Posts Tagged ‘José Luis Abellán’

50 años del CAUM


logo 1962Con motivo de la entrada de España a principios de los 60 en las Naciones Unidas, que implicaba acatar los preceptos de la UNESCO y reconocer y aplicar la Declaración Universal de los Derechos Humanos (uno de los mejores frutos de la Ilustración y de las Revoluciones burguesas), un grupo de intelectuales opuestos al régimen de Franco, a imitación del ya existente Club de Amigos de la UNESCO de Barcelona, deciden abrir uno en Madrid: el Club de Amigos de la UNESCO de Madrid (CAUM). Las razones para abrir estos clubs, que estaban repartidos por todo el mundo, era que los preceptos de la UNESCO eran, debido a su sistemática violación por parte del régimen (entre otros, en 1963 era fusilado Julián Grimau, y no sería el último), completamente antifranquistas. El club realizó una excelente labor difundiendo cultura y educación a través de sus talleres, ponencias, excursiones, de los más diversos temas: homenajes a Antonio Machado y a Miguel Hernández, charlas sobre Copérnico y Marie Curie, estudios sobre Rembrandt, conferencias sobre asuntos sociales, feminismo, ecologismo… Por sus dependencias pasaron, colaboraron y/ o pertenecieron algunos de los intelectuales más lúcidos: desde Luis Rosales hasta el gran profesor José Luis Abellán, pasando por Fernando Fernán Gómez, Aranguren, Tierno Galván, Antonio Gala, Saura, Forges, Bardem, Marcelino Camacho, Manuel de Cos, Rafael Taibo (el presidente más longevo del club)… Todo tipoCONCENTRACIÓN POST ATENTADO de intelectuales: escritores, poetas, actores, músicos, economistas, científicos de todos los campos, etc. Pero pronto sus actividades comenzaron a recabar la atención del aparato represor del régimen, que comenzó por restringir algunos talleres (incluso los más inofensivos) a únicamente los miembros del club, cuando no denegado su permiso totalmente, y como solía pasar, a última hora. El club fue cerrado por la autoridad hasta en tres ocasiones, prohibiéndosele además la difusión de materiales, siendo la más larga la que ocurrió en enero de 1975 y que duró 22 meses. La transición, como para tantos, no resultó fácil para el club, que en 1980 sufrió un atentado terrorista con bomba en sus dependencias por parte del grupo paramilitar Batallón Vasco-Español; por suerte, a parte de las pérdidas materiales, no hubo muertos, pero es de lamentar la ceguera consecuente de María Dolores Martínez y la pérdida de una mano de Luis Enrique Esteban, dos de sus directivos. Ignoro, por ahora, si alguna vez se detuvo y se encarceló a los responsables.

http://vimeo.com/20037085

Por el CAUM pasaron también muchos cantautores, aunque la prohibición inoportuna no les permitiera actuar, como fue el caso de Paco Ibáñez; y otros sí:1.elisa serna Elisa Serna, Hilario Camacho, José Menese, etc. Mención especial requiere la actuación de Raimon en 1965, quien iba a actuar en un programa especial sobre los derechos humanos en el Teatro de la Zarzuela, pero su actuación fue prohibida, y tuvo que actuar en la sede del CAUM de Tirso de Molina: la afluencia de público fue tal, que se pusieron altavoces en las ventanas y en los balcones para que la audiencia pudiera seguirlo desde la calle; y así, en realidad, la primera actuación de “el poeta de la cançó” no fue la de la facultad de Económicas de 1968, sino ésta, y, además, resulta que es Raimon el primero en dar un concierto para la calle, adelantándose a Jefferson Airplane en Nueva york (1968) y a los Beatles en Londres (1969):

El 15 de febrero de este año tuvo lugar en su histórica sede de Tirso de Molina el primero de varios actos en conmemoración de su 50 aniversario, que se cumplió ayer. El acto fue conducido por el gran Antonio Gómez, uno de sus miembros más eminentes, que ha estado detrás de muchas de las cosas que se han preparado para esto, incluyendo el acto preparado para hoy en Rivas. Allí acudieron la mayoría de los socios y directivos históricos, con mención especial al fotógrafo Manuel de Cos, que Antonio no dejó de referenciar; su presidente actual, Rafael Jerez Mir, dijo unas palabras, recordando constantemente a su maestro Eloy Terrón; Elisa Serna también se dejó caer por allí, como Luis Pastor y Lourdes Guerra, que ofrecieron un recital de dos canciones:

Desde 1961 hasta hoy, el CAUM ha estado presente en todos los sucesos relacionados con los Derechos Humanos de nuestro país: las ejecuciones de Grilogomau, Puig Antich y las de septiembre de 1975; la amnistía para los presos políticos, el “Proceso 1001”, el “proceso de Burgos”, el NO a la OTAN, apoyando a la insumisión y a la objeción de conciencia contra el servicio militar obligatorio, la guerra del Golfo, la de Iraq, la de Vietnam, cualquiera… Hoy por hoy, aunque sin la intensidad, por diversas razones, de los días pasados, Tirso de Molina 8 abre las puertas a todos aquellos que quieran venir.

http://www.caum.es/index.php

El Movimiento Hippy (I)


A un hippy le robas una vez, pero dos no.
Josete

Coincidencia o no, da la casualidad -o la causalidad, vaya usted a saber- que he puesto vídeos y temática de la música de los hippies sin haber caído en la cuenta de que estamos en el 40º aniversario del llamado Verano del Amor. Por esta razón, quisiera hablar del tema y homenajear así a una generación que plantó cara al sistema fascista encubierto de su país, empeñado en dirigir mediante la siniestra CIA los designios del mundo entero. Ésta es la historia de su música, porque creo que la historia del movimiento hippy es la historia de su música.

Lejos de lo que se suele pensar, el movimiento hippy no es tan simple como pareciera: en sentido amplio abarcaba a un buen elenco de gente con ciertos puntos en común: los estudiantes radicales, el movimiento pro-derechos civiles, los partidos de la nueva izquierda, el movimiento ecologista…; aunque también meten a gente que en realidad no eran hippies, y que, a veces, eran radicalmente opuestos a sus planteamientos, como eran los Ánegeles del Infierno, los Panteras Negras o el underground neoyorquino warholiano. Pero el hippy en sentido estricto era un personaje que decidía que no quería saber nada más del mundo pequeño-burgués, del sueño americano, de la industria, de la guerra ni de la política; se auto-marginaba y experimentaba con su cuerpo y su mente amaneceres espirituales, a veces lisérgicamente artificiales. La cita con la que abro, que me la dijo un antiguo amigo, es acertada del todo, y refleja el espíritu del hippy auténtico, dispuesto a creer en la supuesta bondad natural del hombre, aunque sepa que quedará defraudado: a un hippy no le robas con mentiras, se deja robar porque quiere confiar en todo el mundo, pero ya después no se dejará.

Para ver su historia hemos de remontarnos un poquito hacia atrás, a los años 50. El movimiento hippy no es un movimiento original, sino la evolución de un movimiento anterior. A finales de los años 40, el descontento con el american way of life era palpable en algunos individuos que eran llamados hypsters: era gente joven y aburrida de lo que su país les podía ofrecer; por esa razón se refugiaban en divertimentos que les aseguraban nuevas sensaciones y modos de ver la vida como era la marihuana, el jazz, sobre todo el be-bop de Charlie Parker, las religiones y filosofías orientales y una nueva poesía inspirada por estos elementos nacida en la auto-marginación dentro de los áticos y buhardillas de las grandes ciudades o en largos viajes a lo largo de la nación. El libro fundacional de esta generación era En la carretera, del novelista Jack Kerouac, uno de sus fundadores y principales ideólogos: es un libro semi-autobiográfico que relata esos viajes, y en los que el escritor hace aparecer disfrazados pero reconocibles, a sus correligionarios: Neal Cassady, el marginado cuya forma de vida inspiraría a la mayoría, el poeta Allen Ginsberg, Lawrence Ferlinghetti y otros. Ginsberg fue por su parte el padre de una poesía automática, improvisada (como el be-bop), nacida de una interioridad insobornable, que fue conocida como beat (ritmo), y a los seguidores de este estilo de vida beatnicks. Un beatnick era una mezcla de socialista (comunista o anarquista) en lo político, un budista en lo religioso, un cristiano en el sentido estricto y primigenio de la palabra en la moral, un marginado, un negro en lo musical, un vagabundo, un repudiado y un deprabado ante los ojos de la sociedad bienpensante americana. El beatnick da la espalada a las convenciones burguesas americanas y experimenta nuevas formas de expresarse, de vivir y de relacionarse incluso sexualmente; algunos inclusos experimentan con drogas más peligrosas como la morfina y la heroína, como William Burroughs, autor del delirante Almuerzo desnudo. Pero el beatnick suele tener un ánimo más individualista, mientras que el ánimo hippy será más comunal. Los puntos políticos que tienen en común crean un estrecho vínculo con los folksingers politizados coetáneos como Woody Guthrie, Pete Seeger, Leadbelly, que, no obstante, no son beatnicks: los beatnicks eran la parte mística, mientras que los folkies eran la parte política de una generación desilusionada: unos se auto-marginaban mientras que los otros decían que la lucha activa, aunque fuera con la música, era mejor opción. Esta diferenciación también será importante en el futuro.
En los clubs de jazz y de folk, los muchachos fugados de sus casas para tocar música, pintar cuadros o escribir poemas se codean a finales de los 50 y principios de los 60 con poetas beats ya consagrados, músicos de folk y de jazz, antiguos sindicalistas, miembros del casi ilegal Partido Comunista. Estos chicos nuevos son considerados todavía como beatnicks, y entre ellos encontramos a futuros valores como Joan Baez, Phil Ochs, y Bob Dylan. A principios de los 60 el elemento bohemio minoritario y clandestino se estaba poniendo relativamente de moda, más especialmente con el éxito popular, musical y literario de Bob Dylan, un chico que lee a Ginsberg y a Kerouac y que escucha a Woody Guthrie.
Al mismo tiempo, el mundo comienza a revolverse contra el status quo establecido tras las II Guerra Mundial. A finales de los 50, por ejemplo, en España se produjeron las primeras revueltas estudiantiles, en las que se encuentran mis admirados profesores Enrique Tierno Galván y José Luis Abellán. También allí se comienza a mover algo en las universidades, y también dentro del Bloque Soviético. Los años 40 y 50, que habían pasado tan tranquilamente en casi todas las partes del mundo, estaban dejando paso a una década que prometía ser movidita, con una guerra secreta y escalofriante aunque no declarada entre los dos grandes sistemas vencedores sobre el fascismo: la Guerra Fría estaba a punto de alcanzar algunos de sus puntos más calientes. En Estados Unidos, el deleznable senador McArthy investiga el comunismo, a veces infundado otras fundado, de artistas y políticos, en lo que se denominó la “caza de brujas”: un método fascista dentro de un país que dice estar orgulloso de su democracia. Los 50 se cierran con el hecho que marcará buena parte de las relaciones internacionales del mundo: la Revolución Cubana. Y mientras tanto, para luchar contra el comunismo, Estados Unidos busca aliados hasta en el infierno: Eisenhower abre los brazos al homicida general Franco, y éste le cede puestos para establecer sus legiones, unidos en la lucha anti-comunista.
La crisis de los misiles cubanos tuvo sobre buena parte de la juventud americana un efecto devastador, pero en algunas ocasiones positivo: muchos comenzaron a pensar que en el futuro el idioma de las armas debe de ser erradicado totalmente e implantar nuevas conciencias para evitar la total destrucción. El movimiento pacifista estaba naciendo alrededor de todo el mundo, y muy especialmente en Estados Unidos.

La verdad sobre la II República Española


¡Qué fácil es hablar desde la ignorancia! Juzgar las cosas desde un punto de vista sesgado e interesado y exagerar los hechos si se puede, al tiempo que se velan otros…
Durante los últimos años he oído auténticas barbaridades acerca de los que fue la II República Española por ambos lados, pero sobre todo por aquel otro que se empeña en magnificar y sobreponer a este momento histórico otros como la Restauración borbónica I y II; ésta última, aquella de la Transición democrática.
HECHOS:
Los pueblos españoles, cansados de los desmanes de la clase política monárquica y de la dictadura de Primo de Rivera y Dámaso Berenguer, cansados de caciquismos rurales, de la losa que pesaba sobre la cultura, de los abusos de la burguesía derechista, y, muy especialmente, de un rey memo que parecía sordo a todo lo que estaba pasando como era Alfonso XIII, decidieron, liderados por un grupo de intelectuales entre los que se encontraban toda la plana de la Institución Libre de Enseñanza, auténticos artífices de la regeneración cultural española, y las generaciones poéticas, literarias y filosóficas del 98, del 14 y del 27, plantar cara al rey y a sus lacayos. El camino fue duro: represiones, cárceles, tiros, revueltas militares republicanas, como la protagonizada po Fermín Galán, de quien dice la leyenda que al morir fusilado profirió el grito de “¡Viva la República!”. Finalmente, el gobierno provisional del almirante Aznar, accedió a celebrar un referéndum en el que el apoyo a la República obtuvo un resultado aplastante gracias a la alianza formada por republicanos, socialistas, comunistas y anarquistas, cuyo voto fue decisivo. Comenzaba así, con el 1er gobierno provisional, el camino hacia la europeización de España: hacia la cultura, hacia la ciencia, hacia las artes y hacia la laicización.
No os aburriré con una exhaustiva lección de historia, pero resumiré los hechos. La Constitución del 1931 fue (y quien diga lo contrario, miente) la 1ª base legislativa de un estado plenamente democrático, civil y laico, es decir, sin interferencias de intereses clericales o militares como hasta ahora (si exceptuamos la 1º República, más desconocida que ésta, pero no menos importante); en ella, el primer título definía al país como nación de trabajadores de toda clase social: observamos el deseo de socialización que tuvo, intentando con este título la abolición de toda clase social. El Bienio Reformista, con Niceto Alcalá Zamora como Presidente, y con Manuel Azaña como presidente del gobierno, llevó a cabo ciertos proyectos que necesitaban muchas instituciones tradicionales como la iglesia y el ejército, y mejoras para el campesinado, población mayoritaria por entonces, como fue la Reforma Agraria; todo ello en aras del remozamiento de la vieja España. Se consiguió, además, y de esto tendríamos que estar orgullosos, porque fuimos el 2º o el 3er país en hacerlo, el voto femenino (aunque esto levantó ampollas incluso en círculos izquierdistas, debido a la creencia en que las mujeres eran mucho más conservadoras que los hombres).
Como es de imaginar, tales reformas no fueron del agrado de todo: las viejas instituciones empezaron sus protestas al tiempo que se arremolinaban en torno a los partdios monárquicos y, más adelante, a los nacientes partidos de extrema-derecha. Esto se vio reflejado en el primer intento de golpe de estado, llevado a cabo por José Sanjurjo, un general monárquico forjado en Cuba y en África; el golpe fracasó y Sanjurjo fue detenido por alta traición y condenado a muerte: la condena fuer revocada, pero el general estuvo encarcelado hasta que el gobierno de 1934 le concedió una amnistia y huyó exiliado al Portugal de Salazar.
Pero también entre los partidos y sindicatos anarquistas (mayoritarios) y comunistas: huelgas, revueltas… España podía estar mejorando en cultura, pero seguía en pañales en lo que era justicia social. Llegó a ocurrir, incluso, que algún destacamento de guardias civiles se unieran al campesinado rebelde. Los sucesos de Casa Viejas, Cádiz, con la muerte del anarquista “Nueve Dedos” y el ensañamiento de la guardia civil (la casa del sindicalista fue quemada y murieron niños) propiciaron la caída del presidente del gobierno Manuel Azaña, primero en popularidad y luego en la política: había sucedido que anarquistas y comunistas retiraron su apoyo a los liberales de izquierda y a los socialistas. De esta manera, Izquierda Republicana es derrotada en las elecciones y en su lugar accede al gobierno CEDA, la coalición de los principales partidos de derecha (bien es verdad que se registró una bajísima participación electoral, a pesar del voto femenino)
En 1934, lejos del estado de orden que el gobierno de derechas, o Bieno Negro, quiso establecer con la presidencia de Alejandro Lerroux, sus propuestas y acciones sólo contribuyeron a revolver más las aguas, que estaban inquietas soñando con la victoria proletaria. En sus primeros meses, el gobierno se dedicó a deshacer todas las reformas del anterior gobierno; remarcable e interesante es la revocación de la Reforma agraria, siendo ministro de Agricultura un gran propietario de Ávila. La tensión social iba en aumento: nacieron los partidos de ultra-derecha, de inspiración fascista y nacional-sindicalista, como Falange Española o las Jons, y los partidos monárqicos tradicinales, tanto carlistas, como Comunión Tradicionalista, y borbónicos; especialmente escandaloso era José Calvo Sotelo, líder del partido Renovación Española (ultra-derecha monárquica). Falange y Jons se acabarían uniendo en el 34, y ganarían muchos adeptos de entre las juventudes de los partidos de derecha moderada. Se suceden las revueltas: además de las tradicionales huelgas y revueltas, los sindicalistas y los fascistas mantuvieron reyertas enconadas: los grandes burgueses de las zonas industriales importaron una práctica del caciquismo rural: empezaron a contratar (aunque esto no fue nuevo) pistoleros de ultra-derecha para protegerse, pero también para eliminar, de los sindicatos de izquierdas.
La tensión proletaria estalla en Octubre de 1934, con la huelga de Barcelona y la Revolución de Asturias, dura y cruelmente reprimidas por generales que tomarán gran y sanguinario protagonismo, alguno incluso durante 40 años. También los partidos nacionalistas como Esquerra Republicana o PNV, con sus estatutos en marcha. El balance de muertos, heridos y detenidos fue importante, aunque, en honor a la verdad, no fue ni la mitad de lo que pudo haber sido, ya que el desánimo entre los obreros impidió un seguimiento total de lo que fue una huelga general que desembocó en revolución. Tal fue la importancia de esta huelga que sería usada como arma arrojadiza entre políticos de distinta tendencia, entre partidarios y detractores, y se intentó involucrar a Manuel Azaña en los sucesos, además de acusarle de entregar armas a la resistencia portuguesa. Pero no sería la política, la demagogia, los regionalismos o la revolución proletaria la que hundiría a la derecha, sino un escándalo de corrupción: Strauss y Perlo hicieron negocio con el gobierno derechista, que fue llevado a cabo con dinero público; tal fue el escándalo que el nombre estraperlo ha pasado a la historia lingüsística española. Azaña promovió una moción de censura contra el presidente de la República Alcalá Zamora, que disolvió las cortes y convocó elecciones. En 1936, la coalición dirigida por Azaña y compuesta por liberales, socialistas, anarquistas y comunistas venció abrumadoramente, con una participación mayoritaria (creo recordar 80%) en las elecciones de 1936, y Azaña se convirtió en el Presidente de la República. El Frente Popular era una coalición inspirada desde fuera, en países como Francia que pretendían así frenar el ascenso fascista (F.E.-J-O.N.S. obtenía sólo 3 escaños).
Qué diferentes fueron las elecciones que dieron el sí a la República y las que dieron el gobierno al Frente Popular: si en las primeras hubo gran unidad, en esta hubo dos españas: la de siempre y la que trabaja. El gobierno frente-populista levantó ampollas entre la burguesía, la aristocracia, los militares y el clero con sus leyes y reformas, especialmente las que reformaban las leyes que tradicionalmente protegían los bienes eclesiásticos. Las reyertas fueron en aumento; los falangistas provocaban atentados (hoy lo que se conoce como terrorismo) contra los ministros de la República: fue entonces cuando se declaró al partido ilegal y se procedió a encarcelar a sus líderes, entre ellos a su fundador y abogado defensor de profesión de muchos de los pistoleros y terroristas de extrema-derecha: José Antonio Primo de Rivera; pero el partido siguió actuando en la sombra. El gobierno comenzó a oír rumores de ruidos de sable y revuelos de sotanas aquí y allá: rumores fundados, pues muchos mandos militares estaban manteniendo contactos entre ellos y con Alemania e Italia esbozando un plan de derrocamiento de la República y el regreso de Alfonso XIII (o de Carlos V, para algunos) que sería liderado por el general Sanjurjo.
El capitán de la Guardia de Asalto, José Castillo, militante del PSOE y reconocido e infatigable luchador contra el terrorismo de signo fascista, moría asesinado a manos de pistoleros falangistas. Días después, la guardia de asalto se tomó su venganza deteniendo y asesinando al líder ultra-derechista José Calvo Sotelo… Muchos interpretaron este hecho como el santo y seña para el alzamiento, al tiempo que nombraban a Calvo Sotelo mártir nacional y del movimiento.
Del resto, hablaré en otra ocasión…
INTERPRETACIÓN
Como me dijo el profesor José Luis Abellán, a quien he denominado el último gran sabio liberal progresista español (además de haber sido uno de los instigadores de las huelgas estudiantiles del 56), de no haberse interrumpido bruscamente el proyecto regenerador de la 2ª República, por lo menos cultural y socialmente, este país hubiera sido el doble de lo que es ahora, incluso tal vez mayor que Francia en este respecto. Pienso que es cierto: ahí tenemos la historia, pese a lo que digan los historiadores aficionados y los malos comediantes de derecha; el 2º o 3er país que legalizó el voto femenino, la primera mujer parlamentaria: la anarquista Federica Montseny; la división en comunidades tiene en ella su raíz más inmediata. Los avances sociales y culturales fueron importantes: hay que recordar lo propicio para la época que fue contar con pensadores y literatos tan importantes como Antonio Machado, Unamuno, Ortega y Gasset, o el propio Azaña, y, sobre todo, la Institución Libre de Enseñanza, que llevó a cabo con el gobierno reformista las Misiones Pedagógicas, destinadas a la alfabetización de la gente del campo, que contó con gente como Miguel Hernández o Federico García Lorca. Lo mejor de las ciencias se desarrolló en esta época: Gregorio Marañón realizó grandes avances, y nacía también la psicología española. Lo mejor de nuestra poesía, en las cuatro lenguas cooficiales. Todo ello fue propiciado por el Regeneracionismo humanista propulsado y ligado a la República.
Hermosos proyectos que fracasaron por la reacción de los de siempre: de los caciques, los señoritos, de los curas, de los milikos… de la España rancia y podrida que hoy en día sigue queriendo dominar y que, por eso precisamente, pretende falsear estos hechos. La conclusión que uno fácilemente extrae es que, si tanto les molestan los avances de la 2ª República hasta el punto de difamarla injustamente, es porque su corazón no alberga sentimientos democráticos, sino a la bestia del poder y de la dominación que siempre late en ellos, sea en 1936, sea en 1975, o sea en 2007.
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