Posts Tagged ‘El Mundano’

Dear Janis: pedazo de mi corazón


janisjbpbJanis Joplin nació en Port Arthur, Texas, y aunque provenía de una familia medianamente liberal, se aburría como una ostra en su pueblo. Empezó a interesarse por el arte y la música, sobre todo el blues, impresionada por el talento y la vida de vocalistas como Billie Holyday y Bessie Smith, y entonces, como tantos otros jóvenes de aquellos tiempos, decide lanzarse a la aventura bohemia de Nueva York y probar suerte como una cantautora de folk y de blues, mientras alterna irregularmente sus estudios. Allí conocerá a muchos de las futuras estrellas del rock de San Francisco, como Jorma Kaukonen, futuro guitarrista de Jefferson Airplane, con quien toca regularmente, y a Chet Helms, promotor musical y futuro dueño de la sala de conciertos The Family Dog. A Janis no le acompaña el éxito y regresa derrotada a su casa. Entre 1966 y 1967, con la explosión del nuevo rock en San Francisco, propiciado por el éxito de Jefferson Airplane, Chet Helms representa a un grupo de esta ciudad que toca regularmente en su local: Big Brother & The Holding Company. Impresionados por el éxito de grupos con vocalista femenina, como Jefferson Airplane, con Signe Andersen, y The Great Society con Grace Slick (luego con los Airplane), deciden buscar a “una tía que cante”, y Helms recuerda a Janis, para lo cual envía a un ex-novio de ella para reclutarla, por lo que Janis diría que su inclusión en el grupo fue “a base de polvos”. Y es aquí donde comienza su leyenda…

janis-joplin-and-big-brother-and-the-holding-companyA parte de la propia Janis, Big Brother estaba formado por Sam Andrew, guitarrista y vocalista; James Gurley, guitarra; Peter Albin al bajo; y Dave Getz (que, además, era profesor) a la batería. El origen del nombre del grupo fue la conjunción de dos bromas mientras jugaban al “Monopoly”; y su sonido era el propio del de una banda de garaje y rock duro de entonces, alternando folk-rock y blues: a pesar de que el grupo ha sido calificado por varios críticos como generalmente malo y poco imaginativo, tiene un sonido bastante interesante que, en muchos aspectos, se adelanta varias décadas al grunge. A finales de 1966 (ya con Janis) graban un disco que será publicado en 1967, con el nombre de la banda: Big Brother & The Holding Company. Featuring: Janis Joplin, pero el gran éxito vino tras el Festival de Monterey, donde la interpretación de Janis de canciones como “Ball and Chain”, de la gran Big Mama Thornton, dejó alucinado a un público compuesto no sólo de aficionados, sino también de músicos ya famosos: se puede ver a Mama Cass –para más señas, una de las mejores vocalistas del pop-, de Mamas & Papas, con una expresión que indica la alucinante sorpresa. Fue entonces cuando llegó el auge y caída, a la vez, de Big Brother, y el auge total para Janis Joplin, que acabaría abandonando la banda. En 1968 publicarían su segundo disco, Cheap frontThrills, alternando grabaciones de estudio con grabaciones en directo (y aprobado por los Ángeles del Infierno, sección San Francisco, como pone en el sello de abajo de la cubierta diseñada por Robert Crumb). Es ahí donde viene uno de los mejores temas interpretado por Janis como miembro de la banda: “Piece of my heart”. La canción ya fue disertada espléndidamente por Elena Gabriel en nuestro blog amigo y hermano El Mundano, por lo que no voy a intentar mejorar algo que ya hizo alguien de manera insuperable sobre este clásico del soul que se convirtió además en clásico del rock, salvo una cosa. Janis Joplin no cantó demasiadas canciones originales compuestas por ella: o bien se las escribían pensando en ella, o bien tomaba una canción ajena y la reinterpretaba de manera que se apropiaba emocionalmente de ella, encontraba (como todos más o menos hacemos regularmente) cierto reflejo de sí misma y de su historia, y así la convertía en casi autobiográfica:

Piece of my heart

Come on! Come on!

Didn’t I make you feel like you were the only man, yeah,
an’ didn’t I give you nearly everything that a woman possibly can?
honey, you know I did!
and each time I tell myself that I, well I’ve just had enough,
but I’m gonna show you, baby, that a woman can be tough.

I said come on, come on, come on, come on and take it,
take another little piece of my heart now, baby,
break another little bit of my heart now, darling, yeah.
hey! have another little piece of my heart now, baby, yeah.
you know you got it if it makes you feel good,
oh yes indeed.
all right!

You’re out on the street looking good, honey,
deep down in your heart I said you know that it ain’t right,
never never never never never never hear me when I cry at night.
Honey, I cry all the time!
and each time I tell myself that I, well I can’t stand the pain,
but when you hold me in your arms, I’ll sing it once again.

Pedazo de mi corazón

¡Vamos! ¡Vamos!// ¿No te hice sentir como si fueras el único hombre,/ y no te di casi todo lo que una mujer puede posiblemente dar?/ Cariño, ¡sabes que lo hice!/ y cada vez me digo a mí misma que, bueno, ya he tenido suficiente,/ pero te voy a enseñar cariño que una mujer puede ser dura.// Dije vamos, vamos, vamos…, vamos y tómalo,/ toma otro pedacito de mi corazón ya, cariño,/ rompe otro cachito de mi corazón, cielo,/ ten otro pedacito de mi corazón ya,/ sabes que lo tienes si te hace sentir bien,/ ¡oh sí! es cierto.// Tú estás fuera en la calle tan guapo, amor,/ dentro de tu corazón dije que sabes que eso no está bien,/ nunca nunca nunca… me oyes cuando lloro por la noche./ Cariño, ¡lloro todo el rato!/ Y cada vez me digo a mí misma que yo, bueno, no puedo soportar el dolor,/ pero cuando me coges en tus brazos, lo cantaré otra vez…

Jerry Ragovoy – Bert Berns

Canciones indignadas (paralelo a El Mundano): make yourself a revolution


elmundanoAdrian Vogel está recopilando canciones para ilustrar las fotografías que se han tomado del movimiento 15-M, en esta entrada en donde nos pide la colaboración de todos: Mis canciones para el movimiento 15-M. Y a mí es algo que me gusta tanto, que lo he ido haciendo desde el principio, y tengo tantas que, como sería muy largo para poner en sus comentarios con los youtubes y esos enlaces, he decidido hacerle una entrada paralela. Una lista abierta en la que todos pueden colaborar: si tenéis propuestas, por favor, dádselas a él en http://elmundano.wordpress.com/2011/06/20/mis-canciones-para-el-movimiento-15-m/#comments

Mis aportaciones comenzaron cuando comenzaron las hostias y los aullidos de cierta prensa, demagógica y embustera, a la par que cutre (esto quedará reflejado en una de las canciones), pues reconozco haber sido escéptico al principio. Podríamos empezar desde los más clásicos y generales…

Raimon: “Al vent”

”Diguem no”

“Jo vinc d’un silenci”

Lluís Llach, con su “L’estaca”:

O el “Canto a la libertad” de Labordeta:

Y “A la voz de un pueblo”: http://www.goear.com/listen/b0845d5/a-la-voz-de-un-pueblo-adolfo-celdran; o “Pueblo de España…”: http://www.goear.com/listen/76449b5/pueblo-de-espaaplusmna-ponte-a-cantar-una-cancion-adolfo-celdran, ambas de Adolfo Celdrán.

Adrian ya ha propuesto “A tapar la calle” y “A cántaros” de Pablo Guerrero, por lo que no es necesario repetirlas. Tampoco quiero hacer esto muy largo, así que me voy a limitar a recordar, a modo de crónica, las que ya he puesto.

Si recordáis, la acampada de Sol coincidía con las elecciones, y cierta Junta Electoral Central la declaraba ilegal (con los votos de los miembros del PP, uno del PSOE, uno en contra del PSOE, y una abstención de CiU). Fue entonces cuando te das cuenta de su cinismo y de su hipocresía, que clamaban a aumentar la indignación y la rabia, que parecían haber sido plasmadas ya hace tiempo en este “A cara o cruz” de los Ángeles del Infierno:

Y aunque fuera un poco a parte, la versión de la canción “Solidaridad” que hicieron Jefferson Airplane se corresponde también con este espíritu:

Y ya que hablamos de Jefferson Airplane de nuevo, son dos canciones del grupo hippie las que me vienen a la cabeza. “Volunteers”, por supuesto:

Pero quizás más aún “We can be together”, esa crítica y autoafirmación de la juventud de finales de los 60 contra las críticas de los conservadores: “Somos fuerzas del caos y de la anarquía/ Todo lo que dicen que somos, lo somos/ Y nosotros estamos muy orgullosos de nosotros”, nos viene muy a cuento por las críticas y mentiras de los políticos y de la prensa, esos mismos que instaban a la policía a gritar “¡Contra la pared, hijo de puta!”:

Durante los días de las cargas policiales, las amenazas de los políticos, de señores y señoras, que si en otras ocasiones denuncian un “estado policial” contra su adscripción política, ahora demandaban mano dura contra los que no la comparten, “Si els fills de puta volassin…” del fantástico Pi de la Serra fue tan buscada en este sitio, que tuve que reeditarla actualizándola:

Y no era para menos: en algunos sitios, con la excusa de “mantener el orden”, orden que disturbado por los que lo querían mantener, se producen cargas y desalojos. En Barcelona, el miserable Felip Puig, a la sazón Conseller de l’Interior, ordena desalojar Plaça Catalunya con gran crudeza, para efectuar “limpieza”; el motivo era más prosaico y por tanto indignante: que se pudiera seguir allí el partido del Barça. En Valencia también se carga contra la multitud que protesta. Entonces les dediqué una fabulosa canción de su paisano, el bardo alcoyano Ovidi Montllor que nos narraba la historia de una fiera que no era tan feroz como la pintaban: “La fera ferotge”:

Las asambleas de todas las ciudades, pueblos y barrios acordaron realizar caceroladas durante la investidura y toma de posesión de los nuevos alcaldes y concejales de todo signo (y no sólo de uno, como cierta thatcheriana señora y su cortejo mediático ha dicho). Eso me recordó otra gran canción del que hubiera sido, muy probablemente, uno de los pocos políticos, sino el único, en no haber sido abucheado ni “cacerolado”… Incluso se hubiera unido. Estoy hablando de aquel al que todos queríamos de profesor y de presidente, José Antonio Labordeta y su “Armen estrépito”:

Y, ¿qué mejor tema para expresar la indignación que esa gallineta de Llach, que se cansa de poner huevos para otro?:

El juego que la policía de Barcelona, los Mossos d’Esquadra, con sus infiltrados reventadores hacían (que nos recuerdan a los tiempos de la Político-Social y de los Guerrilleros de Cristo Rey) –de nuevo el senyor Puig y sus malas artes-, me llevo a una canción que acababa de conocer justo ese día: “Sic ‘em pigs”, del gran conjunto de blues Canned Heat:

Y con nuestro amigo Carlos Cano y su “Murga” descubrimos que ciertos temas, por desgracia, no pasan de moda, pero por suerte aún contamos con sus canciones:

Pero siempre ha de quedar cierta esperanza, es lo que nos enseñó con su “Aleluya”:

Nos acercamos al final. Mientras se preparaban las marchas de ayer, los políticos amenazaban, llegando muchos a la criminalización de obreros, estudiantes, parados, familias (¿dónde está el foro de la ídem?), pensionistas actuales o en potencia… Y la gente no quería amedrentarse. Encontré cierto sentido en este tema, “No te dejes vencer”, de nuevo de estos Ángeles del Infierno tan celestiales:

Y las marchas fueron todo un éxito de participación y de responsabilidad ciudadana. Hasta los barceloneses les dieron una lección a los infiltrados que quisieron liarla, a los que encima protegieron con un cordón humano para evitar agresiones hacia ellos… Me pregunto si se lo habrán agradecido, y qué dirá el senyor Puig. Para celebrarlo, colgué este clásico de Bibiano “Nosa é a rúa”. Escúchala: http://www.goear.com/listen/052c492/nosa-e-a-rua-bibiano

Y hasta aquí la crónica, para que Adrian se quede con las que quieran. Podríamos seguir con más; de todas ellas me quedo con algunas. Ocúrreseme, por ejemplo, este tema de Country Joe & The Fish, “Martha Lorraine”, que parece hablar de una especie de Esperanza Aguirre:

La marcha por los derechos civiles:

Fidelidad

“Os compañeiros” de Benedicto:

Y dos más de Luis Pastor:

Los vallecanos llegaron como un huracán, ¡va por ellos!:

Y, ¡cómo no!

Y añado:

Y ya que cierta cadena autonómica, muy plural ella, está tan empeñada en mezclarnos con los griegos –que por mí no hay problema-, pues esta mezcla de Mikis Theodorakis, “Las campanas de la resurrección”, con esta estremecedora interpretación del gran compositor griego:

¡Bueno! Me temo que se me ha ido la pelota, pero éstas son mis propuestas para Adrian. Si queréis hacerles llegar las vuestras, un comentario con un enlace de you tube en http://elmundano.wordpress.com/2011/06/20/mis-canciones-para-el-movimiento-15-m/#comments; vale todo género y de todos los tiempos.

Grândola, sempre…


Casi se me pasa el día… Hubiera sido imperdonable olvidarme de esta canción, tal día como hoy… Y después de una semana de merecido y necesario ocio frívolo, es una buena manera de volver a las cosas que me importan realmente, con la canción que muchos consideramos como La Marsellesa de Portugal, el himno de la fraternidad universal (¿se imaginan la emocionante escena de Casablanca en la que cantan la Marsellesa con esta canción?).

Hoy traemos un texto que le regalé al gran Adrian Vogel para su magnífica sección "Un siglo de canciones":

 

Un siglo de canciones 3: “Grândola, vila morena”

(por Gustavo Sierra)

25ABRIL Desde hace un año o así [ya hace algo más], tengo una pasión: mi pequeño gran MP3, que puede almacenar hasta 20 GB; me lo compré porque supe que se podían escuchar las canciones de manera aleatoria: ¡lo que siempre había querido! Oír toda la música sin un plan predeterminado, sin límites (a corto plazo: en las horas que escucho música es imposible terminar de oír todo lo que está ahí metido). Empiezo eligiendo una canción, y a partir de ahí lo dejo todo al “supuesto” azar (hay que considerar que las “listas aleatorias” no son tales, sino que funcionan mediante complejas fórmulas matemáticas). Y aquí es a donde quiero llegar: cuando dejo de oír la música de una canción anterior y comienza (ras-ras-ras…) ese paso rítmico que recuerda inevitable el paso marcial y vigoroso de los soldados portugueses el 25 de Abril de 1974, y esa clara y harmoniosa voz que Benedicto describió como indefinida: “Era, por un lado, una voz al mismo tiempo desgarradora y arrolladora, masculina y femenina, aguda y grave, suma de una gama extensa de vibraciones y harmónicos; y, por otra parte, aquello le ponía los pelos de gallina a cualquiera” (la traducción es mía): “Grândola Vila Morena, terra de fraternidade”… Y llega ese coro (que quizás Antonio pudiera decir quiénes lo conformaban) [Antonio Gómez, en los comentarios, escribió, entre otras maravillosas cosas, los que formaron el coro: “Pues según los títulos de crédito, los que se encargan de “coros y pasos” son José Mario Branco (cantautor el mismo y arreglista), Francisco Fanhais (sacerdote e igualmente cantautor), ambos exiliados en Francia en aquel momento, y el que entonces era guitarrista habitual de Zeca en las actuaciones en directo, Carlos Correia (Boris)”] apoyando al grande Zeca, y que parece todo Lisboa -¡qué digo!- ¡Portugal entero! cantando a una: “O povo é quem mais ordena”… La canción es muy breve, pero es como un instante eterno, quizás porque sea histórico, quizás porque en ella esté representada la voz de su pueblo. Pero comencemos desde el principio, por ejemplo, poniendo la letra:

Jose Zeca Afonso

Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade
Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena.


Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade

Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena.


À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade
Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade

(Grândola, Villa Morena/ tierra de la fraternidad,/ el pueblo es quien más ordena/ dentro de ti, oh ciudad.// Dentro de ti, oh ciudad,/ el pueblo es quien más ordena,/ tierra de la fraternidad,/ Grândola, Villa Morena.// En cada esquina un amigo,/ en cada rostro igualdad,/ Grândola, Villa Morena/ tierra de la fraternidad.// Tierra de la fraternidad/Grândola Villa Morena/ en cada rostro igualdad/ el pueblo es quien más ordena.// A la sombra de una encina/ de la que no sabía su edad/ juré tener por compañera/ Grândola, tu voluntad./ Grândola, tu voluntad/ juré tener por compañera,/ a la sombra de una encina/ de la que no sabía su edad.)

A muchos de nosotros nos comienza gustando un artista por un hecho, digamos, romántico. No creo que esté demasiado bien, pero confieso que a veces, en el pasado, me acerqué a Lorca porque fue asesinado, a Miguel Hernández porque estuvo preso por defender la libertad, a Jimi Hendrix o a Janis Joplin porque murieron de forma escabrosa, a Lluís Llach y a Raimon porque estuvieron prohibidos, a Pablo Guerrero por la canción “Extremadura”, y a José Afonso porque hizo la banda sonora de la Revolução dos Cravos… Pero de este infantil y superficial gusto por el halo romántico se desprende algo positivo: que encuentras más de lo que creías que había; eso me pasó con todos éstos y con muchos más. Pero ciñámonos a José Afonso “Zeca”.

Es cierto que antes de conocer al hombre y su nombre supe que una canción había sido el santo y seña para comenzar el golpe de Estado pacífico que derrocaría a la dictadura más vieja de Europa, la de Oliveira-Salazar-Cabronação: para mí, ese dato ya decía mucho de tres cosas a la vez: 1) el carácter de los militares revolucionarios portugueses, 2) que debía ser una canción maravillosa, y, 3) que su autor debía ser genial; todo eso sencillamente del hecho de que una canción (que, por cierto, los propios militares portugueses intentaron ya llevarla a Eurovisión) pudiera ser tan importante que debiera convertirse en el toque de diana para la hora de la libertad lusitana.

La historia de la canción la explica muy bien este artículo de la wikipedia:

José "Zeca" Afonso compusó esta canción como homenaje a la "Sociedad Musical Fraternidad Operaria Grandolense" de la villa portuguesa de Grândola. El 17 de mayo de 1964 Zeca actuó en esta ciudad. Esta actuación fue importante para el artista por varios motivos. En ella conoció al guitarrista Carlos Paredes, de cuya maestría con la guitarra quedó impresionado. Por otro lado, le impresionaron también la conciencia y madurez políticas de los miembros de la Sociedad Musical y sus escasos pero bien aprovechados recursos, con una biblioteca, según palabras del propio Afonso, "con claros objetivos revolucionarios".

La canción fue incluida en el álbum Cantigas de Maio, grabado en Herouville (Francia) entre el 11 de octubre y el 4 de noviembre de 1971, que se editó en diciembre de ese año. Fue la quinta canción de ese disco, que contó con los arreglos y dirección musical de José Mário Branco.

(…)

El 29 de marzo de 1974, Grândola, Vila Morena fue la canción de cierre de un espectáculo en el Coliseo de Lisboa. Asistieron al mismo varios militares del (MFA) Movimiento de las Fuerzas Armadas que la escogieron como señal de arranque para la incipiente Revolución de los Claveles. En ese espectáculo, la censura del régimen dictatorial de Salazar había prohibido varias canciones de José Zeca. Entre ellas estaban Venham mais Cinco ("Choca esos cinco"), Menina dos Olhos Tristes ("Niña de los ojos tristes"), A Morte Saiu à Rua ("La muerte salió a la calle") y Gastão Era Perfeito ("Gastón era perfecto").

A las 0.20 del día 25 de abril de 1974 en el programa Limite de Radio Renascença se emitió Grândola, Vila Morena, que era la segunda y última señal para dar comienzo al movimiento revolucionario que derrotaría a la dictadura de Salazar y daría libertad a Portugal y a su inmenso imperio colonial. Las fuerzas del ejército portugués organizadas por el MFA serían las encargadas de conseguir la libertad con el apoyo del pueblo que las cobijó con la colocación de claveles rojos en las bocas de los cañones de los tanques y los fusiles de los soldados. La primera señal fue emitida a las 22.55 del día 24 de abril y fue la música E depois do adeus (Y después del adiós), cantada por Paulo de Carvalho.

El propio José Afonso no fue en principio consciente de la trascendencia que había alcanzado su composición. Él lo relata así:

“Vivi el 25 de Abril una especie de deslumbramiento. Fui hacia el Carmen, anduve por ahí… Estaba entusiasmado de tal modo con el fenómeno político que no me fijé bien, o no le di importancia, a lo de Gràndola. Sólo más tarde, cuando se produjeron los ataques fascistas del 28 de septiembre o los del 11 de marzo y Grândola era cantada en los momentos de más grave peligro o de mayor entusiasmo, me di cuenta de todo lo que significaba y, naturalmente, tuve una cierta satisfacción.”

El hecho de que el propio Zeca le quitara mérito al asunto dice mucho de él. Como me dijo Benedicto cuando preparé un ciclo acerca del impacto ideológico y sentimental de la Revolución de los Claveles en España, “El primero que siempre ponía en duda el mito era Zeca Afonso. No se sentía tal, era la antítesis del vanidoso. La canción fué escogida como señal sin que él lo supiera. Otelo Saraiva de Carvalho nos contó cómo el día que lo decidieron fué en un café de Lisboa en el que estaba Zeca y no le dijeron nada; no podían poner en peligro la operación…”

Saraiva de Carvalho, él mismo que, emocionado, durante el entierro de Zeca quiso poner una bandera portuguesa sobre el ataúd, si no lo hubiera impedido la esposa de Zeca, ya que fue su deseo que el ataúd no llevara más adorno que una bandera roja, símbolo de los trabajadores de todo el mundo. Tal vez han habido unos pocos grandes himnos universales de la humanidad en la más reciente historia: “We shall overcome” de Pete Seeger, “L’estaca” de Lluís Llach, “Al vent” de Raimon, “El pueblo unido jamás será vencido” de Quilapayún, “Imagine” de John Lennon, y, por supuesto, “Grândola, vila morena”; y precisamente su autor, autor de lo que muchos con justicia consideran el himno de la fraternidad, siempre decía “Nem hinos, nem bandeiras”: ni himnos ni banderas. Era el suyo un pensamiento universalista y humanista. Pero, al fin y al cabo, un himno ¿nace o se hace? Yo pienso que se hace: de poco sirve que uno se levante un día diciendo “voy a escribir el himno de las juventudes nudisto-porreras” si ese himno no es acogido por el público como tal, que es lo que sí les pasó a estos himnos que aquí enumeramos. Zeca era consciente de que, incluso antes del 25 de Abril de 1974, “Grândola vila morena” ya no le pertenecía: le pertenecía al pueblo portugués, más aún: le pertenecía a la humanidad entera. No hay más que oír cómo cierra con esta canción su actuación en el Coliseu, en donde un entregado y emocionado público llega a tapar la voz del propio Zeca: igual, o incluso más, que aquel público estadounidense que acababa cantando “We shall overcome” mientras Seeger se dedicaba sólo a tocar la guitarra y a indicar las estrofas a cantar.

Quizás sea sólo una anécdota la elección de esta canción por parte de los capitanes de Abril, quizás podría haber sido otra, quizás tardemos mucho tiempo en ver algo así de nuevo… Pero el innegable significado artístico e histórico de la “Grândola” queda ahí: una canción que parece profética, ya que, habiendo sido hecha hacia 1971, con su peculiar “instrumentación”, ya parece vaticinar la marcha jubilosa de un pueblo hacia su libertad.

Hay muchos vídeos realizados con esta gran canción, incluso alguna que otra versión. Pero quiero cerrar con esta interpretación que se hizo al final del programa homenaje a Zeca en la Televisión Galega, terminando con todos los participantes del evento cantando a coro “Grândola, vila morena”, entre los que se cuentan Luis Pastor y Benedicto. Lo pongo porque, seguramente, desde 1980, ésta sea la primera ocasión en la que Benedicto se sube a un escenario a cantar:

A %d blogueros les gusta esto: