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La Hoguera (10-V-2015): Manifiesto Canción del Sur, por Fernando González Lucini


POSTER MANIFIESTO CANCIÓN DEL SURManifiesto Canción del Sur fue un proyecto de canción popular impulsado por el poeta granadino Juan de Loxa desde su programa de radio Poesía 70 en Radio Popular. La idea era la de reunir, a la manera que otros colectivos como Els Setze Jutges, Voces Ceibes, Canción del Pueblo o Ez Dok Amairu, un conjunto de intérpretes y autores que hicieran una canción social, realista y popular, íntimamente andaluza y ampliamente universal. En 1968, Juan de Loxa convence a un joven que interpretaba canciones de Atahualpa Yupanqui y Violeta Parra para, a pesar de su reticencia, interpretar una canción andaluza popular: el joven era Carlos Cano. Por mediación de Carlos, entró, en opinión de González Lucini como primer miembro del colectivo, Antonio Mata: excelente cantautor que sólo alcanzó a registrar un histórico LP: Entre la lumbre y el frío. Por el colectivo pasaron diversos nombres, como Enrique Moratalla (quien estuvo a punto de grabar un LP en aquellos días, pero el parón del servicio militar truncó aquel proyecto, que retomaría años más tarde), Antonio Fernández Ferrer “Nande” (hoy reputado escritor y realizador de ediciones académicas de Antonio Machado), José María Agüi, Ángel Luis Luque (muerto prematuramente en un absurdo accidente de tráfico), Miguel Ángel González, Raúl Alcover (que graba el LP En esta tierra en 1978, y ha seguido una carrera regular), y Esteban Valdivieso, como guitarrista acompañante y compositor, antes que cantante muchos años después. También, muy vinculada a ellos, Aurora Moreno.

Caja de los CDs que acompañan al libroEl estudioso Fernando González Lucini, a la hora de preparar su libro sobre Manifiesto Canción del Sur, recibió un tesoro de Juan de Loxa: unas grabaciones realizadas en o para su programa de radio de actuaciones primerizas y nunca registradas de varios miembros de Manifiesto Canción del Sur, sobre todo de Carlos Cano y Antonio. Tres CDs que contenían sorpresas como canciones de Cano, Mata y Alcover nunca registradas en disco, como una entrañable interpretación del poema “Canción del mariquita” de Federico García Lorca, o la mítica musicalización de la “Elegía a Ramón Sijé” de Miguel Hernández, realizada por Miguel Ángel González antes que Joan Manuel Serrat realizara la suya. En el programa de ayer pinchamos algunas de estas grabaciones, mientras conversábamos con González Lucini y con el profesor Alejandro Carrero Villena sobre el propio colectivo, el concepto moral de sur, vivencias del conjunto y el por qué muy pocos de sus miembros consiguió grabar por lo menos un disco, como sí había pasado con otros colectivos que carecían del apoyo de cierta clase media liberal y progresista.

Los temas que sonaron fueron: la cabecera del primer programa de Poesía 70 (collage sonoro realizado por Juan de Loxa); “Eso lo digo yo”, Carlos Cano; “Yo soy del sur”, Antonio Mata; “Nande” Ferrer y Esteban Valdivieso (guitarra): “Gavillas de trigo”; Miguel Ángel González: “Elegía a Ramón Sijé”, y, a modo de cierre, “Aleluya”, de Carlos Cano (de su disco primer disco, A duras penas).

Escuchar:

http://www.ivoox.com/hoguera-lucini-manifiesto-cancion-del-sur-audios-mp3_rf_4474463_1.html

http://www.getafevoz.es/programas/la-hoguera/

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Cuarenta lobos negros


Antonio Mata con SerratEl pasado día 19 fallecía Antonio Mata, cantautor andaluz, nacido en el movimiento de canción popular Manifiesto Canción del Sur a finales de los 60, que, sin embargo, sólo llegó a publicar un LP, Entre la lumbre y el frío (Gong, 1977): fue un cantante que, como todos los miembros de este movimiento musical, logró construir una canción arraigada en la tradición de la verdadera música popular andaluza, con una potente poesía vinculada a la realidad social de todos aquellos años y una gran fuerza interpretativa. En este disco estaba presente su tema más conocido: “Cuarenta lobos negros”. Ésta es una canción con la que guardo cierta vinculación sentimental especial, pues, sin tener realmente nada que ver, sonaba en mi reproductor de CDs en mi viaje de vuelta por los páramos extremeños, después de haber enterrado a mi abuela Teresa.

Por otro lado, queda patente su total actualidad cuando medio país llora y deshace su culo en alabanzas a una señora que ha mantenido a Andalucía en el subdesarrollo más medieval, repitiendo los 12.000 tópicos que reverberan en los medios de comunicación, resaltando que lo que vendía de “su” Sevilla, de “su” Andalucía, eran los tópicos más manidos y falsos, mientras que los medios de comunicación callan intencionadamente el exagerado e injusto desahucio de una anciana de edad parecida que sólo tenía una casa frente a las fanegas y fanegas que la otra señora tenía pudriéndose ahí, sin que las pudieran trabajar las desempleadas manos andaluzas.

 

Cuarenta lobos negros

Yo vengo del silencio,
vengo del miedo y del secano,
traigo los ojos tristes
y firme el paso.
He dejado mi casa
quiero vivir en libertad
con mis hermanos.

Cuarenta lobos negros
me siguen y quieren sangre,
y quieren muerte.
Yo voy por los caminos
buscando amigos
pa’ hacerles frente…

Y veo por los ribazos
el toro herido
por mil venablos,
y veo por los ribazos
hechos de seda por los gusanos.
Maldito el que hirió al toro,
fue el mismo que al gusano
le dio la seda, le dio la seda.

Cuarenta lobos negros
me siguen y quieren sangre,
y quieren muerte.
Yo voy por los caminos
buscando amigos
pa’ hacerles frente…

¡Qué hermosa tras la lluvia,
si les vencemos, la yerba verde!
¡Qué hermosura los campos
con nueva lluvia y nueva simiente!
¡Qué luz para mi pueblo
el día que habrá los ojos
y vea un lucero…!

Cuarenta lobos negros
me siguen y quieren sangre,
y quieren muerte.
Yo voy por los caminos
buscando amigos
pa’ hacerles frente…

Antonio Mata

Triana’s “Del crepúsculo lento nacerá el rocío”


hijos del agobioHijos del agobio (Children of the burden) was Triana’s second album, released in 1977. Perhaps is the most committed band’s LP: lucid lyrics of those years of changing in Spain, covered with stunning Andalusian progressive and psychedelic rock. Within it, in the inlay, we can read these words by Máximo Moreno, painter and designer of the amazing album cover:

… It’s at this right moment when it’s necessary to do the great effort, and if that effort can be captured in any way, You! will be stronger for keep on striving throughout your life. (…)

http://trianadiscografia.blogspot.com.es/2009/02/triana-hijos-del-agobio-1977-1-parte.html

The album closes with a great song, compossed by guitarrist of the band Eduardo Rodríguez “Roadway”: the only song in the album whose words are not made by Jesús de la Rosa (singer and keyboards), but by their friend, Andalusian songwriter Antonio Mata*, one of the best Andalusian songwriters, ex-member of the collective Manifiesto Canción del Sur (South Song Manifesto). It’s a song of struggle for a better tomorrow:

Del crepúsculo lento nacerá el rocío

¿Qué importa si es largo el camino?
Del crepúsculo lento, nacerá el rocío.
Segando el abrojo y el cardo,
mañana compañero, florecerá el trigo.

Cuando el trueno es amor
y el relámpago es vida
y la lluvia es la luz.

¿Qué importa si pierdo mañana
si gané libertad, para mis hijos?
El ayer no es el hoy ni el mañana
que es tiempo pasado.

Cuando el trueno es amor
y el relámpago es vida
y la lluvia es la luz.

Out of the slow twilight dew shall born

What does matter if the road is long/ Out of the slow twilight dew shall born./ Mowing crowfoot and thistle,/ tomorrow partner, wheat shall bloom.// When thunder is love/ and lightning is life/ and rain is the light.// What does matter if tomorrow I lose/ if I won the freedom for my children?/ Yesterday is not today nor tomorrow,/ cause it’s a past time.// When thunder is love/ and lightning is life/ and rain is the light.

Lyric: Antonio Mata

Music: Eduardo Rodríguez “Roadway”


* I really don’t know if Antonio Mata sung the song any time.

Sigue siendo urgente esa invasión de los bárbaros (gracias Juan)


No necesariamente                          
hombres musculosos esos bárbaros,
aunque algunos,                               
sí necesariamente                             
  con gran imaginación.                      

Juan de Loxa, “No necesariamente”

loxa_poemaAyer tuve el inmenso honor de conocer al gran poeta andaluz Juan de Loxa (vía Lucini), promotor del colectivo de cantautores andaluces Manifiesto Canción del Sur (Carlos Cano, Antonio Mata, etc.) y quedé impresionado con su humanidad, sinceridad, sencillez… cuando le hice una pregunta que hacía tiempo tenía ganas de hacerle (aunque esta vez mi intuición me ha fallado, pero sospecho que indirectamente: seguiremos investigando). Como le dijo Raimon al sindicalista Gregori López Raimundo: “… he sentido fuerte un gran orgullo muy de hombre”. Al hilo de esta conversación, Juan citó uno de sus poemas más impresionantes que grabó el grupo Aguaviva en su impresionante disco No hay derecho (1977), y quiero reproducirla aquí a modo de homenaje/ agradecimiento:

aguaviva-no-hay-derechoNo hay derecho es uno de los discos más interesantes del conjunto de folk-rock Aguaviva: musicalmente, recorre el folk-rock, la zarzuela, el soul, y hasta se atreven con una adaptación del tema de Lou Reed “Take a walk on the wild side” con el título de “No hay derecho, Lou” (hay tres versiones del tema “No hay derecho”: la primera, a lo zarzuela; la segunda, ésta adaptación de Reed; y la tercera, a ritmo de soul, o mejor dicho, gosspel). Entre canción y canción, Aguaviva entremete imitaciones paródicas de los políticos ultraderechistas de entonces, que se aferraban al moribundo régimen como a un clavo ardiendo, con sus soflamas acerca de la unidad y el orgullo nacional, el caos y la destrucción que traerán los contubernios demócrata-comunistas-europeos-judeo-masónicos-… Y líricamente, la gran parte de las canciones son obra del grupo, a excepción de ésta, la penúltima canción, cuya letra es del gran De Loxa. Todo el disco tiene algo brechtiano: no establece líneas temáticas, sino que las rompe continuamente.

Javier Verdejo (4)Esta conmovedora canción es un retrato de aquellos días de los coletazos del régimen, aquellos días en los que clamar por la justicia era un crimen y el asesinato oficial e institucionalizado no. Días en los que los asesinos hacían gala de sus pureza cristiana al “darse la paz” en sus misas, orgullosos de haber enviado a las masas rebeldes al infierno o al purgatorio, según ellos. Este poema le fue trágicamente inspirado por los asesinatos de los abogados de Atocha y de Javier Verdejo, estudiante almeriense muerto por tiros de la guardia civil mientras intentaba pintar en una pared “¡Pan y Trabajo!”.

¡En fin! Gracias por un momento tan agradable Juan. ¡Va por ti!… ¡Y vivan los poetas andaluces y los Bárbaros del Sur!

Es urgente

Es urgente pedir por esta boca,
poner los dedos en la llaga.
Pan y trabajo,
siempre se escapa el tiro
pa los de abajo.
No le saliera el tiro
por la culata.
Urgente es preguntar por los ausentes,
de su eterna prisión romper los lazos,
gritar para exigir la libertad que aspiro,
antes de que este tiempo nos quiebre entre balazos.
Sus fusiles…
Sus ametralladoras…
Por "hache" o por "be" no te dejan vivir.
Sus fusiles disparan si "hache" es:
pan para los hijos, escuelas, trabajo
o decir que basta ya de tanto asesinato.
Sus ametralladoras
sorprenden cualquier reunión, en donde
se hable del hombre y sus derechos.
Van a misa rodeados de sus hijos
y allí se dan la paz con las manos manchadas.
No saben que el amor es todo lo contrario.
Quitarnos las mordazas de la boca es
urgente, tirar al río el cinturón
a bofetadas, ay amor, de flores.
Que para limpiar la frente de sudores
bien pueden valer claveles
por pañuelo. ¡Qué dolores
para pintar el puente de otros colores!

Juan de Loxa

Música de Virgilio Fernández

“Se oye un rumor por las esquinas…”


¡Rómpete guitarra,
rómpete si miento!

Elisa Serna

hijos del agobioLa politización del rock en España llegó alrededor de 10 años después que lo hiciera en Estados Unidos y en el Reino Unido, mientras que, por contra, la del folk y del flamenco se produjo casi inmediatamente (si es que, a pesar de la Sección Femenina, no lo había estado ya desde siempre). En la década de los 60, en el pop, hay unas poquitas tímidas canciones con algún tipo de mensaje social o de crítica, por contra, demasiado comercial a veces como para tomarlas –perdón por la expresión- en serio: temas como “Si yo tuviera una escoba”, canción críptica donde las haya (si yo tuviera una escoba… ¡cuántas cosas barrería!) o “Los chicos con las chicas”, que revelaba no sólo una manera nueva de relacionarse, sino que plantaba cara a los viejos reaccionarios que predicaban como ejemplar la educación sexualmente segregada… Pero aún eran canciones muy sencillas, muy comerciales y muy tímidas como para que sus intérpretes se metieran en las mismas aventuras que sus correligionarios de al otro lado de los dos charcos, cosa, por otro lado, impensable para ellos allá por los años 1968-1970. Tuvo que llegar, a mediados de la década de los 70, tras muchas aventuras e incomprensiones, el gran rock progresivo español, en cuyos grupos militaban algunos de los antiguos miembros de los grupos de pop de la década anterior. Para 1975, en los países en donde nació, la psicodelia y el prog-rock estaba desfalleciendo, delegando en el heavy metal, aunque era entonces cuando los grupos de punk-rock daban el campanazo; sin embargo, estos estilos entraron con fuerza en España (y en otros lugares de Europa) y la psicodelia vivió una especie de segunda edad de oro en nuestro país. Por su parte, en la década de los 60, los cantautores y los grupos de folk “politizado”, pagando por ello el no contar con ese respaldo comercial (salvo un pequeño grupo de ellos), pero también con consecuencias más duras que un pequeño rapapolvo (ya sabes: detenciones, multas, cárcel, exilio voluntario o no…), cuando no el silencio impuesto por alguno de los métodos habituales. Es también, en los años que van desde 1975 a 1978 cuando surge una esplendorosa legión de cantautores, cantaores y folkies contestatarios, aprovechando no tanto la inminente “apertura” (se graban los discos, pero muchas veces sus canciones no pueden emitirse por radio ni cantarse en los recitales, siempre y cuando los mismos recitales no hubieran sido suspendidos incluso a última hora), sino por los fichajes de muchos de ellos por parte de las grandes empresas discográficas. Esta proliferación de la canción contestataria, pues, contrastaba con la cesión de permisos y con la férrea censura.

Triana en directoY así, la temática de las canciones de los grupos de rock progresivo, con el precedente de algunos cantautores experimentales y progresivos (para los cuales, algunos de los miembros de estos grupos habían trabajado como músicos de estudio) resultaban sintetizarse de la música pop y rock y de las letras de los cantautores, a los que a veces versionan o incluso algún cantautor amigo se las regalaba. “Cantautores eléctricos”, como los llamó Julio Castejón, del mítico –y con buena salud- grupo madrileño Asfalto, la música de estos grupos era ya una manera adulta de concebir la música pop y rock, frente a la ingenuidad de los grupos de la década anterior. La proliferación fue magnífica, y aunque la conciencia política no era una constante en todos estos grupos, podemos meterlos en el mismo saco en el sentido de que expresaban una manera crítica hacia la sociedad a través de, ya no sólo por sus letras, sino por sus músicas, algo que heredarían los grupos de rock duro, heavy metal y punk-rock que irán apareciendo entre los finales de los 70 y los 80.

Jesús de la Rosa, TrianaDe entre todos ellos, aunque no fueran los primeros, destacan Triana, quizás el grupo más conocido del rock andaluz de mediados y finales de los 70, sobre todo por su giro comercial en los 80. Sus propios miembros aseguraban que Triana no era una gran revolución musical, sino que su éxito se debía más a sus letras; su éxito, según ellos, se debía a que aparecieron en el momento preciso y supieron estar a su altura. De su segundo disco, Hijos del agobio, es este “Rumor”, una canción que parece hablar de dicha transformación del músico que decide implicarse más con su arte en la sociedad, o bien, un homenaje a a algún cantautor, seguramente andaluz, y más probablemente –conjeturando e intuyendo- Antonio Mata, cantante amigo que colabora con Eduardo Rodríguez en la composición de la tremenda “Del crepúsculo lento nacerá el rocío”. Para ver que no es nada exagerada la importancia social del rock progresivo en general, del rock andaluz en particular, en las fechas de la transición democrática, sólo basta hacer notar que esta canción, como la de la mayoría de los cantautores contestatarios, recibió el sello castrador de “no radiable”…

Rumor

Un día salió del silencio
en el eco de una voz
y se expandió con el viento
que llega hasta el corazón,
la guitarra a la mañana
le habló de libertad

Salen de sus pensamientos
cosas que no quieren callar
por las calles y los caminos
que viene la madrugá,
la guitarra a la mañana
le habló de libertad.

Se oye un rumor por las esquinas
que anuncia que va a llegar
el día en que todos los hombres
juntos podrán caminar,
la guitarra a la mañana
le habló de libertad.

Salen de sus pensamientos
cosas que no quieren callar
por las calles y los caminos
y hasta la senda del mar,
la guitarra a la mañana le habló de libertad.

http://www.quedeletras.com/letra-cancion-rumor-bajar-44010/disco-hijos-del-agobio/triana-rumor.html

Jesús de la Rosa

Los maniquíes… ¡Han roto los escaparates!


loxa_poemaJuan de Loxa ( nacido como Juan García Pérez: su pseudónimo es debido a la forma medievalizada de su pueblo natal, Loja, en Granada) es un hombre polifacético, que ha sobresalido sobre todo en poesía y que muchos recordarán por haber sido el germen del colectivo de cantautores andaluces, orientados hacia la copla popular, Manifiesto Canción del Sur (ya saben ustedes: Carlos Cano, Antonio Mata, etc.). Desde antes de 1969 hasta hoy, Juan de Loxa sigue en activo con su encendida poesía social, estandarte de esos bárbaros del sur que preparaban una invasión pacífica.

1ª formaciónPor su parte, Aguaviva fue un grupo español de folk-rock o folk-pop mixto, capitaneado desde los mandos por el ex-cantautor y productor Manolo Díaz, el cual escribe la mayor parte de las canciones del grupo en su primera etapa y musicaliza los poemas de aquellos poetas malditos para ellos (como, por ejemplo, “Poetas andaluces”, del gran Rafael Alberti, o “La ciudad es de goma” del genial Gabriel Celaya). Aunque sus principios pueden considerarse como semi-comerciales, debido a los arreglos pop de sus canciones, esta apreciación desaparece al comprobar la fuerza de sus canciones. La simplicidad de sus arreglos pop va desapareciendo a medida que el grupo madura, a la vez que cambia de miembros, y se va acercando cada vez más hacia el rock progresivo. aguaviva-no-hay-derechoPara mí, a parte del disco de hoy, merece especial atención su No hay derecho (1977), disco muy imaginativo en el que explotan muchos estilos, algunos de ellos de la última hornada estadounidense, como una curiosa versión del “Walk on the wildside” de Lou Reed, con el nombre de “No hay derecho, Lou” (más bien, semi-versión, ya que su letra tiene muy poco que ver con el contenido de la original del señor Reed). El disco se abre con un estupendo número de zarzuela llamado “La de los raros derechos”, y finaliza con un góspel, “No hay derecho”; entre medias, canciones crudas de crítica contra el régimen y denuncias sociales, y, enlazándolas, parodias de los discursos de los políticos ultraderechistas de la transición (Blas Piñar, Manuel Fraga, García Carrés…) que no tienen desperdicio alguno. El disco tiene un cierto aire brechtiano, ya que, desde mi punto de vista, parece emplear aguaviva-poetasalgunas de las técnicas del distanciamiento de Bertolt Brecht. Una de sus mejores canciones, ya sonó aquí: Pisoteados. Por su parte, antes del disco que vamos a comentar a continuación, ya hubo una colaboración entre Aguaviva y Juan de Loxa, en el disco Poetas andaluces de ahora (1975), en la que el grupo canta poemas de los poetas andaluces de la última hornada, entrelazada con su ya anterior “Poetas andaluces” de Alberti fragmentado; de Juan de Loxa cantan su “Ardían los yunques”, el cual presenta la canción, presentándose a sí mismo y declarando que intenta aportar algo a “la invasión de los bárbaros del sur”.

la-invasión-de-los-bárbarosPero no es éste el disco del que quería hablar. Su último disco está ya alejado de su primer folk-pop y de la línea comercial, y abraza plenamente el rock progresivo y el rock duro: se trata de La inavasión de los bárbaros (1979), que musicaliza en estos tonos diez poemas del libro de Juan de Loxa, La invasión de los bárbaros del sur (1980). Intuyo que el concepto de “bárbaros del sur” se refiere al concepto de Walter Benjamin (creo recordar) de “bárbaro” y “barbarie”, que, por contradictorio que pueda sonar, no es en este caso negativo, sino positivo: el bárbaro, al igual que, en cierto aspecto, los bárbaros originales que invadieron las provincias romanas, es aquél que, por sus costumbres “foráneas” (bárbaro significa extranjero) amenaza las costumbres oficiales del imperio. Y esto pretendían los bárbaros de Andalucía (que viene del nombre árabe Al-Ándalus, derivación de Vandalussía, la tierra de donde venía la tribu bárbara germana los vándalos y que fueron a parar al norte de África expulsados por los visigodos, amigos del imperio). El disco en cuestión (perdón por la ida de olla) se cerraba con este emocionante “El día que los maniquíes rompan los escaparaManiquies_escaparate_tienda_Barcelonates”, que se me ocurrió colgar aquí el domingo cuando, en nuestra marcha hacia a Sol, veía a los maniquíes observar el gentío desde sus escaparates y pensé que, al igual que esta canción, hubiera estado estupendo que hubieran roto los escaparates y se nos hubieran unido…

El día que los maniquíes rompan los escaparates

El día que los maniquíes rompan los escaparates
la gente se va a quedar con la boca abierta
porque cuántos maniquíes tienen ocupaciones estúpidas
y quieren de una vez saltar la barrera
y hacer añicos su vulgaridad.

¿Qué hacen esos maniquíes cruzando los pasos de peatones?
¿Qué quieren de nosotros esos rebeldes?
¡Qué milagro sus sonrisas!
¿Cómo han podido romperse los labios
para gritar así, de esa manera,
y hacer añicos su vulgaridad…?

El día en que los bárbaros se sientan apoyados
hasta por esa gente de escayola
repicarán a gloria y a triunfo
desde sus caballos y motocarros
y harán añicos la vulgaridad.

Juan de Loxa

Música: José Nieto – J. García

http://aguaviva.myartsonline.com/canciones/ELDIAENELQUELOSMANIQUIESROMPANLOSESCAPARATES.html

Página oficial: http://www.aguaviva.tk/

Inicios de la canción de autor: folklore y música tradicional


Joaquín Díaz (http://www.funjdiaz.net/) A pesar de que no podamos decir que la canción de autor tenga un estilo musical propio, éste muchas veces ha sido cumplido por el folk paradójicamente (paradójicamente, por lo que vamos a ver a continuación). Si recordamos, en los principios, la canción de autor había asumido unos estilos musicales extranjeros, tales como la canción francesa, la canción estadounidense o la canción latinoamericana. El folk que surgió de la primitiva música tradicional, folklórica o de raíz, ayudó, por su parte, a elaborar un estilo musical propio y autóctono del género que acabaría configurándose ya en los 70. Sin embargo, este camino no fue fácil, por la propia incomprensión y rechazo de algunos de los primeros cantautores hacia la música tradicional.

Como vimos, en un principio algunos de los colectivos regionales, debido a la instrumentalización ideológica que el franquismo había realizado sobre el folklore, sentían, o bien, un rechazo, o bien reticencias hacia ellos. Por resumir la relación de algunos de ellos con el folklore: Voces Ceibes y Setze Jutges en contra de su utilización; Ez Dok Amairu y Grup de Folk a favor; y Canción del Pueblo no llega a rechazar totalmente, pero siente reticencias y cierto rechazo hacia intérpretes “estáticos” y arqueológicos como Joaquín Díaz.

En Cataluña, a parte de temas más abstractos de ideología, lo que confrontaba a Setze Jutges y Grup de Folk fue el estilo de La bellísima María del mar Bonet tocando un instrumento popular música. Setze Jutges era completamente reacio a interpretar cualquier tipo de música folklórica, aunque esto no impidió que Josep Maria Espinàs, uno de sus fundadores e ideólogos principales, sacara un álbum en el que se basaba en romances tradicionales para hacer reflexiones nacionalistas; también Joan Manuel Serrat sacaría su recopilación de temas tradicionales dulcemente instrumentadas: ambos discos llevaban por título Cançons tradicionals. Por su parte, Grup de Folk, influenciados tanto musical como ideológicamente por los “folksingers” estadounidenses entendían que la música popular debía ser el vehículo para expresar ciertos mensajes: así pues, gente como Xesco Boix, Ramón Casajona, Albert Batiste o Pau Riba mezclaban los estilos y las canciones estadounidenses con baladas populares catalanas, mientras que, dentro del mismo grupo, gente como Marina Rossell o María del Mar Bonet (ex-Setze Jutges) gustaban de acompañar sus canciones con los ritmos y melodías del Mediterráneo cuando gran parte de los folkers viraban hacia los laberintos sonoros del rock progresivo y la psicodelia.

Lourdes Iriondo En Galicia y en Euskadi, por el sí y por el no, el tema folklore sí/ folklore no ni se lo plantean. El folklore gallego había sido tan castigado por el régimen que los miembros de Voces Ceibes se negaron en redondo (si bien con excepciones puntuales) practicar el folklore. En cambio, para los cantautores vascos cantar los temas tradicionales era tan natural y necesario como cantar en euskera: a pesar de toda la instrumentalización ideológica, los vascos no sólo sentían que tenían que recuperar su legado, sino que no podía ser de otra manera. Por ese motivo, los miembros de Ez Dok Amairu no sienten reparos en arreglar sus letras conforme a canciones y melodías tradicionales como el “Atzo tun tun” navarro o el “Atzo Bilbon nengoen”.

Elisa Serna: concierto en Sabadell en Junio de 1976. Extraído de "Revista de Orientación e Información" (2ª época, 1er trimestre, nº 42; CC.OO) En Madrid (por acortar el campo de acción de Canción del Pueblo) no llega a darse tan fuerte esa polémica. Si bien hay cierta reticencia, cierto rechazo, tampoco fue obstáculo para ciertos arreglos en las canciones de algunos de ellos, como el “Una canción” de Adolfo Celdrán (letra y música del poeta López Pacheco). De Canción del Pueblo saldría la gran “folksinger” reivindicativa castellana: Elisa Serna. Pero sí había algo con lo que estaban ferozmente en contra: la música de folklore que comenzaba casi al mismo tiempo que ellos, que es de la que vamos a hablar ahora no sin dar cierto rodeo. Por otro lado, en Madrid, dentro de la llamada Nueva canción castellana, comenzaba a triunfar un cantante asturiano de nombre Víctor Manuel, que cantaba canciones algo costumbristas que hablaban sobre Asturias y su pueblo: no era folk exactamente, aunque en sus melodías siempre se adivinaban los aires de la música tradicional asturiana.

Estamos en la década de los 40. El régimen impuesto por Franco emprende una campaña en todos los ámbitos para reeducar a la sociedad española y limpiarla de sus “lacras” como el marxismo (genéricamente incluía toda ideología de izquierdas, ya fueran anarquistas o socialdemócratas o republicanos de izquierdas), de lo que se ocupaba el Movimiento generalmente; el ateísmo, de lo que se ocupaba la iglesia; y el separatismo, de lo que se ocupaba la Alan_Lomax Sección Femenina atacando una de sus bases. Tres son las grandes bazas de los que niegan la existencia de España como nación-espíritu absoluto: la lengua, las diferencias en la cultura regional-nacional, y el folklore; la Sección Femenina atacó el folklore, realizando una labor que, si bien fue encomiable y épica en cuanto a recopilación, fue (y es) criticable en cuanto que fue elaborada obedeciendo a los dogmas ideológicos de la “sagrada unidad de España”, pretendiendo demostrar que precisamente porque había diferencias había unidad. A partir de ahí, los Coros y Danzas de la Sección Femenina ejecutan una serie de bailes, melodías y cantos recogidos a los largo de toda la geografía española, con ciertas castraciones y preeminencia de lo religioso (casi al mismo tiempo, el folklorista estadounidense Alan Lomax realizaba recopilaciones similares, centrándose quizás más en las canciones de trabajo que de fiesta, que reunió bajo el título de The Spanish Recordings). Desde ese momento, el folklore español se convierte en otro de los instrumentos de represión y alienación del franquismo. Especialmente tocados quedarán el folklore gallego y el andaluz. Pero si bien esto constituyó una base justificable para rechazar el folklore como manifestación musical y vehículo de ciertas ideas para algunos, esto no fue así para otros. Las regiones principales en donde se comienza a realizar un tipo de música tradicional son País Vasco (como hemos visto), Castilla, Andalucía e Islas Canarias. El por qué de esto es lo que aduce González Lucini, a lo largo de sus exhaustivos y envidiables estudios, en base a la reivindicación regional/ nacional: la necesidad de identificarse, de manifestarse como un pueblo propio y autónomo, de definirse como pueblo; obviamente, los catalanes, los gallegos y los vascos lo tenían fácil para esto: la lengua. El resto de pueblos no disponían de esa clara definición popular, así que, para definirse como cultura, tuvieron que echar mano del folklore, deshaciendo lo que precisamente Sección Femenina había elaborado arduamente. Por eso, el triunfo del folklore y del futuro folk se debió a la necesidad de definirse culturalmente como pueblo, como parte de una larga lista de reivindicaciones regionales/ nacionales. Pero, a parte de eso, también había una filosofía vital latiendo debajo: la de hablar al pueblo con el lenguaje del pueblo.

Dulzaineros segovianos junto a Agapito Marazuela: músico y etnólogo que rescató el folklore castellano  - 1935. Fuente: revista Estampa Dos fueron los nombres propios de los iniciadores del folklorismo castellano. Agapito Marazuela era un dulzainero y folklorista segoviano que había estado en prisión por republicano; su inmensa labor en el campo del folklore, sus recopilaciones que servirían de base para las canciones de muchos jóvenes músicos, atrajo en torno a sí a un nutrido número de expertos, especialistas, aficionados y, cómo no, músicos de Segovia como Hadit, Nuevo Mester de Juglaría o Ismael (en solitario o con su Banda del Mirlitón), llegando a conformar un pequeño movimiento musical folklorista segoviano que quedó recogido en el álbum de 1976 Segovia viva. Marazuela, además, ejerció en ocasiones de músico de estudio o de productor para jóvenes cantautores y grupos de folk. El otro pionero fue un joven universitario: el vallisoletano Joaquín Díaz fue el otro gran pionero del folklore y del folk castellano. Joaquín viajó a Estados Unidos, en donde conoció aNuevo Mester de Juglaría (trasera del disco Pete Seeger, el gran folklorista y folksinger de los obreros y de los negros; de él aprendió que el instrumento para hacer una canción para el pueblo era precisamente la canción del pueblo: Díaz comienza a cantar temas tradicionales castellanos de todo tipo (de trabajo, religiosos, verduzcos…). Sin embargo, las intenciones laudables de Joaquín no fueron bien entendidas por los cantautores, que criticaban en él su estatismo y arqueología musical; durante mucho tiempo Joaquín tuvo que aguantar el sanbenito de “reaccionario” (aunque fuera en lo musical) por parte de compañeros (muchos de los cuales bien inteligentes y críticos): sanbenito que consiguió arrancarse más adelante, hacia los 70,  con la politización del folk, interpretando temas revolucionarios y canciones compuestas con poemas de Luis Díaz Viana. En torno a las sesiones musicales y charlas que tienen a Joaquín Díaz como centro, surge una iniciativa bonita por parte de algunos de estos músicos: el proyecto de folk total Nuestro Pequeño Mundo, un grupo que entendía el folklore a nivel universal y versionaba canciones populares españolas (de todas partes) con canciones estadounidenses, o temas de grupos como Dubliners o Kingston Trio.

Joaquín Díaz fue el primero; tras él, en los últimos 60, aparecerían grupos de folklore como Nuevo Mester de Juglaría, Jubal, Vino Tinto…

PrimerosSabandenos El otro gran foco del folk fue Canarias, desarrollándose en torno a algunos círculos independentistas isleños. Los Sabandeños, capitaneados por Elfidio Alonso, fue un grupo numeroso que había surgido de la clásica estudiantina universitaria; al principio se dedicaban a la interpretación simple de canciones populares campesinas isleñas para más tarde, con la explosión nacional de los cantautores, no sólo politizar (más) sus temas, influidos por las nuevas canciones latinoamericanas, convirtiendo a las clásicas isas, tajarastes y folías en cantos de lucha. Junto a ellos y después de ellos surgirían otras bandas semejantes como Taburiente, Verode, Chincanarios

Por su parte, a los andaluces les pasó algo parecido a los vascos: quisieron arrebatar el folklore andaluz de los salones de los señoritos y de aquella aberración que fue el nacional-flamenquismo, por dos vías: el flamenco y la copla. 44

El Nuevo Flamenco fue una iniciativa por la que sus componentes, José Menese, Manuel Gerena, Enrique Morente, Vicente Soto “Sordera”, “El Lebrijano”, y otros, pretendían recuperar el flamenco para las clases populares andaluzas: su reivindicación  era, más que regional, de clase. Nuevo Flamenco parece que no tuvo el problema de ser calificados de reaccionarios, quizás debido a que los amantes e intérpretes del flamenco tenían cierta fama de “rojos”, si bien esto se debió a la asombrosa claridad de sus temas, que eran propios aunque la música fuera tradicional. Esto, no obstante, y obviamente, les trajo problemas con las autoridades, viendo sus nombres tachados de los certámenes oficiales de flamenco en los ayuntamientos: claro que nadie podía eliminar el nombre de José Menese de estos certámenes sin sonrojarse de vergüenza; peor suerte corría Gerena, con el que se excusaban diciendo que era un “mal cantaor”.

Carlos Cano, el renovador de la copla La otra vía, la copla, fue algo más problemática, ya que desde 1940 estaba marcada ideológicamente debido a la connivencia de algunos de sus intérpretes con el régimen (mientras otros de sus intérpretes, como Miguel de Molina, sufrían el exilio, la cárcel como Angelillo, o el silencio forzado como Juan Valderrama, por sus ideas políticas y/ o sus preferencias sexuales), y, más aún, tras el auge turístico: la copla, el flamenco mal entendido y ciertos intérpretes abyectos habían sido instrumentalizados en un invento destinado al solaz de los turistas, que los más avisados dieron en llamar “nacional-flamenquismo” o “nacional-folklorismo”. Lo que Manifiesto Canción del Sur, con Carlos Cano, Antonio Mata, Benito Moreno y otros, reunidos en torno al poeta andaluz Juan de Loxa, era la reivindicación de la copla como música popular andaluza, y más aún, de una copla inteligente, culta y, a la vez, popular, que había sido cantada antes de la guerra y para la que incluso habían colaborado los poetas geniales de la Generación del 27 (antológica es la grabación de canciones populares andaluzas cantadas por “La Argentinita”, con Federico García Lorca, recopilador y arreglador, al piano). Quizás fue la suya la labor más ardua, la de recuperar un folklore tan maltratado a la vez que ridiculizado.

Aguaviva_1esp A finales de los 60, un poco a causa del folklore, por un lado, y a la influencia de los grupos de folk y folk-rock como Peter, Paul & Mary, Mamas & Papas, Donovan, Byrds o Turtles, surgen una serie de grupos de folk-rock como Aguaviva y Almas Humildes en Madrid, o Falsterbo 3 y Esquirols en Cataluña. No son exactamente grupos que bebieran de la música autóctona tradicional, pero apuntaban ya a cierto mestizaje que se produciría en la siguiente década, a pesar de que pudieran ser calificados de comerciales en algunas ocasiones.

Éste fue el panorama inicial para la música folklórica y tradicional, que pronto daría lugar al folk. Entre los finales de los 60 y principios de los 70, la música folklórica y el folk fueron ganando respeto, bien, por un lado, por la politización de los intérpretes hasta ahora “arqueológicos”, bien por la disgregación de los primeros colectivos, junto con sus primeros rígidos preceptos, o por su remozamiento al adquirir miembros nuevos con nuevas ideas (el caso de Bibiano con Voces Ceibes), y por la llegada de nuevos intérpretes, o por la reconversión de los viejos, que entendían que él folk era un lenguaje vivo y válido para hacerse oír: en esa franja de tiempo llegarían nuevos valores como el extremeño Pablo Guerrero con sus primeras canciones testimoniales de Extremadura, el aragonés José Antonio Labordeta, haciendo bailar la jota a Georges Brassens o el vasco Imanol y su voz profundísima, colaborando con el compañero Paco Ibáñez o con parte de los músicos que luego formaron los increíbles Gwendal. En la década siguiente, básicamente, las jotas, las folías, los zortzikos, las albadas, las albaes, vendrían a sustituir a los estilos extranjeros en su papel de ser vehículo para unas reivindicaciones cantadas.

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