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César Vallejo: Mass


In 1937, Peruvian poet César Vallejo, amazed by the Spanish Civil War events, wrote a book of poetry named España, aparta de mí este cáliz (Spain, keep away from me this chalice). In that book, there were a beautiful poetry, "Masa" -"Mass"-.
This poetry has been sung by many songwriters and folk-groups; between them, the trio from La Rioja, Carmen, Jesús e Iñaki, in their LP Iregua.
(Click in the title for listening Carmen, Jesús e Iñaki’s song:)

Masa

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: "No mueras, te amo tanto!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
"No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: "Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: "¡Quédate hermano!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar.

Mass

At the end of the battle,/ and dead the fighter, came to him a man/ and told him: "Don’t you die, I love you so!"/ But the corpse, ay!, kept on dying./ Two got close to him and repeated to him: "Don’t leave us, cheer up! Get back to life!"/ But the corpse, ay!, kept on dying./ Came to him twenty, , one hundred, one thousand, five hundred thousand,/ crying: "So much love and not can do nothing against death!"/ But the corpse, ay! kept on dying./ Millions of individuals surrounded him,/ with a common request: "Stay here, brother!"/ But the corpse, ay!, kept on dying./ Then, all men from the Earth/ surrounded him; the corpse saw them, moved;/ he stand up slowly,/ hugged the first man; started to walk.

César Vallejo

Carmen, Jesús e Iñaki (Carmen, Jesús & Iñaki) was a folk trio from La Rioja, province of Spain. At the 60’s ending, Jesús Vicente Aguirre and Carmen Medrano started as a duo named Carmen y Jesús, and in others musical adventures. In a tour in Germany, they met Iñaki, and so they turn into a trio. Carmen, Jesús e Iñaki’s music is a mixed between popular tunes from La Rioja and folk-rock, and his words very vindicative, specially those that talks about the identity of La Rioja (until 1982, La Rioja was a province of, first, Castilla la Vieja -Old Castilla-, and later, Castilla y León), as "La Rioja existe" (La Rioja exists). His musical career is not too long, but very intense: lots of singles records and two LPs: De Lunes a Sábado (1977) -From Monday to Saturday- and Iregua (1978). Carmen Medrano pass away in 1979: many friends, as her group companions, Labordeta, Imanol, Joaquín Sabina, and others, made her an homage.

Carmen, Jesús e Iñaki’s web-page: carmenjesusinaki.tk

España, aparta de mí este caliz


Con esta hermosa poesía de César Vallejo, deseo dar por concluida este extenso ciclo dedicado a la memoria histórica, sin más ánimo que el de que se imparta justicia y se dejen de oír ciertas voces interesadas que incluso llegan a insinuar que ni estudiemos ni hagamos historia con el fin de no crispar a la sociedad española: si ahora va a resultar que leer a MIGUEL HERNÁNDEZ o a ANTONIO MACHADO en el metro, mientras la señora de al lado lee la biografía de Esperanza Aguirre va a ser de mal español que quiere reabrir las heridas del pasado. Esto, señores, es HISTORIA, esto es CULTURA, y no quiero ni decir lo que son ciertos medios de comunicación (o manipulación) que ustedes ven, leen y oyen, ni lo que me parecen algunos de ustedes que, no sólo se oponen a una ley general de Memoria de Histórica, sino que además se niegan a condenar el asesinato en 1976 de Mari Luz Nájera, cuyo único delito fue manifestarse por la memoria del estudiante asesinado el día anterior por un fascista, o el más reciente de Carlos Palomino. ¿Acaso tienen algo de lo que avergonzarse?

España, aparta de mí este caliz

Niños del mundo,

si cae España —digo, es un decir—

si cae

del cielo abajo su antebrazo que asen,

en cabestro, dos láminas terrestres;

niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas!

¡qué temprano en el sol lo que os decía!

¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano!

¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno!

¡Niños del mundo, está

la madre España con su vientre a cuestas;

está nuestra madre con sus férulas,

está madre y maestra,

cruz y madera, porque os dio la altura,

vértigo y división y suma, niños;

está con ella, padres procesales!

Si cae —digo, es un decir— si cae

España, de la tierra para abajo,

niños ¡cómo vais a cesar de crecer!

¡cómo va a castigar el año al mes!

¡cómo van a quedarse en diez los dientes,

en palote el diptongo, la medalla en llanto!

¡Cómo va el corderillo a continuar

atado por la pata al gran tintero!

¡Cómo vais a bajar las gradas del alfabeto

hasta la letra en que nació la pena!

Niños,

hijos de los guerreros, entre tanto,

bajad la voz que España está ahora mismo repartiendo

la energía entre el reino animal,

las florecillas, los cometas y los hombres.

¡Bajad la voz, que está

en su rigor, que es grande, sin saber

qué hacer, y está en su mano

la calavera, aquella de la trenza;

la calavera, aquella de la vida!

¡Bajad la voz, os digo;

bajad la voz, el canto de las sílabas, el llanto

de la materia y el rumor menos de las pirámides, y aun

el de las sienes que andan con dos piedras!

¡Bajad el aliento, y si

el antebrazo baja,

si las férulas suenan, si es la noche,

si el cielo cabe en dos limbos terrestres,

si hay ruido en el sonido de las puertas,

si tardo,

si no veis a nadie, si os asustan

los lápices sin punta, si la madre

España cae —digo, es un decir—,

salid, niños, del mundo; id a buscarla!…


César Vallejo

Cantata del exilio


Título
Cantata del exilio
"¿Cuándo volveremos a Sevilla?"
Intérprete
Antonio Resines, Antonio Gómez y otros

  1. Narrador
  2. Partida
  3. Testimonio de Teresa Pamies
  4. Muerte de Antonio Machado
  5. Narrador
  6. Testimonio de Pons Prades
  7. Ángeles Sûr Mer
  8. Testimonio de Villar Gómez
  9. Dulce muchacha
  10. Narrador
  11. Celestino Alfonso
  12. Poema de atención
  13. Carta imaginaria a casa
  14. Tema de los campos-Narrador
  15. Testimonio de Mariano Constante
  16. Jugando al fútbol
  17. Testimonio de Mariano Constante
  18. La escalera
  19. Diálogo de Belchite-Liberación de París
  20. Poema del silencio
  21. Regreso
letra: Antonio Gómez
música: Antonio Resines
año de edición: 1976, París; 1978, Madrid

Comentario: (NOTA: ésta es una revisión del comentario publicado aquí el 4 de febrero, que estaba plagado de errores e inexactitudes. Lamento la confusión que pudiera haber generado). La Cantata del exilio supone dos cosas a la vez: forma parte de los discos de canción protesta escritos en clave épica, por un lado, y, por otro, una de las primeras propuestas serias para lo que se empezaba a denominar "recuperación de la memoria histórica". Compuesto por Antonio Resines, un importante cantautor, que fue miembro del grupo de folk-rock Almas Humildes, y escrito por Antonio Gómez, el ideólogo del colectivo madrileño Canción del Pueblo, la cantata se grabó en 1975, pero no se editó hasta 1977 por razones de la discográfica. El subtítulo hace referencia a lo que dijo Ana Ruiz, madre de Antonio Machado, que, aquejada de cierta demencia senil, no cesaba de repetir que se dirigían a Sevilla, a su casa, mientras cruzaban los Pirineos hacia Francia: Ana nunca volvió a Sevilla…
Comenzando con la carta de Franco a Hitler y una cita de César Vallejo, y finalizando con la sentencia: "Y así, el dolor se fue transformando en rebeldía silenciosa", combina temas musicales cantados e instrumentales con testimonios reales de los protagonistas de esta historia, que empieza con el exilio del pueblo español y la muerte de Antonio Machado, y finaliza con la toma de París y el regreso de algunos, pasando por los terribles campos de exterminio nazis, construidos y habitados por nuestros paisanos, y la adhesión de algunos republicanos a la famosa División Leclerc. El disco, en su mayoría, está interpretado por Resines, pero cuenta además con la colaboración de, entre otros, Teresa Cano, Pablo Guerrero, Luis Pastor o Quintín Cabrera, y cuenta con la colaboración de Carlos Tena.
Hay una nota característica a la que Antonio Gómez alude: la Cantata del exilio, a diferencia de otras como la Cantata del mencey loco de Sabandeños, Quan el mal ve d’Almansa de Al Tall, Los comuneros de Nuevo Mester de Juglaría, o la Cantata de Santa María de Iquique de Quilapayún, no contenía un himno final que sirviera de himno político para ser cantado colectivamente, ni otra reivindación concreta que la de homenajear a aquellos hombres y mujeres, precisamente porque ambos, Resines y Gómez, decidieron escapar del tono épico y vengativo que impregnaba al resto de cantatas tan de moda entonces entre el público contestatario. Tal vez fuera esto, unido a la poca preparación que tenía la sociedad española de entonces de emprender campaña alguna de un concepto tan abstracto, aunque tan presente a la vez, como es la "recuperación de la memoria histórica", lo que avocó a la cantata al fracaso estrepitoso, pero injusto, ya que la calidad de los textos de Antonio Gómez, la música de Antonio Resines y la interpretación de éste, Guerrero, Cano, Cabrera y Pastor, quedan muy por encima de cualquier propósito político, y en una obra de este calibre eso es decir bastante.
El disco supone un importantísimo documento sonoro y una alabable labor de recuperación histórica, si bien, sigue tan interesadamente velado como el día de su edición.

Masa


MASA
César Vallejo. España, aparta de mí este cáliz


Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: “No mueras, te amo tanto!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
“No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: “Tanto amor y no poder nada contra la muerte!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: “¡Quédate hermano!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar.
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