero”), el británico Ralph Fox y el alemán Ludwig Renn (ambos muertos en el frente), Antoine de Saint-Exupéry (el autor de El Principito), el cubano Pablo de la Torriente y Brau (también muerto en el frente, y a quien Miguel Hernández le dedicaría una conmovedora elegía), el cantante y actor Paul Robeson (aunque fue más bien un brigadista simbólico), Ernest Hemingway… Vinieron de todas partes del mundo: los más numerosos, los franceses; también exiliados alemanes, italianos y portugueses; irlandeses que vinieron cantando la canción rebelde de Connolly; estadounidenses, en cuyas filas los combatientes afroamericanos pudieron ejercer altos cargos (algo que no les pasaría después en la II Guerra Mundial); polacos huyendo de la represión nazi; mexicanos, cubanos, argentinos…; judíos de todo el mundo, y una minoría, pero muy significativa, de chinos y japoneses. Se agruparon en batallones con nombres muy significativos, nombres de héroes y mártires nacionales: Lincoln, Washington (estadounidenses); Dombrovski (en honor a Jaroslaw Dombrovski, militar polaco que luchóLudwig Renn con el pueblo parisino durante la Comuna); Ernst Thälmann, Mateotti, Comuna de París, Garibaldi, etc. Y no todos eran combatientes: también vinieron médicos, enfermeras y otros especialistas, movidos por su solidaridad y su filantropía. No pretendo beatificarlos, también hubo cosas feas, ya que estaban atados a disciplina militar, pero, sobre todo y ante todo, su actitud fue de lo más ejemplar: no vinieron, como los voluntarios del otro bando, a imponer nada o a sacar tajada; vinieron a proteger, en abstracto, la legitimidad democrática de la República y sus libertades, y, en concreto, al pueblo de España y su cultura.

despedida brigadasEn 1938, obedeciendo a una denuncia conjunta de Italia y Alemania, la Sociedad de Naciones decide cumplir, o más bien romper, el Pacto de No Intervención, y ordenan la salida inmediata de las Brigadas Internacionales… mientras que los voluntarios del fascismo italiano y alemán permanecerían hasta el final de la guerra. Muchos de esos combatientes, que no tenían un hogar al que volver, se quedaron ilegalmente; otros volvieron a sus casas con la amargura en la boca. Y he aquí que me gustaría señalar algo: probablemente, gran parte de la culpa de la profanación del monumento la ha tenido una columna del Dr. José Iturmendi, decano de la facultad de derecho de la Universidad Complutense, en la que lo criticaba desde un supuesto: que obedece a la visión unilateral de la historia… Veamos: si el Dr. Iturmendi, al que presuponemos demócrata y amante de la libertad, quería hacer un ejercicio de neutralidad, no entendemos que otro tipo de monumento semejante quería alzar al lado: ¿acaso uno a la Legión Cóndor del III Reich, responsables de los bombardeos sobre las humildes poblaciones de Gernika y Almería entre otras?, ¿o uno a los voluntarios fascistas italianos (derrotados en Guadalajara por sus paisanos de la Brigada Garibaldi)? ¿O quizás a la División Azul, que en su lucha contra el marxismo se fueron a luchar con Hitler? Los brigadistas vinieron a luchar por las libertades, en primer término, pero los voluntarios fascista vinieron a imponer una dictadura. Dr. Iturmendi, parafraseando a Pete Seeger, ¿de qué lado está usted? Soy pacifista, pero mi admiración y respeto para aquel que luchó por la libertad de mi pueblo, fuera con la palabra o con el fusil. ¿A quién admira usted, Dr. Iturmendi?

Veteranos brigadistas internacionalesLa despedida de las Brigadas Internacionales fue un acto emotivo, paralelo en Madrid y en Barcelona, que contó con la presencia de las altas instituciones políticas y militares de la República. Allí, probablemente, se cantó este hermoso himno, originalmente con letra del poeta austríaco Josef Luitpold, y música de Béla Reinitz, y es uno de los más bellos himnos compuestos para las Brigadas, en donde la muerte no importa si con ello se consigue la paz… Sí, la paz, porque las Brigadas Internacionales lucharon por la paz, no por la guerra. Por ahora, ignoro quién fue el adaptador de la letra al castellano. En el vídeo podemos oír la impecable interpretación de Francisco Curto, en su disco La guerra civil española:

Abschied

Wenn das Eisen mich mäht
wenn mein Atem vergeht
sollt stumm unterm Rasen mich breiten

Laßt das Wortegespiel
war kein Held der da fiel
war ein Opfer vergangener Zeiten

es war einer der nie
nach Völkermord schrie
war ein Bürger kommender Zeiten

Wenn das Eisen mich mäht
wenn mein Atem vergeht
sollt stumm unterm Rasen mich breiten

Josef Luitpod – Béla Reinitz

(NOTA: animo a quien sepa alemán a dejar una traducción exacta del texto)

La despedida

Si la bala me da,
si mi vida se va,
bajadme, callados
a la tierra.
Las palabras dejad,
es inútil hablar,
ningún héroe
es el caído.

De tiempos futuros
será forjador,
ansiaba la paz,
no la guerra.

Si la bala me da,
si mi vida se va,
bajadme, sin más
a la tierra.

De tiempos futuros
será forjador,
ansiaba la paz,
no la guerra.

Si la bala me da,
si mi vida se va,
bajadme, sin más
a la tierra.

http://www.altavozdelfrente.org/index.php?option=com_content&task=view&id=108&Itemid=30

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