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Todo lo que quisiera hacer


Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.

(“Libre te quiero”, A. García Calvo)

Bob Dylan - 1964 - Another side of Bob Dylan - aHubiera querido meter esta canción en la entrada de ayer, junto a la de García Calvo, pero como ya había quedado muy larga con mi sermón, decidí dejarla para hoy, sin querer hacer una serie. Que Bob Dylan fue uno de los reformadores del modo de pensar de la cultura contemporánea, lo demuestran canciones como ésta, “All I really want to do”, que le daba la vuelta a las canciones tipo “Eres mía” del pop, las cuales, para ser benevolente (pues muchas son grandes canciones), podían pecar de cierto machismo pero culturalmente heredado. La consideración feminista había venido de antes a través de diversos movimientos sociales: los movimientos sufragistas y feministas, los movimientos obreros también, apoyados ambos por la vanguardia intelectual de finales del siglo XIX y principios del XX, y, finalmente, en las subculturas occidentales urbanas como los beatnicks y los hippies, mientras que en los países socialistas, aunque fuera sólo en teoría, la clásica separación de consideraciones sexuales había sido abolida; pero alguien como Bob Dylan podía llegar a mucha más gente que cualquier teórico de la revolución sexual y social, con un mensaje mucho más claro. En muchos sentidos, la canción de Dylan es una canción de amor que se ríe de las tópicas canciones de amor: es una sincera declaración de principios y, en cierto sentido, toca algo que a muchos nos preocupa: el machismo no sólo ha afectado a las mujeres, también, y entiéndase que en menos medida, a algunos hombres que nos hemos sentido incómodos siempre con algunas actitudes que culturalmente se atribuyen a nuestro sexo: ser competitivos, ser fuertes, fríos, orgullosos… Para un chico heterosexual (y no digamos ya homosexual) la vida durante la adolescencia se hace un poco dura si falta uno de esos elementos, sobre todo cuando la manada te exige un modo de pensar y de comportarse… ¡Pero bueno!

All I really want to do

I ain’t lookin’ to compete with you
Beat or cheat or mistreat you
Simplify you, classify you
Deny, defy or crucify you
All I really want to do
Is, baby, be friends with you

No, and I ain’t lookin’ to fight with you
Frighten you or tighten you
Drag you down or drain you down
Chain you down or bring you down
All I really want to do
Is, baby, be friends with you

I ain’t lookin’ to block you up
Shock or knock or lock you up
Analyze you, categorize you
Finalize you or advertise you
All I really want to do
Is, baby, be friends with you

I don’t want to straight-face you
Race or chase you, track or trace you
Or disgrace you or displace you
Or define you or confine you
All I really want to do
Is, baby, be friends with you

I don’t want to meet your kin
Make you spin or do you in
Or select you or dissect you
Or inspect you or reject you
All I really want to do
Is, baby, be friends with you

I don’t want to fake you out
Take or shake or forsake you out
I ain’t lookin’ for you to feel like me
See like me or be like me
All I really want to do
Is, baby, be friends with you

Copyright © 1964 by Warner Bros. Inc.; renewed 1992 by Special Rider Music

Escuchar: http://www.bobdylan.com/songs/all-i-really-want-to-do

Todo lo que de verdad quiero hacer

No busco competir contigo/ ganarte o engañarte o maltratarte,/ simplificarte, clasificarte,/ negarte, desafiarte o crucificarte./ Todo lo que de verdad quiero hacer/ es, cariño, ser tu amigo.// No, y no busco luchar contigo,/ asustarte o apretarte,/ arrastrarte o agotarte,/ encadenarte o reducirte./ Todo lo que de verdad quiero hacer/ es, cariño, ser tu amigo.// No busco obstaculizarte,/ escandalizarte o denigrarte o encerrarte,/ analizarte, categorizarte,/ finalizarte o advertirte./ Todo lo que de verdad quiero hacer/ es, cariño, ser tu amigo.// No quiero que contengas la risa,/ hacerte correr o perseguirte, rastrear o localizarte,/ o desgraciarte o desplazarte,/ o definirte o confinarte./ Todo lo que de verdad quiero hacer/ es, cariño, ser tu amigo.// No quiero conocer a tus parientes,/ hacerte girar o hacerte entrar,/ o seleccionarte o diseccionarte,/ o inspeccionarte o rechazarte./ Todo lo que de verdad quiero hacer/ es, cariño, ser tu amigo.// No quiero engañarte,/ tomarte o sacudirte o abandonarte./ No te busco para que sientas lo que yo,/ veas lo que yo o seas como yo./ Todo lo que de verdad quiero hacer/ es, cariño, ser tu amigo.

Bob Dylan

Y, cómo no, la canción recibió muchas versiones. La más conocida, como suele ser siempre, es la versión de los Byrds, que tal vez aún fuera algo comercial:

Cher, todavía con su partener y esposo Sonny Bono:

Los Hollies de Graham Nash:

Te quiero libre no sólo hoy: todos los días


… que en este mundo,
a fin de cuentas,
lo mismo valen
huevos que tetas.

(“Reina Perola”, La Bullonera)

libre te quieroOs voy a ser sinceros: en un principio no iba a escribir nada relacionado con el día de hoy por las mismas razones por las que ahora escribo. El 8 de marzo, día en que se conmemora -no hay que olvidarlo- que en Nueva York, en 1908, 146 mujeres murieron abrasadas en la industria textil Cotton por las bombas incendiarias que lanzaron dentro del edificio ante la negativa de éstas de abandonar el encierro en señal de protesta por exigir lo que les pertenecía, se ha convertido, como en su medida también le ha pasado al día del Orgullo Gay y a otras conmemoraciones semejantes nacidas de la represión, se ha transformado en un formalismo, posible gracias a tachar “trabajadora” del título “día de la mujer”; ahora, lo que en su día era un día de reivindicación se ha folklorizado (en el sentido negativo del término), y como dijo un escritor francés (pudo ser Gide o Malraux, no recuerdo muy bien), cuando una realidad se reviste de formas folklóricas es porque ella en sí es fea y desagradable y necesita una excesiva capa de maquillaje que la mal disfrace. Hoy los informativos nos hablarán de las mujeres triunfadoras en los negocios (mis respetos hacia las que lo consiguieron con honestidad y respeto, pero no hacia aquéllas que, como algunos hombres, lo hicieron pisando a los demás) y se olvidarán de las amas de casa, de las trabajadoras “manuales” del campo y la ciudad, y de las mujeres que, siendo nuestras abuelas, se esforzaron por darnos una sociedad mejor. La culpa de esto la tienen los progres, los pseudoprogres, los conservadores y los fachas: los progres y pseudoprogres (es decir, aquellos que adoptan sólo la forma, pero no el fondo, de ideas progresistas y revolucionarias) porque han equivocado totalmente el concepto de la igualdad con ciertas medidas, basadas en la discriminación positiva, que antes que solucionar la situación sólo ha servido para frivolizarla; por ejemplo, doña Carme Chacón, que para hacer su campaña en las primarias del PSOE organizó un mitin-cena exclusivamente para mujeres: es decir, tiraba de su condición como si fuera una lacra para ella, apelando a la condición sexual de las miembras del partido y al sentimiento igualitario de los miembros masculinos. La paridad y estos numeritos no han ayudado en absoluto.

forges_mujerLa culpa de los conservadores ha consistido en esto: dado que los antiguos argumentos del conservadurismo respecto a algunas cosas convencen sólo a una minoría, le han dado, como es usual, la vuelta a éstos, revistiéndolos de un disfraz progresista en apariencia, para defender los mismos argumentos de siempre, y así inventarse términos a cada cual más irrisorio como “violencia de género estructural” (aplicado al aborto y a cierto derecho a la maternidad, el cual, que yo sepa, no está ni ha estado en peligro) o “mujerismo” (como el contrario equivalente de machismo), etc. Es lo mismo que con el matrimonio gay: derechos sí, pero que nadie olvide cuál es su papel… El machismo como tal tenía sus días contados y necesitó de revestirse con un traje en apariencia moderno.

1331147954_855915_1331148066_noticia_normalY ya, a parte, tendencias absolutamente estúpidas que afirman que son mejores las mujeres en política por el hecho de ser mujeres, y que este mundo iría mucho mejor si gobernasen absolutamente ellas. Si la experiencia de Margaret Thatcher, o de la presidenta de la Comunidad de Madrid y otras, no nos ha servido de lección, mal vamos. He visto a cierto consorte de diva del pop español (que pasó de ser musa del Orgullo Gay a participar en uno de los medios más reaccionarios y homófobos), justo como hizo el señor Andy Warhol con Imelda Marcos y su ingente número de zapatos, consorte del dictador filipino, defender a la señora Carmen Polo de Franco porque “puso una nota de color en aquella España tan gris”… a la que ella contribuyó. Como nos descuidemos, acabaremos alabando a personas como Carmen Polo, Imelda Marcos o Eva Braun sólo por el hecho de ser mujeres, y de eso no se trata.

Quiero decir, ¿de qué sirve tener un día del que todo dios habla si luego, al final, las mujeres en su trabajo siguen ganando mucho menos, si a diario hay mujeres que mueren a manos de sus parejas o callan al verse reducidas a sombras de su dignidad ante su maltratador? ¿De qué sirve si, vete a saber, pueda haber alguna discoteca que celebre el día de la mujer (trabajadora) con un espectáculo de lucha femenina en el barro?

Cortesía de CarmenOs pido disculpas si mi claridad ofende, pero de los radicales yo sé dónde acabarán el día de mañana. Simplemente, soy una persona que no hace distinciones, es decir, que soy feminista, y por eso no necesito estar todo el día con la bandera en alto: hay cosas que ni siquiera me cuestiono, y una de éstas es que los dos sexos somos exactamente iguales: igual de buenxs/ malxs. Y mi apoyo, admiración y respeto va a quien se lo merece: a la mujer trabajadora y a la mujer buena, pero nunca rendiré ni admiración ni respeto hacia personas como Esperanza Aguirre o Rita Barberá… A fin de cuentas, ha hecho más por la liberación de la mujer Hugh Heffner que mujeres como éstas.

Si mi claridad ofende, pido disculpas… a quien se las merezca. Pero mientras tanto, dedicada a la auténtica mujer trabajadora, un poema de Agustín García Calvo en la voz del gran ebanista de la poesía castellana y gallega, Amancio Prada:

Libre te quiero

Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.

Grande te quiero
como monte preñado
de primavera,
pero no mía.

Buena te quiero
como pan que no sabe
su masa buena,
pero no mía.

Alta te quiero
como chopo que al cielo
se despereza,
se despereza,
pero no mía.

Blanca te quiero
como flor de azahares
sobre la tierra,
pero no mía.
Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

http://antologiapoeticamultimedia.blogspot.com/2006/08/libre-te-quiero.html

Agustín García Calvo

Música: Amancio Prada

… y que libremente vengas conmigo.

Sóc, no vull ofendre, anticlerical (I): “Grito hacia Roma”, de Federico García Lorca


Soy, no quiero ofender, anticlerical.

Quico Pi de la Serra

6-el-jesuita-ignacio-ellacuria-habla-en-un-acto-ecumenico-san-salvador-marzo-de-1989-foto-gervasio-sanchezAntes de todo, quiero confesarme: respeto, en la medida en que cada una se la merezca, a toda creencia científica, filosófica y religiosa DE BASE, siempre y cuando respete la igualdad, los derechos humanos, y, por lo tanto, ni supongan un peligro físico o moral para sus practicantes y, además, no incite al odio. Respeto a aquel crea que Benedicto XVI sea la voz de Dios en la Tierra, o que el Dalai Lama es la encarnación del Buddha Avalokiteśvara, aunque yo, personalmente, no creo que Dios tenga actualmente ni representantes oficiales ni encarnaciones, y si las tiene, las desconocemos, y espero que, de la misma manera que yo les respeto y no intento inculcar mi sistema de creencias a nadie (sólo argumentar mis razones, no atemorizo a nadie con el infierno), nadie me intente aleccionar: ya lo intentaron en el pasado, y ya veis los resultados. Si hay un grupo cristiano que tenga mi apoyo, respeto y admiración, ésos son los Cristianos de Base, los curas Romeroobreros y las Teología de la Liberación, y si he de reconocer mártires cristianos modernos, ésos son Ignacio Ellacuría y Monseñor Óscar Romero, ambos asesinados en El Salvador por las fuerzas de la reacción aliadas con los perros gringos, por proteger a los pobres, y si he de reconocer papas, ése será el gran Juan XXIII, por su labor conciliadora y de mediador imparcial en el conflicto de los misiles de Cuba y toda la guerra fría, y, en un segundo plano, Pablo VI, también digno de mi admiración.

Benedicto XVI 2Sobre la visita del papa de Roma (en minúsculas, soy anarquista) diré que estoy en contra, no de su visita, sino de las condiciones en las que se ha producido (razón por la cual me manifesté en su contra): básicamente, y contra lo que algunos han esgrimido a favor, es que no ha venido en tales condiciones, sino como evangelizador, y, el problema de esto, es que, con gran parte de dinero público, no sólo se le ha hecho cómoda estancia a él, sino a su séquito: millones de jóvenes católicos de todo el mundo a los que se les ha puesto en un estado privilegiado (descuentos en los transportes públicos y en ciertos locales); una gran suma de dinero público de la Comunidad de Madrid, a parte de la del Estado, que se asemeja mucho al recorte que ha sufrido la escuela pública. Su condición de evangelizador privilegiado atenta contra la definición aconfesional del Estado español, ya que crea desigualdad con otras fes, por muy minoritarias que sean, incluido el ateísmo, y hace peligrar la separación iglesia-Estado. Hay quien ha dicho que el dinero público no se ha tocado en absoluto, sino que está financiada por empresas; aceptemos esto, en principio, pero preguntemos seguidamente si son las mismas empresas que han reducido su plantilla por falta de capital, y/ o que no contratan personal por las mismas razones.

El papa de la marcha laica encima de su papamovil.Básicamente, no es porque esté resentido contra la fe católica (y las demás), que lo estoy y mucho (conozco cada uno de sus juegos, trucos y trampas, conozco sus redes y tentáculos: me sé de memoria cada una de sus mentiras; SÍ, soy un desertor); diría lo mismo si fuera la visita del Dalai Lama, del patriarca de la iglesia ortodoxa, del rabino de Israel, del camarada Lenin o del presidente de la liga atea internacional –si existe-; el Estado debe operar al margen de cualquier confesión religiosa o sistema moral. Pero, hablemos en cristiano: la inmensa mayoría de banqueros y empresarios de peso de este país son del Opus Dei, una peligrosísima y siniestra secta católica, elaborada por ricos para ricos, que aquí todos sabemos cómo opera a todos los niveles.

299840_243130552394459_209526285754886_712678_6102172_nY lo de los peregrinos (algunos mal llamados así) es ya para darles de comer a parte: habrá de todo, claro que sí, pero hay un problema, y es que la mayoría de ellos son muy jóvenes, y, como todo joven, necesitan divertirse; dudo que muchos sean conscientes de que están aquí como invitados, y como invitados deberían mostrar algunos mejores modales (me informan, de primera mano, que algunos de ellos han robado en una tienda). Me ha dolido como los medios de comunicación y ciertos políticos han intentado contraponer la “actitud” de estos jóvenes a los otros, es decir, a nosotros, a los que nos han tachado de ser abertzales, drogadictos y no sé cuántas cosas más. Por mucho que los hayan querido sacar como simpáticos chavales, la realidad es otra, y hemos visto fotos suyas comprando alcohol (¿pidieron el carnet?) y de fiesta por las calles de Madrid. La imagen más estrambótica de estos días ha sido ver a un grupo de estos peregrinos dándose un baño (¿multa?) en la fuente del Ángel Caído (véase, Lucifer) del Parque del Retiro: entiendo sus ganas de divertirse, pero que no digan que han venido sólo y exclusivamente a ver al santo padre, y les recuerdo que en Acampada Sol, los mismos indignados censuraron  a aquel que se lo tomó como un botellón. Me dolió también la actitud de los medios de comunicación y de los políticos al intentar dar la sensación de que, durante la manifestación laica fueron los manifestantes los que provocaron a los peregrinos: si hubo alguna provocación por parte de la marcha, la desconozco, y yo fui el primero en censurar a algunos, pidiendo que no se les increpase; pero la realidad es que muchos, como un petainista francés, se asomaban a los balcones a insultar, y que otros comenzaron a reunirse en Sol en una contramanifestación improvisada, y por lo tanto ilegal (en la que oteamos el ondeo de una bandera franquista), pero la policía, con una violencia excesiva y sin sentido, sólo reaccionó contra la marcha laica. La impresión que da es la de proteger al niño mimado tonto y caprichoso: mientras se asegura que no hay dinero para los servicios básicos como el transporte público y la sanidad pública, y que las medidas efectivas o en proyecto que preparan en Madrid se debe a esta necesidad, a ellos se les regalan estos servicios. Pero bueno, yo no cargo contra los que no se merecen, que ni serán conscientes de todo esto, y sé que habrá muy buenos chicos, sin duda alguna: sólo les demando que reflexionen sobre todas las dimensiones de su condición de invitados. Y por otra parte, un poco de ecuanimidad: ¿no se dijo, hará pocos días –RUBALCABA, esto va por ti: a ver quién te vota ahora- que no se podía consentir que un grupo tuviera patas arribas una ciudad?

Mónica PatxotHablemos sobre el catolicismo oficial, intentando no levantar ampollas innecesarias. No comulgo –nunca mejor dicho, y no intento hacerme el gracioso- con un sistema religioso-moral que condena a las personas que quieren ser lo que su naturaleza les dicta, como los homosexuales, o que asegura excomunión natural y automática contra toda mujer que haya abortado, mientras es la misma iglesia que no sólo no excomulgó a Pinochet, sino que además éste recibió la comunión del pontífice Juan Pablo II. ¡Bonita religión esta que carga contra el más débil! La que condena a las víctimas de su propio sistema (y el de otros parecidos) y no condena a los genocidas. Entiendo que alguien esté en contra del aborto, yo mismo tengo mis reservas, pero decir cosas como que “la mujer que aborta deja la puerta abierta a que su marido –presuponiendo que no es el marido el que la ha obligado a abortar- haga con ella lo que quiera” (junto a otras lindezas: http://www.elcorreoweb.es/andalucia/079125/arzobispo/granada/mujer/aborta/varon/abusar), o que el redactor del suplemento Alfa y Omega diga que “si se banaliza el sexo, no tiene sentido mantener la violación como delito”… Independientemente de lo que cada uno piense acerca del aborto, del sexo y los métodos anticonceptivos, el que diga estas cosas y aquel que las sostenga, no hace gala de su cristianismo, sino de una canallez moral ilimitada: y es que la iglesia católica, fundamentalmente, sigue siendo una institución machista, y lo seguirá siendo mientras grupos como el Opus Dei y su sistema de servidumbre del varón sobre la mujer estén dominando la jerarquía eclesiástica. Mientras tanto, los sueños de la fe producen monstruos, y así, un joven mexicano –quien, por cierto, ha quedado libre y no se le ha aplicado la ley antiterrorista- planeaba gasear la marcha laica para “matar a esos maricones”. somaliaDicen que el cristianismo (el catolicismo) es amor, perdón y comprensión, pero yo no veo más que odio, rencor y resentimiento, y el acto de evangelizar, hoy como ayer, no parece hacerse mediante la palabra, sino mediante la espada. Y, sólo por hacerlo notar, mientras estos piadosos señores de los bancos y las empresas, ellos que creerán ganarse el cielo, invierten millones en esta visita, Somalia está muriéndose… ¿Dónde carajo queda el amor y la caridad cristiana?

Creo en Dios, no en el papa, y creo en Cristo Obrero, no en Cristo rey; admiro a Benedicto García -mi aJesús expulsando a los mercaderes del templo, Valentin de Boulognemigo, mi maestro-, no a Benedicto XVI; creo en el hombre y en la razón, admiro al que cree sin fanatismos, y creo en el Movimiento Gay contra Cristo rey. Si la iglesia es amor, que la demuestre con actos, no con palabras ni con esa espantosa frivolización que ha rodeado la visita del santo padre: no por mucho gritar “¡Benedicto!” se va, necesaria y suficientemente, al Cielo.

1313648176815Lorca-grandeDespués de excurso, por cuya longitud pido perdón, me gustaría –aunque me temo que no soy el primero- enlazar el aniversario del asesinato de Lorca con este tema. Publicado en su Poeta en Nueva York, el “Grito hacia Roma” es una serie de denuncias e imprecaciones contra muchas injusticias de la iglesia católica de los años 20: para empezar, movidos por su anti-comunismo, su alianza con el fascismo italiano y el Estado de Mussolini, a quien el papa se deshace en alabanzas; su ceguera ante el hambre de miles; su repulsiva opulencia e hipocresía; su represión moral (Lorca, creyente y homosexual, de esto sabía mucho), y, al mismo tiempo, le pide que vuelva sus ojos hacia los que sufren. Así, hacia 1927, nuestro poeta más excelso, Federico García Lorca, amigo de los pobres, de los negros y de los gitanos, capitán de poesía (como dijo Celso Emilio), dirigía su encendido “Grito hacia Roma”:

Letra en italiano, abajo

Grito hacia Roma

(DESDE LA TORRE DEL CRYSLER BUILDING)

Manzanas levemente heridas
por los finos espadines de plata,
nubes rasgadas por una mano de coral
que lleva en el dorso una almendra de fuego,
peces de arsénico como tiburones,
tiburones como gotas de llanto para cegar una multitud,
rosas que hieren
y agujas instaladas en los caños de la sangre,
mundos enemigos y amores cubiertos de gusanos
caerán sobre ti. Caerán sobre la gran cúpula
que untan de aceite las lenguas militares
donde un hombre se orina en una deslumbrante paloma
y escupe carbón machacado
rodeado de miles de campanillas.

Porque ya no hay quien reparta el pan ni el vino,
ni quien cultive hierbas en la boca del muerto,
ni quien abra los linos del reposo,
ni quien llore por las heridas de los elefantes.
No hay más que un millón de herreros
forjando cadenas para los niños que han de venir.
No hay más que un millón de carpinteros
que hacen ataúdes sin cruz.
No hay más que un gentío de lamentos
que se abren las ropas en espera de la bala.
El hombre que desprecia la paloma debía hablar,
debía gritar desnudo entre las columnas,
y ponerse una inyección para adquirir la lepra
y llorar un llanto tan terrible
que disolviera sus anillos y sus teléfonos de diamante.
Pero el hombre vestido de blanco
ignora el misterio de la espiga,
ignora el gemido de la parturienta,
ignora que Cristo puede dar agua todavía,
ignora que la moneda quema el beso de prodigio
y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán.

Los maestros enseñan a los niños
una luz maravillosa que viene del monte;
pero lo que llega es una reunión de cloacas
donde gritan las oscuras ninfas del cólera.
Los maestros señalan con devoción las enormes cúpulas sahumadas;
pero debajo de las estatuas no hay amor,
no hay amor bajo los ojos de cristal definitivo.
El amor está en las carnes desgarradas por la sed,
en la choza diminuta que lucha con la inundación;
el amor está en los fosos donde luchan las sierpes del hambre,
en el triste mar que mece los cadáveres de las gaviotas
y en el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas.

Pero el viejo de las manos traslucidas
dirá: amor, amor, amor,
aclamado por millones de moribundos;
dirá: amor, amor, amor,
entre el tisú estremecido de ternura;
dirá: paz, paz, paz,
entre el tirite de cuchillos y melones de dinamita;
dirá: amor, amor, amor,
hasta que se le pongan de plata los labios.

Mientras tanto, mientras tanto, ¡ay!, mientras tanto,
los negros que sacan las escupideras,
los muchachos que tiemblan bajo el terror pálido de los directores,
las mujeres ahogadas en aceites minerales,
la muchedumbre de martillo, de violín o de nube,
ha de gritar aunque le estrellen los sesos en el muro,
ha de gritar frente a las cúpulas,
ha de gritar loca de fuego,
ha de gritar loca de nieve,
ha de gritar con la cabeza llena de excremento,
ha de gritar como todas las noches juntas,
ha de gritar con voz tan desgarrada
hasta que las ciudades tiemblen como niñas
y rompan las prisiones del aceite y la música,
porque queremos el pan nuestro de cada día,
flor de aliso y perenne ternura desgranada,
porque queremos que se cumpla la voluntad de la Tierra
que da sus frutos para todos.

Federico García Lorca

http://users.fulladsl.be/spb1667/cultural/lorca/poeta_en_nueva_york/dos_odas/grito_hacia_roma.html

Éste poema fue traducido y adaptado al italiano, y musicalizado por el cantautor milanés Angelo Branduardi, e incluida en el disco homenaje Poetas en Nueva York, que contiene musicalizaciones de todas partes, desde el canadiense Leonard Cohen, pasando por los españoles Víctor Manuel y Patxi Andión, hasta el escocés Donovan y los griegos Mikis Theodorakis y Georges Moustaki. Para mis amigos italianos, aquí está la traducción a su lengua:

Perché non c’è più chi divide il pane e il vino,/  Né chi coltivi erbe in bocca al morto,/  Né chi sappia aprire I lini del riposo,/  Né chi pianga per le ferite degli elefanti/ Non c’è che un milione di fabbri/ Che forgiano catene per I bambini del futuro/ Non c’è che un milione di carpentieri/ Che fanno bare senza croce/ Non c’è che una folla di lamenti,/  Le vesti aperte alla pallottola/ Ma il vecchio dalle mani trasparenti/ Dirà: amore, amore,/ Acclamato da milioni di moribondi;/ Dirà: amore, amore, amore,/ Nel tessuto tremante di tenerezza;/ Dirà: pace, pace, pace,/ Fra brividi di coltelli/ Perché vogliamo il pane di ogni giorno,/ Fiore d’ontano ed eterna tenerezza sgranata/ Perché vogliamo che si compia la volontà della Terra/ Che per noi tutti ha frutti da donare

http://lyricskeeper.es/es/angelo-branduardi/grido-a-roma.html

Día contra la violencia de género


Voy a imitar un famoso spot de televisión (perdón por el anglicismo) muy popular en los años 70. Era el anuncio de una lavadora, y era, hasta cierto punto, cómico: quiero decir que era tan absurdo y real a la vez, que parecía ideado por Tip y Coll (por poner humoristas de entonces). En el anuncio en cuestió veíamos a una esforzada ama de casa atendiendo a sus querubines que lloran y gritan "mami mami", mientras el juicioso "pater familias" se arrepantinga en su sillón, con su pipa y leyendo un periódico (no sé cuál: creo que no se precisa), cuando de repente una voz en off exhorta: "Pórtese como un hombre". Pero tiene que repetirlo una segunda vez y ya el hombre se levanta. Cualquier de nosotros, que no tenemos la inteligencia de un publicitario y, por eso, caemos constantemente en absurdos, hubiéramos pensado: "levántese y ayude a su mujer"… Pero no, la omnipotente voz brama: "¡Pórtese como un hombre! Ayude a su mujer… Comprándola una lavadora megamátic ultra tal que lava friega y fríe"…
Sin embargo, más tremendo era aquél que anunciaba una cierta marca de bebida: tal marca, hasta hace relativamente poco, se distinguía por hacer campañas publicitarias muy machistas (más que Axe, que ya es decir). Y, por supuesto, los archivos de los años 70 son un filón: el más famoso era aquél en el que una guapa señorita (seguramente famosa) salía vestida de mecánica, de piloto, y en cada escena exclamaba "¡Es cosa de hombres!". Pero el colmo era éste (AVISO: lo que en este anuncio se ve y se oye puede causar hinchazón de ovarios o de huevos, según el caso; genericamente: cabreo asegurado):

 

Ahora nos reímos (en cierto modo). Y nos alegramos porque estas cosas han cambiado… ¿Seguro? No, lo que pasa es que se han vuelto más sutiles, y siguen dando la misma educación machista, pero enmascarada y transmutada en ciertos aspectos. Ahora, al hombre algunos le siguen exigiendo que sea duro, que no se deje avasallar, que pelee; y otros le exigen que sea sensible, que se cuide… A la mujer, por su parte, ya no se le exige que sea virtuosa, abirtamente, pero que sea una víbora en el trabajo: que trepe, que devore, que acuchille. Y a su vez que cumpla en el trabajo y en casa: la súper-woman.
Por eso, usando un poco estos argumentos de la publicidad setentera, quiero decir aquí:

Pórtese como un Hombre:
Diga no a la violencia de género

Seguidillas ecológicas


Una dedicatoria a las mujeres trabajadoras de verdad: desde aquellas que trabajan eficaz y agotadoramente junto a los hombres, en igualdad y compañerismo, hasta las llamadas señoras de la limpieza (cuyo trabajo no es lo suficientemente valorado la mayoría de las veces), las amas de casa (cuyo trabajo no es reconocido: reconoceré torero como profesión cuando de una vez por todas reconozcan "ama de casa" como trabajo) y a las prostitutas, una de las últimas y más largas formas de esclavitud en occidente (proxeneta y chulo=nazi). Pero no a esa forma que nos intentan vender, creada por el machismo/ capitalismo de la súper-woman. Para ello recurro a una mujer luchadora, cuyo trabajo inmenso no ha sido reconocido todavía y no entendemos el por qué: Elisa Serna, cantautora y ex-represaliada política, hoy columnista de La República.es.

Seguidillas ecológicas


Ya sale el sol, ya sale el sol
entre luces violetas
ya sale el sol:
dará a las cosechas
otro tirón.

Fecunda tierra,
cómo pagas con frutos,
fecunda tierra,
el sudor del que te ara
y de semillas te siembra.

Agüita clara,
vuelve a manar del pozo,
agüita clara,
que la del río baja
matando peces polucionada.

¡Vaya castigo!,
centrales nucleares,
¡vaya castigo!
La tapa de los sesos
saldrá volando y tú conmigo.

El viento amigo
acaricia la sierra
el viento amigo,
a veces huele a estiercol,
tierra mojada o pan cocido.

Mirando al fuego
imaginamos cosas,
mirando al fuego,
y a la luz de las brasas
como cenizas se esfuma
el lobo.

Que no se esfume
la brasa feminista,
que no se esfume:
la mujer en el mundo
es como en las flores
el perfume.

La noche en vela
se la pasa el parado,
la noche en vela,
soñando que se llena
de habichuelas la cazuela.

Brilla la luna
entre un manto de estrellas,
brilla la luna,
y el sueño va llegando
cantando nanas sin prisa alguna.

Está en la cuna,
la democracia, niña,
está en la cuna:
calienta biberones,
lávale mudas.

Elisa Serna

Feliz Día de la Mujer Trabajadora: por vuestros derechos
Feliç Diada de la Dona Treballadora: pels vostres drets
Zoriontsu Emakume-Langilea Eguna: zuen eskubideongatik
Feliz Día da Muller Traballadora: polos vosos dereitos

Galería de perpetuas


Cuando Marisol creció no lo hizo sólo físicamente, sino también artística e intelectualmente. Gran ejemplo es eta canción que grabó para el disco que lleva el mismo nombre. Es una hermosa canción de denuncia feminista:

http://www.goear.com/files/localplayer.swf

Galería de perpetuas


Señor Don Ramón Pitera
en el Café de Ramón
para entregar a Juan Rico,
minero del pozo 12
en las minas de La Unión.

Salud, Juan, me alegraré
que al recibo de estas letras
te encuentres bien de salud,
yo estoy bien por la presente
aunque metida entre rejas.

Flamenca de cafetín,
con guitarra y pañolón,
tengo de lo que canté
tal vergüenza que estoy roja
como un clavel reventón.

Si maté al "Pijas" un día,
que el "Pijas" descanse en paz,
son mis cantares de entonces
a dos sesiones diarias
los que no puedo olvidar.

Como quieres tú que olvidé
aquello que yo decía
de que el hombre "tié" razón
y la mujer es la esclava
"pa" servirlo de por vida,

de que cuanto más me pegue
más lo tengo que querer,
de que cuando me chafara
yo le daría mi boca,
canela, limón y miel.

Por eso te digo, Juan,
que "pa" mí cumplo sentencia
por aquello que canté
robándole a la mujer
su dignidad y su vergüenza.

Le dirás a la Manuela
que me cuide de la niña
y "pa" tí, Juan, lo que quieras
que estoy pegadita a tí
como el sarmiento a la viña.

Y sin más, por la presente
aquí quedo prisionera.
Recibe muchos abrazos
de ésta que lo es y firma:
Dolores "la Petenera".

Remite: Dolores Sánchez
Galería de perpetuas
Prisión de Alcalá de Henares.
Galería de perpetuas
Prisión de Alcalá de Henares.
Prisión de Alcalá de Henares… (….)

letra: Pedro Cobos
música: José Nietos

Historia del movimiento hippy. II parte


Los cincuenta se acababan con el gran evento de la década: la Revolución Cubana (de la que en la actualidad sólo quedan iconos e imágenes, habiendo pasado de revolución popular a dictadura personal). Al mismo tiempo, la guerra fría se había recrudecido, muy especialmente por la experimentación con misiles y la carrera espacial que ambas potencias poseían, llegando en los dos lados a una esquizofrenia enfermiza que desemboca en ambos bandos en espionajes y contraespionajes. En Estados Unidos, es el siniestro senador McCartthy el que aprovecha la paranoia del país para llevar a cabo un auténtico control político sobre políticos y artistas más digno de un régimen fascista, o incluso de la rusia estalinista, que de un régimen democrático. Actores y directores, como Charles Chaplin, músicos como Pete Seeger, o escritores como Ginsberg, sufrieron el vigilante ojo del anticomunismo americano. El punto álgido internacional llegó cuando Fidel Castro, buscando aliados en este teatro, se define comunista y recaba la ayuda de la Unión Soviética: los rusos ponen misiles en Cuba apuntando a Estados Unidos. El momento es tan caliente internacionalmente que incluso el papa Juan XXIII apela al catolicismo de Kennedy para parar una locura. Años atrás, el presidente Eisenhower había acercado posturas con el general Franco, poniendo, a cambio de ayuda económica, bases en diversos sitios, como Rota o Torrejón.
Aquel momento de la guerra fría fue muy determinante: tuvo un tremendo impacto en la mente de muchos, especialmente de jóvenes, que empezaron a plantearse y a cuestionarse la fuerza militar. Fue precisamente el episodio de los misiles cubanos el que inspiraría a Bob Dylan una de sus mejores canciones de la época folk: “A hard rain’s a gonna fall” hablaba del miedo y de la posibilidad de la destrucción total bajo la amenaza de la guerra atómica. El movimiento folk se había renovado con nuevos nombres, como Joan Baez, Judy Collins, Tom Paxton, Richie Havens, y, por supuesto, Bob Dylan, que fue el primero de ellos en tener un éxito popular inequívoco del que muchos expertos aseguran que en cierto sentido fue su muerte artística. No suponía realmente una renovación de temas, pues el pacifismo y la lucha de los derechos civiles fue una constante del folk de los años 50, si bien, puede ser, la dimensión sindicalista hubiera decaído (excepto en Joan Baez). Folksingers blancos y negros se unen en las marchas por los derechos civiles de Martin Luther King.
Por otro lado, el mundo musical sintió la conmoción ante los grupos que venían desde el Reino Unido: los Beatles abrieron la puerta con su rock’n’roll y rythm’n’blues de raigambre americano, tras ellos grupos tan importantes como Rolling Stones, The Who, Kinks, Hollies, Animals… No suponían realmente una revolución de índole social, estrictamente hablando, pero sí una revolución en el mundo juvenil: ellos daban la impresión de no necesitar trabajar, de tener el destino en sus manos, de vivir al margen de lo que la sociedad exigía a los jóvenes: aquella era todavía una época en la que te tomaban en serio a partir de los 25 y no antes. Aunque las canciones pudieran ser frívolas a veces, o no decir nada más que “te quiero, me quieres”, sí es cierto que abrían las nuevas posibilidades de una nueva forma de ver las relaciones entre los jóvenes. Sin embargo, estos muchachos todavía no tendrían grandes cosas que decir por ahora.
El panorama bohemio y underground era otra cosa. El mundo del jazz iba por otros derroteros, con nombres como Pharoah Sanders, John Coltrane y otros más; un mundo muy minoritario e intelectual comparado con el beat británico, el soul (rythm’n’blues comercial), el folk (hasta la llegada de Dylan minoritario) o el surf californiano. El nuevo jazz tenía componentes nuevos en el que, desde los días del be-bop, a la libertad creadora del intérprete se sumaban las experiencias lisérgicas. Desde finales de los 50, Timothy Leary y Richard Alpert, profesores de psicología de la universidad de Berkeley, junto al escritor de ciencia ficción Aldous Huxley, habían sintetizado el LSD, a principios como experimento del ejército americano, para desembocar en un elemento de la contracultura generalmente antimilitarista (elemento bastante engañoso). Pronto surgieron en Estados Unidos comunas dedicadas a la experimentación del cuerpo y la introspección mental en las que los sutas budistas e hindúes se unían a la marihuana y al LSD en una supuesta búsqueda de respuestas místicas más inducidas que auténticas. De ellas, la más famosa quizás fuera el grupo activista Merry Pranksters, los alegres bromistas, dirigidos por el escritor Ken Kesey (autor de Alguien voló sobre el nido del cuco) que plasmó las tempranas vivencias del grupo a bordo de un autobús, junto a Neal Cassady (el “musa” de los poetas beats) en el libro La gasesosa de ácido eléctrico (The Electric Kool-Aid Acid Test). Estos exploradores lisérgicos participarían e incluso organizarían las primeras marchas pacifistas contra la guerra de Vietnam y los primeros conciertos propiamente llamados hippies. Ocurrió entonces, hacia 1963 ó 1964, que confluyeron bajo más o menos el mismo objetivo, los exploradores lisérgicos, algunos de los folk-singers, los músicos de jazz, y los grupos de rock-garaje admiradores del pop británico: les unía principalmente el cuestionarse el papel de su país a nivel tanto nacional como internacional.
 

Musicalmente también es una era muy revolucionaria respecto a la música popular. Entre 1964 y 1965, en los locales de California y Nueva York se vive una intensa proliferación de nuevos grupos de folk y de jazz. Uno de ellos, que alcanzó un éxito popular considerable, fue The New Christy Minstrel, autores del popular “Green back dollar”, que estuvo compuesto, entre otros, por Jim McGuinn, que luego formaría The Byrds, y Barry McGuire, un cantautor de folk-rock protesta que obtuvo un éxito disimulado con esta canción, obra de P. F. Sloan y Steve Barri, con una letra apocalíptica muy del gusto de la época, influida claramente por Dylan.

Otros grupos que fueron germen de los futuros grupos flok-rock californianos y de rock de San Francisco, fueron The Journeymen, The Mugwumps o Town Criers, grupos estos que no consiguieron el reconocimiento público, pero cuyos miembros triunfarían en distintas formaciones con nuevos lenguajes: de Journeymen saldrían Scott McKenzie (cantante que sólo tuvo éxito con una canción), y John y Michelle Phillips, que junto a los Mugwumps Mama Cass Elliot y Dennis Doherty formarían The Mamas & The Papas; por su parte, otros dos Mugwumps, John Sebastian y Zal Yanovski, formarían el grupo de bluegrass y folk-rock Lovin’ Spoonful.

En 1964 se les siguen considerando betanicks, pero poco poco el murmuro de la palabra “hippie” se va haciendo más claro y audible cuando los estudiantes activistas de izquierdas, los promotores de los derechos civiles, los aventureros lisérgicos y los místicos van confluyendo en algo que era curiosamente concreto e impreciso a la vez movidos por la nueva injusticia global: la guerra de Vietnam. No obstante, el componente político no fue tan determinante en un principio entre los hippies como el misticismo, el rock y las drogas, aunque las primeras manifestaciones contra la guerra de Vietnam vienen prácticamente de manos de líderes activistas inmersos en este nuevo mundo.
En 1967 el mundo hippie tiene su capital en la ciudad californiana de San Francisco, una ciudad abierta y tolerante tradicionalmente, que también había acunado a los antiguos beatnicks y hipsters; y más concretamente en el barrio de Haight Ashbury. Tampoco es casualidad que tuviera una localización geográfica concreta dada la heterogeneidad ideológica de EE.UU: conviene no olvidar que, al igual que los negros, un beatnick o un hippie no podía atravesar los estados sureños con la sensación de sentirse como en casa, al contrario que pasaba con toda California, Nueva York y otras zonas más abiertas a la diversidad cultural. El Haight Ashbury se convierte casi en un ghetto de los hippies, y a él se acercan diversos turistas para contemplar el fenómeno, entre ellos las estrellas del pop británico para ver la nueva música que allí se estaba creando: Grateful Dead, Jefferson Airplane, Quicksilver Messenger Service, Big Brother & The Holding Co., con la maravillosa Janis Joplin al frente, eran los nuevos grupos formados por músicos que venían de antiguas formaciones o aventuras en solitarios de folk, folk-rock o jazz, practicantes de un rock nuevo y refrescado que mezclaba magistralmente el rock y el blues con el folk, el jazz, instrumentos y ritmos orientales, y nuevas visiones musicales en ocasiones inspiradas por el consumo de drogas. Estos grupos tocan juntos en las múltiples salas de música que existían entonces: el Matrix, el Avalon Ballroom, vieron los mejores momentos de estos grupos antes de que las empresas discográficas mancharan su ambición de ser simplemente músicos de San Francisco populares.
En torno a la comunidad de Haight Ashbury surgen diversas propuestas artísticas: música, teatro independiente, poesía…, pero también negocios que traían todo lo que un hippie podía desear: discos, ropa oriental, collares, cuentas, instrumentos musicales contra más exóticos mejor… A parte el negocio subterráneo de la droga, pero junto a esto prolifera la Clínica Médica Gratuita, dirigida a los chicos con problemas de drogas: no se trataba de prevención y rehabilitación, sino de enseñar a como se podía utilizar una droga sin correr riesgos o, por lo menos, los mínimos. Haight Ashbury podía parecer un paraíso urbano, un lugar donde no trabajar y poder dedicarse a la expansión personal y espiritual de uno mismo y de su cuerpo. Pocas cosas había que sacaran a un hippie de su pretendido estado mental de paz espiritual. No obstante, otros entendían las ciudades como trampas mortales en las que se atrapaba y castraba el alma humana, y comprendían que el lugar del hombre era la naturaleza: algunos huyen a los campos y abren granjas donde fundar comunas y vivir de lo que producían (algunas de ellas hoy en día perviven, sustentándose de vender sus productos): la más famosa fue la granja de Hogh Farm.
Junto a las drogas surge el fenómeno del nuevo misticismo, propugnado por los poetas beats y otros pensadores contraculturales. No fue casualidad que el principal grupo hinduista de occidente apareciera a caballo entre Nueva York y el Haight Ashbury: los Hare Krishna. Los auténticos hippies comenzaron estudiando los textos sagrados de la India, China o Japón; algunos, por su parte, practicaban una suerte de neo-paganismo, mientras que otros fijaban su fe en las raíces del cristianismo. Sin duda alguna, a pesar de utilizar las drogas como medio, éste era en principio una práctica honesta y sincera, si bien la santidad de los gurús que permitían el uso de drogas a sus discípulos era bien discutible (si su religión lo prohibía, claro); pero en el momento en que las grandes estrellas del rock y del cine comenzaron a interesarse por estas prácticas, aparecieron multitudes de maestros espirituales que venían de la India, en donde no gozaban del respeto que decían poseer, con el único objetivo de “hacerse la foto” y ganar su espiritualidad a golpe de fama: el ejemplo más sonado fue el del Maharishi Mahesh Yogi, que utilizó las ansias espirituales de los Beatles para obtener fama, además de mostrar un interés más terrenal que espiritual por su discípula Mia Farrow.
El objetivo de los hippies era oponerse a la sociedad bienpensante americana mediante la religión, las drogas, la auto-marginación y las expresiones artísticas. Y en en Junio de 1967 dieron su grito de afirmación en el Festivla Pop de Monterrey, en donde actuaron sin cobrar (excepto Ravi Shankar, por aquello de tener que volver a la India) los nuevos grupos de rock de San Francisco, los grupos de blues, algunas estrellas del pop británico, junto al gigante del soul Otis Redding y al maestro sitarista Ravi Shankar.

Aunque opuesto a toda guerra, el hippie pretendía vivir al margen de cualquier activismo político, lo cual no le impedía participar en las manifestaciones por la paz/ contra la guerra. Se produce entonces una escisión dentro de ellos, quedando divididos entre activistas y pasotas. El activista solía ser un estudiante o poseer una gran cultura, pero más que místico su tendencia mental iba hacia el socialismo, y, en muchos casos, eran pacifistas pero no pacíficos. El pasota, por su parte, era el hippie en sentido estricto, con tendencia automarginativa e ideas, a veces, demasiado utópicas, frente al activista, que siempre optaba por la práctica. El activista siempre criticaba la falta de acción del pasota, al que acusaba de querer cambiar el mundo a base de canciones y oraciones, o de no querer cambiarlo en absoluto mientras siguiera existiendo su isla, mientras que el pasota le acusaba de querer cambiar el mundo para su beneficio al tiempo que inventaba el bonito término de lunático del poder. Un buen ejemplo de crítica contra los activistas es la canción de los Beatles “Revolution”. Por lo general, los músicos suelen practicar el pasotismo, sin desdeñar sus buenas dosis de activismo: los hippies no eran tan políticos en la música como posteriormente se ha pretendido, aunque sintieran simpatías por movimientos como los Panteras Negras y sus equivalentes indios, portorriqueños y asiáticos; sólo hay un número contado de casos en los que la política es un factor determinante en la creación artística, como los Jefferson Airplane, los Who, Country Joe & The Fish, además de los folksingers y cantautores. Sin embargo, en 1968 los pacíficos Human Be-In y Tribal Stomps que venían realizándose desde 1966 fueron adquiriendo un cariz cada vez más político. De una manera feroz, las concentraciones dejaron de ser pacifistas y utópicas para convertirse en batallas callejeras. Fue, no obstante, un huracán que recorrió casi todo el mundo: el mayo francés, la Primavera de Praga, la matanza en la Plaza de las Tres Culturas en México, y nuestras primeras (descartando las del 56) revueltas estudiantiles. También se notó en sus ropas, que comenzaron a alternar los motivos orientales con ropas militares, motivos socialistas y camisetas con la efigie del “Che” Guervara. El año 68 fue el momento culmen en el que nuevas ideologías desafiaban tanto al status capitalista como al comunista que se habían establecido tras la 2ª Guerra Mundial. A partir de ese año, todas sus exhibiciones estarían fuerte y ferozmente marcadas por un halo político antimilitarista.
El otro gran éxito de los hippies fue el concierto multitudinario de Woodstock en 1969, cuya cifra de asistentes se aproximó de manera muy simbólica a la del número de combatientes que había en Vietnam. Pero la década de los 70 venía pisando fuerte, trayendo consigo un huracán de violencia y atentados terroristas de diversos símbolos, borrando los buenos sentimientos hippies que, aunque subsistiendo en las comunas y en las granjas, fueron desapareciendo por una razón: se pasó de moda, venían nuevas generaciones con nuevas demandas y cada vez más se contemplaba a los hippies como una rareza del pasado.

Los hippies no fueron más que, en muchos aspectos, otro movimiento juvenil con ansias de cambiar el mundo, cosa que consiguieron en parte pero sin librarse de que a la mayoría de ellos, como en todo movimiento juvenil, el mundo les cambiara. Como todo movimiento juvenil tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas, frente a los maniqueísmos de considerarlos la mejor generación del s. XX o una panda de degenerados morales.
Hay que entender que como movimiento aparecen en una de las épocas más feroces de la guerra fría, con un nuevo frente comunista amenazante desde el Caribe. El ambiente de tensión, violencia, patriotismo exacerbado y militarismo promovió la necesidad de alejarse de un mundo regido tradicionalmente por las armas y buscar refugios en diversos paraísos artificiales, para poder explorar las profundidades del alma humana. Como radicalmente opuestos a la política de su país y promotores naturales de la lucha por los derechos civiles, los hippies no eran bien considerados por las instituciones clasistas y racistas de sus países; no en vano pueden afirmar, incluso con más derecho que sus predecesores beatnicks, haber sido el primer movimiento-moda juvenil totalmente inter-racial: mientras que los rockers eran generalmente blancos, y los funkies negros, o había un rock’n’roll blanco y otro negro, los hippies no reconocían colores: para ellos era perfectamente normal que un blanco tocara blues y un negro country’n’western. Fundaron gracias a sus nuevas conciencias movimientos que han tenido una importancia indiscutible: el movimiento ecologista fue re-fundado por ellos prácticamente. Lo mismo se puede decir respecto a las ideas de igualdad de sexos y de tolerancia sexual; también las ideas renovadas de igualdad y fraternidad propiciaron un cambio en la forma de ver las relaciones entre los seres humanos y sus culturas desde el respeto y sin “centrismos” culturales de ninguna clase.
Pero tuvieron sus defectos, de entre ellos el más grave fue el abuso de las drogas: desde los planteamientos de Leary y Alpert y otros, los hippies buscaron en las drogas aquel remanso de paz y sintonía espiritual que decían que los indios americanos, los shaivas (adoradores de Shiva) y otros obtenían gracias a su consumo propiciada por una visión bastante sesgada de estas culturas. Las drogas, lejos de enriquecer a la cultura del movimiento hippie, en realidad contribuyó a su destrucción y a propagar la visión de viciosos que de ellos se tenían, una publicidad alimentada por las sucesivas muertes de sobredosis de las grandes estrellas del rock: Brian Jones, Janis Joplin, Jim Morrison, Al “Blind Owl” Wilson, Ron “Pigpen” McKernan… Ante esto siempre cabe preguntarse si no fueron los servicios secretos americanos, al igual que a todas vistas parece que hicieron en los barrios negros, quienes promovieron la introducción y el consumo de drogas cada vez más peligrosas en el mundo hippie. A parte de los supuestos espías soviéticos, el enemigo interior que el gobierno americano decía tener era triple: los negros, los estudiantes y los hippies.
Pasaba algo parecido con la libertad sexual o con el marketing. Los hippies fueron víctimas de sus propios vicios: muy pronto la revolución de la conciencia, la libertad sexual y el hacer lo que quieras sinceros y honestos de algunos en principio, atrajo a un número importante de oportunistas a los que las revoluciones les importaba un pito: querían drogas y sexo nada más. Parecido era lo de la exploración espiritual, la cual, una vez fue manifestada por las millonarias estrellas musicales y cinematográficas su afición atrajo a un número significativo de gurús gorrones y charlatanes que, aprovechándose de la inocencia o ignorancia de las estrellas del rock, llegaron a desvirtuar en moda lo que en sus lugares de origen eran religiones serias y repetadas. El elemento bohemio y marginal que habían sido desde el año 64 comenzó a ser un negocio cuando las estrellas del pop británico comenzaron a practicar (o a intentarlo) ese estilo de vida: de repente, entre un grupo de gente que afirmaba despreciar el dinero se comenzó a mover un importante negocio de miles de dólares en la industria discográfica: ser hippie, en algunos sitios, estaba de moda. Pocas veces el utopismo de un mundo sin dinero basado en el respeto a los demás dio sus buenos resultados: Woodstock y Monterrey fueron magníficos, pero también está el desastre de Altamont protagonizado por los Rolling Stones, del que ya hablé un día. El dólar, enemigo declarado de los hippies en un principio, entró entre ellos para destruirlos de la manera más atroz en la que se puede destruir un movimiento juvenil: la frivolización de sus principios en estética y pseudo-elementos; abundan grupos de pop ñoños y frívolos que hacían letras bastante naïves con una pretendida y falsa base hippie.
Si bien los Rolling Stones pecaban de excesiva terrenalidad, los Beatles pecaban de excesiva espiritualidad. La marginación política por la que finalmente la mayoría optaban tenía también su cara y su cruz: se puede entender que ante la tensión, la violencia y el patriotismo exacerbado uno prefiriera apartarse del mundo; pero esto tenía su efecto negativo en lo tocante a las reivindicaciones serias de entonces, ya que se adquiría así cierto halo malsano de esnobismo intelectual muy perjudicial por un lado, y un egoísmo injustificado. Por supuesto hablamos sólo de los pasotas, los auténticos hippies, pues los activistas compartían ciertas pautas y estética, pero porque toda época tiene su estética. Esto fue muy notable también en nuestro país, cuando empezaron a instalarse en Ibiza parecían ignorar que existía una dictadura viva y operante.
En España, el hippismo entró diez años después de lo que se puede considerar su nacimiento, como ha venido siendo la tendencia de este país respecto a las modas y a las músicas, de la mano de Pau Riba, Jordi Batiste o Hilario Camacho, entre otros, dando lugar a grupos de tendencias psicodélicas y de rock progresivo sobre todo en Andalucía y Cataluña: Smash, Triana, Iceberg, Gong, Companyia Elèctrica Dharma, Barcelona Traction… Pero también de otros lugares: Dolores, los gallegos NHU, los vascos Errobi… No obstante, el hippismo a la americana no se entendió muy bien aquí, ya que conllevaba la marginación voluntaria y la no acción política. Dicen las malas lenguas que los que de aquí se hicieron hippies eran niños ricos que podían jugar a hippies y que, cuando se cansaran, podrían volver al puesto que su papá le tenía asignado en la empresa o en el negocio familiar (no sé hasta qué punto de verdad esto fue verdad, pero también se podía decir lo mismo de ciertos activistas).

Los hippies contribuyeron a cambiar el mundo de entonces, no se puede negar. Pero pagaron un precio muy alto, sucumbiendo a sus contradicciones, a sus vicios, quizás por ellos mismos, quizás por una mano negra que mueve los hilos hasta del mismo presidente de los Estados Unidos…

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