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Rollo y Movida


Movida promovida por el Ayuntamiento

The Refrescos

Ayer vi, confieso que a medias, el documental sobre “la Movida Madrileña”, Frenesí en la gran ciudad, que echó La 2… Al igual que con este documental, mis recuerdos de entonces son muy vagos, ya que yo era demasiado pequeño, y sólo alcanzó a recordar la “post-movida”; recuerdo con cierta simpatía ese ambiente madrileño, en el que la gente parecía vestir como quisiera, algo que, de repente, desaparecería en los 90 (por lo menos en las ciudades periféricas de Madrid), cuando ya en mi adolescencia había como un acuerdo tácito entre los mozuelos y mozuelas de vestir todos iguales. Ciertamente, yo desconocía lo negativo que se escondía tras el vestirse como uno quisiera, incluso cuando en mi primera juventud creía que entre los hippies y los punkies había una corriente de simpatía. ¡Ingenuo de mí!

Hay cierta confusión acerca de lo que fue o pudo ser La Movida, algo muy normal si se piensa que fue un fenómeno, no único, sino aglutinador de varios fenómenos socio-culturales e incluso políticos, de varias cosas que habían venido gestándose a lo largo de la década de los 70. Con la Movida ha pasado algo similar a los movimientos de los años 60 en los Estados Unidos: tras veinte años después, todo el mundo afirma haber estado allí, y acaban metiéndose cosas que no eran exactamente de eso, y, sobre todo, una mitificación, las más de las veces excesiva, y a menudo con efectos negativos. Y, como en todo, se acaba reduciendo a un único elemento, generalmente a los que les ha ido bien.

Antes de nada he de avisar: esto no es un escrito en tono halagador, con tintes nostálgicos. Va a haber mucha crítica, y además feroz, hacia algunas figuras que, confieso, no me caen demasiado bien ni personal ni artísticamente. Valoraré lo que tuvo de positivo y criticaré lo que tuvo de negativo, desde mi punto de vista. Y más que nada, este es un escrito para reivindicar un movimiento anterior, para mí, más genuino y auténtico como fue el Rollo. Respecto a la música, suelo distinguir entre lo que amo, entre lo que no me gusta pero respeto, y lo que desprecio.

Vamos a hablar un poco de la Movida para luego reivindicar otros movimientos que la precedieron y que se tienden a olvidar. Vamos a comenzar enmarcando el fenómeno en su momento político-social.

TIERNOGALVANEn 1977 tienen lugar en España las primeras elecciones generales desde 1936, que gana UCD, y el PSOE de Felipe González consigue una amplia representación. En 1979, en las primeras elecciones municipales de la nueva democracia, el PSOE gana la alcaldía de Madrid, y don Enrique Tierno Galván, una figura que había sido clave en el antifranquismo y durante la transición, con su activismo y su personalidad, filósofo y profesor de profesión, se convierte en el primer alcalde democrático de Madrid desde los días de la República: emprendió una serie de reformas y actividades en la ciudad, en diversos ámbitos, que le valieron el título de “el mejor alcalde de Madrid”, un Madrid que experimentaba entonces un momento brillante, un momento de explosión cultural, fruto de lo que entonces se había venido haciendo y forjando. Con su actitud comprensiva hacia la juventud madrileña de finales de los 70 y de los 80, se convirtió en el alcalde de los jóvenes, y obtuvo el título de ser el padrino de, primero, el Rollo madrileño –del que hablaremos abajo- y luego de la Movida.

Durante los años anteriores, el peso de la dictadura había conseguido, o al menos en apariencia, que los movimientos juveniles y la música que se había estado desarrollando en el Reino Unido y en EE. UU, entraran en España con algo así como de 5 a 10 años de retraso (aunque siempre había avezados): por ejemplo, y hablando exclusivamente de rock, el gran festival hippie de España, el Canet Rock, que agrupa a grupos de rock progresivo y a cantautores de lo más contestatario, tiene lugar en 1975, seis años después de que ocurriera el Woodstock estadounidense; en su edición de 1977, sería casi exclusivamente de rock, y de rock progresivo: muchas de las músicas que allí se tocaron, en sus países de orígenes, estaban ya superadas. Sin embargo, entre el año 78 y el 80, todo pareció entrar de golpe. De repente pareció que todo se pudiera hacer y que todo, tanto lo bueno como lo malo, estuviera permitido: y se pasó, de los de melena y barba contestatarios de los 60 y 70 a los de los pelos (que tanto asustaban a nuestros queridos abuelos) de finales de los 70, y de éstos a los de los pelos coloraos de los 80 (con los que los buenos abuelos ya se cambiaban de acera, aunque sus nietos fueran de éstos).

Eskorbuto - Ensayos 1982 - FrontYa en los 80 se respira cierto aire de libertad en algunas ciudades: las movidas madrileñas, gallegas, barcelonesas, etc., con sus variantes. La Movida era, al principio, un compendio de cosas, a menudo demasiado difusas y heterogéneas, por lo que se tiende a su reducción: había heavies y rockeros que suspiraban por los últimos alientos de Led Zeppelin y que abarrotaron el estadio para ver a los Rolling Stones en su gira del 82, y que se agrupaban bajo la bandera de grandes bandas como Obús, Ñu, Leño, etc.; punkies, tan heterogéneos como lo habían sido en el Reino Unido: de los pasotas, pasando por el punk-glam de la ambigüedad sexual o de la homosexualidad provocadora (Macnamara, Almodóvar, Las Vulpes –cuya actuación en TVE, con su canción “Me gusta ser una zorra” hizo que rodara la cabeza del director del programa, Carlos Tena-), hasta los más abiertamente corrosivos y activistas, tales como Eskorbuto, Kortatu, los canarios Escorbuto Crónico… que bebían de las diversas fuentes en que se había dividido el punk extranjero (una “primitiva” Alaska se convertía en musa del punk algo más “digerible” y “simpático”, a la par que surrealista); y, por último, grupos de pop y de rock estilo años 50 (Loquillo, Los Coyotes, La Frontera). Proliferan diversas manifestaciones de estilo underground, y en la televisión programas dirigidos a los jóvenes, con estos “nuevos” estilos, tales como La Edad de Oro, o el magazine infantil-juvenil (aunque más juvenil) La Bola de Cristal: ambos programas, estuvieron en el punto de mira de los conservadores, cuyo peso en la sociedad española no había disminuido en absoluto, que se escandalizaban con los contenidos que Lolo Rico, su directora, consentía en su programa: educación sexual, moda juvenil, tolerancia interracial… Recuerdo este vídeo, de la sección “El 4º Hombre”, presentado por Javier Gurruchaga, denunciando el Apartheid de Sudáfrica y haciendo una apología de los negros a través de algunas de sus figuras más emblemáticas:

Pedro Almodóvar y Macnamara: provocación sexual y moralY, a parte de la música, otras manifestaciones, como el cine underground del primer Pedro Almodóvar, o las artes plásticas, que bebían directamente del pop-art de Andy Warhol. Pero al mismo tiempo que el PSOE, que había ganado las elecciones generales del año 82, y que copaba la mayoría de los ayuntamientos, se iba aburguesando cada vez más, a la vez que habían entrado en sus órganos de poder gente que no deberían estar allí, tales como Corcuera (un ministro muy odiado, con sus leyes represivas) o Miguel Boyer (Nota: estos dos y otros habían ocupado cargos públicos administrativos en el tardo-franquismo, de la mano de ministros y secretarios liberales), que contribuyeron a hundir en el descrédito al partido de inspiración marxista fundado por Pablo Iglesias, la Movida también se hundía a mediados de los 80. Digamos que los grandes, ante la avalancha de políticos oportunistas que, plagiando a Tierno, buscaban hacerse la foto con los músicos de pop y “punk-pop”, habían desertado (o nunca habían querido pertenecer), y la Movida quedó reducida a algunas figuras, algunas de ellas figurines. En esos momentos surgen grupos musicales que los documentales se empeñan una y otra vez en meter en aquello, tales como Hombres G y otros, cosa muy errónea por varios motivos: quizás la banda del hijo del Summers se criara en esos ambientes, pero cuando aparecen en la escena musical, de la llamada Movida sólo queda el nombre y algunas figuras que se pretende que la definen, llevando a cabo ese reduccionismo; y, por otra parte, no había nada más “anti-movida” que estos nuevos grupos de estética y música más bien conformista. El éxito de estas bandas banderas de lo que la generación de mi madre llamaba con desprecio “peras” o “niños peras”, y la pretensión de incluirlos en la Movida, supuso el tiro de gracia a un movimiento esencialmente inconformista. Aunque gran parte de culpa en esto la tuvieron los supervivientes.

movidaPorque ahora viene la crítica. La Movida, desde sus comienzos hacia el año 78, no era más que un nombre que designaba aquel compendio de nuevas manifestaciones artísticas y sociales de la juventud española; pero a mediados de los 80, los que habían triunfado se apropiaron, en cierto modo indebidamente del invento, reduciéndolo al post-modernismo, al glamour, a su visión de los hechos. Modernos, post-modernos y pseudo-punkies, que le besaban el culo al Andy Warhol enamorado de Imelda Marcos (no sin razón, algunos de ellos alaban e idolatran hoy el glamour de nuestra señora Marcos particular, Carmen Polo con su collar de perlas y sus descendientes femeninas, al tiempo que colaboran o han colaborado en medios de ultra-derecha), dan su visión de lo que supuso la Movida, ¡y hasta del punk español!, siempre que tienen ocasión: como dijo su alta representante, Alaska, no eran de izquierdas ni de derechas; obviamente, no podían ser de derechas, pero repudiaban a la generación anterior y su activismo político, mostrándose en esto sumamente desagradecidos, ya que muchos de aquella generación no sólo propiciaron el cambio necesario, sino que incluso los apoyaron, produjeron, etc. Desde entonces, la visión general que imperó acerca de aquella primera juventud de los primeros 80 fue la de una generación despolitizada (en el peor sentido del término), relativista (no sólo moralmente, sino también política y socialmente), hedonista pero en el sentido egoísta del concepto, libertina, frívola… Ignorando que muchas otras personas tenían preocupaciones más grandes que si les quedaría bien la cresta con purpurina púrpura, ensayar poses falsas de pretendida ambigüedad sexual transgresora, o fingir que les gustaba la última mierda cinematográfica underground que cagó el más pedante y cool de los postmodernos. Ciertamente se cocieron muchas cosas, gran parte de ellas positivas: la liberalización de las costumbres, de la sexualidad, una tolerancia mucho mayor que la que antes había habido, y, sobre todo, le restaron peso al conservadurismo tradicionalista.

El periódico de sucesos "El Caso" se hacía eco de la batalla en el Rock-OlaPero también tuvo cosas negativas socialmente: de repente, las drogas duras entraron en tropel; no es que antes este problema no hubiera existido, pero ahora se acuciaba, y muchas de las veces por algo tan idiota como que “se puso de moda”. La heroína, por ejemplo, arrasaba en los ambientes punk, y llegó a ser un problema tan dramático, que alguno de los supervivientes aseguran haber asistido a un funeral por semana; también en los círculos cool, y el efecto fue parecido al que pasó en otros países: cuando los “niños bien”, o bien hartos de su falso inconformismo, o bien descubriendo lo dañina que era, la traspasaron a los barrios pobres, aunque ellos le siguieron dando a la coca, la droga de moda; y de repente, los yonquis que se arrastraban por las ciudades en busca de un pico no eran ni tan interesantes ni tan cooles como Lou Reed. Otro aspecto negativo fue el fenómeno de las tribus urbanas: en principio, no había nada de malo en vestirse como uno quisiera; lo malo es que esto degeneraba en enfrentamientos absurdos que ni ellos mismo comprendían: ya no era ni siquiera una cuestión social o política, era, simplemente, una rivalidad mal entendida la que llevaba (y sigue llevando) a grupos que les gusta un tipo determinado de música y estética a enfrentarse con otros que les gusta otro tipo de música y practican otra estética. Hasta la ultraderecha acabó aceptando esto cuando las juventudes ultraderechistas adoptan la estética skin-head inglesa, colgando sus formales trajes de niño bien. El hecho adquiere proporciones dramáticas cuando en uno de los templos de la Movida madrileña, la discoteca Rock-Ola, tiene lugar un suceso trágico, a la par que absurdo: un muerto tras una reyerta entre jóvenes rockers y mods, una rivalidad que había practicado la juventud inglesa de los años 60 y que ni ellos sabían por qué. ¡Cómo la iban a entender unos chavales de Madrid! Este suceso en el año 84 pareció alimentar a la prensa sensacionalista y a aquella que, sin dejar de ser sensacionalista, deseaba desde hace tiempo sepultar de una vez por todas este fenómeno a veces tan malentendido; y así la discoteca Rock-Ola pagó los platos rotos de una fiesta que comenzaba a mostrar su lado negativo. En 1988, José Luis Corcuera, un siniestro personaje del PSOE, ocupó el Ministerio del Interior; en 1992 decretaba la “Ley de protección de la seguridad ciudadana”, conocida como “Ley Corcuera” o de “patada en la puerta”, del que, como ejemplo, ponemos este extracto, que fue declarado nulo por el Tribunal Constitucional:

A los efectos de lo dispuesto en el párrafo anterior, ser  causa legítima para la entrada y registro en domicilio por delito flagrante en conocimiento fundado por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que les lleve a la constancia de que se esté  cometiendo o se acaba de cometer alguno de los delitos que, en materia de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, castiga el Código Penal, siempre que la urgente intervención de los agentes sea necesaria para impedir la consumación del delito, la huida del delincuente o la desaparición de los efectos o instrumentos del delito.

Ley Orgánica 1/92 de 21 de febrero, de protección de la seguridad ciudadana, Art. 21.2

Esto es muy ilustrativo: muchos de los miembros del Partido Socialista habían simpatizado ampliamente con la “nueva ola”, algunos de una forma más honesta que otros, y muchos buscaron la foto para dotarse de un halo de modernidad. El cambio de actitud del gobierno hacia ciertas formas de “libertad de costumbre” presagiaban que la década siguiente iba a estar regida por un espíritu mucho más conservador. A fin de cuentas, y a pesar de lo que pudo haber dicho, el señor Felipe González decidió que lo mejor para España era permanecer en la OTAN.

Radio Futura: uno de los mejores grupos de la Movida madrileñaMusicalmente, también son bastante criticables algunas actitudes. Vuelvo a lo de antes: la Movida –e insisto: entendiéndola como un superfenómeno aglutinador de otros fenómenos socio-culturales- no tuvo una única música, tuvo varias, si bien es cierto que, por aquello de la moda, imperaban estilos más acordes a lo que se estaba haciendo ya entonces en el Reino Unido: pop, new wave, punk suave, etc. Sin olvidar a los grupos de rock duro, punk rock e incluso a algún que otro cantautor (la inclusión de Sabina en la Movida siempre me ha parecido algo hecho con ligereza, aunque por otro lado muchas de sus canciones de entonces entroncan muy bien con el espíritu de la época). La opinión de un amigo, que sabe de esto un huevo, es que supuso un tremendo paso hacia atrás en lo que a calidad en producción de los discos se refería; y la comparto ampliamente. Recuerdo la concepción que tenía de algunos de esos grupos entonces: me parecían sumamente idiotas muchos de ellos; mi percepción hacia algunos ha cambiado, pero respecto a otros, sigue invariable. No obstante, aquella época dio a grandes genios de la música popular española, como Santiago Auserón, Enrique Urquijo o Antonio Vega. Sin embargo, a finales de los 80, e incluso a mediados, todo era muy comercial, muy falso: de los grupos que se autodenominaban punkies (no hablo de los punkies auténticos) no quedaba nada más que unos pelos teñidos: ¡hasta en la versión española de Barrio Sésamo aparecían bailando con Espinete (que tenía la cresta de fábrica)! Y, por su parte, algunos punkies auténticos y otros irreverentes parecidos, caían en la misma trampa que sepultó a sus ídolos ingleses al revolverse contra la generación anterior (progresista, antifranquista y, a veces, utópica) y su, como decían ellos, forma correcta de pensar; y así, en el primer disco de Ilegales se incluye la canción más gilipollas del rock español, “Heil Hitler” (que digo yo que me parece muy bien que no te caigan bien los hippies… Pero de ahí a gritar “Heil Hitler” porque a ellos no le guste y a decir “simpáticos los nazis”…), mientras que el grupo Oi!, Conemrad (formado por ex miembros de Escorbuto Crónico, de Canarias) se ganaba el epíteto de neo-nazis por culpa de una pretendida parodia del “USA for Africa” que llevaron a cabo grandes estrellas musicales internacionales, titulada “La Laguna por África”, cuya letra, por su carácter sumamente racista y violento, no pienso reproducir aquí (aquí se puede leer una nota acerca de lo que pensaban sobre ello y qué fue lo que los llevó a hacer semejante canción; les ennoblece el sentirse bastante avergonzados por ello, al contrario que Jorge Martínez de Ilegales, de quien no creemos que sea un nazi, pero por alguna razón que desconocemos sigue defendiendo su aborto de canción, y a veces con argumentos de lo más estúpido). Y es que tal vez, Gabinete Caligari les podría haber hablado del precio de la provocación por la provocación, de cómo la bromita de declararse fascistas –sin pararse a pensar que los productores, periodistas y críticos musicales de entonces eran los antifranquistas de los años 70: aunque en realidad se trataba de eso, de cargar contra los hippies antifascistas de la década anterior porque eran quienes manejaban ahora los medios- casi acaba con su carrera, y todo por imitar una forma de provocación inglesa que ya estaba muerta y enterrada; quizás desconocían que, ya por entonces, en la patria del punk, había grupos de “música” que llevaban brazaletes nazis y decían practicar una aberración llamada “rock contra el comunismo”, y que era una aborto de esa estupidez de la provocación (¿provocación a quién?, nos preguntamos). Pero nos hemos desviado del tema… Quería decir que, musicalmente, hubo grandes grupos, de todos los estilos, de todas las tendencias, aunque quizás, como siempre, no se recuerde exactamente a los mejores de aquéllos. Pero nunca he estado de acuerdo en que fue el mejor momento de la música popular española, aunque algunas de sus figuras me parezcan respetables. Y aquí viene mi reivindicación.

Para algunos de los más postmodernos de la Movida, ésta supuso una ruptura con la anterior juventud: la juventud del 68, la juventud antifranquista, a laimages que consideraban excesivamente, o no excesivamente, politizada. Pero vamos a aclarar una cosa: la Movida no surgió por generación espontánea, y ni mucho menos fue un invento de los que eran tan guays que podían estar desinteresados de la política (aunque alaben los collares de doña Carmen Polo de Franco y escribieran en el medio de su amigo del alma Jiménez Losantos); los que realmente crearon el ambiente propicio para ello eran herederos, e incluso partícipes, de la anterior generación, pues antes de la Movida –y me voy a poner bíblico- existió el Rollo. El Rollo, al contrario que –insisto- algunos de la Movida, suponía una continuación, e incluso una colaboración, con la “generación anterior”. En la actitud comprometida de la mayoría de sus letras, podían autoproclamarse herederos de los cantautores contestatarios (a los que en los 80 darán la espalda algunos que respaldarán la Movida), y musicalmente, de los grandes grupos de rock progresivo, duro y psicodélico de los 70: Triana, Smash, Alameda…, abanderados del rock andaluz, nuestro rock sureño), los gallegos NHU (algunos de cuyos miembros colaboraron en la presentación del último disco de Benedicto como cantautor), los vascos Errobi, o incluso la banda de folk urbano madrileño Suburbano (capitaneados por Luis Mendo y Bernardo Fuster), y el gran rock progresivo catalán, la Música Laietana: Máquina!, Iceberg, Companya Elèctrica Dharma, y los cantautores experimentales Pau Riba y Jaume Sisa. A mediados de los 70 se formaron en los barrios populares de Madrid y otros sitios grupos de rock inspirados por el rock duro extranjero, que, dado su carácter temático de problemática social de esos barrios y ciudades, se dio en llamar rock urbano, para luego convertirse en el rock duro y en el heavy metal de los 80: Bloque, Asfalto, Leño (con Rosendo Mercado), Topo, Coz, Ñu, Cucharada (con Manolo Tena), Burning (con cierta fama de macarrillas, por la inclusión de un tema suyo en la película Navajeros), Gran Wyoming con su grupo Paracelso… Y luego bandas impresionantes del heavy en castellano como Obús, Ángeles del Infierno, Los Suaves, Barón Rojo… Y algunos punkies, como Kaka de Luxe (no sé si ya con Alaska). Toda esta premovida se desarrolla en un ambiente de colaboración entre los anteriores y los nuevos: productores, músicos y periodistas como Manolo Díaz, Hilario Camacho Gonzalo García Pelayo o Adrian Vogel apoyan a estos grupos; labor que merece la pena mencionar fue la Vicente Romero “Mariskal”, un disk-jokey radiofónico de los 70, que trajo los discos más innovadores del extranjero, y que abrió el sello discográfico en el que grabarían la mayor parte de estos grupos: “Chapa Discos”. Pero también contó con el recién estrenado alcalde de Madrid en 1979, don Enrique Tierno Galván, quien presidía a menudo el certamen-concurso del bario “Rock Isidro” (cuya segunda edición, creo, la ganó el Gran Wyoming), y donde comenzó todo.

FiestaPCE_cartel1986Personal y musicalmente el Rollo me parece un momento musical mucho más interesante y genuino que la Movida, o mejor dicho, lo que se dio en entender por ella: la mayor parte de estos grupos de rock de esta época eran unas personas que, sin renunciar a hacer buena música, se involucraban en los asuntos de entonces, y que eran muchos, aunque el fracaso del golpe de Estado intentara ocultarlos. Y por ello, socialmente, el bienio 1978-1979 me parece mucho más interesante, siendo una verdadera época de transición social. Tampoco se planteaban que tuviera que haber una ruptura necesaria, como predicaban los post-modernos, ni una provocación malentendida. Y, lo que era más importante, frente a la actitud indolente de algunas de las estrellas postmodernas de la Movida, a estas bandas no se les caían los anillos a la hora de protestar por cosas serias, como fue la protesta contra la permanencia en la OTAN, compartiendo cartel con los cantautores consagrados. No en vano Julio Castejón, líder de Asfalto, autocalificó a su grupo y a otros como “cantautores eléctricos”.

Pero bueno, si he dicho que intentar plantear una crítica musical y social a la Movida de los 80 me venía grande a causa de mi edad, hablar de el Rollo ya ni te cuento: con 0 años no te dejaban entrar en un concierto de Leño. Pero quedan algunos testimonios por aquí y por allá. Del blog de Adrian Vogel, recomiendo la lectura de estas entradas:

Y a partir de ahí se pueden rastrear más entradas. Interesantes también son las crónicas de Javier García-Pelayo (por cierto, sí: Gonzalo y Javier son las personas en las que se basa la película The Pelayos) sobre Smash y el rock progresivo de los años 70.

A parte, me parece que se reedita la película estandarte del Rollo: Nos va la marcha: ahí va una selección:

http://www.youtube.com/results?search_query=nos+va+la+marcha&oq=nos+va+la+marcha&gs_l=youtube.3..35i39.7644.8265.0.9188.2.2.0.0.0.0.134.239.0j2.2.0…0.0…1ac.1.HW71jL1z9qE

Y bien, hasta aquí hemos llegado: esto no es más que mi opinión personal del tema, fruto de discusiones privadas y de lo que he aprendido escuchando discos (se puede aprender mucho de una época escuchando sólo sus discos). Naturalmente sé que algunas de mis palabras herirán la sensibilidad de algunos seguidores de ciertas personas por las que, lo siento, no tengo demasiado respeto. Puede que lo parezca, pero en ningún momento he pretendido decir que la música popular tenga que hablar sobre los problemas actuales: ése es un elemento que yo, personalmente, valoro bastante, aunque admito que no es condición para que una música, un grupo o un cantante sean buenos; si la crítica ha derivado a eso, lo lamento.

¡Es una mierda!


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Siempre que veo cómo se reprimen las manifestaciones en Madrid, me viene a la mente esta canción. ¡Leño! Más fuertes que la “madera”… ¡Esto es leña y no la que dais vosotros!

Este Madrid

Tú aquí y yo aquí
seguimos unidos
vivimos todo por igual.
Bebemos, fumamos y nos colocamos.
Tenemos plena libertad.
 
En Atocha encontrarás
aire limpio sin igual.

Es una mierda este Madrid,
que ni las ratas pueden vivir.
 
Queremos una central
que nos suministre
energía para destruir
la mucha vegetación
que ya nos estorba
y no,  no podemos construir.
 
Tenemos que eliminar
a los antinuclear.
 
Es una mierda este Madrid,
que ni las ratas pueden vivir.
 
No hagas caso a esta canción
pues todo es mentira.
Lo que falta es un buen bidón
de aire puro y natural
y de cerveza,
de tocino y de salchichón.
Leña seca y carbón,
una menda y un colchón.
 
Es una mierda este Madrid,
que ni las ratas pueden vivir.

Rosendo Mercado – Chiqui Mariscal – Ramiro Penas

Letra extraída del fabuloso artículo escrito para El Mundano por Schevi:

http://elmundano.wordpress.com/2009/05/11/un-siglo-de-canciones-17-%E2%80%9Ceste-madrid%E2%80%9D-por-francisco-javier-dominguez-%E2%80%9Cschevi%E2%80%9D/

Viajando al fin de la noche


Del universo nihilista de los Suaves…

Viajando al fin de la noche

Conduciendo son las seis,
la botella entre los pies,
las penas viajan en coche,
tormento del amanecer,
la luna empieza a caer,
y el sol asesina la noche.
Hoy con sangre escribiré
que una maldita mujer
fue la causa de mi ruina
y, nunca nunca olvidaré
que hace tiempo otra mujer
sin piedad me dio la vida.

Para soportar mi condena
y descansar mis penas
¿Quién me presta un corazón?

Asfalto empieza a llover
caen lágrimas en el arcén
y el cielo escupe reproches
maldiciendo no sé a quien
voy como Cristo sin fé
viajando al fin de la noche.

Soy una vía sin tren.
Una monja en un burdel.
Una botella vacía.
Soy como un vaso al revés.
Como Caín sin Abel.
Una batalla perdida.

¿Un paraíso en la tierra?
La verdad es que un alma en pena
vive mejor que yo.

Los faros ya no dejan ver.
La aguja señalando cien.
Las venas cargadas de noche.
La máquina muere de sed.
Motor, beber y correr.
Alguien morirá esta noche.

Nunca un libro escribiré
jamás un árbol plantaré
ni a un hijo daré la vida
siempre es tarde y esta vez,
será la ultima vez
hermana muerte querida.

Para soportar mi condena,
y para descansar mis penas,
¿quién me presta un corazón?

http://www.quedeletras.com/letra-cancion-viajando-al-fin-de-la-noche-bajar-5181/disco-hay-alguien-ahi/los-suaves-viajando-al-fin-de-la-noche.html

Los Suaves

Jon, Lord of the keyboard


Jon2_sunflower_2007Ayer nos dejaba Jon Lord, el asombroso teclista de la banda de heavy rock y heavy metal Deep Purple, una de las pioneras del estilo que, por mor de los teclados de Lord, cobraba cierta originalidad frente a otras bandas coetáneas en las que primaba básicamente más la guitarra: en Deep Purple era un duelo entre el órgano de Jon Lord y la guitarra de Ritchie Blackmore. El secreto de Lord era su formación clásica (no es ningún secreto: si dominas la música clásica, puedes dominar, en principio, cualquier estilo), cosa que no le impidió, como a la mayoría de los jóvenes de su generación, fascinarse por el rythm’n’blues y el blues estadounidense; inspirado por grupos con teclistas como The Animals, con Alan Price, o el Spencer Davies Group, con Steve Winwood, formó su primer grupo, en esta línea de banda de rythm’n’blues con teclados (moda a la que ni los Beatles pudieron sustraerse en algún que otro de sus temas de su era pop): The Artwoods. Tras algunas aventuras musicales más, llegó Deep Purple, en 1968, una banda que se encuadraba en el rock duro de corte psicodélico de entonces: Steppenwolf, Iron Butterfly, Blue Cheer… Pero que, con la aparición de nuevos grupos, que le daban otra vuelta de tuerca más a la interpretación heavy de los viejos riffs de blues, como Led Zeppelin, con la imposible voz de Robert Plant, Black Sabbath, con la siniestra y arrulladora voz de Ozzy Osbourne, y AC/ DC, con el rugido de Bon Scott, se impone un cambio de estilo vocal, y Rod Evans fue sustituido por un vocalista más acorde a la nueva ola de heavy rock, que paulatinamente se iba transformando en heavy metal: el poderoso Ian Gillan.

deep purpleUno de los papeles de Lord en el grupo era la de emparentar el rock con la música sinfónica, cosa que consiguió en algunos temas y en un disco, Concerto for group and orchestra, interpretado con la colaboración de la Royal Philharmonic Orchestra, dirigida por Malcolm Arnold: un disco muy interesante, no apto para integristas ni del rock ni de la música clásica. Uno de estos momentos geniales fue mi –la de muchos, intuyo-: “Child in time”. Pero antes, al césar lo que es del césar: reconozco que cuando oí este otro disco me mosqueé, hasta que busqué las referencias y me tranquilicé, pues la base melódica original no era creación del grupo, sino de otro. Ian Gillan reconocía que la base melódica fue tomada del tema “Bombay Calling”, un instrumental de un grupo de rock progresivo de muy corta existencia que, no obstante, alcanzó cierta fama gracias al éxito de su tema “White bird”: It’s a Beautiful Day; la canción era un tema de su violinista y vocalista David LaFlamme, sobre la muerte de su padre:

Sobre esta base melódica, el grupo creó una canción cuyo tema de fondo era la guerra fría:

Child in time

Sweet child in time you’ll see the line
The line that’s drawn between the good and the bad
See the blind man, he’s shooting at the world
The bullets flying, they’re taking toll.
If you’ve been bad, lord I bet you have
and you’ve not been hit by flying lead
You’d better close your eyes
you’d better bow your head
wait for the ricochet

http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?id=3773&lang=it

Niño con el tiempo

Dulce niño, con el tiempo verás la línea/ la línea que se ha trazado entre el bien y el mal/ Mira al ciego, está disparando en el mundo/ Las balas vuelan, están elevando el precio./ Si has sido malo, ¡Señor!, apuesto a que lo has sido/ y no has sido golpeado por el plomo volador,/ será mejor que cierres tus ojos,/ será mejor que agaches la cabeza,/ espera al rebote.

Ritchie Blackmore, Ian Gillan, Roger Glover, Jon Lord, Ian Paice

Deep Purple

NOTA BENE: de acuerdo, child significa indistintamente tanto “niño” como “niña”, “hijo” e “hija”; una traducción que he visto por ahí traducía como “criatura”: aceptable, quizás. Pero interpreto la canción como si se refiriera a un soldado: “no has sido alcanzado por el plomo volador (…) espera al rebote”, supongo que al rebote de una bala perdida.

Para tocarla:

http://www.guitaracordes.com/tablaturas/d/deep_purple/child_in_time/

Good sleep, sweet child

Veterano del Heavy


Logo de la bandaRompamos este lunes, en el que hay quien estará de vacaciones y hay quien esté en el tajo, con un gran tema cuya curiosidad radica, a parte de en su letra algo futurista, en que fue compuesta por el vocalista de Blue Öyster Cult (el Culto de la Östra Azul), Eric Bloom, y, como autor de la letra, el escritor de ciencia-ficción Michael Moorcock (quizás sea conocido en España gracias al juego de rol “Stormbringer”, basado en su obra Elric de Melniboné). Esta potente y enigmática canción formó parte, además, de la banda sonora, indesligable, del clásico de animación adulta Heavy Metal (Can., Gerald Potterton, 1981).

Veteran of the Psychic Wars

You see me now a veteran of a thousand psychic wars
I’ve been living on the edge so long
Where the winds of limbo roar
And I’m young enough to look at
And far too old to see
All the scars are on the inside
I’m not sure if there’s anything left of me

Don’t let these shakes go on
It’s time we had a break from it
It’s time we had some leave
We’ve been living in the flames
We’ve been eating up our brains
Oh, please don’t let theses shakes go on

You ask me why I’m weary, why I can’t speak to you
You blame me for my silence
Say it’s time I changed and grew
But the war’s still going on dear
And there’s no end that I know
And I can’t say if we’re ever…
I can’t say if we’re ever gonna to be free

Don’t let these shakes go on
It’s time we had a break from it
It’s time we had some leave
We’ve been living in the flames
We’ve been eating out our brains
Oh, please don’t let theses shakes go on

You see me now a veteran of a thousand psychic wars
My energy’s spent at last
And my armor is destroyed
I have used up all my weapons and I’m helpless and bereaved
Wounds are all I’m made of
Did I hear you say that this is victory?

Don’t let these shakes go on
It’s time we had a break from it
Send me to the rear
Where the tides of madness swell
And been sliding into hell
Oh, please don’t let shakes go on
Don’t let these shakes go on
Don’t let these shakes go on

http://www.lyricsfreak.com/b/blue+oyster+cult/veteran+of+the+psychic+wars_20020521.html

Veterano de las Guerras Psíquicas

Me ves ahora como un veterano de mil guerras psíquicas/ He estado viviendo en las afueras mucho tiempo/ donde los vientos del limbo braman/ y soy lo suficientemente joven para mirarlo/ y lejos de ser demasiado viejo para ver/ todas las cicatrices que hay en el interior/ No estoy seguro de que haya algo que quede para mí.// No dejes que estos temblores sigan/ Es hora de que nos tomemos un descanso de eso/ Es hora de que nos tomemos algún permiso/ Hemos estado viviendo en las llamas/ Nos hemos estado comiendo los sesos/ Oh, por favor, no dejes que estos temblores sigan.// Me preguntas por qué estoy cansado, porqué no puedo hablarte/ Me culpas de mi silencio/ Dices que es hora de que cambie y crezca/ pero la guerra todavía sigue cariño/ y no hay final que yo sepa/ y no puedo decir si alguna vez vamos…/ No puedo decir si alguna vez vamos a ser libres.// No dejes que estos temblores sigan/ Es hora de que nos tomemos un descanso de eso/ Es hora de que nos tomemos algún permiso/ Hemos estado viviendo en las llamas/ Nos hemos estado comiendo los sesos/ Oh, por favor, no dejes que estos temblores sigan.// Me ves ahora como un veterano de mil guerras psíquicas/ Mi energía se gastó al final/ y mi armadura está destrozada/ he usado todas mis armas y estoy indefenso y afligido/ Las heridas es de lo que estoy todo hecho/ ¿Te oí decir que esto es la victoria?// No dejes que estos temblores sigan/ es hora de que nos tomemos un descanso de eso/ Envíame a la retaguardia/ donde las mareas de la locura crecen/ y he estado resbalándome hacia el infierno./ Oh, por favor no dejes que estos temblores sigan…

Michael Moorcock – Eric Bloom

Mi abeja reina (Canciones porque sí)


Heavy_Metal_(1981)Una canción para descansar y cargar pilas: del grupo de hard-rock Grand funk Railroad que apareció en la película de animación adulta Heavy Metal (Gerald Potterton, 1981), basada en la revista de cómic erótico de ciencia ficción de mismo nombre de finales de los 70. De vez en cuando, está bien poner algo un poco intrascendente; como dijo Michael Lang, uno de los responsables del Festival de Woodstock, en relación a la inclusión del grupo medio cómico estilo rock’n’roll años 50 y estrellas de la televisión, Sha-Na-Na: “No puedes ser tan heavy todo el rato”.

Queen Bee

I’m gonna steal you from your hive,The_Last_Tarackian_by_Tarackian
Steal you away from every man alive.
They can’t see what you mean to me queen bee
They can’t see what you mean to me
What you mean to me
What you mean to me my queen bee

I’m gonna follow every where you go oh
Cause girl there’s somthing I want you to know heeyyy ohhh
They can’t see what you mean to me my little queen bee yeah
They can’t see what you mean to me
What you mean to me
What you mean to me my queen bee

They can’t see what you mean to me
What you mean to me
What you mean to me my queen bee

What you mean to me
What you mean to me my queen bee
My little queen bee
My little queen bee
Bzzzzzzzz!!!!!

http://letras.terra.com/grand-funk-railroad/600222/

Abeja reina

Voy a robarte de tu colmena,/ voy a hurtarte con sigilo de todo hombre vivo./ Ellos no pueden ver lo que significas para mí, abeja reina…// Voy a seguirte a donde quiera que vayas/ porque, chica, hay algo que quiero que sepas./ No pueden ver lo que significas para mí…

Stairway to Heaven


led-zeppelinEntre 1968 y 1969, el rock duro se estaba transformando en el heavy-rock. Si, básicamente, el rock duro del período 1967 y 1968 consistió en convertir al rock los ritmos del soul, ahora el heavy rock le aprieta las tuercas, volviendo la mirada hacia el blues más tradicional y traduciendo esos ritmos y riffs, o, como dijo Jimmy Page, atiborrar a esos viejos blues de esteroides –aunque era algo que ya habían hecho los músicos de blues-rock: Jimi Hendrix, Cream, Eric Clapton, etc.-. Led Zeppelin fue, además, la banda que orientó este heavy rock hacia el heavy metal: interminables riffs de guitarra eléctrica, una batería poderosa, imaginación musical, y un vocalista opuesto a la moda de cantantes con voces profundas y serias: ahora el vocalista tendría una voz aguda y potente. Jimmy Page, guitarrista, fue el alma y corazón de Led Zeppelin, pero no era, para nada, un desconocido: ya llevaba mucho tiempo en la música como músico de estudio de algunos de los grandes grupos británicos; por ejemplo, en los dos primeros temas arrolladores de los Kinks, “You really got me” y “All day and all of the night”, esos poderosos y atronadores riffs de los que se suele decir fueron la génesis del heavy metal son suyos, con lo cual todo se queda en casa. En 1968 funda Led Zeppelin, con Robert Plant (vocalista), John Paul Jones (bajo y teclado) y John Bonham (batería). Su música es a la vez vieja y nueva e influyen en los grandes grupos de heavy de los primeros 70, llegando a ser, según algunos, para los años 70 lo que los Beatles fueron para los 60.

led_zeppelin_-_led_zeppelin_iv-frontEn 1974 la banda saca Led Zeppelin IV, un disco enigmático con buenas melodías, en la que algunos creen ver mensajes satánicos o paganos (cada miembro de la banda adopta un símbolo céltico), con la carta del tarot El Ermitaño en la portada, y con Page sumido en la lectura (como otras estrellas del rock) del supuesto mago negro –o charlatán, según se mire- Aleister Crowley. En este disco se incluía la que muchos consideran la mejor canción de rock de todos los tiempos: una mezcla de heavy metal y música celta o medieval, con una enigmática letra llena de bella poesía, en la que algunos siempre han creído ver algún tipo de mensaje esotérico: “Stairway to Heaven”, el estándar del heavy. Aunque en su día ya señalé el alarmante parecido con una canción medieval “española” contenida en el Llivre Vermell, la Escalera hacia el Cielo (a la que el círculo de conspiranoicos del Iker Jiménez se empeña en llamar “Escalera al Infierno”, confundiéndola con el fabuloso tema de AC/ DC) sigue siendo una de mis favoritas, sobre todo cuando suena ese gran final, con Robert Plant maximizando su potencia vocal. Y si Page reconociera esta inspiración, eso, nada más, vendría agrandar la ya enorme leyenda de Led Zeppelin.

imgLed Zeppelin1

Stairway to Heaven

There’s a lady who’s sure
all that glitters is gold
and she’s buying a stairway to heaven.
When she gets there she knows,
if the stores are all closed,
with a word she can get what she came for.
And she’s buying a stairway to heaven.

There’s a sign on the wall,
but she wants to be sure,
‘cause you know sometimes
words have two meanings.
In a tree by the brook,
there’s a songbird who sings.
Sometimes all of our thoughts are misgiven.
Makes me wonder.

There’s a feeling I get
when I look to the west
and my spirit is crying for leaving.
In my thoughts I have seen
rings of smoke through the trees
and the voices of those who stand looking.
Makes me wonder.
Really makes me wonder.

And it’s whispered that soon,
If we all call the tune,
then the piper will lead us to reason.
And a new day will dawn
for those who stand long.
And the forests will echo with laughter

If there’s a bustle in your hedgerow,
don’t be alarmed now,
it’s just a spring clean for the may-queen.
Yes, there are two paths you can go by,
but in the long run,
there’s still time to change the road you’re on.
And it makes me wonder

Your head is humming and it won’t go.
In case you don’t know,
the piper’s calling you to join him.
Dear lady, can you hear the wind blow?
And did you know
your stairway lies on the whispering wind?

And as we wind on down the road,
our shadows taller than our soul,
there walks a lady we all know
who shines white light and wants to show
how everything still turns to gold.
And if you listen very hard,
the tune will come to you at last.
When all are one and one is all.
To be a rock and not to roll
And she’s buying a stairway to heaven.

Fuente y otra traducción, muy buena:

http://www.traducidas.com.ar/letras/led-zeppelin/stairway-to-heaven

Escalera hacia el Cielo

Hay una dama que está segura/ de que todo lo que brilla es oro/ y se está comprando una escalera hacia el Cielo./ Cuando consiga allí lo que sabe,/ si todas las tiendas están cerradas,/ con una palabra puede conseguir aquello por lo que vino./ Y se está comprando una escalera hacia el Cielo.// Hay un letrero en el muro,/ pero quiere asegurarse,/ porque sabes que a veces/ las palabras tienen dos sentidos./ En un árbol junto al arroyo/ hay un ave canora que canta./ A veces todos nuestros pensamientos son dudosos./ Me hace pensar.// Hay una sensación que tengo/ cuando miro hacia el oeste/ y mi espíritu llora por marcharse./ En mis pensamientos he visto/ anillos de humo a través de los árboles/ y las voces de aquellos que se quedan mirando./ Me hace pensar./ Me hace pensar de verdad.// Y se murmura que pronto,/ si todos decimos la canción,/ entonces el gaitero [Alt. flautista] nos llevará a la razón./ Y un nuevo día despuntará/ para aquellos que resisten mucho./ Y los bosques resonarán las risas.// Si hay un movimiento en tu seto,/ no te alarmes entonces,/ sólo es la limpieza de primavera para la reina-mayo./ Sí, hay dos caminos por los que puedes ir,/ pero en la larga huida,/ todavía hay tiempo para cambiar el camino en el que estás./ Y eso me hace pensar.// Tu cabeza zumba y no se irá./ En caso de que no sepas,/ el gaitero está llamándote para que te unas a él./ Querida dama, ¿puedes oír soplar al viento?/ ¿Y sabías/ que tu escalera yace en el viento ululante?// Y mientras remontamos hacia el camino,/ nuestras sombras más altas que nuestra alma,/ por allí camina una dama a la que conocemos todos/ que brilla con luz blanca y quiere mostrar/ cómo todo aún se vuelve oro./ Y si escuchas con mucha atención,/ la melodía vendrá a ti por fin./ Cuando todo sea uno y lo uno sea todo./ Ser una roca y no rodar/ Y se está comprando una escalera hacia el Cielo.

Jimmy Page

Led Zeppelin

De la película “The song remains the same”

Pero bueno, no quisiera cerrar esto sin poner aquello que me ha dado la idea: el otro día, el equipo español femenino de natación sincronizada, realizaba un ejercicio soberbio con esta canción… Lo que no comprendemos es por qué los jueces no les dieron la puntuación más alta. ¡Va por vosotras, chicas! (ya que los medios –que sólo se fijan en hombres, y sólo en hombres de cierto deporte- no las hacen caso, habrá que hacérselo aquí):

http://www.rtve.es/deportes/20110721/primera-derrota-sincronizada/449216.shtml

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