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La Hoguera (31-V-2015): Los Comuneros


El principal objetivo que se había marcado el programa era contar la historia, el pensamiento y las conexiones político-socio-culturales a través de la música y las canciones, por lo que el de ayer, junto a nuestro colaborador habitual, el profesor de Historia Alejandro Carrero Villena, fue un gran ejemplo. Sobre los comuneros hemos hablado aquí hasta en inglés.

Juan_de_Padilla por J. DonónLos comuneros, a modo de resumen, fue un movimiento rebelde, proto-revolucionario, surgido en la Baja Edad Media o principios de la Modernidad, como reacción al reinado de Carlos I y por la acumulación de muchas injusticias e irregularidades. Su historia puede consultarse en las entradas que la wikipedia española tiene sobre ellos y en libros y ensayos críticos y serios como los de J. A. Maravall y Joseph Pérez, autores que defienden que, aunque el carácter revolucionario o proto-revolucionario podía ser el primario en la rebelión, el movimiento comunero o de Comunidades de Castilla englobó a diversas capas sociales, siendo las más predominantes las de las clases medias: desde campesinos anti-feudalistas hasta clérigos que pedían mayor poder para la inquisición: todo un conglomerado de intereses que debían confluir y que, tal vez, fue el origen de su fracaso, cuando la Junta (órgano representativo de gobierno de las Comunidades de Castilla) apoyó revueltas campesinas contra los señores feudales (si bien, como dice el profesor Carrero Villena, el feudalismo no estaba tan extendido en Castilla).

De los comuneros quedó una imagen revolucionaria que retomarían los revolucionarios burgueses liberales del siglo XIX, levantados contra el absolutismo de Fernando VII. El histórico guerrillero Juan Martín Díaz “El Empecinado” llegó a Villalar y exhumó los cadáveres de los capitanes Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado, con el fin de rendirles honores, y hasta hay textos en los que los revolucionarios liberales declaran ser herederos de los comuneros, por varias razones.

Manuel Picolo López, Batalla De Villalar (1851-1913)La imagen liberal de los comuneros es la que predominaba en historiografía, hasta finales del siglo XIX y principios del XX, cuando Ángel Ganivet propone una nueva lectura que será bien recibida por la corriente conservadora que encabezaba Menéndez Pelayo, y que será defendida por el doctor Gregorio Marañón: la tesis de que en, realidad, las ideas modernas eran las de Carlos I, que traía las corrientes renovadoras de Europa, frente a los comuneros, que defendían una idea reaccionaria basada en el ideal germánico de las caballerías feudalistas. Manuel Azaña realizó una contra-tesis que volvió al cauce. Y es que la idea cae por su propio peso, cuando pensadores como Menéndez Pelayo y el propio Marañón reivindicaban una idea de España medievalizante y conservadora, contraria a los ideales humanistas del Renacimiento (al que oponen los reinados de Carlos I y Felipe II), ideas que quedan expresadas en el libro de Menéndez Pelaya Heterodoxos españoles, en donde defiende que la idea de la verdadera España estaba en aquellos nobles e inquisidores, que la habían defendido frente a los heterodoxos, que pretendían desvirtuarla (heterodoxos como los comuneros).

Los comuneros de Castilla, ajusticiamiento de los capitanes comuneros en Villalar el 24 de abril de 1521, por Antonio Gisbert, año 1860.Contra esta corriente conservadora, se levantaron contra-argumentos desde posiciones progresistas: desde el regeneracionismo hasta el socialismo, con figuras como Antonio Machado Álvarez (padre del poeta), el joven Miguel de Unamuno, Manuel Azaña, Pablo Iglesias y otros. Para lo que nos interesa aquí se formula una idea: que lo más profundo español era el carácter proto-democrático presente en la forma de gobierno asamblearia de muchas tribus celtíberas, una fórmula que venía del norte de África (íberos), que habían respetado romanos y musulmanes, y que los feudales visigóticos pretendieron hacer desaparecer: campaña de imposición que para muchos, como Ramón J. Sender entre otros, culmina en la derrota de Villalar, cuya consecuencia más notable es que el rey adquiere mucho más poder que los nobles. Sea como fuere, todavía hay poblaciones en España que se rigen por el modelo asambleario como modelo de gobierno representativo y de decisión municipal, y está demostrado que es un modelo que data, por lo menos, de la Edad Media.Otros ensayistas más contemporáneos, como Maravall o Joseph Pérez, apoyan sus análisis en la historiografía marxista, estableciendo sus causas en condiciones materialistas, pero sin restar por ello (más bien se ve aumentado) el carácter proto-revolucionario del movimiento comunero: un movimiento cuya originalidad fue ser un levantamiento contra la persona del rey, y no contra un noble vasallo (como había sido hasta entonces la tónica general del levantamiento campesino) y, por su carácter de protagonismo de las clases medias y haber tenido su núcleo de acción en las ciudades, y no en las aldeas, sino el primero, de los primeros levantamientos burgueses semi-democráticos. Pero ¡ojo!: cuando hablamos de historia hemos de tener cuidado con la aplicación de las categorías, ya que cada época histórica tiene su propia estructura social, económica y política, y su propio sistema de ideas, relativo a estas estructuras, de manera que lo que hoy nos puede parecer muy progresista o muy reaccionario, en otro momento de la historia podría haber sido todo lo contrario (sin olvidar que los conceptos “progresista” y “reaccionario” son relativamente muy recientes).

María Pacheco después de Villalar, cuadro del pintor Vicente Borrás (s. XIX)Llegamos a los años del bajofranquismo y la transición democrática. La figura de los comuneros había quedado soterrada (incluso en la República: hay muy pocas producciones, poéticas o ensayísticas, que reivindiquen su figura o hablen sobre ellos), pero en un momento determinado la izquierda castellana comienza a reivindicar su figura, en un intento de desvincular la región y la historia de la interpretación oficial del régimen franquista (que tomó mucho de ese pensamiento conservador de finales del siglo XIX), por la cual Castilla había vertebrado la idea de nación española, por lo que España quedaba reducida en su teoría a Castilla: la historia de los comuneros y su interpretación progresista venía a desmentir esta interpretación de la Castilla señorial de nobles y clérigos que consiguieron dominar al resto de reinos peninsulares, territorios europeos en el extranjero y toda América del Sur y Central. En el año 72, el poeta zamorano Luis López Álvarez escribe un largo y épico poema basado en la historia de los comuneros, en donde abunda en esta idea y tendría gran influencia entre la izquierda castellana. Así llega el gran conjunto de folk castellano, el Nuevo Mester de Juglaría, que, habiendo empezado como un conjunto de folklore y música de raíz (pero no cerrados en la ortodoxia), comenzaron en los 70 a hacer una canción crítica con las canciones populares; en 1976, con el poema de Luis López Álvarez por un lado, y con el cancionero castellano recopilado por el gran músico y etnólogo Agapito Marazuela, dieron el que ha sido su disco más popular, con los arreglos musicales de José Aldea y José Torregrosa: Los comuneros, disco cuyas canciones aún gozan de gran popularidad, sobre todo por la facilidad para aprendérsela que tiene la música folklórica en sí. Pero el disco es un poco como el famoso disco de Joan Manuel Serrat sobre Antonio Machado: constituye un excelente resumen y modo de conocer un libro, pero no lo recoge en su integridad: el poema es más largo y complejo, y el Nuevo Mester de Juglaría, por razones de tiempo, dinero, estéticas y quizás por imposiciones de censura, altera el orden de los textos y no recoge algunas partes que pudieran ser más difíciles de centrar en una canción (o que hubieran sido rechazadas por la administración). Pero esto ni mucho menos es un reproche, sino una advertencia para quien crea que sólo oyendo el disco se conoce el poema de López Álvarez; como dijo Gabriel Celaya: a la canción hay que darle lo que es de la canción.

Portada de Por supuesto, en el programa de ayer sonó una selección de las canciones de este disco, pero no sólo: de fondo pudimos oír a Elisa Serna y su “Regreso a la semilla”, canción en la que la gran Elisa reivindica esa herencia comunera para Castilla; y también una “Jota comunera”, baile castellano llamado así, interpretado a las dulzainas por el gran Agapito Marazuela y el que fue su alumno más aventajado Joaquín González. De las canciones que sonaron íntegras contamos con el “Romance de la reina Juana” de Amancio Prada sobre otro poema de Luis López Álvarez con la misma temática. Y, para acabar, la versión del “Castilla, canto de esperanza”, llamado “1521”, a cargo del grupo de rock vallisoletano Imperativo Legal.

Escuchar:

http://www.ivoox.com/comuneros-audios-mp3_rf_4575662_1.html

http://www.getafevoz.es/programas/la-hoguera/

LA HOGUERA: Carlos de Abuín y Antonio Gómez


Estuvimos dos horas con Carlos de Abuín, presentándonos las canciones de su disco Otro mundo, y dando un repaso a la intensa carrera de Antonio Gómez.

http://www.ivoox.com/hoguera-carlos-abuin-antonio-gomez-audios-mp3_rf_4281537_1.html

http://www.ivoox.com/player_ej_3996538_4_1.html?c1=ff6600

La Hoguera: “Amigos de Gustavo” (14-XII-2014)


Nuestro inicio ayer en la radio on-line no estuvo del todo mal: algún fallo técnico, idas de olla y olvidos inexcusables en alguna biografía… Desde el primer día hubo problemas con el guión, especialmente porque no teníamos guión. Pero por regla general, ambos estamos satisfechos.

http://www.ivoox.com/hoguera-amigos-gustavo-audios-mp3_rf_4281467_1.html

Diatriba y canción contra W€rt y su desquiciado universo del mal


"Si sólo los ricos estudian,
sólo los ricos sabrán,
nos engañarán con cualquier cosa:
unas tetas en cromo,
unos culos fotografiados,
cuatro palabras solemnes
y un fútbol manipulado."

Raimon, “No el coneixia de res

(NOTA: aunque en catalán, cuando Raimon canta esta canción en sus recitales en Madrid, suele recitar esta parte en castellano; razón por la cual, en esta ocasión, nos inclinamos en ponerlo en castellano)

escuela publica de todos para todosDe todos los ministros que, actualmente, hay en el gobierno español, es José Ignacio Wert, ministro de Cultura, Educación y Deporte, no sé si el más inútil, pero si el más impresentable: no entendemos cuáles son los méritos, a parte de haber sido tertuliano en programas y cadenas de dudoso valor y rigor informativo, de este señor, del que anteriormente no habíamos oído hablar, para ostentar esta cartera ministerial y las responsabilidades que conlleva (si queréis dormir esta noche, os convendría no saber que, por su cargo, preside el organismo público Museo del Prado); quiero decir que, cada vez que habla sobre los temas propios de su cartera, hace gala y demostración de un desconocimiento antológico, épico y epopéyico (“apopléjico”, me sugiere el corrector)… Salvo en (algunos) deportes, segura razón por la que se le puede ver más en eventos de esta categoría que en otros, en donde personas de toda condición le demuestran su disconformidad con sus medidas: el IVA en la cultura ha perjudicado gravemente a la ya precaria situación del teatro y de las salas de cine, las pocas que quedan. ¡Eso sí! Enumerar los jugadores del Real Madrid que hay en la Selección Española de fútbol masculino que Vicente del Bosque olvidó mencionar, se le da de miedo.

Y lo de ayer se suma con creces a la antología de disparates de J. I. Wert, concretamente cuando dijo, quedándose tan ancho, que a los becados “se les paga por estudiar”. En primer lugar, una beca NO es una paga, no es un sueldo, ni un premio: es una AYUDA, única y exclusivamente para estudiar, junto con algunos complementos como son “movilidad” (si te tienes que desplazar de tu domicilio al centro de estudios en un radio superior a cierto kilometraje) y, no sé si digo bien, “estancia” (ayuda para el alquiler de pisos para alumnos de otras comunidades autónomas); dicho sea de paso, las becas –hablando única y exclusivamente de las becas ministeriales y de las comunidades autónomas- no son una millonada, y si algunos han hecho un uso irresponsable de ellas, son una minoría, y no fue mi caso ni el de aquellos a los que conozco que disfrutaron una beca. Sobre el uso de un hipotético alumno becado irresponsable, hablaremos más abajo, que tiene tela…

Vamos por parte: en mis tiempos de licenciatura, disfruté todos los años, excepto uno, de becas ministeriales. No sé cómo habrá sido hasta ahora, pero las condiciones –excepto para el primer año, que sólo, si no recuerdo mal, era la renta familiar y matricularse del curso entero más algunas optativas- eran: económicas, tener una renta familiar por debajo de cierto umbral; académicas: haber superado básicamente todas o en un 80-90% las asignaturas troncales y obligatorias del año pasado, y matricularse de un curso entero más algunas optativas y de libre configuración; más ayudas complementarias, que debían solicitarse junto al resto según casos: movilidad, estancia, invalidez (no se llamaría así, pero ahora no recuerdo), otras. Esto implicaba una serie de cosas que explico abajo. Pero, básicamente, lo que aquí quiero expresar es que la beca es un instrumento de igualdad, en ningún caso una paga, un premio o una palmadita en la espalda por la que haya que estar agradecido para toda la eternidad al señorito, y ponerle su nombre a tu hijo; no es ni era tan fácil obtener la beca, como ha querido decir aquí el señor éste: requería un esfuerzo, y los requisitos hacían que los becados no pudieran permitirse ciertas cosas, como era matricularse de menos asignaturas (llegué a oír casos de gente que se matriculaba de una asignatura al año, cosa que no me parece mal), o dejarse más de una de las “grandes”: esto era así, es así, y dista mucho de la imagen de privilegiados que nos quiere plantear este tío.

Él quiere añadir una nota media muy alta de mínima: 6’5; tomemos como ejemplo mi carrera, tal cual está hoy en día configurado el primer curso: son diez asignaturas troncales, y haciendo una cuenta hipotética de un estudiante fenomenal, entre las diez deberían sumar 65; haciendo una cuenta muy simple, obtenemos que de las diez asignaturas, al menos en tres de ellas tendría que haber sacado un 10, y en el resto podría conformarse con un cinco tranquilamente. Con dos sobresalientes, la cosa se pondría más chunga; y ya con sólo un sobresaliente, olvídate casi si en el resto has sacado unas notas muy normalitas (cuentas hechas a lo bruto considerando la solicitud para una beca en el segundo año de carrera, sin contar con optativas –que computan menos-). ¡Por supuesto! ¡Se puede hacer! ¿Quién duda de ellos? Por necesitar una ayuda no son peores estudiantes que el resto… Tendrán que ser MEJORES, porque el resto, aquellos que no soliciten, o no puedan hacerlo, beca, podrá permitirse (ignorando, por ahora, la repercusión de la nota media al final de la carrera) aprobar la carrera a base de 6, 5, 7 y algún sobresaliente eventual que siempre queda muy bien. La cuestión es que no son mejores ni peores estudiantes cada uno de ellos: la cuestión es que deben ser iguales. Y si a alguien le molestan los becados, haría muy bien en volverse al siglo XIX, sitio donde sin lugar a dudas serán mucho más felices: donde cada uno sabía cuál era su sitio, y si había algún pobre estudiando era porque, a fin de cuentas, el rey es un buen hombre que permite estudiar a sus súbditos.

Y entre los que pagan la matrícula y los que solicitan beca, estaban otros: eran aquellos que, por poco que fuera que superaran el umbral económico de la renta, les denegaban la beca por este poquito. Éstos tenían que trabajar mientras estudiaban, a menos que los siempre esforzados padres hicieran un sacrificio, si podían, y van a ser los grandes perdedores de este despropósito, porque ni mucho menos eran millonarios. Y he conocido a muchos de ellos con la puta media del 6’5: pero no podrán estudiar con estas tasas, porque son demasiado “ricos” para obtener una beca.

¿Es Wert en su etapa universitaria?Ahora voy a retomar una idea inicial. Si sois de aquellos que, masocamente, se ponen a leer los comentarios en las noticias en internet, apuesto a que habréis visto más de un ataque, de tinte clasista, hacia los becados; no es de ahora: hace ya algún tiempo cace algún que otro agente de W€rt, en el blog de mi caro amigo Adrian; tal como pasó con los funcionarios, con los profesores, los parados y otros colectivos, algunos meses antes de presentar proyectos de ley que les afectaba mucho, comenzaron a aparecer en casi todos los medios “comentaristas” que, tomando el ejemplo de los peores de un colectivo (tipo “el café y el desayuno de los funcionarios”, las vacaciones del profesorado, los parados “jeta” que trabajan lo justo para cobrar el paro, y más despropósitos), generalizaban a todo el colectivo en sus comentarios tipo “de qué se quejan”, como si alguien les pagara para disuadir a la gente de secundar las reivindicaciones de estos colectivos. Con los becados ha pasado exactamente lo mismo: lo que dijo ayer W€rt fue la síntesis de meses de ver comentarios que presentaban a los becados, enfrentándolos a los alumnos que pagan sus matrículas, como protagonistas de una de esas películas cachondas de factura estadounidense, de desmadre universitario (por cierto, siento decepcionaros: eso casi no existe, y si existe yo no lo disfruté; tampoco es que lo buscara para gastarme mi beca en juergas tipo American Pie): vagos, desagradecidos, cuentistas… Frente a los honrados –que no lo dudo- estudiantes que “sí” (reiteraba el comentarista) pagan su matrícula. He de decir que he tenido amigos que solicitan beca y que no, y que ninguno de los dos grupos era más o menos juerguista: si un día les podía, hacían pellas (es bastante recomendable, si te lo puedes permitir, hacer una o dos al año; no hablo de hacer vida social en la cafetería), pero luego hincaban los codos como auténticos cabrones y cabronas. Por eso no me creo que esos que estarán contraponiendo el esfuerzo y la honradez de los estudiantes sin beca a los privilegiados de las becas, intentando conseguir una especie de enfrentamiento, lo estén haciendo gratuitamente. Estudiantes con beca y sin ella van en el mismo barco, y estas reformas les afectan de igual modo. ¿A qué me recuerda eso de frivolizar las necesidades de un colectivo?, ¡Ah sí!

Y luego está el universo de las notas: todo un mundo relativo en el que no hay ciencias exactas, por lo menos en Humanidades, en donde la interpretación puede ser más o menos abierta (pese a mis ideas geniales y mis intuiciones, el gilipollas de R. O. me suspendió: lo siento mucho por él, porque yo tenía razón y el tiempo me la dará): refiriéndonos a un examen únicamente, uno puede bloquearse, equivocarse ante el planteamiento, tener un pequeño fallo que afecte a todo el examen… O que se te atragante una asignatura, o simplemente has tenido un año nefasto, por la razón que sea: acontecimientos en tu vida que afectan a tu rendimiento. Los estudiantes no son máquinas en las que se puedan introducir cosas y sacar un producto perfecto, ni mucho menos: Vais a tirar a la basura a toda una generación de genios, aunque ya comenzasteis a hacerlo desde hace tiempo, cuando en vuestras tertulias el pseudofilósofo Gustavo Bueno y sus amiguitos hablaban ya de la necesidad de realizar una “criba” en el mundo académico: así vuestros hijos no se mancharán de la mugre de esos otros.

Boletín de notas de Albert Einstein: el ministro prusiano Wert le hubiera denegado una becaMe comentaba esta mañana una amiga que, al menos, eso servirá para elevar la calidad de la pública. Por supuesto, no estoy en contra de ello, pero sí de elevar la calidad de la pública a costa de los que no pueden permitirse pagar la matrícula (¡hala!, ya le hemos dado la vuelta al argumento troll-wertiano), y ya había mecanismos para ello, como era la reducción de las tasas por Matrículas de Honor… Que ésa es otra: de la carrera de donde yo vengo hay una superpoblación de gilipollas pedantes que rezan “Yo nunca pongo Matrículas de Honor”, porque, como imbéciles que son, están esperando a la reencarnación de Kant, de Nietzsche o –Dios no lo quiera- Heidegger… O quizás los haya bienintencionados y no lo hagan porque el número de Matrículas por asignatura que un profesor puede poner es limitado (no sé si son dos o tres), y no deseen hacer distinciones entre el alumnado. Yo me quedo con lo que nos dijo la profesora, la gran profesora, Ana María Leyra: “Os pondría a todos Matrícula, porque al fin y al cabo, eso se traduce económicamente”, y añadía, refiriéndose a esos otros profesores: “es que si pasaran por aquí, ni nos daríamos cuenta”, como así fue (obsérvese el boletín de notas del profesor Albert Einstein que adjuntamos). ¿Por qué no exploramos por aquí?, ¿por qué no se abren los criterios y se aplican descuentos a las tasas para todos en relación a la nota media? Que la nota media, los sobresalientes y las MM. HH constituyan un premio al esfuerzo, no una exigencia. Le dejo que me la copie, señor ministro: toda suya; no hace falta que me lo agradezca, pero no se acostumbre a que otros le hagan el, su, trabajo.

En definitiva, y por no abundar más en este tema: que las becas no son una paga ni un premio ni un acto de apadrinamiento (práctica muy común del siglo pasado en las relaciones de los caciques con el medio rural, especialmente en Andalucía y Extremadura) que agradecer de por vida: es una ayuda, o diga incluso una inversión desinteresada (repito: DESINTERESADA), a aquellos que no pueden pagarse la matrícula. Y no trate de enfrentar a los estudiantes que pagan, que se becan y que abandonen los estudios porque no pueden pagar y no son los suficientemente pobres para solicitar beca.

Y, sencillamente: si no puede entender esto, lo que nosotros no entendemos es qué hace usted ahí. Si es incapaz de entender algo tan sencillo, ya sabe dónde está la puerta: salga sin portazos, por favor.

Ojalá que, con estas reformas, no tengamos que volver a los tiempos oscuros, a los días que fueron el germen de la delincuencia juvenil de finales de los 70, porque las familias obreras no pudieron pagar la escolarización de sus hijos, o no había escuelas en los barrios pobres. Elisa Serna dibujaba muy bien aquella situación en los barrios populares de Madrid, y su mensaje sigue siendo tan válido hoy como ayer:

La cultura es un legado que el pueblo ha ido enriqueciendo
y se la están repartiendo entre sus recomendados.

Letra:

https://albokari2.wordpress.com/2008/02/18/se-va-a-caer-el-porvenir/

Escuchar:

http://www.goear.com/listen/88b5ba5/se-va-a-caer-el-porvenir-elisa-serna

Elisa Serna’s “Regreso a la semilla”


regreso ala semillaAt 1979, Elisa Serna published the album Regreso a la semilla: an interesting folk record with poetic lyrics very prevalent at those years. The song that named the album was a chant demanding for the regional government, specifically for Castile (today, Castilla y León), that many regions was demanding: actually, Spain is divided in autonomics governments, but tied to a central government. In her lyric, Elisa makes refferences to the history of Castile: the Revolt of the Comuneros (or Commoners), according to some specialists, the first bourgeois revolution in the world (and, under my point of view, their right), to explain that since, that day, unfairly, Castile was assimilated to the “Spanish Empire”. That conception marked years of reactionary ideas about Castile is the real Spain, and so was through the Francoist dictatorship. With this burning Castilian folk melody, with that delightful dulzaina, Elisa explain all that:

Regreso a la semilla

Si la tripa del pandero
fuera el campo de mi tierra,
rompería mis muñecas
golpeando las llanuras
hasta que su muerta lenta
retumbara en las alturas.

¡Muerte lenta vete ya!,
que la lucha campesina
ha vuelto a resucitar
con rabia tercermundista
y tractores jornaleros
que invaden autopistas.

Regreso a la semilla
que esparcieron
por tierras de Castilla
los Comuneros,
que ya hace cinco siglos
que hemos perdido
el fuero p’a regirnos
al libre albedrío.

Se invaden autopistas
imitando a la dulzaina,
que nunca sonó en palacios,
sino en plazas y mercados
buscando eco en un pueblo
al que nunca consultaron
los que hacían el imperio.

Ronca suena la dulzaina
de tanto querer gritar
¡que Castilla no hizo España!
que perdió en Villalar,
pongo sus campos resecos
en prueba de honestidad.

Regreso a la semilla
que esparcieron
por tierras de Castilla
los comuneros,
que ya hace cinco siglos,
y no me olvido
del fuero p’a regirnos
al libre albedrío.

Campesinos castellanos,
¡levantemos la cabeza!,
se empieza a elevar un viento
que limpiará la meseta
y que apartará del grano
tanta cizaña y maleza.

Sopla fuerte viento amigo,
llévate a Caín de aquí,
métete en mil dulzainas,
infla el pendón carmesí,
que se acerque la alegría
que late en la Autonomía.

Regreso a la semilla
que esparcieron
en tierras de Castilla
los comuneros,
que ya hace cinco siglos,
y no me olvido
del fuero p’a regirnos
al libre albedrío.

Libre albedrío, niña,
¡echa salero!
igual que derrocharon los comuneros,
que ya hace cinco siglos
que hemos perdido
el fuero p’a regirnos
al libre albedrío.

¡Ahora la buena!
Que ya hace cinco siglos
que hemos perdido
el fuero p’a regirnos
al libre albedrío.

Back to the seed

If the belly of the tambourine/ were the field of my land,/ I shall break my wrists/ beating the plains/ till its slow dead/ echoes in the heights.// Slow dead, go out right now!,/ for the peasant struggle/ has reborn again/ with a Third World rage/ and labourer tractors/ that invade the highways.// Back to the seed/ that was spread/ all through the lands of Castile/ by the Commoners (1),/ because it’s five centuries/ we’ve lost/ the charter to rule ourselves/ by our freewill.// The highways are invaded/ imitating the dulzaina,/ that never was played in palaces,/ but in squares and markets/ looking its echoe in a people/ who never was consultated/ by those who was building the empire.// The dulzaina is hoarse/ of so wanting to shout/ that Castile didn’t build Spain,/ because it was defeated at Villalar (2),/ I put its very arid fields/ as an evidence of my honesty.// Back to the seed/ that was spread/ all through the lands of Castile/ by the Commoners,/ because it’s five centuries,/ and I don’t forget it/ the charter to rule ourselves,/ by our freewill.// Castilian peasants,/ arise our heads!/ A wind has begun to rise/ that shall clean the upland/ and shall separate from the grain/ so much weeds and scrub.// Blow hard, friendly wind,/ take Cain away from here,/ get in in thousand of dulzainas,/ blow up the crimson pennon (3),/ may get close the joy/ that is beating in the Autonomy.// Back to the seed/ that was spread/ all through the lands of Castile/ by the Commoners,/ because it’s five centuries,/ and I don’t forget it/ the charter to rule ourselves,/ by our freewill.// Freewill, girl,/ *pour salt!* (4)/ as the commoners radiated,/ because it’s five centuries/ we’ve lost/ the charter to rule ourselves/ by our freewill.// And now comes the good one!/Because it’s five centuries/ we’ve lost/ the charter to rule ourselves/ by our freewill.

Elisa Serna

(1) The Revolt of the Commoners inspired many of the Castilian regionalist. Many songwriters and folk groups put their ideas in songs: Amancio Prada and Nuevo Mester de Juglaría sung the fragments of the epic poem about that historical fact, writen by Luis López Álvarez. An example and a resume of that can be read here.

(2) It was at the Battle of Villalar where, finally, the Imperial troops of Charles I of Spain and V of Germany and Adrian of Utrecht (pope Adrian VI to be), defeated the Commoners knights of Castile. So, if Castile was defeated by his own king, it couldn’t be, as Ortega y Gasset and Miguel de Unamuno said, the spinal column of Spain, whatever it may mean.

(3) It’s atribuited to the Commoners, as a sign, a crimson or purple pennon. In fact, the crimson or purple pennon was the flag of the liberal guerrilleros against Ferdinand VII, in the XIX century, but stayed as the regional sign of Castile. The most of the Castilian provinces and cities have flags in crimson or purple, even those that anytime belonged to Castile (for example, Jaén).

(4) A dancig shout of the Castilian folksongs; it means an invitation to dance the play with more grace and spirit. Obviously, it has to stay literal for linking with the following verse.

“Qué fue de los cantautores?”, el videoclip


Va aquí el videoclip del tema que da título al nuevo disco de Luis Pastor, ¿Qué fue de los cantautores?. Luis recita su poema con música al estilo rap, mientras aparecen en el vídeo amigos famosos, conocidos por todos, y otros no tanto (por ahora) como, entre ellos, su mujer Lourdes Guerra, el gran Antonio Gómez, el maestro Fernando G. Lucini, etc.; amigos de la canción de toda la vida, como Pablo Guerrero, Pedro Guerra, Elisa Serna, Paco Ibáñez (básicamente, el culpable de todo, con permiso) y más (que no reconozco u olvido sin premeditación), y nuevos valores, muy valiosos (garantizado por el que suscribe) como su propio hijo, Pedro Pastor, Paskual Kantero, María Rozalen o “Petete”. La letra de la canción, con una explicación elaborada por mí, ya salió en esta entrada: https://albokari2.wordpress.com/2012/02/27/qu-fue-de-los-cantautores-luis-pastor-le-responde-con-mucho-gusto/#comment-2500.

What became to the songwriters? Luis Pastor shall answer you with pleasure:

Legalizando a ritmo de rock


“SI EL MUNDO NO SE ARREGLA POR SI SOLO, HABRÁ QUE HACERLO CON UNA BUENA…COZ”

Grito de guerra con el que la banda comenzaba sus conciertos en los primeros tiempos -Heavy Rock – Popular 1 – # 9 (1984)

Mitin del PCE en Torrelodones (Madrid), el domingo 12 de junio de 1977. Faltaban tres días para los primeros comicios legislativos de la democracia y el partido logró reunir a 300.000 personas.Tal día como hoy, en 1977, el entonces presidente Suárez daba un paso importante en aquello de la transición democrática: tras idas y venidas de emisarios y mensajeros entre el gobierno y el entonces ilegal Partido Comunista de España, reuniones clandestinas con Santiago Carrillo, y la demostración de responsabilidad de sus dirigentes y, más importante, la de civismo de sus bases y simpatizantes (mucho mayor que aquellos “defensores de la civilización occidental” que seguían diciendo que legalizarlos supondría la venida del caos), Suárez decidía legalizar en la Semana Santa de aquel año legalizar al “enemigo secular”. Fue un paso valiente y arriesgado, ya que muchos de los ministros, tanto civiles como militares, no es que fueran reacios, sino que eran hostiles, y amenazaban, indirectamente, aunque a veces muy directamente, con sus “ruidos de sable”: tras la legalización efectiva, el general Gabriel Pita da Veiga, a la sazón ministro de marina, al presentar su dimisión, se convertía en el capitán de una “rebelión” contra la decisión gubernamental; otros militares y cabecillas de la ultraderecha llenaban las páginas de los diarios ultras con incendiarias cartas y editoriales llamando abiertamente a la insurrección. Es de ley decir que tanto el presidente Adolfo Suárez (aun con sus luces y sus sombras) como el ministro de defensa, el general Manuel Gutiérrez Mellado (de quien he llegado a leer en algún medio ultra que era “agente de Moscú”), realizaron una labor encomiable, sobre todo al intentar apaciguar los ánimos de aquellos por lo que tenían que responder desde sus cargos.

Dolores Ibárruri y Rafael Alberti bajan las escaleras del Congreso en las primeras Cortes democráticas tras las elecciones.  MARISA FLÓREZPor su parte, la alegría de los dirigentes, las bases y los simpatizantes del PCE era desbordante, sobre todo porque ya no tenían que esconderse, y se manifestaban abiertamente. El partido, por entonces, gozaba de gran popularidad, además de muchas simpatías internacionales (debido a que con aquello del “eurocomunismo”, su secretario general Santiago Carrillo afirmaba alejarse de la temible y desprestigiante línea dura del estalinismo). Eran muchos, también, los artistas e intelectuales de toda generación, que o estaban afiliados o eran simpatizantes: veteranos literatos como Rafael Alberti y Gabriel Celaya eran una buena credencial; y con ellos, artistas e intelectuales algo más jóvenes. De entre ellos, destacaban los cantautores y los músicos, muchos de ellos reunidos en torno a algo que se llamó “Colectivo Musical del PCE”, que fue el que sacó un disco, dentro de la serie de discos llamado “Hablan los partidos”, que alternaban temas musicales con discursos de los dirigentes: Partido Comunista de España era el volumen 8º de esta serie, y reunía alocuciones de Dolores Ibárruri, Santiago Carrillo, Simón Sánchez Montero, Marcelino Camacho, Pilar Brabo, Ignacio Gallego y Ramón Tamames, con los temas musicales de Víctor Manuel, Ana Belén, Teddy Bautista y Coz, mítico grupo de rock que es hoy nuestro protagonista.

Coz fue uno de las primeras bandas de rock duro surgidas a finales de los 70, con el precedente de Triana, Asfalto, Bloque, Smash, etc., y, al igual que el resto de estas bandas, tenía un marcado cariz izquierdista: era natural, ya que casi todas ellas procedían de los barrios obreros, y a muchos de ellos les Coz, ¿en la fiesta del PCE?unía cierta afinidad peculiar con los cantautores de la época: Benedicto afirma en su libro Sonata de amigos, que –por cosas de la época- él y Bibiano tuvieron que pasar el examen ante el sindicato de espectáculos, estuvieron presentes como grupo de apoyo, además de cantautores como Elisa Serna, esta banda de rock duro, que ejercieron una cierta presión sobre el tribunal examinador. Desde entonces, Coz ha conocido diversos cambios desde su etapa inicial. En ésta de los inicios, la banda estaba dirigida por los hermanos Amancio y Carlos de Castro, que posteriormente formarían otra banda mítica, Barón Rojo; ellos son los coautores de esta canción junto al bardo asturiano Víctor Manuel, y que se recogía en dicho disco:

Rock de la legalización

Acaba de cumplir cincuenta y seis
que van del charlestón al rocanrol.
Acaba de cumplir cincuenta y seis
y ya podemos ver la luz del sol.
Nadie se esperaba esta explosión,
sábado caliente de resurrección.
Ya soy legal.

Las banderas rojas sin cesar
siguen invadiendo la ciudad.
Jóvenes y viejos se unirán
lágrimas y risas por igual.
Alguien rescató el viejo carnet
que estuvo escondido en la pared.
Ya soy legal.

Esto sí nos tiene que ayudar
a crecer sabiendo trabajar.
Sólo se me ocurre señalar
que la juerga acaba de empezar.

Víctor Manuel – Amancio y Carlos de Castro

http://www.cancioneros.com/nc/9386/0/rock-de-la-legalizacion-victor-manuel-san-jose-armando-castro-rueda-carlos-castro-rueda

El disco se puede descargar de aquí: http://www.mediafire.com/download.php?s4mkhm9k7xsis46

¿Qué fue de los cantautores? Luis Pastor le responde con mucho gusto…


Portada del último disco de Luis Pastor, muy de Grateful Dead, ¿no?“¿Qué fue de los cantautores?” era la pregunta que algunos, bien maliciosa, bien ingenuamente, preguntaban a todo aquel “ex-combatiente” de la Nueva Canción genérica -es decir, en todo idioma oficial, o no reconocido, y en dialectos de todo el país- que lucharon con voces y guitarras contra el franquismo y sus coletazos. Luis Pastor responde en su nuevo disco a esta pregunta: según le entendí en un evento, fue un poema que estuvo madurando, harto de que le preguntaran por aquellos días, como si ya estuviera acabado y retirado, y no le preguntaran por lo que estaba haciendo hoy por hoy, y que se lo soltó a cierto periodista y crítico musical (del que no revelaremos el nombre) que le lanzó la pregunta, uno de los que a finales de los 70 tocó la trompeta del apocalipsis de la muerte de los cantautores, y que, paradójicamente, conduciría algo después un excelente programa para TV3 sobre la Nova Cançó, dejándole a cuadritos. Lo que aquí en este poema Pastor expone es algo que ya a menudo hemos hablado aquí, del desarrollo que tuvo la canción de autor crítica y combativa en nuestro país, que arrancó desde los años 60 y tuvo sus momentos álgidos y bajos entre los 60 y los 70: poniéndose de moda, quitándose de moda, poniéndose, etc., por parte de productores y críticos, entre los cuales los había más o menos honestos, y más o menos aprovechados. A finales de los 60, la canción de autor, o mal entendida “canción protesta”, llegó a ponerse relativamente de moda: esto no significa que los auténticos cantautores tuvieran toda la libertad del mundo para tocar, grabar y actuar, y casi lo que es más importante, distribuir sus producciones, o que estuvieran exentos de las multas y las detenciones; lo que la realidad era, más bien, cierto aire de indignación cuando con similares fórmulas ciertos intérpretes hacían su agosto imitando unas estructuras básicas y formales de la canción de autor, hasta el punto de llegar oír que el “Canto a Galicia” de un tal Julio no-sé-qué era el himno de los emigrantes gallegos; hechos tales que la banda de canción de autor satírica Desde Santurce a Bilbao Blues Band reflejaban en su demoledora “El ídolo”. Luis aborda muchas de las críticas que, por aquellos años, les lanzaba cierta crítica interesada: ¿chicos burgueses que no tenían por qué protestar? Muy especialmente él y otros, chavalxs que empezaron a trabajar desde muy jóvenes, sabían que era una falacia repugnante. La crítica reaccionaria, en su estilo de costumbre, no tenía mejores argumentos que mentir sobre la mayoría de ellos y generalizar, a veces exagerando verdades a medias, y otras, sencillamente, inventándose las cosas.

Portada de "Hermano Lobo", agosto de 1974, por Miguel GilaMediados de los 70: Franco la palma y se inicia un proceso irregular de democratización no acabado –ni de lejos- que, si bien por un lado pretendía instaurar una democracia parlamentaria, por el otro intentaba mantener ciertas cosas y, lo que es más importante, a ciertas personas. Entre 1976 y 1978, con una progresiva liberación de la libertad de expresión y relajación de la censura, la canción de autor tiene su nueva edad de oro; básicamente fueron tres las edades de oro que tuvo: a mediados de los 60, con la influencia de la Nova Cançó y, especialmente de Raimon y Paco Ibáñez, y que fue interrumpida por las medidas tomadas al respecto de las revueltas estudiantiles y obreras; la tercera, con el llamado “espíritu del 12 de febrero” en 1974, una época de relativa apertura de la libertad de expresión, que duró muy poquito; y esta última, durante la transición: en todas ellas, podrá aducir alguien, surgieron aprovechados, arribistas y demás, algunos de los cuales traicionaban su propio espíritu; pero, si bien esto es verdad, no dejemos de hacer notar que en todas ellas surgieron nuevos y grandes valores. Esta última edad de oro tiene su explicación en que, al haberse liberado un poco la libertad de expresión, las grandes discográficas internacionales comienzan a fichar a muchos de ellos (hasta la fecha, muy pocas multinacionales habían fichado cantautores: una de las salvedades fue Víctor Manuel, que grababa en Sony), mientras que personas que habían trabajado en la crítica y la prensa musical, como Alain Milhaud, Antonio Gómez o Gonzalo García-Pelayo, abrían nuevas discográficas que se ocuparan de esta música. Pero de ninguna manera significa esto que se forraran: a la par que se permite la grabación y distribución de casi todo material, paradójicamente, sus actuaciones son prohibidas, total o parcialmente, por el ministerio de la gobernación: el tan laureado ministro Manuel Fraga (tanta paz lleves como descanso dejas) se dedicó, prácticamente, a prohibir todo evento que tuviera una mínima relación con la canción de autor e incluso con la poesía: de los cuatro recitales de Raimon en lo que supuso su vuelta a Madrid, se suspenden los tres restantes (el primero, que fue grabado en un disco maravilloso, reflejaba en su portada el hecho); también se prohíbe la serie de recitales-homenaje de José Antonio Labordeta a su hermano, el gran poeta Miguel Labordeta (el primero se registra en el disco Labordeta en directo); parecida suerte correrán muchos de los festivales multitudinarios que, a lo Woodstock, presentaba lo mejor de cada casa en su lengua o dialecto regional, por una u otra cosa; y muchos de aquellos que conseguían realizarse, eran sistemáticamente saboteados por matones de la ultraderecha, a veces, enviados por la propia policía, cuando no eran de la misma policía. Quizás se debiera a que, en los primeros momentos de la transición, estos recitales tenían mucho de político, en ocasiones tanto que amenazaba con devorar el componente artístico: eran invitados de excepción figuras de la oposición, tanto política –de los cuales, muchos no se mostraron tiempo después lo que se puede decir agradecidos- como cultural (Gabriel Celaya fue invitado especial en el recital de Raimon en Madrid, y al contrario que con Felipe González, la asistencia anónima tuvo unidad de criterio al aplaudir su presencia, hasta el punto de arrancar lágrimas de los ojos del célebre poeta vasco); eso, por un lado, y por otro que aquellos recitales se convertían en los lugares para hacer todo tipo de reivindicaciones, lanzar todo tipo de vivas y mueras, y, en definitiva, decir todo aquello que durante más de cuarenta años no se podía haber dicho, a menudo sin ser conscientes de que el que pagaba el pato de toda esta celebración de la libertad de expresión era el propio cantautor (quien sí que era consciente a todas luces, era el enviado de la poli). A finales de los 70 esto era una situación algo insostenible, y, como les pasara a los Beatles, muchos cantautores se quejaban de que la gente no les oía, y ya no se sabía si los que reventaban los actos eran de izquierdas o de derechas. Pero su labor en estos años, a pesar de las multas, las detenciones, fue encomiable; aquellos que comenzaron cantando semi-clandestinamente en las sacristías de sacerdotes progresistas ahora llenaban estadios de fútbol y plazas de barrios y pueblos, y eran reclamados en recitales y festivales en el extranjero: Luis Pastor cantaba al aire en el barrio de Vallecas; Víctor Manuel y Nuberu lo hacían para los All my friends were theremineros asturianos; Carlos Cano, Manuel Gerena, Gente del Pueblo… para los jornaleros de Andalucía; Imanol se trajo de la mano a los bretones Gwendal, maestros de la música celta, para cantar en vasco; Benedicto y Bibiano recorrían Galicia practicando los preceptos aprendidos del inmortal José Afonso; Pablo Guerrero traía los ecos de la Extremadura que trabaja y que pasa de su “glorioso pasado” de conquistadores; Nuevo Mester de Juglaría, La Bullonera, Jarcha, Oskorri, Joaquín Díaz, Fuxan os Ventos, Sabandeños, Al Tall… dignificaban la música tradicional de su tierra, secuestrada por el nacional-folklorismo, y la gaita volvía a sonar rebelde y reivindicante. Y mujeres, como dice Luis, que merecen su mención a parte por muchas razones: la primera, por haber desafiado el estatus social que la sociedad las reservaba; la segunda, a consecuencia de la primera, que para muchas de ellas, probablemente, les fuera más difícil que a los que mean de pie el escribir sus canciones y cantarlas; y la tercera, porque a diferencia de las cantantes convencionales, algunas de ellas de diseño, de la época, con todo, eran dueñas absolutas de su producción y de su trabajo: Elisa Serna, Maria del Mar Bonet, Pilocha, Cecilia… Tod@s ell@s cantaban para un público que ya no era exclusivamente el universitario de entre 18 y 25 años de edad aproximadamente, sino que era un público muy heterogéneo, tanto social como demográficamente: jóvenes universitarios, bachilleres con acné, obreros, obreras y amas de casa de mediana edad, ancianos campesinos (que se preguntaban cómo esos muchachos podían saber todas esas cosas), y representantes de las clases medias: médicos, profesores, abogados…

otan noPero mientras sucede el máximo exponente, a la vez, se producía su declive, o quizás fuera un declive conducido por algunos, quién sabe… El caso es que ya entonces, ciertos críticos enarbolaron la bandera de la muerte, y haciendo una lectura parcial y sesgada de lo que dijera Mr. Bob Dylan, anunciaron la muerte de la canción de autor; pero mientras tanto, grupos tan curiosos como los futuros Pecos o Mecano intentaban hacerse su hueco versionando canciones de Aute o Víctor Manuel. Pero el declive avanza, y después del milagro del 23-F, después de la victoria electoral de D. Felipe González y su PSOE, aquellos políticos que anteriormente habían recurrido a ellos para amenizar sus mítines –el gancho era el cantautor o grupo de rock, ya que también merecen mención grupos tan geniales como Triana, Coz, Bloque, Asfalto y otros- declaran entonces contra ellos y consideran, más por conveniencia que por lealtad a la verdad, que ya no son necesarios: por conveniencia, decimos, pues la mayoría participó en las campañas y recitales contra la permanencia de España en la OTAN, junto a los grupos de heavy metal y punk-rock que se cargaban la visión de la juventud pasota de los 80. El cantautor argentino Alberto Cortez declaraba, en el programa “La Tierra de las mil músicas” (un capítulo con más buenas intenciones por parte del señor Luqui que buenas informaciones), que con la muerte de Franco se descubrió quiénes de ellos valían y quiénes no… Bueno, sobre esto podemos decir que el señor Cortez, a quien presentamos nuestra admiración, es tremendamente injusto con muchos compañeros: es cierto que hubo muchos cantautores, con buenas intenciones, eso sí, que no supieron afrontar el cambio, y se quedaron en el camino; pero no menos cierto es que la industria musical, la crítica y, en buena parte, el público y el cambio generacional dejó a muchos valiosos intérpretes en el camino. La fórmula hacia la frontera con los 80 era muy básica: renovarse, y así lo hicieron muchos, tales como Luis; la canción de autor ahora debía dejar atrás la arenga política y la rabia, y volverse algo más descriptiva, narrar lo cotidiano, y evitar, en lo posible, la frivolización de los temas: el elemento humanista y crítico debía de preservarse, pero bajo nuevas fórmulas. Esto no supuso, de ninguna manera, claudicar ni rendirse: alzaron sus voces también contra la guerra del golfo, contra la guerra de Irak -que es la que me tocó más de cerca-, en donde mientras Luis Pastor y Adolfo Celdrán presentaban sus escalofriantes canciones contra la guerra, José Antonio Labordeta, en su papel de diputado por Aragón, hacía vibrar el congreso con palabras de justicia y de verdad, tomadas de su hermano, mientras el presidente Aznar miraba para otro lado… Y ¡sí!, amigo neocón, mal bicho y lengua de víbora: contra la de Libia ¡también!… Otra cosa es que los medios lo hayan recogido. 

Desde entonces y hasta hoy, se han venido repitiendo los mismos clichés de crítica, la mayor parte de las veces por parte de gente cuya idea acerca de la canción de autor es la misma que tengo yo sobre urología: de oídas y sin comprobar. Básicamente, al tener sólo los referentes de Víctor Manuel o Serrat, y los desvaríos de cierta pseudo-prensa heredera de la de antaño, que aplica eso de “de la ceja” indiscriminadamente, hay mucha gente que se piensa que el cantautor superviviente de aquellos años es alguien que vive en urbanizaciones de lujo, que cena con Zapatero o Rubalcaba, que tiene un cochazo, que manda a sus hijos a colegios privados, y no sé cuántas cosas más… Y Luis revela cuál es la otra realidad, pidiendo, por favor, pero con cierto enfado, que no se meta a todos en el mismo saco. Acaba ya dándonos la pista de por qué derroteros anda la canción de autor de ahora, emparentándola con los raperos de calidad, capaces de hacer una poesía urbana de calidad y crítica con el sistema.

Y yo, que no soy cantautor, aunque dé el cante, me siento muy orgulloso de ellos, y de haber conocido a muchos de ellos: de los que no se rinden, de los que dejan en ridículo al señor Winston Churchill con aquella soberana memez que dijo acerca los revolucionarios a los 20 y a los 40, y, cuando tenga su edad, me gustaría ser como ellos.

NOTA: se me disculpe no haber nombrado a muchos, pues no pretendía ser exhaustivo; que esto no se entienda como una injusticia.

“A todos los compañeros cantautores que ya no están, pero que nos dejaron su ejemplo, su compromiso y sus canciones: Ovidi Montllor, Carlos Cano, Chicho Sánchez Ferlosio, Hilario Camacho, Imanol, Labordeta, Quintín Cabrera, Mikel Laboa…”

Dedicatoria del álbum de Luis Pastor, ¿Qué fue de los cantautores?

Qué fue de los cantautores

Éramos tan libertarios,
casi revolucionarios,
ingenuos como valientes,
barbilampiños sonrientes
—lo mejor de cada casa—
oveja negra que pasa
de seguir la tradición
balando a contracorriente
de la isla al continente
era la nueva canción.

Éramos buena gente,
paletos e inteligentes,
barbudos estrafalarios,
obreros, chicos de barrio,
progres universitarios,
soñando en una canción
y viviendo la utopía
convencidos de que un día
vendría la Revolución.

Aprendiendo a compartir
la vida en una sonrisa,
el cielo en una caricia,
el beso en un calentón.
Fuimos sembrando canciones
en esta tierra baldía
y floreció la poesía
y llenamos los estadios
y en muchas fiestas de barrio
sonó nuestra melodía.

Tardes y noches de gloria
que cambiaron nuestra historia.
Y este país de catetos,
fascistas de pelo en pecho,
curas y monjas serviles,
grises y guardias civiles,
funcionarios con bigote
y chusqueros de galón,
al servicio de una casta
que controlaban tu pasta
tu miedo y tu corazón.

Patriotas de bandera,
españoles de primera,
de la España verdadera
aquella tan noble y fiera
que a otra media asesinó
brazo en alto y cara al sol
leales al Movimiento
a la altura y al talento
del pequeño dictador
que fue Caudillo de España
por obra y gracia de Dios.

Toreando en plaza ajena
todo cambió de repente
los políticos al frente
de comparsa y trovador.
Se cambiaron las verdades:
"tanto vendes tanto vales".
Y llegó la transición:
la democracia es la pera.
Cantautor a tus trincheras
con coronas de laureles
y distintivos de honor
pero no des más la lata
que tu verso no arrebata
y tu tiempo ya pasó.

¿Qué fue de los cantautores?
preguntan con aire extraño
cada cuatro o cinco años
despistados periodistas
que nos perdieron la pista
y enterraron nuestra voz.
Y así van para más de treinta
con la pregunta de marras
tocándome los bemoles.
Me tomen nota señores
que no lo repito más:

algunos son diputados,
presidentes, concejales,
médicos y profesores,
managers y productores
o ejerciendo asesoría
en la Sociedad de Autores.
Otros están y no cantan,
otros cantan y no están.
Los hay que se retiraron,
algunos que ya murieron
y otros que están por nacer.

Jóvenes que son ahora
también universitarios,
obreros, chicos de barrio
que recorren la ciudad.
Un CD debajo el brazo,
la guitarra en bandolera,
diez euros en la cartera,
cantando de bar en bar.
O esos raperos poetas
que es su panfletos denuncian
otra realidad social.

¿Y mujeres? ni se sabe.
Y sobre todo si hablamos
de las primeras gloriosas
que tuvieron los ovarios
y el coraje necesarios
de subirse a un escenario
de aquella España casposa.

¿Qué fue de los cantautores?
aquí me tienen señores
como en mis tiempos mejores
dando al cante que es lo mío.
Y aunque en invierno haga frío
me queda la primavera,
un abril para la espera
y un “Grândola” en el corazón.

¿Qué fue de los cantautores?
aquí me tienen señores
aún vivito y coleando
y en estos versos cantando
nuestras verdades de ayer
que salpican el presente
y la mierda pestilente
que trepa por nuestros pies.

¿Qué fue de los cantautores?
De los muchos que empezamos,
de los pocos que quedamos,
de los que aún resistimos,
de los que no claudicamos.
Aquí seguimos,
cada uno en su trinchera
haciendo de la poesía
nuestro pan de cada día.

Siete vidas tiene el gato
aunque no cace ratones.
Hay cantautor para rato.
Cantautor a tus canciones.
Zapatero a tus zapatos.

Luis Pastor

http://canciondeautorenespanol.blogspot.com/2012/02/que-fue-de-los-cantautores.html

¿Es necesario repetirlo? ¡Venga, vale!

Elisa Serna’s “Quejido”


Elisa, during the recording of "Quejido". Photo by Alain PrévostElisa Serna is one of the best Spanish female songwriters. She was member of the songwriter collective of Castile “Canción del Pueblo” (People’s Song) and, later, in the collective “La Trágala” (the name of an antique song dated in the Liberals revolts against king Ferdinand VII, and later, adopted by the Loyalist). Elisa always used her songs to denouncing Franco’s dictatorship, and, as a result of that, she suffered prison, fines and a time of exile. In the first 70s, she went to Paris (where many Spanish artists were forced to move for working, as well as many people due to their political ideas); there, she recorded her first LP, with the help of great songwriter Paco Ibáñez (Cicerone and godfather of all those songwriters and artists that came up to Paris): Quejido, in the French seal “Le Chant du Monde”. Two years after, the LP was edited in Spain, in the discography EDIGSA, under the name of Este tiempo ha de acabar (“This time must ends”), but without two songs that were censured. Elisa, who was the first Spanish songwriter mixing Castilian folklore with African rythms, is unfairly forgotten, and, although she is in retirement from music, sometimes plays inPaco Ibáñez during "Quejido"'s recording. Photo by Hans Geene excpecional acts, and is involved in the movement of retrieval of the Historical Memory –a movement wich finality is the absolute and final conviction of Francoism and, above all, the retrievement of those who, despite their ideologies, fought for freedom in Spain since 1936 to 1980-, and in all of those movements in which is fighting for a fair cause. As Andrés Sorel wrote in the review of Elisa Serna’s 1972 LP, Quejido, in French: “Elisa is the dodged moan of this Spain that won’t shut up in despite of judgements, jails, threats, repression and censorship.”

Quejido

¿Qué es lo que pasa conmigo?
Yo que quiero estar contenta
Se me escapa un quejido.
¡Ay!
Mis penas no han de acabar
mientras no vea a mi pueblo resucitar.

¡Ay!
Muerte veo y muerte escribo
eso es lo que hay conmigo.
Yo que quiero estar contenta
se me escapa un quejido.
¡Ay!
Mis penas no han de acabar
mientras no vea a mi pueblo resucitar.
¡Ay!
¡Ay! Mi pueblo sin voz.
¡Ay! ¡Ay!

Moan

What’s the trouble with me?/ I want to be glad/ A moan get away from me./ Oh!/ My sorrows won’t be over/ as I wouldn’t see my people revives.// Oh!/ Death I see and death I write/ that’s the trouble with me./ want to be glad/ A moan get away from me./ Oh!/ My sorrows won’t be over/ as I wouldn’t see my people revives./ Oh/ Oh! My voiceless people./ Oh! Oh!

Elisa Serna 

Our friend and master, Fernando G. Lucini, tells us the story: http://fernandolucini.blogspot.com/2011/07/caratulas-con-historia-elisa-serna-de.html

A miner strike song: “En el pozo María Luisa”


This is one of the most popular and older Spanish strike and union struggle song, born in the coalfield of Asturias. The origins of the song seem to be a traditional Asturian and Galician traditional tavern song. The celebration and tavern Galician folk band, A Roda (The Wheel), made a version of that:

O andar miudiño

¡Ai miudiño!
Miudiño, miudiño…
o que eu traio.
Éche un andar miudiño,
miudiño, miudiño…
o que eu traio.
Que eu traio
unha borracheira de viño
que auga non bebo.
Mira, mira Maruxiña, mira,
mirai como eu veño.

The gently walk

Oh, gently!,/ Gently, gently walk…/ what I’m carrying./ This is a gently walk,/ gently, gently…/ what I’m carrying./ Because I’m carrying such a wine drunkenness/ for I don’t drink water./ Look, look Maruxiña, look,/ look how I’m coming.

Spanish translation/ Traducción al castellano:

https://albokari2.wordpress.com/2009/02/07/cancion-de-mineros-arbol-genealogico-de-una-cancion/


mineros1918webSo, as many popular songs, it was converted into a different song that talk about a mining dissater that might occurred in the mine “El Pozo María Luisa” (“María Luisa” pit). For that, the song was called “En el Pozo María Luisa”, “El Pozo María Luisa” or “Santa Bárbara Bendita” –Blessed St. Barbara-, for the thrilling advocation to the mining and miner’s saint patron. Soon, the song became in an anthem for the miner’s strikes and struggles in the last XIX century and all along the XX century (even today) on the North mining regions, as León and Asturias. In Asturias and part of Leon, there are two variants of the song: one in Spanish, and the other in Asturian, or Bable, the non-recognized langage of Asturias:

Nel pozu María Luisa/ Santa Bárbara Bendita

(Asturian version)

Larará
nel pozu Maria Luisa
larará
murieron cuatro mineros
mirai, mirai Maruxina, mirai
mirai como vengo yo
larará

Traigo la camisa roxa
larará
de sangre d´ un compañeru
mirai, mirai Maruxina, mirai
mirai como vengo yo
larará

Traigo la cabeza rota
larará
que me la rompió un barrenu
mirai, mirai Maruxina, mirai
mirai como vengo yo
larará

Santa Bárbara bendita
larará
patrona de los mineros
mirai, mirai Maruxina, mirai
mirai como vengo yo
patrona de los mineros
mirai, mirai Maruxina, mirai
mirai como vengo yo

En el Pozo María Luisa/ Santa Bárbara Bendita

Larará
en el Pozo Maria Luisa
larará
murieron cuatro mineros
mira, mira Maruxina, mira
mira cómo vengo yo

Larará
traigo la camisa roja
larará
de sangre de un compañero
mira, mira Maruxina, mira
mira cómo vengo yo

Larará
traigo la cabeza rota
larará
que me la rompió un barreno
mira, mira Maruxina, mira
mira cómo vengo yo

Larará
Santa Barbara bendita
larará
patrona de los mineros
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo yo
patrona de los mineros
mira, mira Maruxina, mira
mira cómo vengo yo

In the “Maria Luisa” pit/ Blessed St. Barbara

Larará/ In the María Luisa pit/ larará/ four miners were dead,/ (Chorus) look, look Maruxina, look,/ look in which condition I come*.// Larará/ I have my shirt in red/ of a fellow’s blood/ (Chorus)// Larará/ I have** my head broken/ larará/ for it was broken by a blast/ (Chorus)// Larará/ Blessed Saint Barbara/ larará/ miners’ Saint Patron/ (Chorus)

* Literally, the chorus mus say “Look how I’m coming”, but the unknown original singer reffers to the physical condition in which he had come from the mining pit to his home, and not in which transportation way. Maybe I’m wrong, but I’ve prefered not to be ambiguous.

** In Sapnish, depending of the context, traer, “to carry”, and tener, “to have”, can be synonymous. I think this not uses to happen in English.

Another well done translation to English:

http://en.wikipedia.org/wiki/Santa_B%C3%A1rbara_bendita


Many songwriters and folk-groups made their own version of the song, stealthy sometimes. Some of them were the popular Asturian folk-group Nuberu:

At the last 70s, the great folk-band, Nuestro Pequeño Mundo, recorded a version in a LP about the Spanish Civil War songs, under the name (due to contractual troubles) of Coro Popular Jabalón:

And, of course, the most popular Asturian songwriter, Víctor Manuel:

The song must became very popular during the October ‘34 miner rissing, known as the Revolution of Asturias, in which the A poster of 1937, remember the '14 Asturian revolutionrevolutionary Asturian workers took the whole region and were bloody repressed by the Spanish Republic’s right-wing government, with the collaboration of an already famous general named Francisco Franco. In 1976, songwriter Francisco, or Paco Curto, in his conceptual album La Guerra Civil Española, making a travel from the war of Morocco to the Civil War, uses the song for exemplify that tragedy. Listen it: http://www.goear.com/listen/10ad813/santa-barbara-francisco-curto

But other made their own versions… Between 1963 and 1964, the great songwriter Chicho Sánchez Ferlosio recorded a set of revolutionary songs, by his own or traditionals, in Sweden and unsigned (by security), which were recopilated in a LP named Spanska motståndssånger (Sw. “Songs of the Spanish resistance”). Among them was his own version of this song, mixing some Asturian words, in homage to the 1962’s Asturian miner strike, the first since Franco’s victory in 1939. that was repressed with very violence. Obviously, by the time it was recorded, the LP was forbidden in Spain, and was publicated later in 1976:

Canción de mineros

En el Pozo María Luisa
larará
salieron cuatro barrenos,
mira, mira Maruxina, mira
Spanska motståndssånger - frontal
mira como vengo yo.

Larará
murieron los barrenistas,
larará
ayudantes y rampleros,
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo yo

Larará
Traigo la cabeza rota
larará
que me la rompió un costero
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo yo

Larará
Los zapatus tos rasus
larará
de recorrer el rellenu,
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo.

Ya perdí hasta la boïna
larará
por buscar mis compañerus,
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo.

Santa Bárbara bendita
larará
patrona de los minerus
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo

El sol sale para todos
larará
yo aquí dentro no lo veo
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo

Con el pico y con el marro
larará
con el marro y el barreno
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo
haremos un agujero
larará
por ver las luces del cielo
mira, mira Maruxina, mira
mira como vengo…

Miner’s songs

In the María Luisa pit/ larará/ get out four blasts/ (Chorus) look, look Maruxina, look,/ look in which condition I’ve come// The drillers died,/ larará,/ helpers and *diggers* (1)/ (Chorus)// Larará/ I have my head broken/ larará/ for it weas broken by a *stick* (2)/ (Chorus)// Larará/ my shoes are all worn/ larará/ by wandering along the slagheap/ (Chorus)// Even I’ve lost my beret/ larará/ by searching my fellows,/ (Chorus)// Blessed Saint Barbara/ larará/ miner’s Saint Patron/ (Chorus)// The sun is rising for all/ larará/ I don’t see it here deep inside/ (Chorus)// With the pick and with the mallet/ larará/ with the mallet and the blast/ (Chorus)/ we will make a hole/ larará/ to see the lights in the sky/ (Chorus)

(1) My ignorance about the mining world keep me off of making a better translation. I could’nt find what ramplero exactly means, but a statue called “Ramplero” that seems to be a man digging on the ground.

(2) I couldn’t neither find what a costero means in mining. For the context of the lyric seems to be a kind of stick, but I’m not so sure at all.

Trad./ Chicho Sánchez Ferlosio

And at last, but not worst, songwriter and folksinger Elisa Serna, one of the most representative protest singers of Castilia, who in 1974, standing in France, recorded her version in the album Quejido (Moan), edited in Spain, being some songs censured, as Este tiempo ha de acabar (This time got to end). Elisa tells us about another mining disaster:

En la mina El Tarancón

En la mina el Tarancón
se mataron once obreros.
Mira como vengo madre,
mira como vengo yo.
Elisa Serna: Este tiempo ha de acabar (edición española -censurada- de Quejido, grabado en Francai)

Se mataron cuatro picas
con sus hermanos rampleros.
Mira como vengo madre,
mira como vengo yo.

Vengo bañao de sangre
de esos pobres compañeros.
Mira como vengo madre,
mira como vengo yo.

Moreda y Caborana
de luto se vistió entero.
Mira como vengo madre,
mira como vengo yo.

Mañana son los entierros
de esos pobres compañeros.
Mira como vengo madre,
mira como vengo yo.

In the “El Tarancón” mine

In the “El Tarancón” mine/ eleven workers were dead./ (Chorus) Look in look in which condition I come mother,/ look in which condition I come.// Four picks died/ with their brothers the diggers./ (Chorus)// I’m bathed in the blood/ of those poor fellows./ (Chorus)// Moreda y Caborana/ dressed all in black./ (Chorus)// Tomorrow will be the burial/ of those poor fellows./ (Chorus)

Trad./ Elisa Serna

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