Posts Tagged ‘gilipolleces’

Un hombre rompe el récord de salto en caída libre…


y, hablando de otra cosa: el rey ha protagonizado hoy la anécdota del día

Cortesía de "Humor idiota"

En otro orden de cosas, los españoles se sienten muy orgullosos tras la celebración del día de la fiesta nacional:

Cortesía de "¿Votaste al PP? pues ahora te jodes"

Así son las cosas, y así se las hemos montado (Si Urdaci podía falsear la realidad, ¿por qué no yo?)

¡Buen comienzo de semana!

¡Que San Cucufato te ayude!


Tardíamente, y a pesar del problema con el tiempo, escribo estas líneas en defensa del genial cantautor satírico Javier Krahe, un hombre que es capaz de reírse de su propia sombra y de cualquier cosa, algo que a mucha gente le molesta. Los hechos son que en 1978, Krahe, junto a unos amigos, grabó un vídeo casero en el que se enseñaba a cocinar un Cristo:

El cortometraje, grabado hacia 1978, no sé si llega a salir a la luz pública o se lo guardaron como algo para ellos, pero Y después de sentar a un juez en el banquillo por intentar juzgar los crímenes del franquismo, sentamos a un artista por blasfemias... El ridículo internacional va en aumentopasó inadvertido hasta que en 2004 una cadena privada, en un documental, lo muestra, y es entonces cuando ahora en 2012 se ha celebrado un juicio contra el cantautor por “herir la sensibilidad religiosa”, respondiendo a una demanda de un tal Centro de Estudios Jurídicos Tomás Moro (¿quiénes son y a qué se dedican?). A toda esta lista de despropósitos, sumar que el vídeo en sí fue retransmitido por Canal +, un año antes de convertirse en un canal pleno de pago, y que el programa en sí ya no existe.

Particularmente, el corto me parece una “tontería”, en el sentido de que no es para tanto y no implica ninguna especie de “blasfemia” contra el cristianismo (entendido genéricamente) ni contra la figura histórica de Jesucristo. Ignoro si Krahe es creyente (en lo que sea) o ateo (me suena que sea ateo, pero no lo sé a ciencia cierta, y en cualquier caso, no importa), pero lo que yo he entendido del vídeo es, ni más ni menos, que una sátira justo contra aquellos que ahora le sientan al banquillo: una sátira contra el integrismo; si adoras la imagen (no a la persona en sí), ¿por qué no comértela? Tratando de ser justos, puedo entender que alguien muy religioso se llegue a sentir medianamente ofendido, pero (y vuelvo a mencionar la escasa repercusión del corto en sí: ahora es cuando se está viendo el corto en internet), como suelen decir los pro-taurinos “si te molesta, no lo veas” (y no comparo una cosa con la otra). Decía, acepto que alguien se sienta medianamente ofendido, pero de ahí a ponerle una denuncia por algo que hizo hace algo más de 30 años –el absurdo se agranda contra más hablas de ello- hay un tremendo abismo. Y ya el absurdo se vuelve grotesco cuando un juez admite la denuncia a trámite: ¿y qué pena le pondrá si le condena: la hoguera? Confiando en que el buen juicio de la justicia española, espero que la cosa no vaya más allá de darle al genial cantautor la idea de una canción.

Por otro lado, hay raros momentos en que España parece un país democrático, bonito, en donde los derechos están garantizados… Pero de repente se vuelve en una especie de Estado de Alabama de los años 50 en el que los catetos del KKK dan vueltas en sus furgonetas con la bandera fascista en sus matrículas atacando a quien no piensa como ellos: Javier Krahe (véase el corto y sólo el corto) no se ha metido con nadie, y lo juzgan; mas para un cierto obispo de la universitaria ciudad de Alcalá de Henares que insulta a los homosexuales, muchos de ellos católicos, y algunos feligreses suyos, a través del ente público (y no en Canal +), no se admite a trámite una demanda. Y es que, los mismos que acusan a Krahe son los mismos que ofenden a diario a mucha gente con su estructura mental anticuada y cuadriculada: homosexuales, críticos con la Iglesia, izquierdistas, ateos, e incluso creyentes de otras religiones, incluidas otras confesiones cristianas; pues vendrán diciendo que por qué no se mete con el islam, con Mahoma, etc., y habrá que decirles que Krahe no se casa con nadie, y que también ha parodiado a figuras del islam y del judaísmo, y que, por otra parte, actúan de la misma manera que los integristas (valga la redundancia implícita) que amenazaron a los caricaturistas por los dibujos de Mahoma, si bien se han limitado a las herramientas de la sociedad civil y no a las amenazas de violencia física… ahora.

A parte del vídeo enlazado, ofrezco una canción de Krahe muy acorde: “San Cucufato”. Según la creencia y el rito popular, el mártir de origen cartaginés (de Cartago), que predicó el cristianismo en Cataluña, San Cucufato, conocido en Cataluña como Sant Cugat, concede peticiones con este ritual y esta curiosa plegaria:

Se dice de San Cucufato que es un santo que concede deseos o al menos un santo al que hacerle peticiones. La forma de hacerlo es coger un trozo de tela, hacerle un nudo y guardar el trozo anudado. Entonces se dice "San Cucufato, los cojones te ato…". Seguidamente hay que decir lo que se desea y, tras esto, seguir con la fórmula diciendo "Si no me lo concedes, no te los desato". El nudo seguirá en el trozo de tela hasta que se haya cumplido el deseo formulado. No es solo para conceder deseos sino para encontrar lo que has perdido: San cucufato,San cucufato los cojones te ato y como no encuentre lo que busco no te los desato.

http://es.wikipedia.org/wiki/Cucufato

The Martyrdom of Saint Cucufate (Cucuphas) (Ayne Bru, 1504-7)(puede parecer cómico, y de hecho lo es, pero hay quien asegura que funciona… yo nunca lo he probado). El caso es que a Javier Krahe esta tradición, que comparte San Donato, parece llamarle mucho la atención, y la empleó como tema en, al menos, dos canciones; una esta magnífica “Los caminos del Señor”, y otra, en la que lo emplea como tema principal, que es la de hoy, y no necesita más presentación y más explicación que su letra, de la que me quedo con eso de “Devuélveme el humor, permite que me ría”, pero no para mí, sino para quienes carecen del más mínimo sentido del humor… Para lo que quieren, que luego los católicos se hinchan a contar chistes verdes de curas y monjas, y eso lo tengo comprobado. Quizás Krahe se identifique hasta cierto punto con el santo cartaginés, pues estará harto de que le toquen los cojones…

2ª voz: Joaquín Sabina

San Cucufato 

He perdido el pudor, ya no tengo decencia
y me exhibo desnudo con cierta frecuencia.
¿Qué será
que este cuerpo gentil, visto así en cueritatis,
por dinero está bien y molesta si es gratis?
Yo no sé que será pero como no cobro
por desvelar mi piel, está visto que sobro.
Mi albornoz
¿dónde está mi albornoz, dónde está mi recato?
Mi extraviado pudor dame, San Cucufato.

San Cucufato, te enciendo esta vela.
Devuélveme el pudor,hace un frío que pela.

San Cucufato, los cojones te ato:
si no me lo devuelves no te los desato.

He perdido el amor, contraje matrimonio
y la paz conyugal me ha matado el insomnio
genital.
Cumplo como varón porque aún tengo reflejos
y mi buena mujer no va mucho más lejos.
Yo solía pasar largas horas de fiesta...
ahora, cuando ha lugar nos echamos la siesta
y a dormir.
¿Dónde está la avidez, dónde está el arrebato?
Mi dormida pasión dame, San Cucufato.

San Cucufato, te enciendo este cirio.
Devuélveme el amor, aquel viejo delirio.

San Cucufato, los cojones te ato:
si no me lo devuelves no te los desato.

He perdido el humor, me deshago en suspiros
viendo que fácil es, pero nunca es ni a tiros.
¡Que país!
Uno, pobre infeliz, tan dispuesto al abrazo
y la España Cañí va y le da un españazo.
Miro a mi alrededor, no le veo la gracia
pero la desgracia sí. De mi boca, reacia,
sale un jé,
pero un jé muy flojín, de media comisura.
Cucufato: mi humor o caeré en la locura.

San Cucufato, te enciendo esta bujía.
Devuélveme el humor, permite que me ría.

San Cucufato, los cojones te ato:
si no me lo devuelves no te los desato
Javier Krahe

Muerte al inquisidor


Ante el aumento de ayuda que el gobierno ha anunciado a las madres solteras o familias monoparentales, la Conferencia Episcopal, que tiene más de copal que de epis, ha declarado su disconformidad porque eso es desfavorable para las familias "equilibradas"… ¿Equilibradas? ¿Normales? ¿Peras y manzanas? A mí que me hablen claro, porque ya he empezado a recorrer, junto a Javier Krahe, los Caminos del Señor:

extraído del documental "Esta no es la vida privada de Javier Krahe"

Carta a un imbécil


Hoy tengo ganitas de guerra…
Ayer, por azar, rastreando las visitas que venís, en concreto una sobre "Al alba", me encontré con el escrito de un creti… de un señor que le echaba en cara a los "cantautores hipócritas" de la SGAE (este tío, no sé en que mundo vivirá) su comportamiento respecto a Cuba y la vulneración de allí de los derechos humanos… Yo, francamente, no sé cuál es la actitud de mis admirados cantautores respecto a la Cuba actual, porque suelo fijarme en su música (exceptuando casos en los que la valía humana merecen un acercamiento personal) y en lo que tuvo de importante para la historia de mi país y de mi pueblo: sobre todo de mi pueblo, esa palabra humana y cercana que ustedes se empeñan en taponar con esa otra de nación o de patria (¡patrañas!). Como este señor en cuestión, de quien no sé el nombre ni me interesa (ya se recuerdan a demasiados idiotas) llamaba a su escrito "Carta a los cantautores progres" o algo así (quina meravella! mira tú), yo voy a llamar al mío, "Carta a un imbécil" (vale, no es que esté inspirado, pero es lo mejor y más suave que se me ocurre):
Y dice usted que los cantautores clásicos de este país son hipócritas porque denuncian las tropelías de las dictaduras de derechas y no las de izquierdas, que ensalzan a la Cuba de Castro… Yo no lo sé, no he hablado con ellos: quizás es que ellos sepan como era la Cuba de Batista, algo de lo que no se habla, no sé si por alguna razón que desconocemos: no negaré que no siento simpatía por Castro, quizás yo debiera estar más enfadado que ustedes, pues lo de Castro fue una traición a todo un pueblo y a los ideales por los que luchó. Pero desde luego que no haré como hacen ustedes, pretender el regreso de la Cuba de los caciques a sueldo de Washington: sí, ese repugnante ogro cabrón que juega con el mundo y devora pueblos, ese héroe de la libertad de unos pocos, de los poderosos, de los que no le cuestionan.
Ustedes les llaman hipócritas por no condenar al régimen de Castro: tal vez simplemente sea por no andar parejos con vosotros. Por esa norma que usted esgrime, es usted más hipócrita y despreciable que ellos, porque ustedes no sólo no condenaron a Pinochet, sino que han tratado por todos los medios de criminalizar al presidente Allende cuando el de las torturas, el de las ejecuciones no era Salvador, sino el general amigo de los neoliberales y cristiano-demócratas.
Ya sé que dirán: "no vaya a l pasado"… ¡Vale! Me quedo en el presente. Las ejecuciones de Castro: sí, me parecen tremendas, animales y repudiables: las condeno por ende. Pero, ¿y usted? ¿Condenará a su admirado George Bush, a su amada Norteamérica? Un país en donde se ejecuta a gente a diario, más a diario que en Cuba, y ¡oh Milagro!: casi todos los ejecutados son negros o hispanos; y no sólo son criminales de sangre, también hay presos políticos a los que se les ha acusado injustamente de crímenes de sangre.
Ni una palabra más puede ya usted decir, mostrada su hipocresía al querer mostrar la ajena. "Cantauteores hipócritas", dice… Sepa usted, señor mío, que sin la mayoría de estos cantautores, que arriesgaron mucho más de lo que usted podrá jamás demostrar durante la dictadura, y fueron valientes, no como otros que cambiaron la chaqueta para seguir con el negocio. "Hau da gure hizkuntza maitea", ésta es nuestra palabra amada, dice Urko; ¿cuál es la suya? Desde hace algún tiempo, a ustedes que se hacen llamar liberales se les está cayendo la máscara: son liberales y no recuerdan a Rafael Riego, creo que prefieren a Carlos María Isidro…
Sin más me despido, señor imbécil, reciba un saludo

Otro imbécil (pero con fundamento)

Víctor Manuel y Franco


Leo el otro día para mi estupor en el diario "ADN" una noticia en la sección de cultura: "Víctor Manuel le cantó a Franco". De este hecho ya hablé, aunque someramente, en su día, pero conviene recordarlo por criticar no la actitud de Víctor, sino el enfoque sesgado y tergiversado que se hizo del hecho, seguramente por una persona iletrada, como demostró, en estos asuntos.
La cuestión fue que cuando Víctor Manuel empezó a cantar, a una edad bastante temprana, no mostraba signos de "politización": era un cantante de orquesta normal y corriente que a veces cantaba alguna tonada costumbrista asturiana: pero entonces no era el "Víctor Manuel" que conocíamos. Por motivos que cualquiera que haya vivido, o en su defecto estudiado, la posguerra, Víctor Manuel le dedicó una espantosa (porque es muy mala) canción a Franco. Reproduzco el artículo, y luego le voy a dar tal caña que a la que lo escribió no le van a quedar más ganas de meterse donde no le llaman y menos, en donde ignora las cosas:

Paula A. Ruiz, Barcelona

Winston Churchill afirmó: "Quien a los 20 años no sea revolucionario
no tiene corazón, y quien a los 40 lo siga siendo, no tiene cabeza".
Bien, no siempre es así. A veces, de hecho, puede suceder algo parecido
a lo contrario.


Medía 1,62, pero Víctor Manuel lo consideraba Un gran hombre.

El
gurú del PSOE -la musa es su esposa- lanzó al mercado en 1966 una
canción así titulada que encumbraba hasta el destello la figura del
hombre que puso a toda España de cara al sol (para que no viera nada
más): Francisco Franco.


Siempre a la cabeza de las
manifestaciones antifranquistas organizadas en los últimos años, por
aquel entonces un joven Víctor Manuel con flequillo en plan Los Bravos
entonaba esta canción y la incluía en el que era su segundo trabajo
discográfico.


Durante mucho tiempo se luchó porque todas las
copias desaparecieran y se especuló con la posibilidad de que todo
fuera un bulo. El martes, Víctor Manuel confesaba en un acto de la SGAE
que la voz que adoró en su día al Gran Hombre es la suya.


En
declaraciones a El Mundo, el cantante alegó la temprana edad a la que
cantó este parahimno franquista. "Bueno, son pecados de juventud, cosas
que pasan", se excusó.


"Yo tenía 18 o 19 años, era un crío que
no sabía nada, estaba empezando, no estaba politizado, no sabía muy
bien lo que decía…", añadió, quizá sin pensar que a esa misma edad
Bob Dylan predicaba por los pueblos su Blowin’ in the wind y Paul
Weller tenía a sus pies al Reino Unido con sus himnos punks y
proletarios.


Por lo visto, Víctor Manuel despertó al horror del
país que le había tocado en desgracia en el año político por
excelencia: 1968. Dos años antes, cuando él entonaba Un hombre grande,
cantautores exiliados como Paco Ibáñez montaban en París La Carraca,
núcleo preservador la libertad de la cultura española con conciertos,
obras de teatro y lecturas.


No ha sido fácil que se descubriera
el pasado de Víctor Manuel porque la canción no aparecía en su
discografía. Fue el editor de las recopilaciones de folclore y
bizarrismo Spanish Bizarro el que la sacó a la luz. Cuando concedió una
entrevista a un diario estatal, el director censuró la parte de la
entrevista en la que se hablaba del himno.


Dado que rectificar
es de sabios, ahora se deja ver en las manifestaciones para derribar
monumentos franquistas. Eso sí, sigue siendo una excepción a aquella
regla de Churchill.

La letra del ‘parahimno’ nacional

"Hay un país
que la guerra marcó sin piedad.
Ese país de cenizas logró resurgir.
Años costó su tributo a la guerra pagar.
Hoy consiguió
que se admire y respete su paz
No, no conocí
el azote de aquella invasión.
Vivo feliz en la tierra que aquél levantó.
Gracias le doy
al gran hombre que supo alejar
esa invasión que la senda venía a cambiar.
Otros vendrán
que el camino no habrán de labrar.
Él lo labró, a los otros les toca sembrar.
Otros vendrán
que el camino no habrán de labrar.
Él lo labró
a los otros les toca sembrar.
Otros vendrán,
el camino más limpio hallarán.
Deben seguir
por la senda que aquél nos marcó.
No han de ocultar,
hacia el hombre que trajo esta paz
su admiración.
Y por favor pido siga esta paz.


Bien, podríamos decir varias cosas. La primera es que el autor nunca negó el hecho, aunque seguramente lo hubiera hecho por razones que son claras. La segunda es el error que la autora comete al darle al chaval de 18 años que era Víctor la integridad moral y artística de una persona de 30 años: encuéntreme a algún chavea de 18 que te argumente las cosas como un tío de 40 (y eso que hay tío de 40 que argumentan como niñatos de 12) y te doy un beso. A la autora no le basta la excusa de Víctor, al que compara con Dylan, y aquí incurre en varios errores graves: recordemos, la canción es del 66; en ese año, Dylan (que además es un mal ejemplo de continuidad artística) había rechazado totalmente la canció protesta hasta el punto de que muchos de sus textos pueden considerarse hasta frívolos; por otro lado,no es justa la comparación: Dylan había tenido allí los ejemplos de Guthrie y de Seeger, toda una tradición de canción protesta que aquí, por motivos obvios, no existió salvo en algunas coplas y tonás flamencas sueltas (nuestra canción es muy joven en relación con esta), y, además, cualquiera sabe que el peso de la educación fascista-nacional-catolicista pesaba mucho: más que un quintal (y lo sé por experiencia, pero en esto no voy a entrar), así que, francamente, la sorpresa y la sorna de la autora son de una ignorancia enciclpédica.
No me cabe duda alguna que la sorna con la que escribe esta autora no es inocente para nada. Bien es verdad que Víctor Manuel se ha ganado muchas antipatías incluso en la izquierda por su papel en la SGAE, pero cuando ves como una persona escribe sobre estas cosas, con una -insisto- ignorancia de las que hacen época, haciendo esas comparaciones entre el Víctor que cantaba "Un gran hombre" con el que ha asistido a ver como se llevaban la estatua del asesino, un tufillo enfermizo y degenerado te invade la pituitaria y te hace exclamar un "o-oh", pues al cabo uno de los primeros en traerla a la luz, a raíz de este hecho de la estatua del libertador de la cuenta corriente de Carmencita, fue el infame César Vidal en su programa de la COPE (de cognac la Parra: que quien no la coge la agarra). Olvidan también que son al menos 2 las canciones que Víctor dedica al asesino: la otra, en el año 79, "Canción de la esperanza", que está 100 veces mejor: ya maduró artística y políticamente. Pero es curioso como les llena de alegría estos descubrimientos, y se parten la mandíbula a carcajada limpia; pero ya puestos, que nos hablen del pasado de gentuza puta como Losantos, ex-maoísta, o el derechista abuelo de Aznar, ex-peneuvista. ¿No hablaremos de eso?

Antiguas tradiciones y chorradas varias


Asistimos hoy por hoy a un hecho increíble: un juez da la razón a unos vecinos de Santa Cruz de Tenerife y prohíbe el paso del Carnaval por diversas calles de la ciudad. Nos enfrentamos aquí a una dicotomía: protección del ruido/ fiesta nacional.
Y es que los vecinos de Santa Cruz no son los únicos en sufrir los ruidos de las fiestas: qué decir de la Feria de Abril, El Rocío, las Fallas, la Tamborrada, Semana Santa… o la feria de las fiestas de mi barrio, con menos años de tradición tal vez, pero igual de ruidosas.
Bien es cierto que el ruido puede llegar a ser insoportable, pero también es cierto que el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife es una tradición que data del siglo XV y ha sido declarada de interés nacional, y que atrae mucho turismo.
-¿Y porque sea tradición vamos a molestar a unos vecinos con el ruido?
-Pues a eso vamos:
Me parece respetable que un grupo de vecinos se queje del ruido y que un juez les haga caso, pero ¿no hay en este país ningún juez con huevos suficientes para intentar prohibir otras "tradiciones" en las que se maltratan animales vivos? El toro embolao o las corridas sin ir más lejos: cada vez que los ecologistas protestan, los defensores de estas "fiestas" (aberraciones) apelan al sentido de tradición de hace no sé cuanto tiempo, cuando apuesto a que en todo el pueblo no hay un solo chaval menor de 20 que sepa tocar la dulzaina, que es otra tradición que puede perderse por falta de interés. Me pregunto yo por qué perviven las tradiciones más salvajes y se pierden las bonitas. Por eso me parece ridículo esta orden judicial. ¿Por qué ningún juez mete mano a estas salvajadas disfrazadas de tradición y sí con estas otras que no hacen daño a nadie?

Pero la respuesta puede no ser tanto ésta como ésta otra: la verdadera noticia de Canarias estos días no es esta idiotez judicial, sino el barco de inmigrantes amarrado en la isla, con peligro de hundirse, y a los que no dejan desembarcar ni dar ayuda humanitaria.
¿Por qué de esta auténtica vergüenza no se hacen eco las televisiones y sí se lo hacen de la última idiotez de un juez incompetente? Vaya usted a saber…

12 de Octubre


En la fiesta nacional
yo me quedo en la cama igual,
que la música militar
nunca me supo levantar.
 

Ésta es la letra de una canción adaptada de Paco Ibáñez: “La mala reputación” es la versión que hizo del clásico de Georges Brassens “La mauvaisse reputàtion”; la letra fue adaptada por Pierre Pascal -podéis encontrarla en el disco de Paco Los unos por los otros. Paco Ibáñez en el Olympia de París. Ha sido remasterizado-. Hoy me viene muy al pelo. Sin embargo, y es un alivio, el ejército español de hoy está muy lejos de ser lo que fue en tiempos pasados: incluso cuando yo era un neno todavía era sinónimo de rancia represión. Hoy ayuda a la gente: eso dicen, y creedme que es lo que quiero creer (soy bienpensado). Pero, aun así, yo es que no puedo con las manifestaciones patrióticas vengan de donde vengan: excepto si son patrias ocupadas por otras; ¿no se os pone la carne de gallina cuando, en Casablanca, los parroquianos del “Rick’s” se ponen en pie y empiezan a cantar la Marsellesa a los nazis allí presentes? A mí me pone mazo…

A %d blogueros les gusta esto: