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Andalucía vive (II): ¡Andalucía y olé!


Andalucía viveA petición de Epolenep –que tiene un blog fabuloso que recomiendo visitar-, un tema de Jarcha en este estilo de música andaluza (que no sé muy bien como se llama) medio recitado (muy anterior al rap) que viene muy al caso. En esta conversación a tres bandas, dos señoritos y una señorona hablan sobre la situación social, y la señorona advierte sobre el peligro del descontento… Descontento que confío que hoy se haga patente. La letra nos ha sido transcrita por Epolenep (muchas gracias):

Escuchar: http://www.goear.com/listen/85ac543/andalucia-vive-ii-andalucia-y-ole-jarcha

Andalucía vive (II). ¡Andalucía y olé!

M: ¡Hola Pepillo!
P: ¡Hola Manuel! ¿Qué tal Rosarillo?
R: ¡Buenas José!
M: Me’nterao que en la montería que diste en tu coto habéis destrozao a toda la fauna que allí se escondía.
P: ¡Alá, exagerao! Sólo hemos matao cuatro mil perdices, doscientos palomos y treinta venaos y unos cuantos bichos no identificaos.
R: ¡Animales!
M: ¿Por qué no viniste?
P: Porque di una fiesta en la finca para celebrar la subida del trigo y la avena y la polio que sufre el jornal.
R: ¡Hay que ver!

P: Y además que con los braceros que hemos ahorrao metiendo las máquinas esta temporá nos compramos una finca que vale más de diez millones en Navalmoral.
M: ¿Y la fiesta que tal resultó?
P: ¡Casi ná! Al final cuando ya todo el mundo se había despistao, me quedé con Pilar la vaquera y la Tere la del mayoral. Y en la alberca a la luz de la luna sin más vestidura que la oscuridad se armó tal orgía, que veremos si dentro unos días si les da por ponerse a engordar y las tengo detrás de mis huesos pidiéndome un piso en la capital.
M: ¿Te has fijao? ¡Ahí es ná!
R: ¡Eso está muy bien!, ¡eso está muy bien! Y aquí tienen a una servidora que mientras ustedes ensucian la alberca o matan bichitos sin ton y sin son, yo me paso semanas y años de misa al rosario, y de extraordinario los estrenos de televisión. ¡Y es que no pué ser!, ¡es que no pué ser! Nuestra clase debe de cambiar, que no debe ser que unos vivan de barba y bigote usando el capote a su voluntad y una servidora se pegue mil trotes de casa a la iglesia, pa no sacar ná. Y cuidao, que en el campo, y no es que me importe, los pobres peones nos tienen fichaos.
M: ¡Anda ya!
P: ¡Anda ya!
R: Si yo ando, pero más deprisa tendremos que andar si a esa gente se le hincha la frente, nos coge del cuello y nos manda a segar.
M: ¿Yo a segar?
R: ¡Tú a segar!
P: ¿Yo a segar?
R: ¡Tú a segar! Y yo ya me veo con mandil y cofia, y fregando pisos en la capital.

Jarcha

(Desconozco al autor o autores)

“Los campanilleros”, Andalussian folk-song


“Los campanilleros” is an Andalussian dearest song. Originally, “Los campanilleros” was a Christmass song, but soon it had other connotations due to some lines of the song. A campanillero (maybe could be translated as bell-player) is a person who plays with others religious songs with guitars, bells and other instruments.

This is one of the most known versions:

En los pueblos de mi Andalucía
los campanilleros por la "madrugá"
me despiertan con sus campanillas
y con sus guitarras me hacen llorar.
Yo empiezo a cantar, …
y al oírme todos los pajarillos
que están en las ramas se echan a volar.

Pajarillos que vais por el campo,
seguid a la estrella, volad a Belén,
que os espera un niño chiquito
que el Rey de los Cielos y la Tierra es.
Volad a Belén, …
que os espera un niño chiquito,
que el Rey de los Cielos y la Tierra es.

En la noche de la Nochebuena,
bajo las estrellas y por la "madrugá"
los pastores, con sus campanillas,
adoran al Niño que ha nacido ya.
Y con devoción, …
van tocando zambombas, panderos,
cantando las coplas al Niño de Dios.

A la puerta de un rico avariento
llegó Jesucristo y limosna pidió,
y en lugar de darle una limosna
los perros que había se los azuzó.
Pero quiso Dios, …
que al momento los perros murieran
y el rico avariento pobre se quedó.

Si supieras la entrada que tuvo
el Rey de los cielos en Jerusalén
no quiso ni coches ni calesas,
sino un jumentito que "alquilao" fue.
Quiso demostrar, …
que las puertas divinas del cielo
tan solo las abre la Santa humildad.

In the villages of my Andalusia/ the campanilleros awake me/ at dawn/ and with their guitars make me cry./ I start to sing,/ and hearing me/ all the little birds/ that are in the branches go flying.// Little birds that go by the fields,/ follow the star, fly to Betlehem,/ for a little kid is waiting for you/ for he is the king of Heaven and earth.// In Christmass Eve/ under the stars and at dawn/ the sheepherds with their bells/ worship the now born Kid./ And with devotion…/ they go playing zambombas, tambourines,/ singing couples to God’s Child.// To an old miser man’s door/ came Jesuschrist and asked alms,/ and instead of give him alms, he bait the dogs he had./ But God wanted/ the dogs die at that moment/ and the old miser became poor.// If you knew the kind entry/ the King of Heaven had in Jerusalem,/ he didn’t want cars nor buggy,/ but a rented little donkey./ He wanted to prove/ that the Heaven Holy Gates/ only can be open by the Holy Humility.

 

JarchaMany singers, like the great “Niña de la Puebla”, and groups made a version of this folk-song. Between them I choose two.

Jarcha (that is the name of a mozarabian poetic form) was an Andalussian folk group from Huelva. Was formed in 1972 by María Isabel Martín, Lola Bon, Antonio A. Ligero, Ángel Corpa, Crisanto Martín, Gabi Travé and Rafael Castizo, although many members were changing. Jarcha’s music is Andalussian traditional songs, but with pop arranges. Jarcha also sung poems of Federico García Lorca, Rafael Alberti, Salvador Távora and Miguel Hernández. In his 1975 álbum, Andalucía vive (Andalusia is alive), Jarcha included this version of "Los campanilleros".

En la puerta de un rico avariento

llegó Jesucristo y limosna pidió,   
y en lugar de darle la limosna
los perros que había fue y se los echó.
Pero quiso Dios
que los perros de pronto murieran
y el rico avariento pobre se quedó.

Pajarillos que estáis en las ramas
buscando el amor y la libertad,
corre, ve y dile al hombre que quiero
que venga a mi reja por la ‘madrugá’.
Y cuando le vi,
una rosa de vivos colores
corté de su tallo y a él se la di.

En los campos de mi Andalucía
los campanilleros en la ‘madrugá’
me despiertan con sus campanillas
y con sus guitarras me hacen llorar.
Me hacen llorar…
Y al oírlo ‘tos’ los pajarillos
que están en las ramas se echan a volar.

To an old miser man’s door/ came Jesuschrist and asked alms,/ and instead of give him alms, he bait the dogs he had./ But God wanted/ the dogs die at that moment/ and the old miser became poor.// Little birds that are at the branches/ looking for love and freedom,/ run and go to tell the man that I want/ him to come to my fence door at dawn./ And when I saw him,/ I cut a colorful rose from its stalk/ and I gave it to him.// In the fields of my Andalusia/ the campanilleros at dawn/ they awake me with their little bells/ and with their guitars make me cry./ They make me cry…/ And when all the little birds that are in the branches hear it/ take a fly.

Cantar de la tierra mía trasera: Nuestro Pequeño Mundo Nuestro Pequeño Mundo (Our Little World) was a folk group born in 1968 under the auspiciuos of great folklorist and folksinger Joaquín Díaz. Its original members were Pilar Alonso "Pat", Laura Muñoz, Ignacio Sáenz de Tejada, Juan Alberto Arteche, Juan Ignacio Cuadrado, Chema Martínez, Jaime Ramiro y Gabriel Arteche: many of them were also musician in the recordings and recitals of many songwriters. NPM was one of the first group of that which is name is World Music: a band of interpreters of folk music from all around the world: Pete Seeger, Dubliners, Nina Simone, Kingston Trio; Peter, Paul & Mary; of Spanish songwriters like Lluís Llach, Serrat and Pablo Guerrero; and, of course, Spanish folk-songs. In his 1975’s album, Al amanecer (At dawn), included this wonderful version, with words of Jiménez Montesinos:

 

En los campos de mi Andalucía
los campanilleros en la madrugá
me despiertan con sus campanillas
y con sus guitarras me pongo a llorar.

Los gitanos que van por el monte,
cantando y bailando al amanecer
de mil soles que maduran el trigo
pudriendo el quejido de un viejo rabel,

suplicando al amor,
con las manos al cielo mirando
la frialdad del rocío
de un sabio cantor.

En la historia del mundo no ha habido
los gritos tan claros de una nación,
santiguando con agua bendita
las manos rojizas de un santo patrón

que reza al andar a las flores
de un campo marchito
cargadito de espinos
de amargo aguijón.

In the fields of my Andalusia/ the campanilleros at dawn/ they awake me with their little bells/ and with their guitars I start to cry.// The gypsys that go by the mount/ singing and dancing at dawn/ of a thousand suns that make mature the wheat/ rotting the mourn of an old rebec// begging to love/ with the hands to the sky looking/ the coldness of the dew/ from a wise singer.// In the history of world hasn’t been/ a nation’s so clear cries,/ making the sign of cross with holy water/ the red hands of a patron saint//  that pray as he walks to the flowers/ of a withered field/ loaded of hawthorns/ with bitter sting.

La situación de España


El asesino La dictadura instaurada tras la guerra civil pasó, tras la II Guerra Mundial, del fascismo al totalitarismo a secas en los 50, y en los 60 al populismo: el general estaba ahí por el bien del pueblo español, y el pueblo quería que estuviera.
La cultura estaba herida de gravedad: tras la guerra, los más importantes pensadores, literatos, poetas, científicos, huyeron, no sólo por divergencias ideológicas con el régimen, sino porque el nacional-catolicismo castraba todo desarrollo intelectual y científico que no tuviera relación con el catequismo o con el "imperio español", es decir, la idea de España como nación elegida para ser la porta-estandarte de la fe. Otros tantos hombres de razón fueron represaliados. A partir de entonces, los nombres de Miguel Hernández, Lorca, Rafael Alberti, León Felipe, Castelao, Quart, Antonio Machado, quedaron marcados de tal manera que no pudieran ser pronunciados sin un fin ideológico.

http://www.pueblos-espana.org/ La cultura popular había quedado también secuestrada: la labor de la Sección Femenina de Falange consiguió que la cultura de todas las regiones de España fueran el símbolo de los ideales falangistas y nacional-catolicistas: el folklore secuestrado, pero eso no fue lo más grave; las otras lenguas del país quedaron marginadas al rango de lenguas folklóricas, atadas a una región y resultado del desarrollo del latín al castellano (excepto el euskera), y todas ellas signo de ruralismo y de atraso cultural, en vez de ser la expresión de un pueblo o -sin querer abrir aquí un debate, sino fijándome en el significado estricto de la palabra- una nación. Frente a la creencia popular, a veces demasiado exagerada por ciertos nacionalismos, el franquismo oficial no prohibió del todo las lenguas hoy cooficiales, sino parcialmente: lo que hizo fue desterrarlas del ámbito público al ámbito privado: estaba prohibido la codificación de una administración en exiliados buenos aires.jpg cualquier lengua que no fuera el castellano, así como su prohibición en la enseñanza. Se permitía, no obstante, en el ámbito privado, familiar, y en las manifestaciones culturales y literarias: en realidad, lo importante no era cómo estaba escrito, sino lo que se decía y lo que se escribía, fuera en vasco, en gallego, en catalán o en castellano. La base para comprender esto hay que buscarla en la base ideológica del franquismo ortodoxo y oficial: el régimen decidió respetar lo que consideraban "peculiaridades regionales españolas", que viene a decir que eran las manifestaciones, más o menos perfectas, de algo así como un espíritu español absoluto. Pero, por supuesto, el régimen nunca habló, ni lo hubiera permitido, admitir el término "nacionalidades".

emigrantes_gallegos_0.jpg Se empiezan a desarrollar hacia los 50, aparte de los grupos guerrilleros, los grupos de oposición política-intelectual. Alguien definió a la sociedad de entonces como "cultura de la resistencia", o incluso de la oposición al régimen y a la sociedad y cultura que había conformado tras la guerra: no se trataba sólo de la oposición política, sino también vital, de reafirmación personal, de la gente común, especialmente de la sociedad. Esta cultura de la resistencia englobaba a diversos sectores: el pueblo, por supuesto, tanto los que habían vivido la guerra como los que no; los parados, los emigrados, los exiliados, los comunistas, los anarquistas, los socialistas, los cristianos de base, los curas conciliares, los artistas en general: pintores, escritores, pensadores, poetas, fotógrafos, escultores, cantantes…; los sindicatos de clase ilegales, los grupos armados, la oposición política de toda ideología, el gobierno republicano en el exilio… Todos ellos, a su manera, tenían sus formas, conscientes o inconscientes, de oposición al régimen, cosa que no era muy difícil, pues en palabras de Adolfo Celdrán, uno de los mejores cantautores en lengua castellana y miembro de Canción del Pueblo, sencillamente "ser feliz era ya una manera de oponerse al franquismo".emigrantes.jpg

La Generación poética de los 50 es el ejemplo de una nueva serie de creadores anti-franquistas, opuestos al sistema con su poesía, que empezó a ser conocida como testimonial: Hierro, de Otero, Celaya, Gil de Biedma… y luego también Gloria Fuertes, Goytiosolo, Barral… Es entonces cuando se empiezan a reivindicar a los poetas republicanos, prohibidos, enmudecidos, además de reivindicar una realidad muy diferente de la que el régimen nos vendía: un país pobre, descontento, furioso, de represaliados, silenciados, exiliados, parados y emigrantes. En los años 50, España era "una", a la fuerza, pero no grande, España nunca fue grande, y menos aun libre en aquel entonces; o sí era libre: libre para nadie.

Concha Piquer El gran invento socio-musical del franquismo fue lo que los críticos llamaron el nacional-flamenquismo, que fue el signo de identidad de la cultura rancia franquista. El secuestro folklórico hirió a muchas de estas manifestaciones, pero, con el invento del turismo, con el lema "Spain is different" del ministro Fraga, hubo uno especialmente que quedó muy tocado. Con fines romántico-turísticos, la maquinaria cultural del régimen (abandonando el cine patriotero de los primeros 50) comienza a tomar una versión grotesca y fantasmagórica del folklore andaluz y de la copla. Los cines se llenan de grandes producciones hispaCuriosa imagen de Concha Piquerno-francesas, con pulcros gitanos que ríen y cantan, jornaleros y mineros andaluces, vestidos con elegantes trajes de faena, que iban alegres cantando al tajo, cosa que no respondía a otra cosa más que al ideario falangista. La radio y la televisión se llenan de cantantes y cantaores horrendos, luciendo la bata de cola, para solaz de señoritos andaluces y turistas desinformados, contra lo que se rebelarían, reivindicando su herencia cultural maltratada, el Nuevo  Flamenco y el movimiento Manifiesto Canción del Sur. Para poder recibir los beneficios del turismo, muchas regiones tuvieron que transformarse, adoptando una identidad que no le era propia, tal y cómo nos lo refleja el gran Berlanga en su Bienvenido Mr. Marshall. Esto no quiere decir que la copla fuera de derechas: lo que ocurrió es que se comenzó a promover una temática sensiblera y patriotera. Pero, por otro lado, hay que decir también que todas estas canciones, buenas y malas, reaccionarias o con una protesta soterrada, tal y como refleja la película Canciones para después de una guerra (cuyo estreno se retrasó hasta 1976 debido a su excesivo realismo), en aquellos tiempos de miseria y hambre, traídas por la radio, constituyeron para muchos una auténtica ventana al exterior de sus penas.

Los Brincos La llegada de los años 60 trajo consigo nuevos fenómenos a nivel superficial (es decir, en la superficie, que se podían ver): el fenómeno del turismo obligó al régimen a adoptar ciertas medidas aperturistas para dar la impresión de ser un país libre, pero sobre todo en donde reinaba el orden moral y político. El responsable de estas "tímidas" aperturas fueron algunos ministros enmarcados entonces dentro de la línea liberal, como Pío Cabanillas, Areilza, o el por entonces ministro de información y turismo Manuel Fraga (¡ojo!, estas aperturas eran concesiones no más, en ningún momento estamos diciendo aquí, como alguno sostiene hoy en día, que Fraga estuviera boicoteando el franquismo desde dentro para llevarlo a una democracia-cristiana). Los años 60 trajeron también, desde el extranjero, la frescura de la juventud nacida durante o inmediatamente después de la II Guerra Mundial: los Beatles y, en menor medida -por razones morales-institucionales- los Rolling Stones comenzaron a arrasar entre la juventud española. Al régimen estas manifestaciones joviales del pop no les hacía mucha gracia, pero viendo lo que traerían después los Serrats, los Laboas, los Benedictos, los Miros o los Raimones, por citar sólo algunos, no sólo acabaron por aceptarlo como parte ineludible de la nueva sociedad, sino que, hasta cierto punto, se manipuló para que en la radio y en los circuitos de música "comercial" (es decir, de comprar y de vender) se oyeran más a estos grupos anglófilos que a los nuevos cantautores: de esta manera se conseguía acallarlos, por un lado, y, por otro lado, se distraía a la juventud: después de todo, era siempre preferible una juventud melenuda que repitiera incesantemente "ye-ye" y vacilara metiendo palabritas inglesas en frases castellanas a que cantaran a Miguel Hernández, se manifestaran contra el orden establecido, o incluso les diera por hablar en catalán, gallego, vasco ¡o bable!

Así pues, el panorama musical comercial, más o menos respetable, de principios de los 60 era éste: el twist del Dúo Dinámico, los gallitos de Julio Iglesias, la estúpida canción del verano de Georgie Dann, los aspavientos amanerados de Raphael, el flamenco descafeinaFolksinger Woody Guthriedo, los grupos yeyés, unos más auténticos, otros meras imitaciones, o la españolísima copla de buenas costumbres de don Manolo Escobar… Sin embargo, eso ocurría a nivel superficial: en la música no todo era Raphael, Karina o los Brincos, por poner ejemplos  musicales no dañinos, o incluso -Dios no lo quiera- Julio Iglesias. Desde fuera llegaban propuestas más interesantes, por lo menos desde el punto de vista literario: la satírica de Brassens, el vitalismo de Brel, la militancia político-musical de Seeger y Guthrie, la nueva canció protesta norteamericana de Dylan y Baez, la canción portuguesa -que se puede considerar casi como hermana de la nuestra-, y la canción latinoamericana. Se empezaban a descubrir a los José Afonso, a Luis Cilia, y a sus músicas anti-salazaristas que bebían directamente de los fados portugueses; a la grandiosa Violeta Parra y a ese gigante andino de Atahualpa Yupanqui, dotados ambos de una ternura excepcional, pero a la vez, de una rabia incontenible. A pesar de los esfuerzos del régimen, estas influencias llegaron y arraigaron fuertemente en el corazón de muchos jóvenes. Sencillamente: no pudieron frenarlo, aunque más de uno se las vio y se las deseó para poder pasar alguno de estos discos por la frontera, o borrando algún título comprometedor, como era aquél de Léo Férre: "Franco, la morte".

Dulzaineros segovianos junto a Agapito Marazuela: músico y etnólogo que rescató el folklore castellano  - 1935. Fuente: revista Estampa También comenzaba a renacer la conciencia regional: será importante sobre todo aquí la labor del folk, especialmente en Castilla, Canarias y Andalucía, tierras sin un idioma "vernáculo": mientras, generalmente, los catalanes y los gallegos rehuían de la interpretación del folklore, debido, como hemos visto, al secuestro al que éste se veía sometido por el régimen, por su parte, los castellanos, canarios, andaluces y otros, al carecer de una seña de identidad tan notable como era el lenguaje, fijándose en el ejemplo de los cantautores foráneos, tomaron sus manifestaciones folklóricas como signo de identidad nacional frente al llamado nacional-flamenquismo. Por su parte, los vascos, aun teniendo un idioma propio, se negaron a abandonar su folklore.

Se rescatan las lenguas hoy cooficiales, entonces vernáculas, mediante la canción y la recuperación de grandes poetas desconocidos, incluso hoy, por parte de los lectores castellano-parlantes. Y se empiezan a recuperar a los poetas prohibidos, acallados por culpa de la depuración cultural que llevó a cabo el aberrante "poeta" Pemán, también gracias a la canción. Esto es así de tal manera, que Serrat consigue que Antonio Machado desbanque en las listas de éxitos a los éxitos del pop yeye y de la canción convencional.

Así pues, éste era más o menos el panorama cultural y musical con el que los cantautores españoles tendrían que lidiar: su gran dificultad fue la de hacerse oír, sin venderse ni comprarse, sin acercarse, como otros artistas, a mendigar la gracia de Franco y sus ministros en cenas, fiestas o galas de Navidad; y, lo más importante, vadeando la inoportuna y fastidiosa censura.

Segaores


Ésta fue otra de las grandes canciones de Jarcha. Se trata de una letra del dramaturgo Salvador Távora, basándose en una copla popular, y arreglada por Ángel Corpa. Es una de las mejores que tiene el conjunto andaluz debido a que su instrumentación y sus arreglos redoblan el tremendo realismo del poema original. También apasiona la letra por sus tremendas metáforas, sus símbolos del hambre y funerarios, y por el decir cosas que se suponen sabidas: siempre me impresionó esa especie de adivinanza que era "un viejo que vive que nunca rezó", que no parece tener significado a menos que sepas algo de historia: habla de un anarquista.

Segaores


Ay segaor, Ay segaor
que trabajas tierra ajena.
No tienes paz ni descanso,
sólo tienes hoz y penas.

ESTRIBILLO
Se arrebujan los pinos,
sienten temores:
pasan por el camino
los segaores.

La hoz en la cintura
ensangrentada
de cabezas de espigas
recien cortadas.

Unos pensamientos nacen bajo el sol,
un yugo de viento los aprisionó,
comen pan y aceite con resignación.

Suena una campana al anochecer,
dos perros canijos buscan de comer,
un lagarto verde que empieza a correr.

Un caballo loco que llega del mar,
al que los señores no podrán montar,
un gigante rana que quiere saltar.

ESTRIBILLO:
Se arrebujan los pinos
sienten temores…

Un chiquillo llora sin saber por qué,
dos pastores buscan agua de beber,
un cuervo de negro buscando un ciprés.

Una playa blanca que el mar ocultó,
un viejo que vive y nunca rezó,
una niña pobre que sueña un amor.

Un monton de granos que se apretujó
llenan de tristeza a quién los cortó,
una sombra negra que todo tapó.

ESTRIBILLO:
Se arrebujan los pinos
sienten temores…

Salvador Távora-Popular
Arreglos: Ángel Corpa
Canta: Jarcha

Los campanilleros


En tal día como hoy, no podría faltar una canción que nos unió a mi abuela y a mí en el cariño y en la memoria; que ha sido un poco la canción de mi familia materna: mi abuelo la cantaba mucho, especialmente en navidades; con esta anécdota que me contó mi madre, conseguí que mi abuela cantara de nuevo no sé después de cuanto tiempo, aunque fueran dos versos y muy bajito.
“Los campanilleros” es una especie de villancico andaluz. La han cantado multitud de cantantes de copla (Juan Valderrama, Niña de la Puebla), y para mí, aparte de la carga emocional, significa el triunfo del pueblo sencillo, especialmente en ese verso de una de las versiones más conocidas que viene a decir que, como el Rey de los Cielos entró a borriquito en Jerusalén, de esta manera sólo el que practica la santa humildad consigue que se le abran las Puertas del Cielo. No pondré esa versión, que ya puse en su día y podéis encontrar aquí rastreando en los índices, sino dos versiones que significan mucho para mí: 

La versión de Jarcha:

    Em               B7
En la puerta de un rico avariento           
C         D7       G
llegó Jesucristo y limosna pidió,      
E7                 Am              
y en lugar de darle la limosna                  
C       B7        Em   
los perros que había fue y se los echó.  
D7        G
Pero quiso Dios        
E7                  Am
que los perros de pronto murieran
 C     B7        Em
y el rico avariento pobre se queó.

Pajarillos que estáis en las ramas
buscando el amor y la libertad,
corre y ve y dile al hombre que quiero
que venga a mi reja por la 'madrugá'.
Y cuando le vi,
una rosa de vivos colores
corté de su tallo y a él se la di.

En los campos de mi Andalucía
los campanilleros en la 'madrugá'
me despiertan con sus campanillas
y con sus guitarras me hacen llorarMe hacen llorar...
Y al oírlo 'tos' los pajarillos
que están en las ramas se echan a volar.
extraído de aquí 

Ésta otra es la versión de Nuestro Pequeño Mundo: 

En los campos de mi Andalucía
los campanilleros en la madrugá
me despiertan con sus campanillas
y con sus guitarras me pongo a llorar. 

Los gitanos que van por el monte
cantando y bailando al amanecer
de mil soles que maduran el trigo
pudriendo el quejido de un viejo rabel

suplicando al amor
con las manos al cielo mirando
la frialdad del rocío
de un sabio cantor.

En la historia del mundo no ha habido
los gritos tan claros de una nación,
santiguando con agua bendita
las manos rojizas de un santo patrón

que reza al andar a las flores
de un campo marchito
cargadito de espinos
de amargo aguijón.
arreglos: F. Jiménez Montesinos 

La razón de esta versión viene explicada en esta pequeña historia que ya conté hace algún tiempo: 

Un recuerdo y una canción en la tierra de Extremadura 

Reflexión surgida al contemplar los campos extremeños y escuchar a la vez “Los campanilleros” de Nuestro Pequeño Mundo”.

Será verdad lo que la mama le dijo a Tama, nuestro gato: “la abuela se
ha ido a su pueblo y no va a volver”. Pero es así, a tu pueblo
volviste, ese pueblo al que ya nunca ibas, y al que nunca regresaste
salvo ya cuando tus días acabaron.

No sé si era tu recuerdo o esta canción, pero desde hace algún
tiempo no puedo pensar en el nombre de nuestra tierra sin casi echarme
a llorar. Tus historias, las historias de tus parientes, las cosas de
abuelo Joaquín, que vivió casi 100 años con salud… Todo aquello que
significabas para mí, además de ser mi abuela, se fusiona con el
paisaje cacereño, envuelto en la espesa niebla, y en esta canción, que
me trae como un grito tu recuerdo, y parece que me estés llamando hacia
atrás, de vuelta a la aldea, que apenas conozco.

Y fue esta canción la que te trajo recuerdos de la juventud, de tu
marido Andrés, tan injustamente arrebatado a ti y a tus hijos, que la
cantaba en las fiestas: “En los campos de mi Andalucía…”. Esta
canción, que te trajo la alegría a los ojos por un breve instante, como
breve fue el momento en que empezaste a canturrearla: ¡si nunca
cantabas!

Y ahora tu cuerpo yace en la tierra de Extremadura, junto con tus
hermanas y hermanos, tus padres y tu marido, y, si es verdad lo que
dicen, estaréis también arriba. Mientras yo, me hago cargo de esta
canción, y quedará en mi recuerdo mientras viva, al igual que el
paisaje verdinegro de Extremadura, hasta que nos volvamos a reunir a
cantarla.

Gustavo Sierra Fernández 

 


Toná de quintos


Antes de que se lo hagan quitar, cuelgo el vídeo de pakovarios:
Jarcha cantando una canción popular que se remonta a la guerra de Cuba:

 

Los campanilleros


Gracias a Marta, finalmente podéis ver a Nuestro Pequeño Mundo interpretar "Los campanilleros"

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