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Dear Janis: Country Joe & Janis


Well, I’m talkin’ to you about love,
Did you hear me, I said love,
Because it’s got to be such a long, long, way
From denyin’, from denyin’.

“Farewell song”

Country Joe colgó en su habitación esta curiosa fotografía de Janis (¿autor?)Janis Joplin es una de mis cantantes favoritas: como cantante de blues supo canalizar su dolor interno y expulsarlo en forma de canciones, la mayor de las veces ajenas que hacía propias: el desengaño amoroso fue el motivo esencial de sus temas. David Dalton, periodista de Rolling Stones, en su libro Janis Joplin. Un pedazo de mi corazón, dedica un buen número de páginas a este tema de una manera nada escabrosa, muy elegante y con mucho cariño, pero no exento de crítica hacia la protagonista de su libro. Para el periodista de rock, la reina blanca del rock, a pesar de su carácter promiscuo y salvaje, tenía una visión del amor de lo más cursi, lo cual la movía a engancharse a cualquier tipo que la prometía el sol y la luna, y al final no dejaba de ser un colgao. Janis tuvo muchos amantes, pero pocos novios y novias.

country-joe-mcdonald-woodstockQuizás una de sus pocas relaciones fue la que tuvo con Country Joe McDonald. Country Joe ya ha aparecido en alguna ocasión por aquí: Joe McDonald formó junto a Barry Melton “The Fish” el dúo de canción protesta Country Joe & The Fish, que fue ampliado con nuevos miembros convirtiéndose en uno de los grupos más famosos de San Francisco, con la peculiaridad de practicar una mezcla de rock psicodélico y temas políticos. Hacia 1969 en adelante, Country Joe volvió a sus raíces de cantautor  político. En 1967, en un concierto en el que compartían cartel Country Joe & The Fish y Big Brother & The Holding Company –la banda a la que pertenecía por entonces-, Joe y Janis se conocieron y comenzaron un idilio apasionado, pero breve. Aquí recuerda Country Joe aquellos días: http://www.countryjoe.com/autobio.htm. Contra ciertos rumores, McDonald se defiende y dice que simplemente rompieron, como cualquier otra pareja. De aquellos días, en los que podrían haber sido la mejor pareja del rock hippie, quedó una hermosa canción escrita por el propio Country Joe e incluida en el segundo LP de la banda en 1967, I feel like I’m fixin’ to die, titulada, para que no quepa la menor duda de la destinataria, “Janis”:

Janis

Into my life on waves of electrical sound
And flashing light she came,
Into my life with the twist of a dial
The wave of her hand — the warmth of her smile.
And even though I know that you and I
Could never find the kind of love we wanted together,
Alone I find myself missing you and I, you and I.

It’s not very often that something special happens
And you happen to be that something special for me.
And walking on grass where we rolled and laughed in the moonlight
I find myself thinking of you and I, you and I, you.
Into my eye comes visions of patterns
Designs the image of her I see.
Into my mind the smell of her hair,
The sound of her voice — we once were there.

And even though I know that you and I
Could never find the kind of love we wanted together,
Alone, I find myself missing

You and I,
You and I,
You.

Janis

Adentro de mi vida en ondas de sonido eléctrico/ y luz destellante vino ella,/ adentro de mi vida con el giro de un dial/ el movimiento de su mano – el calor de su sonrisa./ Y aunque sé que tú y yo/ nunca podríamos encontrar el tipo de amor que juntos buscamos,/ en soledad me encuentro echándote de menos a ti y a mí, tú y yo.// No es muy a menudo que suceda algo especial/ y tú resultas ser ese algo especial para mí./ Y caminando por la hierba donde rodamos y nos reímos a la luz de la luna/ me encuentro pensando en ti y en mí, tú y yo, tú./ Adentro de mis ojos viene la visión de patrones/ que diseñan la imagen suya que veo./ Adentro de mi mente el olor de su pelo,/ el sonido de su voz – una vez estuvimos ahí.// Y aunque sé que tú y yo/ nunca podríamos encontrar el tipo de amor que juntos buscamos,/ solo, me encuentro echando de menos// Tú y yo,/ tú y yo,/ tú.

Country Joe McDonald

Country Joe y Janis siguieron siendo amigos. Me gustaría saber cuál sería su reacción cuando en el festival de Woodstock, en su actuación acústica en solitaria, Joe comenzó a cantarla, aunque seguramente sin dobles intenciones:

Sólo audio

A pesar de ser bastante crítico con las ambiciones de Janis –según él-, siempre la tuvo un enorme cariño, y, cuando se enteró de la muerte de su amiga, mientras estaba en Santiago de Chile, mientras colaboraba en una película de Saul Landau y apoyaba de cara a las próximas elecciones a Unidad Popular, de Salvador Allende, Joe supo de su muerte y encendió una vela en su honor. Incluso a día de hoy, Country Joe, en sus escasas actuaciones, la interpreta a modo de homenaje:

Descarga la canción gratis: http://www.countryjoe.com/jukebox.htm

Mayo del 68: visión crítica


Este año que se celebran los 40 años del Mayo del 68, que se están haciendo aniversarios, conferencias, y un recital de Raimon al que servidor (ya que no pudo organizarlo en persona, porque el rectorado ya había dado el paso) va asistir y en primera fila a poder ser (ya que me perdí el de la Facultad de Económicas por razones cronológicas y porque Doc todavía no me ha inventado la máquina del tiempo), a mí me gustaría poner una visión crítica en todo esto. Aunque soy admirador de los hechos positivos que sacudieron el mundo, mi visión dista mucho de la canción (gran canción, pero algo naif para mi gusto) de Ismael Serrano “Papá cuéntame otra vez”. 

¿Qué ocurre en el 68? Que la juventud primordialmente se levanta contra dictaduras de todo signo o contra democracias conservadoras falseadas. Los historiadores lo señalan muy bien: es la culminación de una frustración a nivel global surgida tras la Segunda Guerra Mundial. El mundo son dos bloques: uno, capitalista y demócrata, liderado por Estados Unidos, pero que no tiene reparos en pactar con dictaduras fascistas con tal de poner frentes contra el comunismo en todo el globo, ni en disolver manifestaciones con el ejército a balazos (Universidad de Kent State, Ohio); y otro, comunista, pero que en realidad dista de parecerse si quiera al comunismo que Marx propugnaba antes de la llegada de la igualdad, sino una dictadura burócrata-militar, y que es tan intervencionista como el otro bloque.
En Estados Unidos, el movimiento pacifista contra la guerra del Vietnam se fue transformando en un movimiento más violento. David Dalton, en su libro sobre los Rolling Stones, dice que los estudiantes, de poner flores en los fusiles de humo de la policía pinchaban los testículos de sus caballos con agujas, de llevar túnicas hindúes multicolores a portar camisas militares, y del pacífico acto de escuchar música mientras se fuma un buen peta a poner bombas. Por otro lado, Martin Luther King, líder de los derechos civiles admirado en todo el mundo, es asesinado por alguien pagado por quien todo el mundo sabe, pero nadie puede demostrar; tras su muerte, los barrios negros explotan movidos por la injusticia y la indignación en un torbellino de violencia. De los pacíficos pastores protestantes negros pasan a tomar el protagonismo grupos más radicales con apariencia militar, como los Panteras Negras: no obstante, sus líderes eran más coherentes y sensatos que muchos de sus seguidores, y el ejemplo de muchos de ellos, como Huey Newton o Angela Davies, no puede ser falseado sin sonrojarse. También muere asesinado Robert Kennedy, que representaba para los grupos pacifistas y el movimiento de Derechos Civiles la última esperanza dentro de la política, frente a su correligionario y sucesor de su hermano, Lyndon B. Johnson.
En México, en la Plaza de las Tres Culturas, la policía carga contra una concentración estudiantil. El resultado: varios muertos.
En Checoslovaquia, el intento de democratización del régimen comunista del presidente Dubček no gustó a Moscú, que envío a las tropas del Pacto de Varsovia a invadir Praga. Aquel suceso, frente a lo que algunos interesados digan, no simbolizó que muchos cuestionaran el comunismo como alternativa a la democracia o al dictadura fascista que había en Portugal, España, Grecia y en algún otro sitio, sino en adquirir una visión crítica a lo que Rusia entendía por comunismo y si realmente se diferenciaba en algo de otro régimen totalitario.
En París los estudiantes toman la calle. Importantes personas de la cultura los apoyan (cineastas, cantantes, escritores…). Los trabajadores se unen. Pero cuando el gobierno De Gaulle ofrece mejoras a los trabajdores, el Partido Comunista Francés, mediante su sindicato, ordena a los obreros a vovler al trabajo. De esta manera, la mini-revolución estudiantil fracasa, y toma la calle una manifestación gaullista.
En España, inspirados por el Mayo francés, también salen los estudiantes a la calle. Se producen disturbios, aunque disten mucho de la magnitud de sus compañeros parisinos, y el gobierno de Carrero decreta el estado de excepción.

Hablemos, de momento y por ahora, de España sólo. Aunque las movilizaciones estudiantiles del 68 fueron muy importantes, porque demostraron que había un enorme descontento hacia el régimen, es falso que fueran las movilizaciones estudiantiles: no se deben olvidar las del 56, que fueron incluso más audaces, no tanto por la magnitud de los hechos sino por la cercanía con la guerra civil y la existencia todavía de grupos guerrilleros, los Maquis, si bien en retirada. Tampoco hay que olvidar las pocas huelgas que algunos trabajadores tuvieron el valor de hacer: por ejemplo, la protagonizada por los mineros asturianos en el 63. Los mineros fueron detenidos y torturados; cuando sus mujeres fueron a pedir su liberación a los cuarteles, los guardia civiles las detuvieron, las torturaron y las rapron al 0. El entonces ministro Manuel Fraga, ya sabéis, uno de los padres de la democracia, dijo entonces: “así, las mujeres de los mineros no tendrán ya piojos”.
Pero volviendo al 68: su influencia, aunque todavía tímida, fue innegable. La oposición vio que había realmente un amplio espectro de la población que estaba en contra de Franco y sus ministros. Tampoco hubo realmente un único foco, sino que aconteció en las más importantes universidades: Madrid, Santiago de Compostela, Barcelona, Bilbao… No es tampoco casual que muchos movimientos de canción de autor aparecieran, después de un año de gestación, justo entonces (Voces Ceibes en Santiago, Canción del Pueblo en Madrid…).

Pero ahora quisiera ser un poco crítico. Muchos de los que entonces participaron hoy tiene cuarenta años más, y en algunos, incluso, cuarenta años menos de pensamiento. Quedan irreductibles, y me enorgullezco de ser amigo de muchos de estos invencibles. Los otros son hoy en día políticos, profesores, locutores de radio (sí, ese), banqueros (después de despotricar tanto contra el capitalismo), golfistas de Polaris World… Y aquí encontramos varias tendencias diferenciadas:
En primer lugar, los que siguen siendo de izquierdas convencidos, pero en teoría, porque en la práctica tienen tendencias conservadoras-liberales y mercantiles.
En segundo lugar, los que estuvieron, siguen siendo relativamente de izquierdas, pero se avergüenzan de haber leído El Capital, de haber llevado fotos de “Che” Guevara, de haber gritado “¡Abajo el capitalismo!”. Es una especie de síndrome de culpabilidad por ser de izquierdas, de estar todo el santo día pidiendo perdón por ello; y ocurre entonces que, de tanto bajarse los pantalones ante la derecha, se acaba pensando como ellos. Como ejemplo, esta columna que escribía Fernando Savater en El País: entre otras lindezas se permite insinuar que Rafael Alberti era un asesino (leed bien: RAFAEL ALBERTI; esto es como cuando el mindundi intelectual de Pemán llamó a d. Miguel de Unamuno “mal intelectual”):
http://www.elpais.com/articulo/opinion/mes/cuarenta/anos/elpepuopi/20080505elpepiopi_4/Tes
Y en tercer lugar los (no me muerdo la lengua) traidores. Antiguos marxistas, castristas o maoístas (éstos muy especialmente) que si bien otrora con la fe del centurión sentenciaban la muerte del capitalismo y el franquismo, hoy, con la moral de Torquemada, predican sobre los peligros del marxismo (¿) desde sus radios, cátedras o programas en Libertad Digital TV. Y si bien ayer defendían el derecho de un pueblo a protegerse con las armas, hoy, todo aquel que no vote al PP o a UPyD es culpable de complicidad con el terrorismo. ¿Fue esta gente realmente de izquierdas?, ¿o es que será verdad que los extremos acaban pareciéndose? Un poco de ambas cosas, no lo neguemos: la mayoría de éstos no pertenecían a la clase obrera, eran de familias acomodadas que jugaban a hacer la revolución.

40 años han pasado y las cosas no han cambiado. Hoy los universitarios se manifiestan contra el Plan Bolonia, al mismo tiempo que los rectores recuerdan el Mayo del 68. Estoy a favor de la movilización, pero también veo muchas veces entre ellos, justamente entre los que más gritan, a los futuros traidores: ya ni siquiera necesito 40 años para desencantarme; tengo 28 años y ya he nacido desencantado.
Leía en el órgano de la Complutense como el jefe del gabinete del rector se enorgullecía de traer a Raimon para celebrar el 40 aniversario de su recital en la universidad, y decía: “queremos acercar a los jóvenes aquel hecho”. Aunque siempre se lo agradeceré, tengo cierto motivo para sentirme indignado: aquí hay un joven concreto que un buen día se dijo “Podría intentar que la universidad trajera a Raimon…”, y empezó a moverse, buscando el apoyo de profesores, de la asociación de su facultad y del departamento de Filología Catalana (con los que, incomprensiblemente, no cuentan). Al conocer que el rectorado ya había pensado en traerlo, éste que escribe y firma envió en dos ocasiones sus servicios como voluntario sin obtener una respuesta en la primera ocasión y en la segunda sólo una nota informativa generada automáticamente. Tal vez sea sólo la frustración, pero uno se siente mal y menospreciado, especialmente al leer esas declaraciones; hubiera agradecido un “No, gracias: ya tenemos gente trabajando en ello”: tampoco quiero parecer un fanático
Así que celebrémoslo, pero no mitifiquemos, no idealicemos: hubo muchos aprovechados, desertores y medias-tintas. Dentro de 40 años los habrá de nuevo, y yo diré: “Recuerdo a ese que ahora es portavoz del PP gritar contra el capitalismo en una asamblea contra el Plan Bolonia”.
Pido perdón al resto: estoy con vosotros.

NO A BOLONIA
BOLONIA EZ
NON A BOLONIA
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