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Jon, Lord of the keyboard


Jon2_sunflower_2007Ayer nos dejaba Jon Lord, el asombroso teclista de la banda de heavy rock y heavy metal Deep Purple, una de las pioneras del estilo que, por mor de los teclados de Lord, cobraba cierta originalidad frente a otras bandas coetáneas en las que primaba básicamente más la guitarra: en Deep Purple era un duelo entre el órgano de Jon Lord y la guitarra de Ritchie Blackmore. El secreto de Lord era su formación clásica (no es ningún secreto: si dominas la música clásica, puedes dominar, en principio, cualquier estilo), cosa que no le impidió, como a la mayoría de los jóvenes de su generación, fascinarse por el rythm’n’blues y el blues estadounidense; inspirado por grupos con teclistas como The Animals, con Alan Price, o el Spencer Davies Group, con Steve Winwood, formó su primer grupo, en esta línea de banda de rythm’n’blues con teclados (moda a la que ni los Beatles pudieron sustraerse en algún que otro de sus temas de su era pop): The Artwoods. Tras algunas aventuras musicales más, llegó Deep Purple, en 1968, una banda que se encuadraba en el rock duro de corte psicodélico de entonces: Steppenwolf, Iron Butterfly, Blue Cheer… Pero que, con la aparición de nuevos grupos, que le daban otra vuelta de tuerca más a la interpretación heavy de los viejos riffs de blues, como Led Zeppelin, con la imposible voz de Robert Plant, Black Sabbath, con la siniestra y arrulladora voz de Ozzy Osbourne, y AC/ DC, con el rugido de Bon Scott, se impone un cambio de estilo vocal, y Rod Evans fue sustituido por un vocalista más acorde a la nueva ola de heavy rock, que paulatinamente se iba transformando en heavy metal: el poderoso Ian Gillan.

deep purpleUno de los papeles de Lord en el grupo era la de emparentar el rock con la música sinfónica, cosa que consiguió en algunos temas y en un disco, Concerto for group and orchestra, interpretado con la colaboración de la Royal Philharmonic Orchestra, dirigida por Malcolm Arnold: un disco muy interesante, no apto para integristas ni del rock ni de la música clásica. Uno de estos momentos geniales fue mi –la de muchos, intuyo-: “Child in time”. Pero antes, al césar lo que es del césar: reconozco que cuando oí este otro disco me mosqueé, hasta que busqué las referencias y me tranquilicé, pues la base melódica original no era creación del grupo, sino de otro. Ian Gillan reconocía que la base melódica fue tomada del tema “Bombay Calling”, un instrumental de un grupo de rock progresivo de muy corta existencia que, no obstante, alcanzó cierta fama gracias al éxito de su tema “White bird”: It’s a Beautiful Day; la canción era un tema de su violinista y vocalista David LaFlamme, sobre la muerte de su padre:

Sobre esta base melódica, el grupo creó una canción cuyo tema de fondo era la guerra fría:

Child in time

Sweet child in time you’ll see the line
The line that’s drawn between the good and the bad
See the blind man, he’s shooting at the world
The bullets flying, they’re taking toll.
If you’ve been bad, lord I bet you have
and you’ve not been hit by flying lead
You’d better close your eyes
you’d better bow your head
wait for the ricochet

http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?id=3773&lang=it

Niño con el tiempo

Dulce niño, con el tiempo verás la línea/ la línea que se ha trazado entre el bien y el mal/ Mira al ciego, está disparando en el mundo/ Las balas vuelan, están elevando el precio./ Si has sido malo, ¡Señor!, apuesto a que lo has sido/ y no has sido golpeado por el plomo volador,/ será mejor que cierres tus ojos,/ será mejor que agaches la cabeza,/ espera al rebote.

Ritchie Blackmore, Ian Gillan, Roger Glover, Jon Lord, Ian Paice

Deep Purple

NOTA BENE: de acuerdo, child significa indistintamente tanto “niño” como “niña”, “hijo” e “hija”; una traducción que he visto por ahí traducía como “criatura”: aceptable, quizás. Pero interpreto la canción como si se refiriera a un soldado: “no has sido alcanzado por el plomo volador (…) espera al rebote”, supongo que al rebote de una bala perdida.

Para tocarla:

http://www.guitaracordes.com/tablaturas/d/deep_purple/child_in_time/

Good sleep, sweet child

Jefferson-Aeromodelismo: la Corona de la Creación


crown1968 fue un año de inflexión mundial, en el que la juventud tuvo un protagonismo indudable en las manifestaciones y protestas que sucedieron a lo largo del mundo movidos por diversas ideologías (generalmente izquierdistas, incluso algunas que ocurrieron tras el telón de acero, o al menos en sus bases). Fue un año de lucha, tensiones y crímenes, más dolorosos cuando venían avalados por la institucionalidad estatal: revueltas estudiantiles y huelgas obreras en España (no las primeras que ocurrían), el Mayo francés, la Primavera de Praga, la matanza en la Plaza de las Tres Culturas en México D.F., las protestas contra la guerra de Vietnam en Estados Unidos y en el Reino Unido… Y como colofón, los asesinatos de dos aladides estadounidenses de la paz y la comprensión: la del pastor negro Martin Luther King y la del senador aspirante a presidente Robert Kennedy. King, basándose en la “resistencia pasiva” de Gandhi, había abogado por la convivencia pacífica entre blancos y negros (y por extensión, con los latinos y los indios) y había intentado siempre aplacar las tensiones; y Kennedy había luchado en el Senado de Estados Unidos por la integración de la comunidad afroamericana, sobre todo en los Estados sureños, incluso desde antes de la presidencia de su hermano. El asesinato de ambos, quizás más el de King, además de tener por consecuencia inmediata el estallido de violencia en los barrios negros, propiciados también por una represión sobre ellos, parecía demostrar el fracaso de la estrategia de la rama de olivo. 1967, había sido el Verano del Amor, cuando todo parecía posible si sólo lo deseaba, pero 1968 era el choque frontal con la realidad, y de la dialéctica del flower power se pasó a otra más agresiva. Philip Norman, en su libro sobre los Rolling Stones, explica muy bien este cambio repentino, en el que los gurús y los niños de las flores fueron sustituidos por activistas radicales y el surgimiento de grupos semi-terroristas y semi paramilitares, a parte de un recrudecimiento de las actividades de los grupos de extrema-derecha. Y este cambio no le fue ajeno a la música.

Las tensiones raciales, la guerra de Vietnam, la lucha callejera también tuvieron su incidencia en el mundo del rock; hasta entonces, el rock, a excepciónGrace-Slick-Blackface-Smothers-Brothers de algunos grupos (como los Counry Joe & The Fish), no habían tratado el compromiso con la realidad, mientras que los cantautores de todo el mundo sí: y ahora era la hora en la que las bandas de rock debían también tomar conciencia de los problemas reales y bajarse de la nube lisérgica de flores y buenas intenciones. Pero no sólo temáticamente, también musicalmente hay un recrudecimiento de la música, generalmente basado en una especia de regreso a las raíces: los Rolling Stones habían vuelto a sus raíces de rythm’n’blues, al tiempo que escribían dos himnos para la lucha callejera (“Jumpin’ Jack Flash” y “Street Fighting Man”, pero también la semi-socialista “Salt of the Earth”); también los Beatles, en su “álbum blanco”, abandonaban los preceptos psicodélicos y sinfónicos y se volvían al rythm’n’blues y al rock duro; Bob Dylan no sólo ponía sus ojos en forajidos del Oeste, sino también en el folk de sus comienzos; los Doors le cantaban al “soldado desconocido” y sobre los disturbios raciales (“Peace frog”)… Y a ellos sumarles las bandas del nuevo rock duro que fueron surgiendo: Deep Purple, Iron Butterfly, Blue Cheer…, presagiando el nacimiento del heavy-rock del año siguiente. ¿Y los Jefferson Airplane?

JA no fue, para nada, ajeno a los cambios, sino todo lo contrario, sobre todo bajo la dirección artística de Paul Kantner, de quien sus compañeros dicen que era el más político de la banda. Si Baxter’s era una especie de manifiesto hippie, con invitaciones expresas, su álbum de 1968, Crown of Creation, confrontaban esa filosofía desde un aspecto más crítico y activista contra la política de su país, configurándose como un grupo medianamente político. En este disco mezclaban toda esa filosofía vitalista hippie con los miedos generacionales: los disturbios, la guerra, el holocausto nuclear, como observamos en la portada.

La canción de hoy, que es la que da título al álbum, está escrita por Kantner, y se basa en un texto de la novela apocalíptica de ciencia ficción de John Whyndam, The chrysalids (1955), con el permiso de su autor. Es una especie de grito de rabia y miedo ante la situación que se vivía, y, sin duda alguna, una de las mejores del grupo:

Crown of Creation

You are the crown of creation
You are the crown of creation
And you’ve got no place to go

Soon you’ll attain the stability you strive for
In the only way that it’s granted
In a place among the fossils of our time

In loyalty to their kind
They cannot tolerate our minds
And in loyalty to our kind
We cannot tolerate their obstruction

Life is change
How it differs from the rocks
I’ve seen their ways too often for my liking
New worlds to gain
My life is to survive
And be alive
For you…

¡Ah…!

Corona de la Creación

Tú eres la corona de la creación/ y no tienes ningún lugar a donde ir.// Pronto alcanzarás la estabilidad por la que te esfuerzas/ en la única manera válida,/ en un lugar entre los fósiles de nuestro tiempo.// En lealtad a su ralea,/ ellos no pueden tolerar nuestras mentes,/ y en lealtad a nuestra especie/ no podemos tolerar su obstrucción.// La vida es cambio,/ qué diferente de las rocas./ He visto sus maneras demasiado a menudo para mi gusto./ Nuevos mundos que conquistar./ Mi vida ha de sobrevivir/ y estar a salvo por ti…/ ¡Ah…!

Paul Kantner

En ese mismo año, el grupo presentó el disco en el programa humorístico y musical The Smothers Brothers Comedy Hour, y Grace Slick decidió, en homenaje al movimiento negro, pintarse la cara de negro y terminar la interpretación de esta canción con el puño en alto, haciendo un guiño de apoyo a los Panteras Negras y a su lucha, a pesar de la negativa de la dirección:

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