Posts Tagged ‘cine estadounidense’

¡Dame el premio!


Entre el examen que tengo la semana que viene, las movidas actuales, señoritos que llaman “pijo ácrata” a los jueces por sus autos (“le dijo la sartén al cazo”), delegadas del gobierno que no dimiten,… pues voy a coger y ponerme un rato épico con la imitación de gaitas escocesas en la fabulosa guitarra de Brian May.

highlander-christopher-lambert-kilt-sword

“Gimme the prize (Kurgan’s theme)” es una estimulante canción de Queen, escrita y compuesta por Brian May, en clave de heavy metal, para la banda sonora de Los inmortales (Highlanders, USA, Russell Mulcahy, 1986 –“highlander” no significa “inmortal”, sino que se significa “habitante de las tierras altas”, refiriéndose al origen escocés de su protagonista, Connor McLéod). Así que, mientras suena esta tremenda canción, voy desenvainando y grito ¡SÓLO PUEDE QUEDAR UNO!

Probablemente, esta película inventó la unión de épica y heavy metal

Gimme the prize

(Kurgan’s theme)

‘… garage and water from the sprinklers
It also left a man’s decapitated body lying on the floor
next to his own severed head, a head which at this time has no name’

‘I know his name’

Here I am I’m the master of your destiny
I am the one the only one I am the god of kingdom come
Gimme the prize just gimme the prize

Give me your kings let me squeeze them in my hands
Your puny princes
Your so called leaders of your land
I’ll eat them whole before I’m done
The battle’s fought and the game is won
I am the one the only one
I am the god of kingdom come
Gimme the prize just gimme the prize

‘Now you die’

‘I have something to say, it’s better to burn out than to fade away…
There can be only one’

Move over I said move over
Hey hey hey clear the way
There’s no escape from my authority – Didn’t I tell you
I am the one the only one I am the god of kingdom come
Gimme the prize just gimme the prize
I am the one the only one
I am the god of kingdom come
Gimme the prize

‘THERE CAN BE ONLY ONE’

http://www.quedeletras.com/letra-cancion-gimme-the-prize-bajar-11776/disco-a-kind-of-magic/queen-gimme-the-prize.html

Dame el premio

(Tema del Kurgan)

“… garaje y agua de los aspersores./ También dejó el cuerpo de un hombre decapitado yaciendo en el suelo/ cerca de su cabeza cortada, una cabeza que de momento no tiene nombre”// “Yo sé su nombre”// Aquí estoy. Soy el amo de tu destino/ Soy el primero, el único. Soy el dios del reino por venir/ Dame el premio, sólo dame el premio.// Dadme vuestros reyes, dejadme estrujarlos en mis manos/ Vuestros escuchimizados [Alt. débiles] príncipes/ los tan llamados líderes de vuestro país/ Me los comeré enteros antes de acabar/ La batalla está luchada y el juego está ganado/ Soy el primero, el único/ Yo soy el dios del reino por venir./ Dame el premio, sólo dame el premio.// “Ahora muere”// “Tengo algo que decir, es mejor consumirse que desaparecer…/ Sólo puede quedar uno”// Apártate, he dicho que te apartes./ Despeja el camino/ No hay escape a mi autoridad – ¿No te lo dije?/ Soy el primero, el único. Soy el dios del reino por venir/ Dame el premio, sólo dame el premio.// “SÓLO PUEDE QUEDAR UNO”

Brian May

Queen

Las calles de Filadelfia


Streets_of_PhiladelphiaComo el otro día pusimos una de las dos canciones originales que formaban la banda sonora de la película Philadelphia, hoy ponemos la otra: la de Bruce Springsteen, que abría la película y fue compuesta por este genio de la música por encargo del director de ésta, Jonathan Demme, antes de que estuviera acabado, quien además dirigió el mismo videoclip. El tema principal, que recibió un Oscar, es un clásico springsteeniano de la soledad urbana, el grito de soledad que recorre las calles de cualquier ciudad sobrepoblada:

Streets of Philadelphia

I was bruised and battered and I couldn’t tell
what I felt
I was unrecognizable to myself
Saw my reflection in a window I didn’t know
my own face
Oh brother are you gonna leave me
wasting away
On the streets of Philadelphia

I walked the avenue till my legs felt like stone
I heard the voices of friends vanished and gone
At night I could hear the blood in my veins
Just as black and whispering as the rain
On the streets of Philadelphia

Ain’t no angel gonna greet me
It’s just you and I my friend
And my clothes don’t fit me no more
I walked a thousand miles
just to slip this skin

The night has fallen, I’m lyin’ awake
I can feel myself fading away
So receive me brother with your faithless kiss
or will we leave each other alone like this
On the streets of Philadelphia

http://brucespringsteen.net/songs/streets-of-philadelphia

Las calles de Filadelfia

Estaba magullado y golpeado y no podía decir/ lo que sentía./ Era irreconocible para mí mismo/ Vi mi reflejo en una ventana, no conocía/ mi propia cara./ Oh hermano, ¿vas a dejarme/ que me consuma/ en las calles de Filadelfia?// Caminé por la avenida hasta que mis piernas se sintieron como de piedra/ Oí las voces de amigos desvanecerse y desaparecer/ Por la noche podía oír la sangre de mis venas/ tan negra y susurrante como la lluvia/ sobre las calles de Filadelfia.// Ningún ángel va a recibirme/ sólo somos tú y yo, amigo mío/ y mis ropas ya no me valen/ Caminé mil millas/ sólo para dejar esta piel.// La noche ha llegado, yago despierto/ Puedo sentirme esfumarme/ Así que recíbeme, hermano, con tu beso desleal/ o nos dejaremos en paz el uno al otro de esta manera/ en las calles de Filadelfia.

Bruce Springsteen 

Ciudad del Amor Fraternal


Philadelphia_impPhiladelphia (Johnathan Demme, 1993) es una de las grandes películas del Hollywood de los años 90, en aquella edad de plata que tuvo, y ya un clásico por derecho propio: una historia sencilla, pero real, no sólo porque haya quien sostiene que se inspira en un hecho real (que dio lugar a demandas y cosas así), sino porque es algo que podría pasarle a cualquiera. Demme juega con el concepto del nombre de la ciudad en donde transcurre la historia, Filadelfia, que fue fundada por William Penn, un filósofo cuáquero que, sirviéndose del pago de una deuda de la corona inglesa a su familia, quiso hacer una ciudad en donde se garantizara cualquier culto a Dios, y la llamó Philadelphia, que en griego antiguo significa “amor fraternal” (philós, “amor, amistad, simpatía, etc.”, y adelphós, “hermano”), y que años después sería donde se firmaría la Declaración de Independencia. Es, pues, una ciudad en donde alguien debería contar con, al menos, un amigo, como le ocurre al abogado Andrew Beckett, soberbiamente interpretado por Tom Hanks, cuando busca al también abogado Joe Miller, interpretado de manera no menos soberbia por Denzel Washington, quien tendrá que sobreponerse a cien y un prejuicios heredados acerca de los homosexuales y del SIDA para realizar una mejor defensa del caso, para demostrar que su despido fue causado por el prejuicio de los conservadores jefes de la firma de abogados y no por una negligencia (gracias a una trampa elaborada).

La estatua de bronce del fundador William Penn adorna la cúpula del ayuntamiento de la ciudadTras una historia tan sencilla se esconde un cúmulo de cosas por lo que esta película es, en cierto sentido, la película de los 90, y no sólo de los 90 estadounidenses. Durante la década anterior, conocida como la era Reagan, los prejuicios tradicionales contra los homosexuales y el pánico al SIDA se habían visto aumentados. Eran los años 80, y el SIDA contaba con un trágico aumento de afectados; el gabinete del presidente Ronald Reagan –supongo que con alguna excepción-, en lugar de dar información sobre la realidad de la enfermedad, se dedicaba a culpar desde todos sus medios a los homosexuales y a los drogadictos (nótese la comparación), intentando hacer creer a la población que era un problema de gente con vidas “desordenadas” y que de alguna manera se la habían buscado; la gente conservadora creía las arengas de los predicadores que aseguraban que era un castigo de Dios a los homosexuales, mientras que el pánico a la enfermedad hacía que los enfermos fueran condenados, además de a una muerte física segura, a una muerte social. Y para dar sensación de seguridad, el gabinete Reagan se aseguraba de que por sus fronteras no entraran, no sólo los enfermos, sino los homosexuales y los toxicómanos. Mientras tanto, como suele pasar, bajo tanta idiotez languidecía la voz de los médicos que intentaban explicar las vías de contagio de la enfermedad. En los días en los que transcurre esta película, el SIDA, como enfermedad debilitante, gozaba ya de la consideración de minusvalía –como se dice en ella- y, por tanto, de cierta protección, intentando explicar de esa manera que la actitud de los jefes de la firma, a parte de ser repudiable, ya no gozaba de amparo. También supone cierta desmitificación del modelo de éxito estadounidense, dado que, hay un momento en el que Beckett goza de la amistad y del respeto de los socios de la firma, hasta que tanto su enfermedad como su vida privada quedan al descubierto, momento en el que, para ellos, se convierte en un paria.

Habría muchas más cosas, y durante cien años habrá quien encontrará nuevos matices interesantes en esta película, que parece ganar cada vez que se ve de nuevo, pues no habla sólo del SIDA y de la homosexualidad, sino también de la amistad, de la solidaridad, etc. La película fue, en cierto sentido, todo un revulsivo que ayudó a cambiar la concepción que mucha gente tenía sobre la homosexualidad y los homosexuales, incluido aquí, en nuestra tierra, en donde muchas personas seguía teniendo la imagen de los alegres y depravados maricas de las películas de Pajares y Esteso (no sé cómo pensaban o piensan estos dos comediantes al respecto, o incluso sus directores y productores, pero aquellas películas, realmente, en ese sentido, hicieron mucho daño). Sólo una cosa más, que fue la excelente banda sonora, con dos temas originales: uno, a cargo del maestro Springsteen, que abre la película, y el otro, que es el que traemos, a cargo del canadiense Neil Young, cerrando la película en una de las escenas más emotivas de la historia del cine:

Philadelphia

Sometimes I think that I know
What love’s all about
And when I see the light
I know I’ll be all right.

I’ve got my friends in the world,
I had my friends
When we were boys and girls
And the secrets came unfurled.

City of brotherly love
Place I call home
Don’t turn your back on me
I don’t want to be alone
Love lasts forever.

Someone is talking to me,
Calling my name
Tell me I’m not to blame
I won’t be ashamed of love.

Philadelphia,
City of brotherly love.
Brotherly love.

Sometimes I think that I know
What love’s all about
And when I see the light
I know I’ll be all right.
Philadelphia.

Filadelfia

A veces creo que sé/ de todo lo que va el amor/ y cuando veo la luz/ sé que estaré bien.// Tengo a mis amigos en el mundo,/ tuve mis amigos/ cuando éramos chicos y chicas/ y los secretos venían desplegados.// Ciudad del amor fraternal/ lugar que yo llamo hogar/ no me vuelvas la espalda/ no quiero estar solo/ El amor dura para siempre.// Alguien me está hablando,/ llamándome por mi nombre/ me dice que no tengo la culpa/ no me avergonzaré del amor.// Filadelfia,/ Ciudad del amor fraternal./ Amor fraternal.// A veces creo que sé/ de todo lo que va el amor/ y cuando veo la luz/ sé que estaré bien./ Filadelfia.

Neil Young

Y para los amantes de la película, aquí van las escenas finales, con la preciosa canción de Young:

Una balada para el jinete cómodo


¿Y qué tiene de malo la libertad?

Dennis Hopper en Easy Rider

… and that’s the way it turned out to be

Roger McGuinn

MPW-55971Una canción tan triste como el final de la película a cuya banda sonora pertenece. Se trata de “Ballad of Easy Rider”, que acompañaba los créditos del final de la película Easy Rider (EE. UU; Hopper, 1969), dirigida por Dennis Hopper y protagonizada por él mismo (Billy) junto a Peter Fonda (Wyatt, “Capitán América”), haciendo una extraña pareja: una especie de hippiescos Don Quijote y Sancho Panza moteros, perdidos por los desiertos de Estados Unidos, rumbo al carnaval, al Mardi Grass, de Nueva Orleans, con la breve compañía del abogado, bala perdida de buena familia, George Hanson, interpretado magistralmente por un jovencísimo Jack Nicholson. La canción de McGuinn (ya por entonces re-bautizado como Roger por el consejo de un curioso gurú) supone el resumen de la película: ésa era la única manera de conseguir ser libre; el final inesperado de una historia que comienza con la obtención de un dinero, de una manera poco honrosa, sólo para hacer un gran viaje y llegar a un destino; pero al llegar a ese destino, no hay lo que esperaban ver, al menos para Wyatt, el quijotesco idealista, frente a su hedonista y realista compañero. En ese viaje por el sur se encuentran con gentes curiosas: comunas hippies, granjeros liberales…, pero también lo más rancio del sur de Estados Unidos: racistas y ultra-conservadores que no entienden un nuevo modo de vida que, en opinión de George, les asusta, y por eso reaccionan contra ellos con violencia, como él mismo descubrirá: ellos representan la consecución de la libertad, y eso molesta. Pero, en fin, no quiero destripar la película, porque merece la pena verla sin saber demasiado, salvo que tiene una de las mejores bandas sonoras del cine, con canciones de grupos de la época (abre el grupo de rock duro Steppenwolf; luego siguen los Byrds, The Band, Jimi Hendrix Experience, etc.), canciones que no sirven de mero acompañamiento a la soberbia fotografía de los desiertos estadounidenses, sino que, de alguna manera, explica la historia que estamos viendo, la complementa, y nos descubre lo que no vemos.

easyrider“Ballad of Easy Rider” fue escrita por Roger McGuinn y Bob Dylan… En realidad, Fonda se la había pedido a Dylan, pero él declinó la oferta, y sugirió al vocalista de los Byrds para hacerla, aunque le dejó unas líneas y por eso iba a aparecer como co-autor. Pero, por alguna razón que McGuinn desconoce, Dylan le pidió que borrara su nombre de los créditos de la canción (aunque sí forma parte de la banda sonora su “It’s alright, ma (I’m only bleeding)” interpretada por McGuinn); Roger cree que o a Bob Dylan no le gustó la película, por la razón que fuera, en su generalidad, o bien sólo le disgustó su final. Pero respetó su decisión y borró su nombre de los créditos. Como no quiero destriparle la película a nadie que no la haya visto, en primer lugar pongo esta versión en directo algo reciente de Roger McGuinn interpretándola junto a otro tema de los Byrds que también aparece en la banda sonora:

Ballad of Easy Rider

The river flows, flows to the sea
Wherever that river goes that’s where I want to be
Flow river flow, let your waters wash down
Take me from this road to someother town

All he wanted was just to be free
And that’s the way it turned out to be
Flow, river flow, let your waters wash down
Take me from this road to someother town

Flow river go, past the shady tree
Flow river flow, flow to the sea
Flow river flow, flow to the sea

The river flows to the sea
Whereever that river goes that’s where I want to be
Flow river flow, let your waters wash down
Take me from this road to someother town

All he wanted was just to be free
And that’s the way it turned out to be
Flow, river flow, let your waters rush down
Take me from this road to someother town

Flow river go, past the shady tree
Flow river flow, flow to the sea
Flow river flow, flow to the sea

La Balada de Easy Rider*

El río fluye, fluye hacia el mar/ A donde quiera que vaya ese río es donde yo quiero estar/ Fluye río fluye, deja arrastrarse tus aguas/ Llévame de esta carretera a alguna otra ciudad// Todo lo que quiso fue sólo ser libre/ y ésa es la manera en la que resultó serlo/ Fluye, río fluye, deja arrastrarse tus aguas/ Llévame de esta carretera a alguna otra ciudad.// Fluye río ve, más allá del árbol sombrío/ Fluye río, fluye, fluye hacia el mar/ Fluye río fluye, fluye hacia el mar.// (…)// Todo lo que quiso fue sólo ser libre/ y ésa es la manera en la que resultó serlo/ Fluye, río, fluye, deja que tus aguas crezcan/ Llévame de esta carretera a alguna otra ciudad…

Roger McGuinn (& Bob Dylan)

[* Easy Rider ha sido uno de los títulos malditos, por su imposibilidad de traducirlo de una manera comprensible para los castellano-parlantes. Se puede traducir como “jinete cómodo”, entendido en que son como dos jinetes de antaño, pero van cómodos ya que tienen sillines, y las choppers dan la sensación de conducir tumbado. Sería una traducción avalada por la escena en la que se hace una analogía entre el herrado del caballo y la reparación de la rueda de la moto. Por eso, en España no se tradujo nunca el título, sino que se subtituló como En busca de mi destino. Algo parecido pasa con el título de la canción, pero con un agravante; se puede entender de dos maneras: como que es la balada del “jinete cómodo” (probablemente de Wyatt, quien parece llevar la carga narrativa de la película), pero también como “la balada de la película Easy Rider”. Así que, ateniéndome a la imposibilidad de la traducción del título, me atengo a esta segunda interpretación; luego, cada cual, lícitamente es muy libre de interpretarla a su conveniencia.]


Pero casi al mismo tiempo, Roger la grabó junto a su grupo los Byrds, en el disco de aquel año llamado también Ballad of Easy Rider, con unos arreglos más del estilo de country-rock:

Dejando de lado las numerosas versiones, honrosas y buenas, que se hayan hecho, para los amantes de la película, y para aquellos que no tienen demasiados escrúpulos en ver los finales, he aquí la versión original, cerrando este maravilloso film, pionero en eso de las road movie, o bien, la road movie por excelencia:

¿Miedo del spoiler?

Minutos cinematográficos-musicales: el gran Chaplin


A la luz de nuestros propios egos, todos somos monarcas destronados

Charles Chaplin

Charles Chaplin (1889-1977) no sólo fue un gran actor y un magistral director de cine, sino, entre otras cosas, un compositor y músico excelente, siendo el compositor de todas las bandas sonoras de sus películas. He aquí una recopilación de sus mejores momentos musicales en el cine. En la página web dedicada a él, hay un extenso artículo sobre su faceta musical: http://www.charliechaplin.com/en/biography/articles/26-Chaplin-Music

CharlieChaplinAndGandhiSu personaje más conocido, aunque no el único, fue el vagabundo “Charlot”: era un personaje tierno, aunque pendenciero, un pillo honrado movido por el hambre con una honesta simpatía hacia los humildes, en el que se encarnaban todos los trabajadores e inmigrantes de Estados Unidos; de hecho, sus películas comenzaron a tener un importante trasfondo social que, si bien atrajo la admiración de muchas personas por todo el mundo, también le acabaría trayendo problemas. Es en las músicas de estas películas del cine mudo en donde menudo nos parece ver guiños a la música de los inmigrantes en Estados Unidos: ritmos irlandeses e italianos, sobre todo.

Para muestra, el número musical cantado –a pesar de ser una película muda- de Tiempos modernos (1936), en donde canta una curiosa canción en un idioma inexistente en el que mezcla palabras con apariencia italiana:

Ese trasfondo social de muchas de sus más memorables películas le empezarían a marcar como uno de las personas más Fotograma de Tiempos modernos (1936 -gonemovies.com)sobresalientes del “Hollywood rojo”. La industria cinematográfica de los años 30 era, en su mayoría, de tendencia izquierdista: durante el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, que tuvo lugar en Madrid y en Valencia en el 37, con el trasfondo de la guerra civil, y al que acudieron escritores de todas las partes del mundo, uno de estos escritores –del cual no recuerdo el nombre- afirmaba que en el rodaje de una película de producción estadounidense, protagonizada por Marlene Dietrich, todo el equipo técnico llevaba en las solapas de las chaquetas la efigie de la Península Ibérica y saludaban con el puño en alto cuando les mencionaban España. Chaplin no fue ajeno a estos movimientos de solidaridad internacional y de denuncia: su nombre figuraba como uno de los firmantes en el manifiesto de adhesión de la industria cinematográfica a la causa republicana (junto a otros directores, actores, guionistas y productores, como los Hermanos Marx), y, al igual que hizo Bertolt Brecht (quien profesaba una admiración manifiesta a Chaplin), eligió un enemigo al que ridiculizar, al que mostrar sus contradicciones y hacerse preguntar por qué ciertas personas habían elevado a la categoría de mito a un personaje, tan funesto y ridículo a la vez, como Adolf Hitler. Hablamos, por supuesto, de El gran dictador (1940), una película que el gobierno del III Reich calificó de infamia, pero intentaron quitarle hierro restándole mérito, y el ministro de propaganda Joseph Goebbels calificaba al inmortal actor de “pequeño judío despreciable”: no se podía esperar más del país que sostenía y recitaba lapidariamente la cita de Hanns Johst “Cuando oigo la palabra cultura… Le quito el seguro a mi Browning”… En esta película, el talento tanto cinematográfico como musical de Chaplin nos da inolvidables escenas, como ésta en el que, interpretando al barbero judío, afeita a un cliente al ritmo de la “Danza húngara nº 5” de Brahms:

Pero los problemas derivados de su izquierdismo no venían sólo de los intentos de la Alemania nazi por impedir que El Dictator_charlie3gran dictador viera la luz, pues dichas presiones venían, también, desde dentro. Ya en los años 30, el funesto magnate de la prensa Randolph Hearst (retratado apócrifamente en Ciudadano Kane por otro de los grandes, Orson Welles), con su estilo periodístico sensacionalista y filo-fascista, había acusado a toda la industria cinematográfica de propagar el comunismo –además de ser el culpable directo de la campaña de difamación contra el cómico Fatty Arbuckle, que le llevó al suicidio, al incidir directamente en el proceso contra éste por asesinato-. Así, tras la II Guerra Mundial, el gobierno decide imponer el miedo al comunismo y decide expurgar a la cultura estadounidense de toda idea izquierdista en una de las primeras “caza de brujas”, que se cebó sobre todo, pero no únicamente, en el mundo del cine y en los exiliados alemanes como Brecht y Heinrich Mann. J. Edgar Hoover, fundador del FBI, entregó múltiples pruebas que demostraban su filo-comunismo, al tiempo que se empleaban escenas de cualquier película suya para demostrar este hecho, y se llega a Ordenar su retención. En 1952 decide exiliarse a su país de origen, Inglaterra, en donde haría una metáfora de su situación en la película Un rey en Nueva York (1957). Anteriormente había estrenado con la United Artist, Candilejas (1952), una película también algo metafórica en la que, interpretando al cómico retirado Calvero, ponía en claro ese silencio, que era en parte la muerte profesional de los viejos cómicos del mudo que, según la crítica (no siempre muy justamente), se habían quedado desfasados y decretaron su final. Aunque en su caso también operaban factores políticos, ya que mientras intentaba acudir al estreno en Estados Unidos, el Comité de Actividades Antiamericanas ordena retenerla y discute sobre si expulsarle definitivamente, Una de las escenas más memorables de la película es ésta, hacia el final, co-protagonizada por su viejo compañero Buster Keaton, ambos interpretando a dos músicos desastrosos, pero magistrales. Recientemente supe que uno de los abuelos de Chaplin era gitano británico, algo de lo que él siempre se sintió muy orgulloso, y es muy probable que esa herencia se manifieste en su rabiosa manera de atacar el violín (NOTA: el vídeo sólo recoge la actuación de Chaplin y Keaton, así que, para aquellos que nunca la hayáis visto, podéis verla con toda la seguridad de que no es un spoiler):

Mirada de cerca, la vida parece una tragedia; vista de lejos, parece una comedia. Nunca te olvides de sonreír, porque el día en que no sonrías será un día perdido. La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive cada momento, antes de que baje el telón y la obra termine sin aplausos. Hay que tener fe en uno mismo. Aún cuando estaba en el orfanato o recorría las calles buscando qué comer, me consideraba el actor más grande del mundo. La vida es maravillosa…si no se le tiene miedo. Sin haber conocido la miseria, es imposible valorar el lujo. Más que maquinaria necesitamos humanidad, y más que inteligencia, amabilidad y cortesía. Fui perseguido y desterrado, pero mi único credo político siempre fue la libertad.

Charles Chaplin

http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Chaplin#Exilio

http://www.charliechaplin.com/en

Paul Robeson, el viejo hombre de río


Paul Robeson: actor, cantante de gosspell y blues, activista socialista y miembro de la Brigada LincolnHilvanando temas con el de ayer, no podíamos pasar por alto el nombre de aquel gigante de gran corazón afroamericano y universal: Paul Robeson, actor, cantante (bajo-barítono), atleta, abogado e incasable luchador y defensor de los derechos civiles y humanos.

Paul Robeson (1898-1976) era hijo de William Drew Robeson, un predicador protestante que había sido esclavo y que durante la Guerra de secesión escapó de sus amos, y de Maria Louisa Bustill, una mujer cuáquera que en su sangre llevaba mezclada una muestra de cada uno de los pueblos norteamericanos (india, anglo-sajona y africana) que perteneció al movimiento abolicionista. El matrimonio se destacó por la lucha por el reconocimiento de los derechos civiles y la abolición de la injusticia; se mudaron a Nueva Jersey, en donde nació Paul Robeson. Paul fue el tercer alumno negro en graduarse en derecho, en la Universidad Rutgers, en donde el camino para ello no fue fácil: no era fácil ni siquiera en los Peggy Ashcroft and Paul Robeson in Othello in 1930Estados norteños; allí, además se comienza a destacar como un buen atleta, sobre todo en fútbol americano y en béisbol. Ejerce como abogado, pero a mediados de los años 20 es llamado por las artes escénicas y comienza su periplo por el teatro y el cine: como todo gran actor negro interpretó al protagonista de Otelo. A finales de los años 20, se traslada con su familia al Reino Unido, en donde ve cómo las diferencias sociales no son tan abismales como en su país natal, y es, más o menos, cuando comienza más intensamente su carrera como artista comprometido con la sociedad y los desposeídos. Las inquietudes políticas de Robeson iban más allá de su propio pueblo, el afroamericano, de cuyo movimiento no sólo fue un pionero sino un activista destacado, hasta el punto de contar con la admiración del propio Malcolm X: sentía como los trabajadores y pobres de todo el mundo reclamaban su profunda y potente voz, como debía representar a las etnias esclavizadas o semi-esclavizadas se sentían representadas por su gigantesca figura: actuó, por Con dos brigadistasejemplo, para los soldados estadounidenses del Pacífico durante la II Guerra Mundial, pero también defendió a los japoneses americanos recluidos en los campos de concentración de su país de acogida; denunció públicamente la invasión de Etiopía por parte del fascismo italiano, y se declaró, desde el principio, enemigo acérrimo del nazismo. Mención especial merece su actitud durante la Guerra civil española, en la cual se mostró siempre partidario del gobierno legítimo y declaró abiertamente su adhesión a la causa de los trabajadores españoles; estuvo en la Brigada Lincoln de voluntarios estadounidenses: los brigadistas de la Lincoln cantaban un spiritual negro que él había popularizado: “Join in the fight”, una llamada a la lucha a los “camaradas negros” (como decía la canción). Como anécdota, Robeson visitó y actuó en una gala en beneficio de los niños vascos refugiados en Inglaterra, quienes quedaron sumamente impresionados. Para Robeson, el conflicto español fue el punto de no retorno; en una entrevista declaraba:

El artista debe tomar parte. Debe elegir entre luchar por la libertad o la esclavitud. Yo he hecho Paul Robeson: Voice of the Peoplemi elección. No tenía alternativa. La historia de la era capitalista está caracterizada por la degradación de mi pueblo: despojado de sus tierras, su cultura destruida…, denegada la protección igualitaria bajo la ley, y privado de su lugar legítimo en el respeto de sus compañeros. No por fe ciega o coerción sino consciente de mi trayectoria, tomo mi lugar con vosotros.

(http://en.wikipedia.org/wiki/Paul_Robeson, la traducción es mía)

Así, Robeson, admirado por personas como Pablo Neruda (quien le dedicó un poema), James Joyce y Ernest Henry Wallace, Albert Einstein, Lewis L. Wallace y Paul Robeson, 1947.Hemingway, se unió a ese extenso grupo de artistas con inquietudes políticas que decidieron que el artista debía hacer algo más que refugiarse en su interior. Acabada la II Guerra Mundial, Paul retorna a Estados Unidos, pero el regreso no será fácil. Tomará parte activa en el movimiento por los derechos civiles de los afroamericanos y apoyará a los sindicatos de trabajadores de todo el país. Sólo por esto, aunque no hubiera simpatizado con el comunismo, se le puso en la mira del senador McCarthy (Lee su intervención en inglés ante el Comité de Actividades Antiamericanas y mira sus fichas del FBI). A Robeson, que seguía activo en sus actividades políticas, participando en el Congreso de la Paz de París de 1949 y habiendo viajado por la Unión Soviética, se le empieza a vetar en programas de televisión y a cancelar sus conciertos. Uno de ellos, el de Peekskill (Nueva York), a beneficio del Congreso de los Derechos Civiles, fue atacado por movimientos organizados ultraderechistas convocados por el omnipresente KKK: el resultado fue el llamado Disturbio de Peekskill. En un segundoPaul Robeson cantando The Star-Spangled Banner para los trabajadores de los astilleros. concierto, se contó con el apoyo de Pete Seeger, Woody Guthrie y Lee Hays. Hay quien puede pensar que estos incidentes eran aislados y llevados a cabo de manera espontánea, pero la realidad era que el anticomunismo, ligado en algunos sitios a los movimientos antinegros y antisemíticos, promovido por el macarthismo tuvo como consecuencia inmediata el auge de los movimientos fascistas y supremacistas en Estados Unidos; si las ligas del KKK podían desfilar impunentemente por cualquier ciudad haciendo gala de su repugnante ideología, no era así, ni mucho menos, para los sindicatos laborales ni para los movimientos de los derechos civiles. El resultado se ve en  muchos de los titulares que se ocuparon de esta noticia: los disturbios los habían causado los comunistas. Robeson declaró: "Voy a cantar donde quiera que la gente quiera que cante… y no me asustan las cruces que arden. ni en Peekskill ni en cualquier otro lugar" (http://es.wikipedia.org/wiki/Paul_Robeson).

Paul Robeson at the Peace Arch, 1952-55Entre 1961 y 1965, durante unas giras por la Unión Soviética, la salud de Robeson comenzó a resentirse, pero no se detendría en sus actividades. Finalmente, en enero de 1976, a los 77 años, Paul Robeson fallecía. Llegaron condolencias de Coretta Scott King, viuda de Martin Luther King.

Fuentes: http://en.wikipedia.org/wiki/Paul_Robeson

En castellano y resumido: http://es.wikipedia.org/wiki/Paul_Robeson

Grabado de Leopoldo Méndez, MéxicoSu canción más famosa fue esta “Ol’ man river”, con música de Jerome Kern y letra de Oscar Hammerstein II, para el musical de 1927 Show Boat, un espectáculo con carga social acerca de la dura vida de los negros del Mississippi. Originalmente fue interpretada por Jules Bledsoe, el primer afroamericano en tener una carrera en Broadway:

Aunque, sin duda es más conocida la versión de Paul Robeson, que varía bastante la letra, cargándola de más significado:

Ol’ man river

Dere’s an ol’ man called de Mississippi
Dat’s de ol’ man dat I’d like to be
What does he care if de world’s got troubles
What does he care if de land ain’t free

Ol’ man river, dat ol’ man river
He mus’ know sumpin’, but don’t say nuthin’
He jes’ keeps rollin’
He keeps on rollin’ along

He don’ plant taters, he don’t plant cotton
An’ dem dat plants’ em is soon forgotten
But ol’man river
He jes’ keeps rollin’ along

You an’ me, we sweat an’ strain
Body all achin’ an’ wracked wid pain,
Tote dat barge! Lif’ dat bale!
Git a little drunk an’ you lands in jail

Ah gits weary an’ sick of tryin’
Ah’m tired of livin’ an’ skeered of dyin’
But ol’ man river
He jes’ keeps rolling’ along

Niggers all work on de Mississippi*
Niggers all work while de white folks play*
Pullin’ dose boats from de dawn to sunset
Gittin’ no rest till de judgement day

(Don’t look up an’ don’t look down)
(You don’ dar’st make de white boss frown)
(Bend your knees an’ bow your head)
(An’ pull dat rope until you’re dead)

Let me go ‘way from the Mississippi
Let me go ‘way from de white man boss
Show me dat stream called de river Jordan
Dat’s de ol’ stream dat I long to cross

(Ol’ man river, dat ol’ man river)
(He mus’ know sumpin’, but don’t say nothin’)
(He just keeps rollin’)
(He keeps on rollin’ along)

Long, low river
Forever keeps rollin’

(Don’ plant taters, he don’ plant cotton)
(And dem dat plants’ em is soon forgotten)
(But ol’ man river
(He jes’ keeps rollin’ along)

Long low river
Keeps singin’ dis song

You an’ me, we sweat an’ strain
Body all achin’ and wracked wid pain
Tote dat barge! Lift dat bale!
Git a little drunk and ya lands in jail

Ah gits weary an’ sick o’ tryin’
Ah’m tired o livin’ an’ skeered o’ dyin’
But ol’ man river
He jes’ keeps rollin’ along!

Río anciano

Hay un viejo llamado el Mississippi/ Es el viejo que a mí me gustaría ser/ Qué le importa si el mundo tiene problemas/ Qué le importa si la tierra no es libre// Río anciano, ese río anciano/ Debe saber algo, pero no dice nada/ Sólo sigue fluyendo/ sigue fluyendo a lo largo// No siembra papas, no siembra algodón/ y los que lo plantan pronto serán olvidados/ Pero el río anciano/ sigue fluyendo a lo largo// Tú y yo, sudamos y nos esforzamos/ Todo el cuerpo dolorido y arruinado por el dolor/ ¡Lleva esa barcaza! ¡Levanta ese fardo!/ Echa un pequeño trago y acabas en la cárcel// Ah acabas cansado y harto de intentarlo/ Oh, estoy cansado de vivir y asustado de morir/ Pero el río anciano/ sólo sigue fluyendo// Todos los negros trabajan en el Mississippi/ Todos los negros trabajan mientras la gente blanca juega/ arrastrando esos botes desde el alba hasta el ocaso/ sin conseguir descanso hasta el día del juicio final// (No mires arriba, no mires abajo)/ (No te atrevas a hacer fruncir el ceño al patrón blanco)/ (Dobla tus rodillas y baja tu cabeza)/ (y tira de esa cuerda hasta que te mueras)// Déjame ir lejos del Mississippi/ Déjame ir lejos del patrón blanco/ Muéstrame ese arroyo llamado río Jordán/ ése es el río que yo ansío cruzar// (Río anciano, ese río anciano)/ (Debe saber algo, pero no dice nada)/ (Sólo sigue fluyendo/ sigue fluyendo a lo largo)// Largo, río bajo/ para siempre sigue fluyendo// (No siembra papas, no siembra algodón)/ (y los que lo plantan pronto serán olvidados)/ (Pero el río anciano)/ (sigue fluyendo a lo largo)// Largo río bajo/ Tú y yo, sudamos y nos esforzamos/ Todo el cuerpo dolorido y arruinado por el dolor/ ¡Lleva esa barcaza! ¡Levanta ese fardo!/ Echa un pequeño trago y acabas en la cárcel// Ah acabas cansado y harto de intentarlo/ Oh, estoy cansado de vivir y asustado de morir/ Pero el río anciano/ sólo sigue fluyendo.

Fuente y otras versiones: http://lyricsplayground.com/alpha/songs/o/olmanriver.shtml

* A parte de la dificultad de traducir al castellano el sustantivo peyorativo nigger (usado aquí de manera irónica), estas líneas sufrieron, a lo largo de sus representaciones, variaciones, como la del año 36, en la que se sustituía niggers por coloured folks, gente de color.

EDIT., 16-08-11: tras ver la película subtitulada, he realizado algunos cambios en la traducción, con la que no estaba muy satisfecho. Empezando por el título y el estribillo, que siempre se ha solido traducir por “viejo hombre de río”, y que yo, valiente y pedante de mí, traduje como “viejo ribereño”: es el comienzo, realmente, el que nos da el sentido de la canción, tratándose de una humanización del río Mississippi. Así pues, resultaba ser una unión entre los conceptos de “hombre viejo” y “río”, y de ahí nuestra traducción, entendiendo que, mientras cualquier ser o cosa puede ser “viejo”, sólo el ser humano es anciano. De ahí la corrección de rollin’: al entenderlo como un hombre, traduje como rodando (por el río), pero al ser un río humanizado no hay realmente ningún motivo por el que no lo traduzca por “fluyendo”. Otros cambios, propiciados por la versión subtitulada, me han rebelado lo que se escondía bajo ciertas palabras: no ha sido un trabajo fácil, ya que, nótese, la canción está escrita en el dialecto de los negros del sur de entonces, es decir, de cómo pronunciaban ellos las palabras inglesas. Por supuesto y como siempre, estoy abierto a sugerencias y opiniones.

Show Boat, 1936

Para acabar con algo simpático: reconozco que la primera vez que oí la canción (no sobre Paul Robeson) fue en este capítulo de los Simpsons. Para quien no conozca la serie, el personaje que canta no es Robeson, sino el Dr. Hibbert, personaje de la serie:

A %d blogueros les gusta esto: