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La Hoguera (27-VI-2015): Euskal Herria (con Karlos Cid Abasolo)


Éste programa especial de hoy, en realidad tendría que haber sucedido hará tres semanas; pero no se pudo llevar a cabo debido a un problema técnico general.

escudo-euskal-herria-con-ikurrinaEl nombre Euskal Herria no es, en realidad, un concepto político ni nada parecido. Literalmente significa “Tierra vasca” o “Pueblo vasco”, e incluso sería la traducción más acertada de “País Vasco”, y designa, no un proyecto político, sino una realidad cultural, lingüística, cultural y antropológica, puesto que la lengua vasca, o euskera, no sólo se habla en Euskadi, el territorio que se corresponde con la actual Comunidad Autónoma Vasca, sino que también es hablado en el norte de Navarra (Alta Navarra), y en tres regiones de Francia: Baja Navarra, Labort y Sola.

Con el doctor Karlos Cid Abasolo, catedrático de Lengua Vasca en la Universidad Complutense de Madrid, hablamos de algunos rasgos culturales y musicales de Euskal Herria: el bertsolarismo, verdadera poesía popular improvisada que últimamente se encuentra en alza; el primer libro en lengua vasca íntegramente, obra de un sacerdote vasco francés llamado Bernard Dechepare; la evolución de la poesía vasca: desde el siglo XIX hasta el gran renovador, Jon Mirande, y el verdadero poeta popular que fue Gabriel Aresti; su relación con los cantautores, como el colectivo Ez Dok Amairu, o el grupo de folk Oskorri… Y el rock, que adquiere también personalidad propia en las formas del folk-rock de Errobi, del rock progresivo de Koska, o el rock radical de Kortatu.

Consideramos que es un programa éste bueno para despejar y exorcizar ciertos fantasmas que aún no han sido desterrados: ese tabú que recordamos de la década de los 80 y 90 de que cualquier expresión en vasco tuviera ese halo político enfermizo. Fantasmas que pueden amenazar en volver, por culpa de ciertos ministros excesivamente celosos de su peculiar visión del mundo… Y es que, aunque seamos vecinos, ¡qué poco nos conocemos!

En el episodio de hoy podrás escuchar las canciones “Ohaineko zuhainetan”, canción popular interpretada por Alboka; “Bertsolaris” (extraído de la Magna Antología del Folklore Musical en España del profesor Manuel García Matos); “Mosen Bernat Etxepareren kantua” (El cantar de Mosén Bernat Etxeparen), sobre un poema del primer escritor conocido en euskera, interpretado por Oskorri; “Apur dezaun katea” (Rompamos la cadena”, poema de Gabriel Aresti, cantado por Mikel Laboa; “Zenbat gera?” (¿Cuántos somos?) de Benito Lertxundi; “Gure lekukotasuna” (Nuestro testimonio) de Errobi; e “Hiru piztiak” (Las tres bestias) de Alboka.

Escuchar: http://www.ivoox.com/hoguera-euskal-herria-audios-mp3_rf_4694700_1.html

http://www.getafevoz.es/programas/la-hoguera/

Nadie es más que nadie


Decía Antonio Machado, que en Castilla (bueno, en la Castilla proletaria y camepesina) imperaba el adagio "Nadie es más que nadie", una especie de socialismo intuitivo. Esto me vino ayer por la noche a la cabeza debido a un comentario.
Ayer por la noche, en la entrada sobre el "Eusko gudariak" que escribí hace ya algún tiempo, de una manera totalmente acrítica (quizás no del todo), alguien escribió un comentario que se dirigía a mí sólo en parte. Reproduzco la última parte:

Ah y una pequeña aclaracion el pueblo vasco estaba oprimido en la
republica y despues con Franco (de diferente manera pero lo estaba).

En principio, pensé en dejarlo, ni molestarme en contestarlo, ya que no es directamente ofensivo. Pero sí que me molestaba, ¿por qué? Por una cosa llamada "exclusivismo" y porque no me acaba de quedar claro a qué tipo de represión se refería, ¿cultural, social, de clase…?
Si repasamos la historia de la II República, sobre todo los años comprendidos entre su fundación y el 34, encontramos que sí, que hubo represiones y fuertes: en Andalucía con las revueltas jornaleras, en Asturias con los mineros, y en muchos otros sitios (cuenta la historia una anécdota poco conocida, según la cual un sargento de la guardia civil y sus hombres se unieron a los campesinos rebeldes: su final no fue agradable), ¿y en Euskadi? También, pero vamos a aclararla.
Querido amigo, ¿a qué tipo de opresión te refieres? Si te refieres a una opresión cultural, bien, pudo haberla, aunque que yo sepa, durante la República, a nadie se le prohibió hablar o escribir en vasco: de hecho en esta época alcanzan su madurez dos de los mejores poetas en habla vasca: "Lizardi" y Lauaxeta; si te refieres a una opresión tal como algunos dicen que existe hoy, me parece de una frivolidad aborrecible si hablamos, por otro lado, del hambre que extremeños, andaluces, asturianos, gallegos, etc, etc., sufrían, y por supuesto, los obreros vascos. El suceso de Casas Viejas no ocurrió en Álava, Vizcaya o Guipúzcoa (Araba, Bizkaia, Gipuzkoa), sino en Cádiz.
Pero vale, hablemos de la opresión en el País Vasco. Cuando tú, amigo mío, me hablas del "pueblo vasco", ¿a qué te refieres con "pueblo"? ¿"Pueblo" aquí es "conjunto de las clases subalternas", o más bien es "nación", "conjunto de personas con una identidad cultural"? Si tu respuesta es la primera, te doy la razón: el obrero vasco estaba oprimido, pero como los de las otras regiones, como ya te he dicho. Si tu respuesta es la segunda, debo quitarte la razón y hacer una separación entre obreros y propietarios vascos.
Gran parte de la opresión en el País Vasco durante la II República fue culpa de los propietarios vascos, no de los propietarios castellanos o de la burguesía madrileña. ¿Que en qué me apoyo? Pues en que incluso un nacionalista del PNV como era el poeta Lauaxeta llegó a sentirse indignado y denunciar esa opresión en este poema, "Langile eraildu bati", en el que para sorpresa de muchos se pone contra el propietario euskaldun y a favor del obrero inmigrado. Luego, lo mires por donde lo mires, la célebre opresión no fue realmente sobre culturas o identidades o nacionalidades, sino sobre clases sociales (copón).
Hay una cosa que debemos de desterrar, por el bien de la historiografía y por una defensa decente y sincera de la cultura y la lengua vasca, a la que nunca dejaré de defender (pero como ves, no hasta el punto de ponerme del lado de la burguesía). En la clase de doctorado sobre literatura vasca, Karlos, el profe -un vasco-, me dijo: "Hoy en día se vende la idea de que Franco quiso hacer una limpieza étnica con los vascos durante la guerra civil. ¿Qué opinas de esto?". Me quedo pensando tres segundos, y mi respuesta fue que era verdad sólo a medias: si bien es verdad que les tenía cierta tirria, esto se aplicaba sólo a los nacionalistas, pues resulta que tan vascos eran los gudaris del PNV como los requetés carlistas, que también eran propietarios. Mi respuesta le gustó: no encontraréis en toda España ni en toda Francia a una persona que defienda más y mejor la lengua y la tierra vasca que mi buen amigo Karlos, pero siempre desde la honestidad, la sinceridad y -entre nosotros- una visión izquierdista -digamos- internacionalista, que se posicionaba tanto en contra del nacionalismo español como del nacionalismo vasco.
¿A qué me refiero con todo esto? Bueno, en primer lugar, mi respuesta fue ésta:
Sí, el pueblo vasco estaba oprimido durante la República… ¡¡Y TODOS!!
No olvidemos la represión de las revueltas campesinas en Andalucía o la
Revolución de Asturias. Aunque en realidad, más que de pueblos
deberíamos hablar de clases sociales.


Pues a que ya es hora de superar los exclusivismos y dejar las cosas claras. De que como dijo Machado impere el "Nadie es más que nadie", tanto entre los pueblos como entre las clases. Si ha habido algo que ha perjudicado de sobre manera a la defensa de la cultura y de la lengua vasca ha sido precisamente el exclusivismo místico. Vale que es verdad, eso sí, que durante la dictadura, debido al nacionalismo y luego los grupos armados, el País Vasco fue la región más castigada por la opresión, pero no la única (aunque insisto que aquí era más aguda y feroz), pero, dejando esto aparte, es ya hora de dejar de pensar que el pueblo vasco es único en el mundo -un pensamiento muy peligroso-, que es el que más ha sufrido, o que su lengua -espero que esto ya haya sido superado- es tan vieja que probablemente fuera la original del mundo antes de la Torre de Babel. Y todo esto lo digo desde el cariño y desde la admiración: soy un amigo, no un enemigo… Bueno sí, soy un enemigo de las clases altas, sean vascas o no (pero nunca les haría daño).
Ahora, amigo mío, te toca decidir a ti si eres mi amigo o mi enemigo.

Gaua


Desde los días de la primera poesía social de la posguerra, la noche fue quedando como símbolo de la dictadura franquista y de todo lo que representaba e implicaba: su oscurantismo, la represión, el miedo, el silencio (impuesto)… Muchos fueron los poetas y cantautores que utilizaron este símbolo, quizás el símbolo por excelencia de la poesía social y de la canción de autor: “Longa noite de pedra” (Celso Emilio Ferreiro), “La nit” (Raimon), “A la voz de un pueblo” (Celdrán)… Y “Gaua” (la noche), de Xabier Lete con música de Lourdes Iriondo.
(De nuevo es una traducción mía corregida y arreglada por el profesor titular de Filología Vasca, Dr. Karlos Cid Abasolo)
Gaua

Ai, gaua,
Zer dezu,
Zer dezu
Isiltasunean?
Triste jartzen dezu bihotza.
Ilutzen diguzu gogoa.
Bakardadean
haizeak negar egiten du,
itsasoa mutu gelditzen da
zu etortzean,ai, gaua…

Zuk oroiarazten nauzu
gu bizi geran mundu hau ere
iluna dala.
Bildur gorroto gaiztakeri
Ta injustizi triste asko
Bai badirala,

ai, gaua…

Bainan gauez amets egiten det
bihar goizez mundua hobea
izango dala,

gizonen gau beltzean pake
itxaropen


ta maitasun berri bat
piztuko dirala,
gizonen gau beltzean
pake piztuko dala,
gauean, isilean,
argiaren promesa
bihar goizean
gauean isil-isilean
argiaren promesa
gizonen gau beltzean.
La Noche
¡Ay, noche!/ ¿Qué te ocurre/ en el silencio?// Pones triste el corazón./ Nos oscureces la mente./En la soledad/ el viento llora./ El mar se queda mudo/ al venir tú// ¡Ay, noche!… // Me haces recordar/ que también es oscuro este mundo en el que vivimos,// que hay mucho miedo, odio, maldad e injusticias tristes.// Pero de noche sueño/ que mañana por la mañana el mundo será mejor,/ que en la negra noche de los hombres la paz, la esperanza y un nuevo amor/ renacerán,/ que en la negra noche de los hombres,/ renacerá la paz en la noche, en el silencio,/ la promesa de la luz/ mañana por la mañana,/ en la noche, en el silencio másabsoluto,/ la promesa de la luz,/ en la noche negra de los hombres.
Hitzak: Xabier Lete
Musika eta ahots: Lourdes Iriondo

50 anys “al vent”


13 (2) Hace 50 años, un chaval jativés, en un viaje en motocicleta sintió el viento en la cara tan fuerte, como un bofetón, que le inspiró una canción que se convertiría en, si no el himno, uno de los himnos generacionales más importantes. Los estadounidenses tenían el “Blowin’ in the wind”, y los españoles en general, y más concretamente los catalano-hablantes, tuvieron “Al vent”.

El propio Raimon explica que la canción se le ocurrió así, con toda la ingenuidad de la adolescencia, pero con todas las ganas de cambiar el mundo. Lo sencillo de su letra, incluso su indefinición como mensaje –así como lo accesible que es para un castellano el valenciano en comparación con el catalán de Cataluña y de las Baleares-, lograron que la canción se propagase como la pólvora a principios de los 60. En 1963, promocionando su carrera, Raimon aparece en TVE como un nuevo valor de la canción: cantó “Al vent” y “Diguem no”; esto le valió un veto en televisión que no se levantó hasta 1980 (y aún hoy… ).

Alguien, o vosotros mismos, podréis alegar que es una canción muy simple, que la letra no es nada del otro mundo (y esto no se lo consiento a los fans de Raphael o Manolo Escobar), que la música es muy simplona, e, incluso –justo lo que yo no pienso- que puede ser algo tonta… Pero amigo: ese es verdaderamente el auténtico valor de un himno, generacional, político, deportivo, o de lo que sea: que uno no compone un himno, la gente (por no decir el pueblo) adopta un himno.

Os ofrezco un reciclaje de algo que llamo “versión panhispánica”, porque esta en las cuatro lenguas oficiales del Estado (por favor, perdonadme asturianos, aragoneses, hurdetanos y otros: si queréis, podéis hacer la traducción a estas lenguas vosotros mismos aquí en los comentarios). Así que, aquí tenéis una canción cuyo título “no será necesario traducirlo, porque todos hablamos un latín más o menos distinto”:

Al vent

Al vent,
la cara al vent,
el cor al vent,
les mans al vent,
els ulls al vent,
al vent del món.
I tots,
tots plens de nit,
buscant la llum,
buscant la pau,
buscant a déu,
al vent del món.
La vida ens dóna penes,
ja el nàixer és un gran plor:
la vida pot ser eixe plor;
però nosaltres
al vent,
la cara al vent,
el cor al vent,
les mans al vent,
els ulls al vent,
al vent del món.
I tots,
tots plens de nit,
buscant la llum,
buscant la pau,
buscant a déu,
al vent del món.


Haizera

Haizera,
aurpegia haizera,
bihotza haizera,
eskuak haizera,
begiak haizera,
munduaren haizera.

Eta guztiak,
guztiak gauaz beterik,
argiaren bila,
bakearen bila,
jainkoaren bila,
munduaren haizera.

Bizitzak atsekabeak ematen dizkigu,
jaiotze hutsa negar handia da:
bizitza negar hori izan daiteke;
baina gu

haizera,
aurpegia haizera,
bihotza haizera,
eskuak haizera,
begiak haizera,
munduaren haizera. Eta guztiak,
guztiak gauaz beterik,
argiaren bila,
bakearen bila,
jainkoaren bila,
munduaren haizera.


Ao vento

Ao vento,
a cara ao vento,
as mans ao vento,
o corazón ao vento,
os ollos ao vento,
ao vento do mundo
E todos,
todos cheos de noite,
buscando a luz,
buscando a paz,
buscando a dios,
ao vento do mundo.
A vida dános penas,
xa ó nacer é un gran chanto:
a vida pode ser ise chanto;
pero nós
ao vento,
a cara ao vento,
as mans ao vento,
o corazón ao vento,
os ollos ao vento,
ao vento do mundo
E todos,
todos cheos de noite,
buscando a luz,
buscando a paz,
buscando a dios,
ao vento do mundo.


Al viento

Al viento,
la cara al viento,
el corazón al viento,
las manos al viento,
los ojos al viento,
al viento del mundo.
Y todos,
todos llenos de noche,
buscando la luz,
buscando la paz,
buscando a dios,
al viento del mundo.
La vida nos da penas,
ya el nacer es un gran llanto:
la vida puede ser ese llanto;
pero nosotros
al viento,
la cara al viento,
el corazón al viento,
las manos al viento,
los ojos al viento,
al viento del mundo.
Y todos,
todos llenos de noche
buscando la luz,
buscando la paz,
buscando a dios,
al viento del mundo.

Raimon

(vídeo celebración de los 30 años de "Al vent")

Original en catalán y traducción al castellano extraído de trovadores.net
La traducción al vasco es obra mía, arreglada por el profesor Dr. Karlos Cid Abasolo.
La traducción al gallego es mía.

Una canción/ Una cançó/ Abesti bat/ Unha canción


De nuevo traemos hoy una canción multitraducida a todos nuestros idiomas cooficiales (al resto, no reconocidos, no lo hago por ignorancia). Hoy le toca al célebre poema/ canción del gran Jesús López Pacheco, titulado "Una canción" o "Pueblo de España, ponte a cantar", que fue recogido como anónimo por Liberovici y Straniero en su libro Cancionero de la resistencia española para proteger al poeta (estamos hablando de los años 50) y que más tarde cantaría Adolfo Celdrán con la música de L. Pacheco, siguiendo la melodía de la canción tradicional castellana; fueron dos versiones, que se diferencian en la inclusión o exclusión de una estrofa (que hemos incluido): la primera, incluida en Silencio (1970), cantada con percusión, excluye la estrofa "Todas las manos se van a alzar/ un solo puño las unirá"; la segunda, en Denegado (1977) -una especie de recopilatorio en la que Celdrán cantaba aquellas canciones que le habían censurado o, directamente, prohibido-, cantado con guitarra, ya lo incluye.
Aquí está, pues, la original, traducida a otros idiomas. La traducción al catalán y al gallego es obra mía; la traducción al vasco también es mía, con la inestimable colaboración (como viene siendo costumbre) del profesor Karlos Cid Abasolo:

Pueblo de España ponte a cantar
(Una canción)

¡Pueblo de España

ponte a cantar!

¡Pueblo que canta

no morirá!

Una canción,

una canción,


llena las calles


de la ciudad.



Canta el martillo,


canta el motor,


ya canta el brazo


trabajador.



Las herramientas


tienen cantar.


Lo canta el hombre


al trabajar.



Todas las manos


se van a alzar,


un solo puño


las unirá.



¡Pueblo de España


ponte a cantar!


¡Pueblo que canta


no morirá!



Pueblo que canta


no morirá.


Poble d’Espanya posa’t a cantar
(Una cançó)


Poble d’Espanya
posa’t a cantar!
Poble que canta
no morirà!

Una cançó,
una cançó
ompla els carrers
de la ciutat.

Canta el martell,
canta el motor,
ja canta el braç
treballador.

Les eines
tenen cantar
ho canta l’home
al treballar.

Totes les mans
es van a alçar,
un sol puny
les unirà.

Poble d’Espanya

posa’t a cantar!


Poble que canta


no morirà!


Poble que canta
no morirà!

Espainiako herria hasi kantatzen
(Abesti bat)


Espainiako herria,
hasi kantatzen!
Kantatzen duen herria
ez da hilko!

Abesti batek,
abesti batek
hiriko kaleak
betetzen ditu.

Mailuak kantatzen du,
motorrak kantatzen du,
beso langileak
kantatzen du jadanik.

Erremintek
kantatu daukate.

Gizonak lan egitean
kantatzen du .

Eskua guztiak
altxatzera doaz,
Ukabil bakar batek
batuko ditu.

Espainiako herria,
hasi kantatzen!
Kantatzen duen herria
ez da hilko!

Kantatzen duen herria
ez da hilko!

Pobo de España ponche a cantar
(Unha canción)

¡Pobo de España
ponche a cantar!
¡Pobo que canta
non morrerá!

Unha canción,
unha canción
chea as rúas
da cidade.

Canta o martelo,
canta o motor,
xa canta o brazo
traballador.

As ferramentas
teñen cantar,
o canta o home
ao traballar.

Toda-las mans
vanse alzar,
un só puño
uniraas.

¡Pobo de España
ponche a cantar!
¡Pobo que canta
non morrerá!

¡Pobo que canta
non morrerá!

Gure Lekukotasuna


Parecería en principio complicado que a mediados y finales de los 70, mucho antes de que aparecieran los Kortatu o los Itoiz, entre cantautores que andaban entre Gabriel Aresti y Bertold Brecht traducido al euskera, pasando por sus propias canciones, y los grupos de folk, pudiera surgir en el País Vasco alguna banda de rock progresivo en la misma manera que surgió en Andalucía o Cataluña. Pero así fue, y no sólo eso, sino que Errobi cosechó un importante éxito musical y quedó como uno de los grandes conjuntos de rock de la música popular vasca.

El grupo, dirigido por el dúo Anjel Duhalde y Mikel Ducau, utilizaba el rock progresivo como arma reivindicativa, con letras muy nacionalistas y con ritmos impecables. Su actitud político-musical hacen de ellos, al igual que los andaluces Triana, los catalanes Iceberg o los madrileños Dolores, un grupo a medio camino entre el estilo de canción de autor y la música rock.
Este tema, "Gure lekukotasuna" ("Nuestro testimonio") encabezaba su 2º LP de 1977, con el mismo título:

http://www.goear.com/files/localplayer.swf

Gure lekukotasuna

Zuen aurrean, jaun-andereak,
ibiltzen gara askotan…
bozkarioa ezarri nahiz
denen gogo-bihotzetan!
Baina giroa, ez dago naski,
alaitzeko denboretan …
Oraindik ere gure herria
ari baita negarretan! (bis)

Ez dugu segur gauza haundirik
Herriari eskaintzeko…
Bakar-bakarrik zenbait olerki
hemen zuei kantatzeko.
Guk ere zinez, gure Herria
asko maite dugulako.
Eta kantuaz, gure moldean,
nolazbait zerbitzatzeko… (bis)

Badakigu bai, kantuaz beste,
nahi duela Herriak…
Bainan ez dira denontzat berdin
iraultzaren iturriak
Bakoitzak beraz, bere sailean,
ezar ditzala harriak…
Elkarren lanak, ongi uztartuz,
altxatzen dira etxeak!

Etxe batean, nork ez du maite
beti kantuz ari dena ?
Baina kantua, ez da ez aski,
egin behar ere lana !

Gaurko kantu hau izan dadila
gure lekukotasuna…
Burruka gaiten irabazteko
Euskadin askatasuna!

Nuestro testimonio

Delante de vosotros, señores y señoras,/ caminamos a menudo…/ ¡Queriendo poner gozo/ en los cuerpos y en los corazones de todos!/ Pero el buen ambiente no es suficiente/ en tiempos de alegría…/ Pues nuestro pueblo aún/ está llorando.// No tenemos seguridad de poder/ ofrecer al Pueblo gran cosa…/ Solamente algún poema/ para cantaros aquí./ Porque nosotros verdaderamente/ amamos mucho a nuestro pueblo./ Y para servirlo de algún modo/ con canciones, a nuestra manera.// Ya sabemos que el Pueblo quiere algo más que canciones…/ Pero no son iguales para todos/ las fuentes de la revolución./ Por lo tanto, que cada uno ponga su grano de arena en su ámbito…/ Las casas se erigen uniendo correctamente el trabajo colectivo.// En una casa, ¿quién no ama/ al que está cantando siempre?/ Pero la canción no es suficiente,/ ¡también hay que trabajar!// Que esta canción de hoy sea/ nuestro testimonio…/ ¡Luchemos para ganar/ la libertad en Euskadi!   

Errobi

La traducción es un arreglo de Karlos sobre mi propia traducción

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